12/02/2006

JUSTICIA PARA ARRUZA



La figura de Manolete esta presente en Córdoba. No hay nada más que pasear por ella para encontrarnos con algún recuerdo del Monstruo. Son dos los monumentos que le rinden homenaje en la Ciudad. Uno en la recoleta plaza de la Lagunilla, lugar que le vió crecer y soñar de niño con lo que más tarde fue y otro frente a la iglesia torera de Santa Marina, donde su figura se yerge con la majestad que desplegara despues en el ruedo.
Este monumento tiene una historia singular pues fue erigido con lo recaudado en una magna corrida, la que se recuerda y recordará en todo el orbe taurino. Esa corrida tuvo su origen en una carta remitida por el hoy decano de los informadores taurinos cordobeses, José Luis de Córdoba, al gran amigo del torero cordobés, el mexicano Carlos Arruza, quien se desvivió en organizar y en echar la corrida pro-monumento para adelante. Años más tarde, se colocó, también a instancia de José Luis de Córdoba, una placa de agradecimiento hacia el torero azteca. Pues bien, este recuerdo ha desaparecido del lugar donde fue colocado. El visitante, en muchas ocasiones venido desde el mismo México, no conoce que citado monumento tuvo su principal valedor en el atlético espada mexicano, al que Córdoba por parte de su Ayuntamiento, debe de hacer justicia, reintegrando a su lugar una nueva placa o azulejo cerámico que recuerde su labor en pro de la memoria del torero de Santa Marina. Pero si Córdoba es injusta con sus hijos, ¿lo va a ser ante alguien nacido al otro lado del Atlántico?

1 comentario:

Fernando M. dijo...

Si fuese por falta de presupuesto, yo me comprometería a correr con los gastos