7/28/2010

JOSE ENRIQUE CALDERON, SUS VERAGUAS Y LA SUCESION DE SU HIERRO.


Tras la adquisición hecha por don Juan Pedro Domecq Núñez de Villavicencio, a los hermanos Martín Alonso, de la ganadería vazqueña de los duques de Veragua, ésta aristocrática y señera sangre, comienza a diluirse. Domecq introduce en la misma elementos procedentes de sangre vistahermosa, en concreto lotes de vacas y sementales procedentes de las ganaderías de Mora Figueroa y del Conde de la Corte.
En 1938 don José Enrique Calderón Serrano adquiere a don Salvador Domecq Díez el lote que le correspondió, una cuarta parte, de la de su padre don Juan Pedro Domecq y Núñez de Villavicencio, cuyas reses procedían como hemos dicho de Veragua, Mora Figueroa y Conde de la Corte, si bien la de Veragua se conservaba en pureza en la mayoría de las reses. José Enrique Calderón se presenta en Madrid, el día 19 de marzo de 1944, luciendo divisa azul celeste y blanca.
En 1945 el sr. Calderón transmite a don Tomás Prieto de la Cal Divildos una cuarta parte de su ganadería. Exactamente 250 cabezas, en las que se incluyen ciento veinte vacas de vientre y dos sementales, con las que Prieto de la Cal inicia una tradición ganadera que aún pervive conservando uno de los últimos reductos de la casta a la que dieron lustre y fama los duques de Veragua.
José Enrique Calderón fallece en 1946 y su vacada se anuncia como “Herederos de José Enrique Calderón”. Unos años más tarde, en 1949, los ganaderos deciden extinguir la comunidad de bienes y cada uno de los hijos, los hermanos Calderón Alcalde, se adjudica una cuarta parte de la vacada.
La parte correspondiente a Ricardo es inmediatamente transmitida a don Salvador Algarra del Castillo. En concreto cinco vacas de vientre, diez eralas y veinte añojas, todas sin tentar. También entraron en la venta diecinueve utreros, quince erales y cuarenta añojos. Poco duran los “veraguas” en manos de Algarra, pues pronto los sustituye por otras reses provenientes de Benítez Cubero, desapareciendo una rama del tronco desgajado de Calderón.
También en 1949 otra de las hijas de José Enrique Calderón, Carmen, se desprende de su cuarta parte, vendiéndola a Gerardo Ortega Sánchez. El lote estaba compuesto por setenta y nueve hembras reproductoras y el semental de nombre “Triguero”. Poco más de una década mantiene el sr. Ortega los “veragüeños” en su poder, pues en 1963 adquiere un importante lote de reses del Marqués de Domecq, eliminando por completo cualquier atisbo de sangre “vazqueña”.
Otro de los hijos, José Enrique Calderón Alcalde, se desprende en 1949 del lote adjudicado. Inmediatamente lo vende a Duque de Osuna. Este lote estaba compuesto por sesenta reproductoras y los sementales “Nevero” y “Quijato”. Tampoco el ducado de Osuna continua con los “veraguas” pues tras adquirir reses procedentes del tronco de Vistahermosa, transfiere todo el ganado de procedencia vazqueña a Enrique García González quien lo mantiene e incluso ha llegado a nuestros días, más exactamente en las ganaderías de su nieto Javier Gallego, ver la entrada de este mismo blog Javier Gallego, los otros veraguas, así como en la de su antiguo socio, Aurelio Hernando.
El hierro titular de José Enrique Calderón se mantuvo algo más tiempo en manos de la familia. Manuel Alfonso Calderón Alcalde fue el propietario de la cuarta parte restante y el hierro de la ‘omega’, si bien en 1951 lo pone a nombre de su madre, doña Carmen Alcalde Diosdado. En 1955 don Carlos Núñez Manso adquiere los derechos del pial y crea una ganadería con reses de su vacada que anuncia a nombre de su esposa doña Raimunda Moreno de Guerra. Algunos años después, en concreto 1960, la ganadería se anuncia a nombre de sus herederos, para ser vendida en 1964 a don José Flores González “Camará” e hijos, que la anunciaron primeramente como “Monte de San Miguel”, y a partir de 1967, a nombre de Flores Cubero Hermanos. La familia “Camará” la vuelve a vender en 1973 a la familia Nuñez, exactamente a doña María Coronel y don Marcos Núñez, quienes un año mas tarde la transfieren a don Manuel y don Carlos Veiga, de Portugal, recuperándola de nuevo en 1975. Los Núñez se desprenden definitivamente de este hierro en 1987 vendiéndolo al matador de toros Paco Ojeda, quien elimina el ganado procedente de “núñez” y los sustituye por otro procedente de la ganadería de su suegro José Luis Marca. Paco Ojeda modifica el hierro perdiendo los derechos del mismo deshaciéndose de la totalidad de la vacada en el año 2000 cuando la vente a don José Luís Iniesta que la pone a nombre de Agroganadera Sierra de Alor, S.A.
El viejo hierro de José Enrique Calderón es utilizado hoy en día por la ganadería “Lozano Hermanos”, quienes utilizan divisa azul celeste y roja en lugar de la azul y blanca que usase su fundador.

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