11/16/2010

LOS OTROS ENCASTES MARGINADOS


Uno de los grandes males, por no decir el mayor, que afecta a la cabaña brava es la expansión de un encaste en concreto. Este fenómeno, llamado ‘monoencasteización’, está haciendo que otras sangres de gran valor genético, estén siendo arrinconadas, encontrándose alguna en serio peligro de extinción.
Esta limpieza étnica, como se ha dado en llamar, ha venido propiciada sobre todo por la búsqueda de un toro fácil y poco molesto para el torero de nuestro tiempo. Ante la artificiosa celebración de festejos y ante la gran demanda de actuaciones, los profesionales siempre ha preferido ir cómodos, o sea, torear mucho, exponer poco y sacar el mayor rendimiento económico posible.
Sin lugar ha dudas la imposición por parte de la torería del encaste hoy mayoritario, ha supuesto una homogeneización de la lidia, que ha traído a las plazas el aburrimiento, la abulia y sobre todo la privación al aficionado de una fiesta integra en sus tres tercios. También el toreo se ha acomodado a esta lidia de hoy, dando lugar a una falta de oficio y recursos ante otras sangres distintas a la del encaste dominante.
Afortunadamente cierto sector de la afición se ha convertido en los últimos tiempos en paladín y defensor de las sangres marginadas. Esto ha hecho que las mismas tengan en algunos lugares el reconocimiento que jamás debieron perder. Francia y el norte de España son sus principales feudos, y sus respectivas aficiones las reclaman año tras año, demostrando que la fiesta brava precisa de un toro de gran variabilidad genética.
Loable el interés de este tipo de afición, mal llamada torista, de demandar la apertura de encastes en las ferias y sobre todo buscar ese punto que es vital para la fiesta. Este punto no es otro que es la integridad total del toro, tanto en continente como en contenido.
En los últimos días se está viendo cierta sensibilización hacía un encaste en especial como es el ‘santacoloma’. Esta singular sangre nacida del cruce de ‘saltillos’ e ‘ibarreños’, está en la boca de todos los aficionados quien ven en ella un reducto de sangre brava antaño querida por las figuras del toreo y hoy arrinconada por las causas expuestas anteriormente.
Santacoloma así, se une a los jaboneros ‘veraguas’, los ‘cabrereños’ sardos, los guapos toros cárdenos de ‘gallardo’ o los veletos ‘albaserradas’ en las preferencias de los aficionados más puristas, quienes solicitan estas sangres para buscar una corrida mas dinámica y viva.
Ya ha quedado apuntado, loable todo este interés. Pero ahora viene la pregunta. ¿Estamos siendo justos? Posiblemente no. Llevados por la pasión, estamos marginando muchas sangres que fueron de suma importancia en el pasado y que hoy se encuentran tan arrinconadas como las que defendemos a capa espada.
Me estoy refiriendo a esos encastes que en su día fueron favoritos por los toreros y que hoy tienen que lidiar en ‘gaches’, festejos de rejones y espectáculos sin brillo. También hay que reinvidicar muchas ganaderías que dieron lustre a la historia y de las que no se acuerda nadie. Hablo de sangres como la de ‘Murube’, ‘Benitez-Cubero’, ‘Antonio Pérez de San Fernando’, ‘Arranz’, ‘Villamarta’ o los 'patas blancas' de Galache o Sánchez Cobaleda, sangres o encastes tan en peligro como las que hemos tomado como estandarte y que también tienen derecho a seguir pastando en nuestros campos y morir embistiendo en los ruedos de nuestras plazas.

Foto: Toro de sangre 'Villamarta' en El Toruño (Guardiola)

2 comentarios:

juanito dijo...

Estupenda cronica Salvador,da gusto entrar el algunos Blog como el tuyo, ya que se siente uno identificado con vuestras aportaciones a los aficionados de apie como yo.
Saludos

Juanito dijo...

Hola, Salvador que te parece si iniciamos la creación de una Asociación de AFICIONADOS PRACTICOS
en Córdoba y provincia, si estas dispuesto tienes mí Email.
Saludos