9/18/2011

LOS INDULTOS DE BELMEZ, A UNA SEMANA VISTA.


Siempre me gusta escribir en frio. Hacerlo en caliente, conociendo mis prontos, puede acarrear más de un problema de incontinencia verbal, en este caso escrita. Ha pasado una semana desde la “histórica” tarde de los insultos, perdón de los indultos, de Belmez. A fuerza de tanta benevolencia por llevar a la práctica el artículo 60 del vigente Reglamento Taurino Andaluz, me lo estoy aprendiendo de memoria a marchas forzadas. La conclusión final de todo es que dicho artículo, es pasado una y otra vez, por el “arco del triunfo” del taurinismo reinante, sobre todo en el apartado 1 del mismo.
La semana pasado tuvimos ocasión de vivir un hecho singular. El indulto, no de uno, sino de dos toros en un festejo. ¿Fueron merecedores de tal premio ambos animales? La respuesta es fácil, clara y concisa. No. Reglamento en mano ninguno de los dos debió de volver vivo al campo. La mezcla de intereses de unos y otros, un público benévolo a más no poder y una presidencia de opereta consumaron los hechos.
Los toros tuvieron  una presentación correcta para lo que es una plaza de tercera categoría. Es decir terciaditos, con su peso justo, caras agradables y pare usted de contar. Queda claro que sus características zootécnicas quedaban muy alejadas de lo que debe de ser el toro perfecto. Su comportamiento durante la lidia fue muy similar. Toros que fueron de menos a más y que resultaron excelentes para la muleta, pero que desgraciadamente quedaron inéditas en el tercio de varas, ese que indica la legislación vigente que debe de ser determinante para el indulto de una res.
Luego ya viene el sainete. Desde los puestos de comentaristas de la “nuestra” el locutor de los mil y un gestos, y el maestro, quien lo vio delante de “alimañas” jugarse la vida, y quien lo ve ahora, defendiendo un toro que ha perdido todas sus virtudes de animal bravo, comenzaron a encender la mecha. El público fácil y amable pronto se vio contagiado del “ambiente” creado por los dos “interfectos” desde el callejón y comenzó a pedir el perdón para un toro que había sido inmejorable en la muleta de un Rivera Ordoñez, al que no recordábamos torear así en su vida, que rápidamente e influido por los gritos y voces del maestro, hoy locutor, comenzó a secundar a unos y a otros. La presidencia al principio estaba firme e indicó al matador que cumpliera su misión, pero sorpresa, pronto asomó el pañuelo naranja al antepalco. El dislate se había consumado.
Pero aquí viene lo gordo. Reglamento en mano el público había pedido el premio, el matador igual, ¿pero el ganadero y mayoral lo consintieron?
Señores lectores, ni mayoral ni ganadero estaban presentes en la plaza de toros de la bonita localidad minera. El mayoral estaba con otra corrida en Don Benito y el ganadero según una emisora de radio se encontraba en Marsella. ¿Quién dio entonces el visto bueno para la consumación del indulto? ¿Se puede dar tal consentimiento sin haber visto el juego de las reses indultadas en la plaza?
No criticamos al ganadero por ello. Es más, lo consideramos un ganadero escrupuloso con unos criterios selectivos, muy alejados de nuestro ideal, pero a fin de cuentas un criador que está presente, para bien o para mal, en muchos de los carteles más importantes de la temporada. Pero estos indultos son intolerables, tanto es así que mucho dudo que los dos toros terminen en las vacas, bueno terminarán de seguro, pero no en “Moheda de Zalduendo”, lo más probable será que acaben en “Buenvecino” y “El Algarrobo”. (1)
Lamentablemente esto se está convirtiendo en un cashondeo que no se pue aguantá y de seguir así, algo que fue creado con un buen fin, va a terminar tan devaluado que perderá toda su importancia.

(1) Nota: “Buenvecino” es nombre de la finca donde pasta la ganadería de Francisco Rivera Ordoñez que la anuncia “El Trebol”, y que ya ha dicho públicamente en un programa de radio que va a pedir el toro prestado a Fernando Domecq.
"El Algarrobo" es el lugar donde Ruíz Miguel cría sus "villamartas", ya cruzados con "Fuente Ymbro", por lo que un nuevo cruce con "Zalduendo" no debe de ser tan lejano.

3 comentarios:

FERNANDO RIVERA RUBIO dijo...

Enhorabuena Salvador, una vez más por la maestría de tus artículos. Podemos hablar, escribir y no parar sobre el tema. Lamentable la actitud de los profesionales, verdaderos culpables de todo esto. Y lamentable el palco presidencial de Belmez, y quien se toma a chufla la fiesta colocándolos en tal puesto. UN SALUDO

Salvador Giménez dijo...

La actitud de los "locutores" es vergonzosa. Ya tuve ocasión de ver otra "milonga" en Ubrique. Es de chiste. El toro de Rivera Ordoñez fue un buen toro, si me apuras, hasta podría ser de vuelta al ruedo, pero el otro ni eso.
En referencia al palco creo que le hace falta una renovación.
Saludos.

pepe plaza dijo...

Pues en Don Benito estuvo a punto de ser indultado otro zalduendo por Perera, y esta vez la movida se inicio desde el callejón por parte de gente del entorno del ganadero y de la empresa. La presidencia con buen criterio no aceptó y el torero no insistio y montó la espada, si llega a seguir toreando lo indulta.El público estaba dividido ,el torito embistío muy bien y el torero lo bordo, pero.....