5/20/2019

LA DRA. MARIA ANGELES GRAJAL PREGONERA DE LA FERIA TAURINA DE CORDOBA

El próximo jueves, 23 de mayo, a las 20,30 horas, el Salón Liceo del Real Circulo de la Amistad de Córdoba, será el escenario del, ya tradicional, Pregón Taurino de Córdoba, que anualmente organiza la Tertulia Taurina "El Castoreño", que tiene su sede en citada organización.

Este año correrá a cargo de la doctora doña María Angeles Grajal, que será presentada por su marido, el matador de toros retirado, Jaime Ostos.

LA NATURALIDAD EN EL TOREO



Hace falta un revulsivo. Mucho se habla de adaptar la fiesta a nuestros tiempos, pero tal vez perdiera gran parte de su esencia. Ha llegado Pablo Aguado, que ha puesto a todos de acuerdo



En los felices años de juventud, donde todo es sueño y se anhela tocar la gloria con las manos, me llenaba una tauromaquia dinámica, variada y en constante movimiento. Poco importaban modos ni formas. El tema no era otro que divertirse. Durante la lidia nada se tenía que parar. Que el toro se movía, bien. Ya fuera bravo o manso. El argumento principal no era otro. Que no se parase. Un toro pronto y con movilidad hacía posible la creación de faenas que calaran en el tendido de forma rotunda.
Ni que decir tiene que los toreros que más feliz me hacían eran aquellos que mejor se adaptaban a mi manera de concebir el toreo. Eran años, finales de los setenta y principios de los ochenta, donde acudía a la plaza, o a la televisión cuando era posible, al reclamo de nombres como Paquirri, Luis Francisco Esplá o El Soro, este último ídolo en Córdoba por sus continuas apariciones en Los Califas, regentada en aquella época por sus apoderados los hermanos Cámara.
En cierta ocasión y con la revista Aplausos, que editaba Salvador Pascual, bajo el brazo, me encontré con un matador de toros de corte clásico y estilista. Él conocía el concepto que me llenaba, opuesto totalmente al suyo, y ante una fotografía de Esplá lanceando a la navarra me dijo: “Tapa con la mano el toro y dime qué ves”. Le hice caso, tapé al toro y lo que quedaba en la foto era algo incompleto, desangelado.
NI QUE DECIR TIENE QUE LOS TOREROS QUE MÁS FELIZ ME HACÍAN ERAN AQUELLOS QUE MEJOR SE ADAPTABAN A MI MANERA DE CONCEBIR EL TOREO

Era una coreografía artificiosa e impostada. Pasamos alguna otra página y ante una foto de otro espada, Manzanares en concreto, me hizo repetir la operación. En esa instantánea se contemplaba algo distinto. Manzanares, aún sin la figura de su oponente, era empaque, buen trazo, quietud y, sobre todo, naturalidad.
El toreo ante todo debe de ser una cosa natural, me dijo aquel torero. El toro, continúo, debe de moverse, pero deber de ser el torero quien debe de pararlo y someterlo, nunca dejarlo a su aire para torear a su ritmo. El toreo bueno, el de quilates, es ese. Ese es el que pone a todos de acuerdo, prosiguió. Fue entonces cuando comencé a cambiar mi idea sobre la tauromaquia. Desde entonces me fueron entrando más toreros en la cabeza y aquel aire en continuo movimiento fue calmándose poco a poco, para ir asimilando que la tauromaquia total es mucho más diversa y completa.
Hoy, por unas causas u otras, el toreo está lleno de vulgaridad. Toreros similares en forma y fondo. Toros que parecen clonados y de muy idéntico comportamiento. Un sistema que todo lo maneja, tratando de exprimir hasta la última gota de tan fecunda fruta, sin importarle para nada el futuro. Un público muy condescendiente. Y sobre todo la pérdida de valores en una sociedad donde la fiesta de toros es políticamente incorrecta, tachándola de bárbara, cruel y sanguinaria, mostrando con ello un desconocimiento total sobre uno de los ritos vivos de la vieja cultura mediterránea.
HOY, POR UNAS CAUSAS U OTRAS, EL TOREO ESTÁ LLENO DE VULGARIDAD

Hace falta un revulsivo. Mucho se habla de adaptar la fiesta a nuestros tiempos, podría ser, pero tal vez perdiera gran parte de su esencia. Otros hablan de una involución buscando esa esencia en vías de desaparición. Tal vez, pero lo que puede poner a todo el mundo de acuerdo es a la vuelta a lo clásico, a lo de toda la vida, a lo ortodoxo y a académico, en una palabra a la naturalidad.
La prueba palpable la tuvimos en la pasada feria de Sevilla, donde un torero nuevo, con apenas una docena de corridas de toros toreadas desde su doctorado, puso al todo el mundo de acuerdo. Un toreo medido y clásico bastó para hacer temblar los cimientos del toreo.
Pablo Aguado ha puesto a todo el mundo de acuerdo. El toreo de siempre acabó de un plumazo con el llamado toreo moderno. Frente a Aguado sucumbió el toreo contorsionista, aquel de posiciones abiertas y antinaturales, aquel basado en el valor y en el drama. El nuevo torero sevillano paró los tiempos, al igual que los pararon las fuentes de donde dice beber.
El toreo eterno de Pepe Luis Vázquez, Antonio Bienvenida o Pepín Martín Vázquez siempre estuvo ahí, solo hacía falta mirarse en su espejo. Aguado lo ha hecho y ha revolucionado el toreo sin formas que pudieran calificarse revolucionarias. Lo ha hecho con clara naturalidad, auténtica alma del toreo que nunca sucumbe a modas o tiempos.

5/11/2019

LA FIT INVITA AL CAMPO BRAVO A LA AFICIÓN CORDOBESA


Con motivo de la Feria de Córdoba, la Fusión Internacional por la Tauromaquia organiza una excursión al campo para los aficionados cordobeses.
El próximo 15 de mayo a las 16 horas, un autobús saldrá de la Plaza de Toros de Los Califas para acudir a un tentadero a la ganadería de Virgen María, en Guillena (Sevilla). Allí los recibirán los toreros protagonistas de ese cartel, anunciados para la feria de Ntra Señora de la Salud.
Los aficionados tendrán la oportunidad de disfrutar de una jornada en el campo y de conocer los entresijos de los entrenamientos de los toreros, en dias previos a compromisos importantes.

El autobús es gratuito y las plazas limitadas. Se reservarán por riguroso orden de inscripción hasta completar aforo.
Para inscribirse en esta actividad deben enviar un email a info@fitauromaquia.com

DOS CORRIDAS DE TOROS Y UNA DE REJONES CONFORMAN EL CARTEL DE LA FERIA DE MAYO EN CÓRDOBA

Foto: Laura Martín

Finito, Morante y El Juli alternaran el viernes 31, en la que puede ser la corrida estrella del ciclo

Tras dos aplazamientos, el primero justificado por su coincidencia con otro evento anteriormente programado, y un segundo injustificable, aunque la empresa quiso asumir su culpa, ha visto la luz, al fin, el cartel de la Feria taurina de Nuestra Señora de la Salud.
Un cartel, obra del artista extremeño Alfonso Sánchez Rubio, y que pasará a la historia, además de por su bella estética decimonónica, por el lema que lo encabeza, que no es otro que el de “Celebramos las lágrimas de Nuestra Señora de la Salud”, pues no se ha tenido en cuenta que la Virgen de la Salud cordobesa es una imagen de carácter letífico, por lo que sus lágrimas están ausentes.
Anécdota y lágrimas aparte, además de otra errata que a pesar de su minúscula letra tampoco paso desapercibida, el acto estuvo presidido por el presidente de la sociedad propietaria del coso califal , Rafael Centeno, el representante de la empresa, José Cutiño y la responsable de comunicación de la misma, Noelia López.
ANTONIO FERRERA, EMILIO DE JUSTO Y GINÉS MARÍN ESTARÁN EN LOS CALIFAS EL 30 DE MAYO

La feria está compuesta por dos corridas de toros, una de rejones y la tradicional becerrada, heredera de la que ideara Guerrita. La primera de las corridas tendrá su inicio el jueves 30 de mayo, donde ante toros de la ganadería Virgen María, procedencia Juan Pedro Domecq, actuará una terna de marcado sabor extremeño, ya que la misma está formada por Antonio Ferrera, que lució recientemente ante los victorinos en la feria de Sevilla, Emilio de Justo, una de las revelaciones de la pasada temporada y que está llamado este año a revalidar las credenciales ya mostradas, muy del gusto del aficionado por su corte ortodoxo, cerrando cartel Ginés Marín, un torero de corte estilista y que a pesar de su juventud ya ha tenido el gusto de abrir la puerta grande de las Ventas de Madrid.
La segunda corrida tendrá lugar el viernes 31 de mayo. Un cartel muy del gusto de la afición, pues en el mismo están anunciados Finito de Córdoba, que ha tenido un inicio de temporada fulgurante en Valencia y Castellón; Morante de la Puebla, torero muy del gusto de los aficionados y último espada en cortar un rabo en el Coso de Los Califas.
La terna la cierra El Juli que viene nada más y nada menos respaldado por su reciente triunfo en Sevilla, donde abrió la Puerta del Príncipe. Los toros a lidiar pertenecerán a la ganadería de Juan Pedro Domecq.
El tradicional festejo de rejones tendrá lugar el sábado 1 de junio, actuando Pablo Hermoso de Mendoza, la rejoneadora gala Lea Vicens y Guillermo Hermoso de Mendoza, quienes se enfrentaran a un encierro de Fermín Bohórquez.
La feria se cerrará con la tradicional becerrada, donde actuarán los alumnos de la Escuela del Círculo Taurino. Los abonos se podrán renovar a partir del día 21 de mayo y las localidades sueltas saldrán a la venta el día 24 de mayo. La empresa mantiene los precios del pasado año.


5/05/2019

LLEGÓ MAYO UN AÑO MÁS



La Córdoba taurina ha empezado el mes de forma triste por la retirada inesperada de Javier Moreno ‘Lagartijo’, la fea cogida de Enrique Reyes Mendoza y la tardanza en el cartel de la feria



Llegó mayo un año más. Córdoba se torna una ciudad en fiesta. Un mes que comienza con las tradicionales, cada vez más alejadas de su tradicional esencia, Cruces de Mayo y termina con la feria en honor a Nuestra Señora de la Salud, aunque en estos tiempos de globalización sea conocida como la Feria de Mayo.
Sea como sea, la ciudad se transforma durante este mes y hace que los cordobeses y los foráneos que nos visitan nos echemos a la calle para vivir todo lo que ofrece Córdoba, una ciudad donde la primavera ha explotado de forma especial, siendo todo un espectáculo para los sentidos.
La Córdoba taurina ha comenzado mayo de forma un tanto triste. Varios han sido los motivos de ello. El primero ha sido la retirada inesperada de Javier Moreno Lagartijo. El novillero cordobés, tras una interesante campaña mexicana, actuó en una novillada en Madrid donde no terminaron de salir las cosas, por lo que este resultado adverso ha debido de pesar en su ánimo ya que a principios de semana y a través de las redes sociales anunció su retirada.
FINITO, EMILIO DE JUSTO, GINÉS MARÍN Y ROCÍO ROMERO SE ESCUCHAN PARA LA FERIA TAURINA



Unas escuetas líneas que literalmente decían: “Me retiro. Pongo fin a lo que ha sido mi vida desde que tengo uso de razón. No ha sido una decisión fácil, considero que para vestirse de torero hay que ser sincero con uno mismo y yo no estoy dispuesto a jugarme la vida todos los días. Quiero agradecer a todas las personas que me ayudaron, las que estuvieron en el fracaso y en el triunfo. El toreo me ha proporcionado unos valores que pocas profesiones te pueden regalar y gracias a ello conseguiré el sueño de mi vida. Ser feliz...”.
Desde aquí desearle al torero cordobés lo mejor fuera de los ruedos y queda la incertidumbre de si la decisión ha sido precipitada o no, ya que posiblemente esta temporada hubiese tomado la alternativa y tal vez en el escalafón superior la motivación hubiera sido distinta, aunque ya se sabe, ser figura del toreo es una empresa muy difícil, tanto que muchos son los llamados y pocos los escogidos.
En el mismo festejo donde Lagartijo, tal vez, maduró la dura decisión de su retirada, el notable subalterno cordobés Enrique Reyes Mendoza sufrió una fea cogida que a la postre ha tenido un feo pronóstico.
Lo que parecía ser un porrazo más, de los muchos que reciben los toreros durante su carrera, y una cicatriz en el pómulo ha desembocado en una grave lesión ocular. Los mareos, los dolores de cabeza, los problemas de respiración así como la visión doble fueron los síntomas aparejados al desprendimiento del globo ocular izquierdo, fractura de la órbita ocular y tabique nasal y parálisis del nervio de la cara.
Reyes Mendoza pasará en breve de nuevo por el quirófano para tratar de subsanar dichas lesiones, desconociéndose aún las posibles secuelas que le podrán quedar para el ejercicio de su profesión. Deseamos que con la operación quede todo en orden y el pundonoroso banderillero cordobés pueda regresar pronto a los ruedos.
Los carteles de la feria siguen a la espera. Anunciada su presentación, en un principio, para el jueves 2, se pospuso esta para el día siguiente, al existir coincidencia horaria con otro evento.
El viernes se volvió a aplazar su puesta de largo para este lunes. El representante de la empresa, Pepe Cutiño, presente en Los Califas la tarde del viernes, manifestó que la causa del nuevo aplazamiento no era otra que unos problemas exclusivamente empresariales y que como responsable pedía disculpas a la afición cordobesa, así como a la Sociedad Propietaria del coso califal.
Mañana se saldrá de dudas, pues también se comprometió a explicar las causas que llevaron al nuevo aplazamiento. Unos carteles que según comentó, están a la altura de la ciudad y de su historia taurina, en la línea de lo que ha sido la trayectoria de la empresa que representa en Córdoba.
No adelantó nada sobre los mismos, pero en los mentideros taurinos se habla de nombres como Finito de Córdoba, Emilio de Justo y Ginés Marín entre los matadores, y Rocío Romero en la novillada picada. El ciclo, sí confirmó Cutiño, estará compuesto por dos corridas de toros, una novillada picada, una corrida de rejones y la tradicional becerrada del Circulo Taurino con alumnos de su escuela taurina.
Habrá que esperar hasta mañana lunes para que sean presentadas. Se dice que a la tercera va la vencida; las combinaciones definitivas de la feria taurina de mayo.

4/29/2019

Los festejos taurinos que vienen


El Fandi, Finito de Córdoba y Cayetano participarán en un festival benéfico el 1 de mayo en Lucena

Cuando todo indicaba que la temporada taurina en la provincia de Córdoba se iniciaría el pasado Sábado Santo en Cabra, la lluvia dio al traste con el festejo. El mal estado del piso de plaza, notablemente perjudicado por el temporal, motivó esta suspensión. Ese día estaban anunciados en el centenario coso egabrense Manuel Escribano, Daniel Luque y Filiberto, quienes estoquearían toros de Miura, ganadería ésta que regresaba a Cabra después de ochenta años.
Pero la vida sigue y, tras esta suspensión, otras plazas de la provincia anuncian carteles taurinos. Sin ir más lejos el próximo 1 de mayo, la nueva empresa de Lucena Tauroemoción ha programado un festival a beneficio de la Real Archicofradía de Nuestra Señora de Araceli, en el que están anunciados el rejoneador de raíces cordobesas Leonardo Hernández, quien lidiará a caballo un toro de la ganadería de La Castilleja.
A pie y con reses de Fernando Peña, origen Manolo González y Torrestrella, actuarán Juan Serrano Finito de Córdoba que, tras sus triunfos en las ferias de Fallas y Castellón, tendrá la ocasión de poner en liza su asolerado y clásico toreo.
Como contrapunto a la clase y ortodoxia de Juan Serrano, también está anunciado El Fandi, que hará las delicias del público con su toreo atlético y popular. También aparece anunciado Cayetano, torero dinástico del que se espera ese chispazo que electrice a los tendidos.
Emilio de Justo, torero revelación, de corte clásico y que ha despertado en los últimos tiempos la expectación entre la afición, también estará en Lucena. Cerrará el cartel la novillera cordobesa Rocío Romero, quien para esta temporada espera su salto definitivo para ocupar lugar preferente en el escalafón de novilleros.
Mientras, en Palma del Río se ha presentado el cartel del festejo que se celebrará el próximo 17 de mayo. La empresa Resaso Eventos ha programado un interesante festejo mixto, donde con toros de la ganadería ursaonense de Julio de la Puerta, actuarán la rejoneadora lusa Ana Rita y los matadores de toros Salvador Cortés y el local Javier Benjumea, quien a partir de la presente temporada se anunciará en los carteles solo con su apellido.

Paseíllo en Las Ventas

Para hoy está previsto que haga el paseíllo en Las Ventas de Madrid el novillero cordobés Javier Moreno Lagartijo, que tras una interesante y triunfal campaña en tierras mexicanas, regresa a España apostando fuerte, pues empezar la temporada española en Madrid supone, tal y como está el escalafón novilleril, jugarse la temporada a una sola carta, en un año que se supone sea el de su doctorado a final de temporada.
Acompañarán a Lagartijo en tal vital paseíllo, Kevin de Luis e Ignacio Olmos, quienes se enfrentaran a seis novillos de la ganadería de Julio García de origen Fuente Ymbro.
Mientras tanto en Córdoba poco se sabe de los carteles de la próxima Feria de Mayo. Atrás quedaron cuando se anunciaban con meses de antelación e, incluso cuando se vendían abonos de temporada sin saber prácticamente las combinaciones.
Córdoba está sumida en la desidia total. Incomprensible que a estas alturas poco haya trascendido. Solo se comenta en los mentideros taurinos que esta edición contará con una novillada picada, donde se rumorea igualmente la ausencia de Lagartijo, dos corridas de toros y una de rejones.
Poco más. Es normal que la empresa haya iniciado las gestiones pertinentes, pero la afición cordobesa está más que molesta por la falta de noticias y carteles definitivos de una plaza que, aunque administrativamente sea de primera categoría, programa al año menos festejos que otras de inferior condición repartidas por el territorio nacional.

4/08/2019

ANTE LA VULGARIDAD, MÁS DE LO MISMO



Una vez presentados los grandes carteles de las ferias taurinas solo falta que todo comience para ver si la fiesta continúa con sus vicios y pecados o se atisba alguna esperanza

Como quien no quiere la cosa, esto ya ha empezado. Han pasado las Fallas en Valencia y la Magdalena en Castellón. La temporada taurina ya está aquí un año más. Los carteles, tanto de la feria de Abril en Sevilla como los de San Isidro en Madrid, ya son públicos.


Ahora solo falta que todo comience para ver, una vez que pase el Pilar en Zaragoza, si la fiesta continua con sus mismos vicios y pecados o, por el contrario, se atisba alguna esperanza en el horizonte al solo objeto de despejar su futuro.

Valencia y Castellón han supuesto, un año más, el punto de partida. De las dos primeras ferias del año pocas conclusiones se pueden sacar por el momento.

ANTE LA AUSENCIA DE PONCE POR UNA LESIÓN, EL PESO DE LA TEMPORADA RECAERÁ EN EL JULI

Por lo pronto, la lesión de Enrique Ponce, que le va a privar de desarrollar campaña casi seguro, por lo que el mayor exponente del toreo de los últimos veinticinco años no estará presente.

Sin el ilustre veterano el peso de la temporada recaerá, sin lugar a dudas, en El Juli, que no se dejará ganar su estatus por nadie. Posición de privilegio que le querrá arrebatar Roca Rey, que cuenta con el favor de los públicos, bajo la mirada de un estético y superficial Manzanares.

Los llamados emergentes no acaban, por causas propias y ajenas, de dar el paso definitivo. Luego quedan, como convidados de piedra, muchos que por unas causas u otras gozaron de cierto predicamento y ahora siguen recogiendo las migajas por esas plazas repartidas por el mundo, quién sabe por qué dinero y en qué condiciones.

Del llamado mesías, léase José Tomás, mejor no hablar. Sus actuaciones puntuales y a modo, comparables a los partidos de exhibición de los Harlem Globetrotters, sin medirse con nadie, ante toros elegidos para la ocasión y alejado de las plazas de responsabilidad, no es más que una anécdota en estos tiempos de tanta vulgaridad y medianía donde el sistema impuesto volverá, sin lugar a dudas, a dominar un año más el planeta toro.

Vivimos tiempo de mucha vulgaridad en los ruedos. Los espadas ponen de manifiesto un gran oficio, despliegan una técnica abrumadora, pero entre la falta de un toro que emocione y de personalidad de quien está delante de él, todo es ramplón y en exceso banal. De ahí que Roca Rey, con tan poco, esté en la cima.

El peruano no es un estilista, pero al menos su personalidad y juventud hacen que corra aire fresco, que traiga una auténtica renovación a un escalafón donde los rostros comienzan a hacerse demasiados conocidos, por no decir cansados.

Tanto es así, que el actual Paquirri, antes Rivera Ordóñez, se anuncia para torear en la feria de Jerez tras haberse despedido de los ruedos en dos ocasiones, privando así de un hueco a otro torero que pueda decir mucho más que él, pues lo que tuvo que decir en el toreo ya está dicho y, si somos justos, incluso olvidado.

Tras los fogonazos de torería de Juan Serrano Finito de Córdoba en Valencia y Castellón, lástima de su mala espada, se comenta en los mentideros taurinos que nadie lo ha llamado por el momento.

LA JUVENTUD Y PERSONALIDAD DE ROCA REY HACEN QUE TRAIGA AIRE FRESCO Y RENOVACIÓN

Un torero, al que se le podrán censurar muchas cosas, pero con una personalidad única y un toreo caro, no puede, ni debe, permanecer en el banquillo esperando una sustitución que le permita torear en las ferias.

Finito continúa como estaba, olvidado, sin apoderado y alejado de los grandes ciclos, donde las combinaciones son las mismas año tras año, alejando a muchos de las plazas. Finito ahí sigue, fiel a sí mismo, con su rol de artista, con un toreo que con solo con tres muletazos puede sacudirte el alma, lo que otros con sesenta no son capaces de hacer.

Madrid, y posiblemente Córdoba, serán los próximos puertos del fino torero cordobés, donde sin lugar a dudas será esperado tanto por partidarios como por escépticos.

Tal vez un triunfo en Madrid le supondría volver a ocupar un lugar estelar, pero las Ventas ya no garantiza nada, muestra palpable del momento que vivimos. Recientes triunfadores en Madrid, como el caso de Ginés Marín y Álvaro Lorenzo, apenas se anuncian en los carteles, cuando no hace mucho les hubiera valido para dar un par de vueltas a España. Muestra palpable de que hoy todo es vulgaridad y más de lo mismo.



4/01/2019

NO ES BÁLSAMO DE FIERABRAS



José Tomás vuelve a los ruedos en la Feria del Corpus de Granada, una plaza que ha sido referente en su particular carrera.

Sin todavía acallarse los comentarios sobre la pasada Feria de Fallas, o la presentación del ciclo isidril, ha saltado la noticia. Una noticia que ha convulsionado, como no, a todo el planeta toro.

José Tomás vuelve a los ruedos. El de Galapagar ha decidido volver, como viene siendo en él habitual, de forma puntual y fugaz. El suceso, por llamarlo de alguna manera, tendrá lugar el próximo mes de junio en la Feria del Corpus de Granada, una plaza que ha sido un referente en su particular carrera.
Una tarde, que la empresa Lances de Futuro que comanda José María Garzón, prepara para que se convierta, como de costumbre, en todo un acontecimiento mediático para la ciudad nazarí y todo el mundo de los toros.
Ese día Granada será un hervidero. Se agotarán las plazas hoteleras sin lugar a dudas. La ciudad, a pesar de ser feria, cobrará una vida inusual. El coso maestrante granadino tendrá un lleno de reventón, posiblemente se duplicarán, o tal vez triplicaran, los abonos del ciclo feriado. Todos saldrán ganando.
El mesiánico torero, seguro el que más, volverá a ser el centro de atención de todo lo que se mueva en el mundo del toro en esas fechas, con una actuación preparada a modo, para que nada falle, con un cierto aire de originalidad, pero que no deja de ser algo tan puntual como innecesario en estos momentos, donde la tauromaquia es algo políticamente incorrecto.
EL MESIÁNICO TORERO, SEGURO EL QUE MÁS, VOLVERÁ A SER EL CENTRO DE ATENCIÓN DE TODO LO QUE SE MUEVA EN EL MUNDO DEL TORO
Lo mejor de todo esto no es otra cosa, que la Fiesta volverá a ser, al menos durante algunas horas, un espectáculo mediático para una sociedad que vive de espaldas al toreo. Luego todo volverá a ser lo que es. José Tomás, ya se ha visto, no viene a ser ese elemento revitalizador que precisa el toreo.
Este José Tomás no es más que una anécdota. Un torero tremendamente mediatizado, encerrado en un personaje creado para mayor gloria del neotaurino y advenedizos a un espectáculo que precisa muchos factores para sacudirse de toda la mugre que lo envuelve.
José Tomás vive plácidamente en su retiro. Un retiro voluntario y que forma parte de la parafernalia de todo el misticismo que lo envuelve. Él mira con indiferencia todo lo que ocurre en el mundo de los toros.
Sus mejores tiempos pasaron, ahora no es más que un producto mercantil, que cuando le apetece se anuncia en una plaza de segunda categoría y actúa sin la competencia real de los que de verdad tiran del carro del toreo, ante toros escogidos para sus esporádicas actuaciones. Eso si, no confundir con reapariciones, porque si no hay retiro, no hay reaparición.
Es el personaje creado por su maquinaria de marketing. Una anécdota por mucho que se canten sus faenas y actuaciones. Una auténtica figura del toreo, de siempre, iniciaba su temporada en Fallas y terminaba en El Pilar de Zaragoza.
Se acartelaba con sus iguales, a los que trataba de destrozar en el ruedo y gustaba de compartir cartel con aquellos que se decía venia a bajarlo del trono. Así fue y así debería de ser.  José Tomás no compite con nadie. Decir que compite consigo mismo es otra farsa más, no da la cara en las ferias de primer nivel y su aparición en las principales plazas brilla por su ausencia.
JOSÉ TOMÁS NO COMPITE CON NADIE
Plausible sería su vuelta si se anunciase con Ponce, este año va a ser imposible, El Juli o con el peruano Roca Rey en la madrileña plaza de las Ventas durante la feria de San Isidro. Eso si sería un acontecimiento para hablar, escribir y copar los medios de comunicación, no ya un día, sino durante varias semanas.
Por ahora todo no es más que una de tantas, de las que fueron y las que quedan por venir. Un torero ad hoc para snob.
 El Día de Córdoba (31/03/2019)
 

3/26/2019

FINITO Y EL AIRE FRESCO CON AROMA


·        *  Lo hecho por el diestro cordobés en Valencia, ahí queda, y eso que muchos se rasgaron las vestiduras por su inclusión en los carteles.

*       ·         Sus dos trasteos tuvieron personalidad y torería




Si entre los bastidores del toreo todo huele a viciado por la falta de escrúpulos e ideas de los que lo manejan, fuera, o sea, sobre los ruedos, el espectáculo va perdiendo a pasos agigantados lo que podríamos llamar el factor sorpresa, así como la variedad y diversidad para llegar a un mayor número de espectadores.
Todo es tan previsible que son muchas las tardes en que parece que el que se sienta en el tendido es capaz de conocer, o al menos intuir, lo que va a ocurrir sobre la arena. El toro de hoy, salvo contadas excepciones, tan homogéneo en tipo y comportamiento, está seleccionado para lo que se ha dado en llamar el toreo moderno.
Una res carente de movilidad, casta y bravura, que permite que todo lo que se haga ante él, aunque en un momento sea capaz de matarte o mandarte a la cama, tenga una valoración mínima por parte del aficionado que acude, cada vez de forma más esporádica, a las plazas de toros.
Ante este toro tan previsible, los toreros que a ellos se enfrentan, también con algunas excepciones, muestran que todos, o casi todos, están cortados por un mismo patrón.
SU HACER, SU ESTILO Y SU MADUREZ QUEDARON UNA VEZ MÁS LATENTES EN EL COSO DE LA CALLE JÁTIVA

El dominio del oficio –me resisto a llamarlo técnica– de pe a pa, así como la puesta en práctica de un sinfín de ventajas, añadidas a la falta de carácter de los toros a los que se enfrentan, hacen que todo esté huérfano de pureza y ortodoxia, suplantándose esta por unas faenas largas en exceso, basadas en un toreo superficial e impostado, donde el espada de turno vende una entrega hueca de los verdaderos valores de la liturgia y drama de la tauromaquia.
Todo es tan igual y tan previsible que cuando surge la verdad, o algo distinto, aunque sea en forma de fogonazos intermitentes, llama poderosamente la atención. Por ello, hay actualmente espadas en los que la afición deposita todas sus esperanzas.
El toreo dramático de Paco Ureña; el concepto clásico con poder de Pepe Moral; el clasicismo de Emilio de Justo; o la gracia e intuición de Pablo Aguado son, o pueden ser, a corto plazo el revulsivo que precisa un escalafón de matadores viciado y cerrado por el sistema, a más no poder.
Un simple detalle puede marcar diferencias. La muestra, en la reciente feria de Fallas. Emilio de Justo no podía cumplir con su contrato al no estar recuperado de su lesión. La empresa optó por sustituirlo por un conocido de todos, Finito de Córdoba.
Muchos se rasgaron las vestiduras. La inclusión del espada cordobés en el cartel no fue bien vista y criticada. Los motivos fueron tan banales como manidos. La inhibición, la abulia, la falta de contratos, la pérdida de interés para el aficionado, fueron los más exhibidos por muchos.
Llegó el día del festejo y aún sin redondear una faena rotunda y maciza, Finito de Córdoba puso a muchos de acuerdo. Sus dos trasteos tuvieron un denominador común:la personalidad y la torería, cualidades éstas que no se aprenden, ni tampoco se enseñan. Se tienen y punto final.
Alguna media verónica preñada de torería con el capote, para luego mostrar con la pañosa una calidad y estética de muchos quilates. Que no hubo ninguna tanda completa, tal vez, pero aquellos muletazos sueltos, como dos derechazos de planta erguida, así como unos ayudados por alto a su segundo, que quedaron grabados en la memoria y retinas de los que los vieron para siempre.
Cortó una oreja. Si la espada, su cruz durante toda su carrera, hubiera viajado con mejor destino, se podría estar hablando de un triunfo rotundo de tres orejas, lo que le hubiera servido para abrir una puerta grande que hubiera supuesto un revulsivo de cara a la temporada.
Lo hecho por Finito de Córdoba en Valencia, ahí queda. Muchos lo han censurado. Le achacan la falta de profundidad en sus faenas, de trazo rectilíneo, de componer en exceso a toro pasado, de toreo amanerado y artificioso que abusa de lo accesorio, tratando de restar méritos a su actuación, que si no fue redonda y rotunda, tuvo un sublime concepto estético y una personalidad única e intransferible. Y todo ante dos toros que las figuras comienzan a dar de lado por tener más motor del por ellos apetecido.
Ya se dijo hace años. Finito era un buen torero, su forma de ser no le iba a llevar a ganar ninguna guerra, pero que vencería una ingente cantidad de batallas. Valencia, al igual que ante aquel utrero de Galache, fue testigo de una nueva victoria.
Su hacer, su estilo y su madurez quedaron una vez más latentes en el coso de la calle Játiva. Rectilíneo, manierista, accesorio, tal vez, pero que vengan muchos como él, porque de esta torería está huérfana la fiesta y está necesitada de aire fresco, sin importarle un ápice que lo traiga un torero con muchos años de alternativa de caro aroma y que se llama Juan Serrano, Finito de Córdoba en los carteles.