2/05/2016

REFLEXIONES A LA LUZ DE LA LUMBRE. Córdoba, ahora o nunca.


El invierno está siendo atípico. Los fríos no se terminan de hacer presentes. La lluvia tampoco. Las temperaturas son demasiado benevolentes para estas fechas. Tanto es así que los trigos están crecidos en exceso para esta época, los almendros florecen cuando aún no han acabado de tirar las hojas del pasado año y en los olivos, chaparros y encinas comienza a aparecer la trama típica de la floración.

En la chimenea una vez que arden un par de troncos, las brasas son suficientes para mantener la calidez del recoleto salón. Los días son más largos y es al ceder la luz, a última hora de la tarde o a primera de la noche, es cuando el hombre masculla sus reflexiones maduradas a la luz de la exigua lumbre.

La fiesta de los toros no pasa por buen momento. Sus miserias de dentro, le han pasado factura fuera. Por ese motivo parece que se debilita poco a poco. La inhibición de quienes viven de ella, que debieran ser sus principales valedores, hacen que los ataques hacía ella vayan haciéndose cada vez más feroces.

En un principio fueron los animalistas. Movidos por unos conceptos proteccionistas hacía los animales, fundamentados en una artificiosa ecología muy alejada de los preceptos reales, pero sustentados económicamente por un lobby poderoso y de intereses difíciles de comprender. La mediocre clase política que nos ha tocado sufrir, en busca de arañar votos y con aire sectario y totalitario, ha hecho de la fiesta de toros algo arcaico para el progreso que sueñan y acometen con crudeza al objeto de abolir algo que ni reyes, posiblemente con más poder absoluto que ellos, ni Papas pudieron conseguir.

El desconocimiento hacía la fiesta es total. Hoy poco importa. La culpa es de todos los que la amamos. No pensábamos, aunque algunos lo intuyéramos, que la situación se iba a tensar hasta el punto actual. La resolución adoptada por el ayuntamiento de Córdoba nos ha abierto los ojos y nos ha hecho comprender que, incluso donde la fiesta está arraigada tan profundamente, se pretende cercenar de un plumazo sectario un rito milenario.

Los aficionados y profesionales han movido ficha en Córdoba. La creación de una plataforma en defensa de la tauromaquia en la ciudad, hace sentir que ya se ha vislumbrado un peligro real para la libertad de poder celebrar un espectáculo legal en este país y que forma parte de su ser.

La plataforma, recién creada, consiguió que el órgano de gobierno de la Diputación Provincial cordobesa, rechazase la enmienda similar a la aprobada por el Ayuntamiento. Una batalla ganada, pero la guerra continua. Es la hora de poner la fiesta en valor. De darla a conocer, de vender sus valores, su historia y sobre todo mostrarse todos más unidos que nunca. Positivos serán los actos donde se muestren todos esos valores que tanto defendemos. Los niños de hoy, los de la generación de la wii, la nintendo, la tablet y el smartphone, deben de tener, como lo tuvieron siempre, la sensación de coger un capote y una muleta en sus manos para dar, como siempre se dieron, pases a un toro imaginario llamado aire. Por eso el domingo próximo Los Califas, a instancia de la asociación de Aficionados Prácticos de Córdoba, debe de ser un hervidero de niños, y no tan niños, para mostrar que la rueda sigue su camino y que la fiesta de toros está unida a la personalidad e historia de una ciudad que fue capital de la Bética y más tarde del Califato Omeya.

Las brasas siguen incandescentes, como debe de estar siempre nuestra pasión y afición. Esta unión para la defensa de la fiesta en Córdoba, no debe de quedar en algo puntual. Es la hora que la afición exija para Córdoba la categoría que por historia merece. Y esta categoría pasa por la exigencia de un toro integro, enrazado y con poder para devolver a su matador la categoría de héroe que siempre tuvo. El día que el pueblo vuelva a reconocer la heroicidad del torero, la fiesta habrá asegurado su supervivencia, pero claro, eso pasaría por devolver el halo de tragedia a la arena mediante la lidia de un animal fiero antagónico al que se lidia hoy. Córdoba, ahora o nunca. Tu decides.





2/02/2016

XXX JORNADAS TAURINAS DEL CIRCULO TAURINO DE OSUNA



El Circulo Taurino de Osuna ha organizado para los días 15 al 19 del presente mes de febrero, unas interesantes jornadas taurinas que este año alcanzan su trigésima edición. 
El Circulo nos remite para su difusión el cartel de los actos y la siguiente nota de prensa:
"PRESENTACIÓN
Y en llegando febrero… Pues eso, que ya las jornadas taurinas están rematadas y en la sazón justa para ser ofrecida a esta afición tan fiel y entendida.
Pero antes que nada, el CCTO quiere señalar que no olvida fácilmente a uno de sus socios más ilustres que la muerte le arrebató sin permiso y a traición: José Muñoz. Este cabal aficionado e inspirado artista tiene colgado sus cuadros más reconocibles en la Casa de la Cultura, como homenaje a su entrañable persona, durante todo el tiempo que duren las jornadas. A tal señor, tal honor.
Y en lo específicamente taurino, la “carta” preparada consta de suculentos platos para los exigentes paladares de los aficionados. Comenzamos por presentar  un libro sobre Juan Belmonte, el Pasmo de Triana, el revolucionario, el creador, según muchos, del toreo moderno; aquel de quien el Guerra, Rafael, dijo que “quien quiera verlo que se vaya dando prisa”, tal fue su actitud ante los toros. Una semblanza biográfica con profusión de fotos de su rostro, porque la cara es el espejo del alma, y por el hilo de su semblante saca el autor el ovillo definitivo de su vida.
Un segundo plato a caballo. Muchos de los asistentes a estas jornadas recordamos a señoritas rejoneadoras, Conchita Citrón, Amina Asís, Paquita Rocamora… entre otras, que marcaron nuestra infancia y adolescencia. Hoy es la francesa Lea Vicens quien enarbola la bandera de las amazonas rejoneadoras. Nos hablará de rejones y del “estado de la cuestión taurina” en Francia, tan interesante siempre.
Un postre ganadero. Nos visita el señor de La Ruiza (D. Tomás Prieto de la Cal), donde pastan los veraguas genuinos, los toros portadores de sangre antiquísima; únicos vazqueños en su pureza de casta, son hoy el eco de aquellos que pudieron ver nuestros bisabuelos y tatarabuelos. Los toros blancos, ásperos y difíciles, que las figuras evitan, o fingen no conocer su existencia. Pero ahí están estas joyas de la naturaleza, esperando una muleta, una inteligencia y unos arrestos que a ellos se opongan
Y el café, copa y puro lo tomaremos escuchando al diestro Juan Mora, que habla reposado y exquisito, como su toreo.
No está mal el menú taurino. El CCTO solo desea que tenga usted apetito por saber para que le aproveche lo ofrecido. Gracias por su asistencia.
LA JUNTA DIRECTIVA."

1/23/2016

TENTADERO A LA ANTIGUA USANZA EN LA GANADERIA DE JUSTO BARBA.

El ganadero ejerció como tentador a caballo
En una ganadería brava la selección es el eje. El criterio del creador es fundamental en el futuro de una vacada de lidia. Estas pruebas selectivas, al objeto de perpetuar unas características, se llevan a cabo mediante los tentaderos, donde se evalúan las propiedades más ideales, dentro del concepto de bravura, para los futuros reproductores de la ganadería.

Las reses tentadas tuvieron alegría en el caballo
En los últimos tiempos la búsqueda de un toro pensado para el último tercio, ha llevado a un comportamiento muy uniforme. Poco, o nada, se exigen en estos tentaderos en el caballo y todo se centra en el comportamiento en la tela roja. El tentadero se ha convertido en los últimos tiempos en algo testimonial, donde se han perdido muchos de los valores y criterios de selección de otros tiempos.
Sánchez Puerto toreó así de bien al natural

Por otra parte, al día de hoy, los tentaderos se han convertido en un acto frívolo, donde el invitado de turno, torea como entrenamiento, en contadas ocasiones lo hace para el ganadero, las tres o cuatro vacas que éste le prepara en un ceremonial muy alejado de su verdadero fin. Los medios televisivos, salvo honrosas y escasas excepciones, muestran el tentadero como algo festivo, más cercano a un evento social que a una faena campera  de vital importancia en la ganadería de lidia.
El toreo clásico de siempre

Por suerte aún quedan ganaderos, los últimos románticos, que continúan dando al tentadero la importante que realmente tiene. Criadores que se alejan de la fiesta y que realizan una faena campera a la antigua usanza. Con pocos invitados, con un buen número de reses y solo con contados espectadores, que suelen ser familia y personal de la explotación.

Chapurra con sabor campero


En el día de ayer, en la finca La Nava, donde pasta la ganadería de Justo Barba, se ha celebrado un tentadero a la usanza tradicional. Un tentadero duro, donde se tentaron varias hembras, de diversas edades y astifinos pitones, y dos utreros que se vieron únicamente en el caballo. En la faena campera participaron los matadores de toros Antonio Sánchez Puerto, "Chapurra" y el cordobés Paco Trujillo, ejerciendo como tentador el propio ganadero.

Chapurra al natural


Las hembras tuvieron distintos comportamientos y matices, destacando tanto la calidad y ritmo y sus embestidas en unas, como el genio y la casta otras. Los machos, que se tocaron con las tradicionales escobas, tuvieron un comportamiento muy vazqueño en el caballo, destacando el tentado en primer lugar por su empuje y alegría en la arrancada, obteniendo buena nota, lo que hace que pueda en un futuro ser toreado con capote y muleta para comprobar si puede quedar como futuro semental de la casa.

Los asistentes departieron una jornada campera


Al caer la tarde y a la luz de la lumbre se departió un interesante debate taurino sobre el comportamiento de los vazqueños de La Nava que con tanto mimo y dedicación cría este nuevo ganadero cordobés.



1/21/2016

ANTE LOS ATAQUES, UNION DE VERDAD


No corren buenos tiempos para la tauromaquia. Muchos la consideran una actividad arcaica. Posiblemente la culpa de ese rechazo sea de todos los que la amamos. El mundo del toro no ha sabido vender, poner en valor como se dice ahora, su grandeza y sus cualidades. El desconocimiento hacia ella es grande, y de ahí su rechazo por parte de una sociedad excesivamente urbanita y cada vez más alejada de la naturaleza. 

Los taurinos, metámonos todos y sálvese quien pueda, no hemos sabido, o no hemos querido, mostrar nuestro mundo. Unos por intereses que se nos pueden escapar, otros por complejos incomprensibles en una sociedad que se define como plural, y otros, los muchos, por dejadez. Los últimos pensaban que la ola anti taurina iba a ser flor de un día y que jamás se convertiría en el tsunami, que hoy amenaza ferozmente a la más culta de todas las fiestas, como la definiera Lorca, un poeta alejado del cliché con que el movimiento animalista tacha a los amantes de la tauromaquia.

El toreo, o más bien sus regidores, han optado por hacer oídos sordos y mirar hacia otro lado. El enemigo se ha hecho fuerte. Los ataques son desaforados y algo tan impensable no hace mucho, la abolición de la tauromaquia, es enarbolado por muchos, a los que un sector de políticos, la mayoría mediocres y cuyo fin principal es un sillón para exaltar su egolatría aparentando lo que no son, han visto un granero de votos que les pueden permitir seguir viviendo en el mundo que desean, que no es otro que mirar por los intereses de sus respectivos partidos y los suyos propios, sin pensar un ápice en el pueblo al que deben gobernar y por cuyos derechos deben velar. 

Primero fue Cataluña con Barcelona. Pero, claro, muchos pensaron: "No soy catalán". La idea de que fuese un movimiento localizado, auspiciado por el nacionalismo, hacía prácticamente inviable que el fenómeno anti llegará a nuestra tierra. Luego fue Madrid, quién lo diría, donde la campaña promovida desde su ayuntamiento en ataque al toreo es feroz. Como una mancha de aceite, tras las elecciones municipales, el fenómeno se extiende por todo el país. Lo que pocos pensaban, que llegase a Andalucía y en concreto a una ciudad como Córdoba, cuna del toreo y solar del campo bravo, se han equivocado en sus pronósticos.

Enmascarado en una moción contra el circo con animales, los políticos emergentes y salvadores del pueblo, avalados por los que donde decían blanco ahora dicen negro, han enseñado la patita y han atacado en Córdoba a la tauromaquia, ninguneando así la historia, el sentir y las raíces de una ciudad que siempre fue, o al menos eso se dice, tolerante y plural. Los ediles municipales del tripartito encubierto han faltado el respeto, no solo a los ciudadanos amantes del toreo, sino a Córdoba misma. Se escudarán en que no han prohibido los toros, solo que no subvencionarán la fiesta, con lo que perjudicarán a una asociación que lucha por el bienestar de unos enfermos que penan con un mal terrible como es el cáncer.

Los ayuntamientos no tienen potestad para prohibir los toros, que quede claro. Saben que la tauromaquia es competencia de las comunidades autónomas, además de ser un patrimonio cultural de España. La táctica es intentar ahogar económicamente al toreo, con lo que el mismo genera anualmente en impuestos. Que no es poco.

Es la hora de la unión. Se habla de plataformas, de manifestaciones, de concentraciones, de muchas cosas. Pero lo más vital para la fiesta en Córdoba es la exigencia de una fiesta de toros íntegra y que lleve emoción a los que se sienten en los tendidos de Los Califas. Una fiesta alejada del sistema que la ha llevado al ostracismo en el que se encuentra. Sistema cómodo que solo vela por sus intereses y que ha hecho el caldo a los movimientos abolicionistas. Un sistema que ha llevado al toro, pilar de la fiesta, a ser un animal que, más que miedo, dé pena y lástima, características alejadas de su dureza primigenia. Hacen falta veterinarios y autoridad fuertes, que no cedan a las pretensiones del sistema que maneja el toreo, porque éste, a fín de cuentas, es el principal responsable de lo que está ocurriendo con la tauromaquia en España. 



¿Han hecho algo hasta ahora ante tanta calumnia? Sí, hacer el paseíllo desmonterados en una clara muestra de postureo hueco y vacio.

1/20/2016

EN DEFENSA DE LA FIESTA DE LOS TOROS. (Firma invitada: José Luis Prieto Garrido)


Hace ahora casi seis años, concretamente el 28 de julio de 2010, cuando el Parlamento catalán votó, eso sí, por un escaso margen, la prohibición de las corridas de toros en dicha Comunidad y con ello la historia taurina de más de dos siglos de brillantez y esplendor. Una historia que pintores, escultores, novelistas, y muchos más, artistas y cineastas, dejaron constancia en los anales de nuestra querida España.

Año 2016. Creo que los festejos taurinos están cada vez más atacados y perseguidos por los antitaurinos, porque cada vez son menos comprendidos. Vaya por delante que posiblemente sólo haya un ¿argumento? en contra de las corridas de toros, y es la sensibilidad. Pero, los que están en contra de éste espectáculo deben de saber que los aficionados compartimos ese sentimiento. Y cuando pongo en duda lo de “argumento”, es porque pienso que la sensibilidad, más allá de argumento es una razón.

Pero, extrapolemos éste argumento a otras posibles sensibilidades. La pesca con caña. El espectáculo de un pez atrapado en el sedal de un pescador es una cuestión de sensibilidad, pero no por ello he considerado al pescador como un insensible y un sádico que disfruta con la muerte de ese animal, independientemente de que vamos a obviar el arraigo tanto antropológico como ético y estético con respecto a las corridas de toros.

Actual y desgraciadamente, abunda la moda un tanto oportunista, y pienso que poco naturalista, muy victimista y compasiva de la realidad de las corridas de toros. ¡Es totalmente falso, el que estemos hablando de un espectáculo donde la barbarie llegue al punto de cebarse con unos pobres animales torturados para el disfrute público de algunos!. Si a esto añadimos las campañas antitaurinas, basadas en imágenes impactantes, con eslogan como, ¡tortura!, y en ocasiones terminologías muy fuera de lugar, como, ¡sádicos!, podemos calibrar el alcance de estos argumentos, infundamentados y totalmente simplistas.

Bien, pero vayamos por partes ¿Realmente las corridas de toros suponen una “tortura animal”?.

Etimológicamente, tortura significa “hacer sufrir a un ser indefenso, ya sea por puro placer o para obtener algún beneficio como prestación a ese sufrimiento”. Pero:

1º- El objetivo de la lidia no es el hacer sufrir al toro. En eso imagino que estaremos todos de acuerdo, taurinos y antitaurinos.

2º- Si el toro, realmente fuera torturado o se sintiera indefenso, o simplemente no estuviera predispuesto para la lucha, huiría. Y en ello, podemos ver casos prácticos de ganaderos que tientan en el campo abierto, como Prieto de la Cal, que cuando un becerro no desea luchar, huye, reniega y no acomete, es mansurrón, pues no se le fuerza. Se le respeta y no se le prepara para la lidia.

3º- El toro pelea. El sentido de la lidia es la acometividad, la manara de embestir, atacar y defenderse. Su combatividad.

4º- Es evidente el inmenso riesgo del torero, que se juega la vida.

Son tantísimos los argumentos… historia, tradición, diversidad y cultura, valores estéticos, sociabilidad, arte, belleza, economía, ecosistema, y, ¡por supuesto!: TRAGEDIA y EMOCIÓN.

Ya, pare terminar, no por falta de argumentos, sino de espacio en el periódico, me remito a una frase de Francis Wolff: “ Más vale quedarse con tolerancia hacia las opiniones, respeto a las sensibilidades y libertad para hacer todo lo que no atente contra la dignidad de las personas”.


       José Luis Prieto Garrido
                Veterinario


MI DERECHO A IR A LOS TOROS. (Firma invitada: Francisco Gordón Suarez)



Tras más de ocho meses desde la constitución del gobierno municipal (tanto el bipartito oficial como el tripartito oficioso), compruebo aliviado que, por fin, un grupo minoritario con representación en nuestro Ayuntamiento ha detectado cuáles son las reales necesidades de nuestra ciudad, proponiendo audaces medidas que, a buen seguro, redundarán de forma inmediata en una mejoría de nuestras condiciones de vida.

Viene mi inicial comentario al hilo de la propuesta que se debate en el día de hoy en el pleno del Ayuntamiento, y que bajo la pomposa rúbrica “defensa del bienestar y protección animal y prohibición de espectáculos con animales y declaración de Córdoba ciudad libre de circos con animales” (sic), pretende amparar una manifiesta ilegalidad, tanto por cuestiones de fondo como de forma, al intentar veladamente proscribir la tauromaquia en muchas de sus manifestaciones artísticas, mediante falaces argumentos en contra del maltrato animal voceados a través de redes sociales. Partiendo de la obviedad de que nadie  - y menos un aficionado a los toros -  defiende ningún  tipo de maltrato, se hace necesario recordar que la Administración Local carece de competencias en esta materia, no resultando ajustado a Derecho arrogarse una potestad normativa y sancionadora que excede de su ámbito de actuación, pues el principio de jerarquía normativa, entre otros, dota de primacía a leyes superiores ( la Constitución Española, la Ley 18/2013; el Decreto 1151/2011; Decreto 68/2006; etc.)  que avalan la consideración de la tauromaquia como un patrimonio histórico y una manifestación cultural  digna de protección.

 La contrastada bisoñez de algunos concejales me obliga a recordarles que en el año 2010, el mismo Ayuntamiento que ahora gobiernan aprobó por unanimidad una moción mostrando su «más firme reconocimiento a la tauromaquia, que tanto significa para nuestra cultura, nuestra historia, nuestra economía y nuestro empleo», y que supuso el primer paso para que en el Pleno celebrado el 13 de diciembre de 2011, por iniciativa del Círculo Taurino de Córdoba, se reconociera oficialmente a la tauromaquia como Patrimonio Cultural Inmaterial de la ciudad de Córdoba.

No caiga Sra. Alcaldesa en la trampa que le tienden, y recuerde sus acertadas palabras con motivo de la visita que realizó a la plaza de toros de Priego de Córdoba siendo Delegada del Gobierno: “ los toros son una actividad enraizada en nuestra cultura con una gran importancia económica para Andalucía”. Concluyo, con animus iocandi,   dirigiéndome a todos los miembros ( yo no sé decir miembra) del equipo de gobierno, invitándoles a que desistan de una iniciativa como la planteada, so pena de que una vez aprobada, algún ciudadano, al recordar a Córdoba como ciudad libre de circos con animales, exija  la disolución de la Corporación Municipal o el exilio de alguno de sus integrantes.

Francisco Gordón Suárez
Presidente del Círculo Taurino de Córdoba




1/07/2016

LEGADO VAZQUEÑO

Dejemos las guerras internas de lado. ¿Hay algo más hermoso....


Prieto de la Cal en campos de Huelva


Un Braganza de Julio de la Puerta


Animal de Javier Gallego en el Valle de Alcudía

Un toro de Aurelio Hernando en Soto del Real
(Foto: aquitepillo.es)


Raceador extinto de "currochica"


Galán luso de Fernando Pereira Palha
(Foto:. David Cordero)


Eral de Justo Barba en la sierra cordobesa
...que estas pinturas?

JAVIER MORENO "LAGARTIJO" SE PREPARA PARA 2016


Sin lugar a dudas, uno de los atractivos para la afición cordobesa, de cara a 2016, no es otro, que la evolución que experimente en su carrera el prometedor novillero local, Javier Moreno "Lagartijo". 

Tras algunos años en el escalafón de novilleros sin picadores, motivado sin lugar a dudas por la disminución de festejos con caballos, "Lagartijo" se presentó con éstos en la pasada campaña, obteniendo unos resultados más que satisfactorios, por lo que la temporada que se iniciará en breve, puede ser decisiva en su carrera.

Las alternativas de los otrora novilleros punteros, como José Garrido, Roca Rey o Posada de Maravillas, y el proposito de tomarla en breve de otros, deja a nuestro paisano muy bien colocado en la parrilla de salida de la campaña venidera, donde el matador de toros retirado, Agustín Parra "Parrita", será en encargado de la contratación y administración del torero.

Por lo pronto Javier no ceja en su preparación y en uno de estos días festivos, ha estoqueado un serio utrero de la ganadería de "La Quinta" en su puesta a punto para esta temporada vital en su prometedora carrera.

1/01/2016

AÑO NUEVO, VIDA NUEVA ¡FELIZ 2016!


Me he pegado unos últimos meses de 2015 de órdago. Un tiempo sabático. No he pensado en nada relacionado con los toros. Empecé la temporada el día 28 de febrero en Ecija, una fecha que por motivos personales no olvidare, y concluí la misma una tarde de octubre, bajo la lluvia en Montoro. Fue una temporada complicada en lo personal, por motivos insubsanables e inolvidables, pero que a la postre ha servido para poder estar, un año más, dando mi particular visión de lo acontecido por esas plazas de toros.

Tras la última feria de la temporada cordobesa y la participación de un coloquio en Priego de Córdoba, decidí darme un respiro. Las ideas no eran lúcidas, y cuando la creatividad se oscurece, lo mejor es parar. De ahí que en este tiempo las entradas a esta bitácora taurina hayan sido nulas. Podría haber cubierto el expediente cortando y pegando noticias de las que diariamente entran a la cuenta de correo electrónico del blog, o a la mía propia, pero eso ya lo hacen muy bien otros, y para andar a medias tintas, mejor estarse quieto. Podía haber seguido narrando cosas de las que me cuenta Rafael, el vaquero, pero tampoco hubiera sido leal con los lectores, puesto que siempre se buscan en este blog muchas más cosas que simples relatos cortos de corte costumbrista.

No obstante, y a pesar de la inactividad de cara al exterior, en la intimidad no he dejado de seguir bebiendo de la inagotable fuente del toreo. Me he empapado de la figura de José Gómez Ortega, "Gallito" o "Joselito" como prefieran. He continuado en mi labor investigadora sobre el encaste vazqueño, justo cuando se volvió a desatar un nuevo rifirrafe al anunciar la ADAC una corrida de Aurelio Hernando en Ceret como encaste veragüeño, con el enfado de los que abanderan la exclusividad de una ganadería como único estandarte. También sigo las retransmisiones de los festejos mayores en la temporada grande mexicana, donde se atraviesa una profunda crisis, sin lugar a dudas originada por las exigencias de las figuras que demandan un toro cada vez más disminuido y carente de las virtudes propias de la sangre brava del país azteca.

Y así hasta el día de ayer, donde dimos la puntilla a un año en lo personal malo de solemnidad. Espero que este 2016 nos brinde la oportunidad de borrar los malos recuerdos vividos en este año recién entregado al tiro de mulas. Córdoba Taurina vuelve con otra concepción. Un modelo distinto y arriesgado a la vez. Córdoba Taurina no se hará eco de las noticias cotidianas que vayan surgiendo en el panorama taurino cordobés, eso lo hacen muy bien otras webs.
Las entradas que se produzcan serán opiniones muy personales, de quien esto les escribe, de lo que vaya aconteciendo en el panorama taurino, especialmente en el de Córdoba y su provincia. También tendrán cabida artículos de firmas invitadas, quienes mostraran su visión de los valores de esta fiesta tan nuestra. Igualmente cobraran vital importancia los reportajes ganaderos, así como datos que vayamos descubriendo en hemerotecas, bibliotecas y archivos, sobre todo aquellos que aporten cosas hasta ahora desconocidas, y como no, la fotografía tendrá vital importancia. Ni decir tiene, que también podrán leer nuestra visión de todos aquellos festejos a los que tengamos ocasión de asistir.


Iniciamos una nueva época. Año nuevo, vida nueva. Por lo pronto, Rafael Guerra viendo desplantándose tras una estocada a un Saltillo se convierte en el nuevo fondo de la bitácora. Nuevos cambios se producirán en breve, todo por ustedes, los que de verdad mantienen viva este blog taurino con sus visitas y lectura.