5/02/2016

HERRADERO A LA ANTIGUA USANZA EN CASA DE JUSTO BARBA

Hierro de la ganadería en la palomilla
La ganadería de bravo mantiene vivas muchas tradiciones. A pesar de la evolución de los tiempos, hay criadores que intentan mantener costumbres clásicas y añejas, que no viejas, en las labores de las faenas camperas. Cierto es que a día de hoy, muchas de estas faenas han evolucionado y cuesta mucho menos trabajo su realización, pero carecen del sabor de antaño.
El animal es enlazado...
Una faena en el campo bravo muy arraigada es el herradero. En ella los animales de la vacada adquieren personalidad propia dentro de la misma. Dejan de ser el hijo de tal vaca y tal semental para ser nombrados y herrados con el pial de la ganadería a la que pertenecen. Un ceremonial que es todo un ritual y toda una  celebración dentro de la vacada el día en que se lleva a cabo.
....derribado...
Hay ganaderos que gusta de conservar estas tradiciones tal y como fueron en tiempos pasados. Prescinden de las comodidades que traen los tiempos y prefieren hacer las cosas como siempre fueron hechas. Con tiempo, paciencia y gusto por lo clásico.
...e inmovilizado.
El pasado sábado el ganadero cordobés Justo Barba decidió herrar la camada del 5, como en tiempos pasados. A mano. Los becerros eran enlazados por sus incipientes cuernas para ser derribados e inmovilizados por la cuadrilla de turno. Una vez en el suelo, y bajo la atenta mirada del veterinario de la Asociación de Ganaderos de Reses de Lidia quien levanto acta de la faena, se fueron colocando a fuego los distintos hierros que son obligados en una explotación de este tipo. 
El ganadero coloca su marca.
Poco a poco todos los becerros herrones fueron alcanzando su propia identidad en la ganadería. Dentro de dos años las hembras serán probadas para ver su bravura para perpetuar la casta. Los machos deberán de esperar más para ver si la casta vazqueña-veragueña se perpetua en la sierra cordobesa y por ende en la cabaña brava de nuestra ciudad.
Los animales ya tienen identidad propia.
Tras la faena vino la comida, donde se comentaron los porrazos, volteretas y anecdotario del día entre risas de todos los asistentes, degustando vino de la tierra y saboreando un rico guiso de carne elaborado por la ganadera consorte.

5/01/2016

¿DÓNDE VAS TRISTE DE TI?


La excusa es que nadie acude a los toros, cuando la realidad es que la afición cordobesa está harta de que año tras año siempre se le ofrezca el mismo producto, que no funciona.

El rumor, se dice y afirma, es la antesala de la noticia. Se venía hablando, tras afirmarse por activa y pasiva, que finalmente José Tomas no actuará en Córdoba. La ausencia del llamado mito de Galapagar ha dejado al desnudo la incapacidad de la empresa que rige el Coso de Los Califas. Todo había sido centrado en la comparecencia del torero supramediático, del que algún día quedaran también desnudas sus vergüenzas, y ante su negativa final no quedó tiempo nada más que para la improvisación y a la chapuza. Esto ha sido el motivo de la presentación de unos carteles de feria que no se corresponden ni a una plaza de primera categoría, ni al peso y tradición de Córdoba en la historia del toreo.

Una feria pobre, sin ideas, acorde con el sistema imperante que maneja el mundo de los toros, y lo que es peor, un ciclo que no motiva ni al aficionado ni al gran público a desplazarse los días feriados al Coso de Ciudad Jardín, que de seguir este camino en barrena quedará como marco para conciertos, cabarets, cine de verano y otras celebraciones varias, alejadas todas ellas del fin para el que fue construido hace más de medio siglo, que no es otro que la celebración de festejos taurinos. 

La feria de mayo cordobesa siempre fue, hasta la década de los ochenta, un ciclo sustentado en tres corridas de toros, lo más, más alguna novillada con picadores, festejo de rejones y los hoy desaparecidos espectáculos cómico-taurino-musical. Durante el resto de la temporada se celebraban más festejos, como corridas en septiembre, en la desaparecida feria, y las tradicionales novilladas sin picadores o becerradas nocturnas. Luego empresas foráneas centraron en la semana de feria los espectáculos que antaño se celebraban durante toda la temporada, y de ahí viene en gran problema que posiblemente ha dado la puntilla, nunca mejor dicho, a una plaza como la de Córdoba.

Está claro que Córdoba no puede mantener una feria de mayo con diez espectáculos, pero tampoco es de recibo que se celebren los mismos festejos, o menos, que en plazas de inferior categoría y tradición como lo que se viene programando en los tres últimos años. Como tampoco es lógico que se inicie con una novillada sin picadores, vendida como oportunidad para toreros de la tierra, cuando alguno de los actuantes lleve años apuntando sin haber disparado todavía. Precisamente el único que apuntó, disparó y acertó durante los dos últimos años, abriendo la Puerta Califal, este año se va a quedar sentado en su casa, caso de Javier Moreno 'Lagartijo', y todo porque la empresa argumenta que las perdidas el año pasado en la novillada picada fueron cuantiosas y este año es inviable su inclusión en el abono, si a esto se le puede llamar abono de feria.

Los festejos mayores tienen todos los pecados del momento actual de la fiesta. Este año con la actuación de Finito como único espada, solo cuatro matadores de toros actuaran en Los Califas. Para colmo dos de ellos son apoderados por la empresa. Figuras del toreo, sí, pero con años de alternativa suficientes para haber sido vistos en varias ocasiones en Los Califas, sin que en la mayoría de las veces, salvo Morante, hayan escrito páginas históricas en el albero califal. ¿Dónde están los llamados toreros emergentes? ¿Dónde están los Roca Rey, José Garrido, López Simón, Manuel Escribano y si me apuran hasta Ginés Marín? ¿Está la afición cordobesa condenada a no ver la regeneración del escalafón? 

La encerrona de Finito de Córdoba para conmemorar sus bodas de plata como matador de toros es un gesto que honra a su protagonista. ¿Pero es el momento? En las tres ocasiones anteriores, cuando estaba en todas las ferias y gozaba del beneplácito de la afición, fue incapaz de llenar Los Califas. Veinticinco años después del doctorado y sin estar en el circuito de grandes ciclos y carteles, el conseguir una buena entrada se antoja utópico, por lo que a no ser que se consiga un notable éxito artístico, esta encerrona puede ser un punto de inflexión en su larga carrera para bien o para mal.

Y de ganaderías mejor no hablar. Todas las reses a lidiar, salvo las del festejo de rejones, provienen del mismo origen común de la rama Parladé-Domecq. Toros que tendrán similar comportamiento y a saber que presentación traerán los escogidos por los veedores de las figuras, que posiblemente acarreen mañanas de movimiento de corrales y alguna disputa entre autoridad, mentores de toreros y empresa. 

La excusa es que nadie acude a los toros, cuando en realidad es que la afición cordobesa está harta de que año tras año siempre se le ofrezca el mismo producto, que, visto lo visto, no funciona en absoluto. Córdoba no necesita millones venidos del otro lado del océano, ni tampoco empresas con denominaciones ostentosas y rimbombantes. Los Califas lo que necesita es trabajo, cercanía con el público, ya sea aficionado o no, y mucha dedicación. La Córdoba taurina necesita imaginación, innovación y mostrar unos espectáculos alejados de lo que ha causado este hartazgo y ha llevado a que la clientela se haya alejado de los tendidos. Este modelo no es válido por ahora. El futuro se ve cada vez más negro para una ciudad que lo fue todo en el toreo y a la que ahora habría que preguntar: "¿Dónde vas triste de ti?".

4/29/2016

PRESENTADOS LOS CARTELES DE LA FERIA TAURINA DE CÓRDOBA


Finito de Córdoba se encerrará en solitario para celebrar el XXV aniversario de su alternativa.


La Fusión Internacional por la Tauromaquia ha presentado los carteles de la Feria Taurina Nuestra Señora de la Salud de Córdoba 2016.

El acto ha tenido lugar hoy jueves en el Salón de Los Califas de la plaza de toros de Córdoba. La Feria se desarrollará los días 26, 27, 28 y 29 de mayo y contará con dos corridas de toros, un festejo de rejones y una novillada sin picadores.

Las combinaciones son las siguientes:

Jueves 26 de mayo. Erales de Zalduendo para Romero Campos, Carlos Jordán, Carlos Blázquez, Fernando Navarro, Rocío Romero y Juan A. Alcalde "El Rubio". 

Viernes 27 de mayo. Toros de Núñez del Cuvillo para Morante de la Puebla, El Juli y Alejandro Talavante. 

Sábado 28 de mayo. Conmemoración del 25 aniversario de la alternativa de Finito de Córdoba. Toros de las ganaderías de Fuente Ymbro, Jandilla, Núñez del Cuvillo, Garcigrande, Torrestrella y La Palmosilla para Finito de Córdoba como único espada.

Domingo 29 de mayo. Toros de Fermín Bohórquez para Pablo Hermoso de Mendoza, Manuel Manzanares y Lea Vicens.

El empresario José Cutiño ha valorado la Feria: “Estamos muy contentos con el resultado. Apuesta por los jóvenes toreros de Córdoba; el cartel del viernes con tres grandes figuras y después de cómo han estado en Sevilla, tiene máximo interés y además se conmemora el aniversario de un torero que ha dado grandes tardes de gloria a los cordobeses en los últimos años”.

Ante la pregunta sobre la ausencia de José Tomás, José Cutiño aclara: “Hemos puesto todos nuestros esfuerzos durante dos meses, cada uno de los que componemos la empresa, en todos los departamentos, porque José Tomás estuviera en Córdoba con la máxima ilusión. Finalmente el maestro ha decidido no venir, algo que respetamos porque es una figura grandiosa y por lo que él representa en el toreo y lo que representa Córdoba, preferimos que todo quede aquí. Con el máximo respeto”.

Las taquillas de la plaza de toros de Córdoba se abrirán el 12, 13 y 14 de mayo para el plazo de renovación de abonos.
Nuevos abonados durante los días 16 y 17 de mayo.
Venta de localidades sueltas a partir del 18 de mayo.
Reserva de localidades y abonos en el 633 012 870 // 658 088 873

Venta de entradas: www.fitauromaquia.com

4/24/2016

CÓRDOBA TAURINA, ¿QUIÉN VELA POR TI?


Es triste que plazas de inferior categoría tengan ferias en las que se celebran más festejos que en Córdoba; poco importa a nadie, ni su nombre, ni su historia, ni sus tradiciones.

Caminamos de forma inexorable hacia mayo. El mes donde Córdoba explota en un festival que exalta los sentidos. Un mes luminoso, mágico, esplendoroso, donde la ciudad vive las tradiciones y costumbres que la hacen ser lo que es. Córdoba en mayo es un paraíso de color. Los instintos y sensibilidades se despiertan al conjuro de su nombre. Una fiesta para los sentidos que comienza con las cruces de mayo y termina con la feria en honor de Nuestra Señora de la Salud. 

La feria de Córdoba es el broche a un mes de mayo que hechiza. Es la fiesta grande de Córdoba. Una feria que siempre ha estado, le pese a quien le pese y a quien le moleste que beba agua, unida al toreo. Resultaría inconcebible una feria de la Salud sin toros, como es difícil pensar en una feria de mayo sin toros en la ciudad de los Califas. 

La historia está escrita. Córdoba está unida a la tauromaquia por muchos puntos, tantos que hacen que esta ciudad tenga páginas, muchas, gloriosas escritas con letra de oro y mejor caligrafía en la misma. Ahí está su Califato taurino, que marcó distintas épocas de la historia del toreo. El posromanticismo marcado por Lagartijo, el fin de la grandeza imperial de España a fines del XIX con un monarca absoluto en el toreo como fue Guerrita. La etapa más dura con Machaquito en liza con Bombita a principios del siglo pasado. Una posguerra de carencias y de heridas abiertas por ambos bandos, mitigadas por el estatismo y quietud de Manolete. Y el ansiado desarrollo sesentero con la figura de un flequillo alborotado que trajo a España desenfado y frescura. Córdoba, aunque muchos la ninguneen, pesa, y mucho, en el mundo del toro.

Apenas queda un mes. Los días en primavera pasan muy rápidos. Los carteles de la feria se están haciendo de rogar. Se habló de que Córdoba era plaza para José Tomás. Todo estaba casi atado, pero a última hora el genio de Galapagar parece que ha declinado, o está poniendo muchas trabas para partir plaza en Córdoba. Caprichos de genios, dicen. Sería de desear que la empresa, la ampulosamente autonombrada FIT (Fusión Internacional para la Tauromaquia), tenga preparado, para ser activado rápidamente, un plan alternativo. Si todo estaba pensado para el mediático Tomás, de quien aún se afirma deshoja una margarita cada vez con menos pétalos, qué va a ocurrir ahora cuando el tiempo se agota.

Si finalmente José Tomás, me resisto a llamarlo más mesías por sus caprichos y manías, no viniese, ¿qué va a ocurrir? Pues me temo que nada. Se programarán aprisa y corriendo dos o tres festejos con los toreros de la empresa, vistos y revistos, con un toro ausente, como viene siendo habitual, para así salir del compromiso firmado con la sociedad propietaria, a quien habrá que pedir explicaciones algún día de sus torpes elecciones empresariales para gobernar su casa, y si te he visto no me acuerdo hasta el año que viene. Eso si en junio no plantean una reducción del canon, o bien anuncian que abandonan el barco pues se palma una gran cantidad de dinero.

Mientras tanto la afición calla, ha tirado la toalla. Las peñas no dicen tampoco nada, ni por sí solas ni por la federación que las aglutina. Solo queda resignación y que nos sigan dando por donde la espalda pierde su nombre. Es triste que plazas de inferior categoría tengan ferias donde se celebran más festejos que en Córdoba. Poco importa a nadie, ni su nombre, ni su historia, ni sus tradiciones. Luego dicen que el enemigo es el que grita sandeces a las puertas de los cosos.
Parece que nadie se preocupa por Córdoba. Poco importa su historia, ni tampoco lo que aportó al toreo. Plaza que se ha convertido en una tercerona sin fuste ni empaque alguno entre el toreo moderno. ¿Llegará algún día la hora de un deseado renacimiento? La esperanza es lo último que se pierde. Ojalá lo vivamos pronto, porque por ahora solo tenemos complejo de Cenicienta.

FINALMENTE, EN CÓRDOBA TAMPOCO SE MEARÁ EL “GATO” (Por José Antonio del Moral)


Cada vez que, año a año, los del entramado publicitario de José Tomás anuncian que va a torear, la mayoría de los medios empiezan a especular y no paran sobre cuando, cómo y en donde tendrán lugar los acontecimientos. Y corre la bola de la propaganda hasta que la lotería de su presencia cae en algún sitio.

Este año, la primera caerá en Jerez y, como siempre, al día siguiente de saberse, empezaron a decir que ya no queda ni una sola entrada, que ya no hay sitio donde dormir y que todos los restaurantes del lugar han colmado las reservas para el día señalado tanto para comer como para cenar.

Pero no es verdad. Porque llegas asustado donde toque en la ilusa intención de poder asistir, comer y dormir, y resulta que hay entradas, que hay sitios libres en varios hospedajes y que los restaurantes disponen de mesas para comer y para cenar.

Hace algunos meses, en Córdoba, donde vivo, se empezó a decir que J T torearía en la feria de La Salud y empezaron las inevitables especulaciones. El plan de los taurinos locales era que J T actuara junto a Finito de Córdoba en la corrida que celebraría el vigésimo quinto aniversario de su alternativa en el coso de los Califas. Lógico. Porque el lleno estaría asegurado.

El mismo Finito me lo dijo en el callejón de la plaza califal la tarde del último festival a beneficio de los enfermos de cáncer. “Vendrás, no? Porque tu viniste a mi alternativa con toros de Torrestrella, Ojeda de padrino y Cepeda de testigo. ¿Recuerdas?” “Sí. Entonces dirigía yo un programa en Telemadrid y vinimos para hacer el reportaje”, le contesté. “Pero si Tomás torea contigo no vendré“.

Finito se quedó de piedra. “Pero hombre, ¿es que no te gusta José Tomás?. “Lo que no me gusta nada de nada es el ambiente que le rodea cuando torea”, le contesté. “Además, los que vengan a verle a ti no te harán ni caso. Cuando torea Tomás, los toreros que le acompañan o no existen o les hacen imposible la vida. Es lo que yo llamo la tomatosis. Un partidismo incondicional haga lo que haga que implica la enemiga contra los demás toreros”.

“En eso llevas razón”, me volvió a contestar Finito.

Pero al final ha resultado que, tras varios días de espera y desespera, demasiados, y sin que los carteles de la feria cordobesa salieran a la luz, ayer mismo se dijo en los periódicos locales que el ínclito no vendrá. La feria ha estado parada a la espera de conseguir su presencia y, finalmente, el “gato” no se meará en Córdoba.

Lo del gato viene a cuento porque todo lo que ocurre con José Tomás, aunque solamente sea que su gato se ha puesto a mear, es tomado por la prensa como grandioso acontecimiento.

Compuestos y todavía sin novios seguros salvo la obligada presencia de Finito por las bodas de plata de su alternativa, la feria no se ha podido anunciar como era debido para dar tiempo a que la gente compre sus abonos o sus entradas y haga planes.

Una pena. Y es que, como acabo de decir, el “gato” no se meará en la ciudad Califal. Los taurinos no parecen tener remedio cuando sus planes lo centran todo en José Tomás. Y el “gato” continúa jugando días y días y más días con sus vidas y con sus haciendas. Les está bien empleado.

Mándenlo al carajo de una vez por todas. Pero no se atreverán.


4/23/2016

CELEBRADAS LAS VIGÉSIMO SEXTAS JORNADAS TAURINAS EN BELMEZ (CORDOBA)


Cuando hay muchos municipios, regidos por gentes que desconocen el mundo del toro, que denostan el mundo del toreo, en otros, que tienen la suerte de ser gobernados desde el respeto y la libertad, se sigue avivando la llama de algo tan nuestro como es la tauromaquia,

Belmez es una plaza con tradición. El ser centenaria lo avala. Sus gustos son los de una fiesta integra y con toros serios. Siempre ha presumido de ser el único bastión torista de la provincia. Es una localidad con afición, aglutinada en dos peñas (Cordobés y Tomas Moreno), y sobre todo con ganas de defender la fiesta, así como tratar de recuperar sus señas de identidad tras algunos años atravesando el desierto de la mediocridad.

Veintiséis ediciones de jornadas por las que han pasado todo tipo de personas vinculadas al mundo del toro. Veintiséis años dando a la fiesta el sitio que realmente tiene en la sociedad. Veintiséis años poniendo en valor y defendiendo todos sus valores. Falta hacen gente así para la defensa de la fiesta en estos tiempos que nos toca vivir.

En la presente edición y con el salón de plenos del ayuntamiento con buena entrada, han tenido lugar dos coloquios interesantes, y que de seguro han venido a ilustrar a los asistentes, así como a que conozcan muchos entresijos del toreo que quedan lejanos, o son desconocidos, para muchos.

El jueves 21, se trató el tema del "Estado actual de la fiesta". Moderado por el matador de toros cordobés, José María Montilla, participaron en la mesa el cirujano taurino y ganadero, Eliseo Morán; el matador de toros y director de la Escuela Taurina del Circulo Taurino de Córdoba, Rafael González "Chiquilin", el empresario Antonio Sanz, responsable de "Campo Bravo" y un servidor, en su calidad de informador taurino como representante de la prensa.

Se hablo del desconocimiento que existe hoy hacía sus valores, del tipo de toro que se lidia, de la falta de rivalidad y de muchas más cosas que están presentes en el día a día del toreo, incluso de los lobbys animalistas que presuntamente financian el feroz movimiento anti taurino. Un buen rato que culmino con los homenajes al doctor Morán y a José María Montilla por haber participado en las veintiséis jornadas sin faltar un solo año a ellas.

El viernes el tema a tratar fue el papel de "Las mujeres en el planeta del toro" y en una mesa, magistralmente moderada por la periodista Laura Ruiz, estuvieron la torera Angela Hernández, pionera de que la mujer pudiera torear a píe; la novillera con picadores Ana Infante que cautivó a los asistentes con su fácil palabra, su claridad de ideas y su personal belleza; la ganadera manchega y veterinaria Macarena Gallego que demostró un desparpajo y una gracia natural cuando relató anécdotas vividas, tanto en su profesión de veterinaria como de ganadera,  y las dos jovencisimas alumnas de la Escuela Taurina del Circulo Taurino de Córdoba, Marta Borao y Marta Reillo que aportaron la frescura que da la juventud y sus inquietudes en el sueño de poder ponerse delante de un toro.


Dos días en los que hemos aprendido muchas cosas de todos los invitados y de los asistentes. También de un alcalde que preside un ayuntamiento sin complejos para con la fiesta, al que animamos a que siga luchando por la fiesta, porque la fiesta está unida a las tradiciones de todos los belmezanos.

4/20/2016

EXITOSA JORNADA DE REFLEXIÓN SOBRE RAÍCES, ARGUMENTOS Y FUTURO DE LA TAUROMAQUIA EN CÓRDOBA


La jornada “Tauromaquia en Córdoba: ecología, turismo cultura y derecho”, celebrada ayer en la sede de la fundación Cajasol en Córdoba, concitó a expertos en estas cuatro áreas que pusieron de relieve los argumentos  y las bases en las que se sustenta la Tauromaquia, así como su vigencia y arraigo en la sociedad.
El acto inaugural corrió a cargo del Subdelegado del Gobierno, Juan José Primo Jurado, la delegada de la Fundación Cajasol en Córdoba, Gloria Ruiz, y la coodinadora de la Semana Cultural Taurina, Laura Ruiz.
A continuación tuvo lugar la primera de las mesas redondas en la que se habló sobre el patrimonio genético del toro. Rocío Pelayo, investigadora del grupo MERAGEM, expuso los resultados del su estudio, realizado conjuntamente por la Universidad de Sevilla, el Departamento de Genética de la Universidad de Córdoba y el Departamento de Investigación del SERIDA, en cuál se pone de manifiesto, tras haber realizado una comparación genética con 47 razas bovinas europeas, africanas y españolas, que la información genética que aporta el toro de Lidia, a través del cromosoma Y, hace única a esta raza en el mundo. Una riqueza genética que instó a conservar para “evitar la desaparición de castas y encastes”. Luis Miguel Parrado realizó un recorrido histórico sobre las distintas ganaderías de lidia que han pastado y pastan hoy día en la provincia cordobesa. Así expuso Parrado que en Córdoba está el origen del encaste Pedrajas o de la ganadería de Carlos Núñez, hablo de los Satillo de Moreno de la Silva, de Miuras, Arranes, Murubes, Contreras y Veraguas, entre otros, y, cómo no, de los Santa Coloma de Álvaro Martínez-Conradi. Para hablar de estos últimos estaba en la mesa uno de sus criadores, Pepe Martínez-Conradi, quien acompañado por Carmelo López, creador junto a 12Frames de la serie documental Paisaje Herrado, expusieron el concepto ganadero de la familia y las dificultades que implica ser ganadero de bravo. Todo ello quedó fielmente reflejado en el capítulo de Paisaje Herrado sobre la ganadería de La Quinta que se proyectó, previó a la intervención de ambos.
En la segunda mesa se habló del toro como generador de turismo. Juanma Lamet, periodista de Expansión, expuso los datos económicos del toro. Así, puso de relieve datos como los casi 200.000 empleos que genera la Tauromaquia en España, cómo "el turismo y la hostelería obtienen, gracias al toreo, más de 1.600 millones de euros al año”, explicó que "por cada euro invertido en una entrada, se generan 2,3 € para la economía local", o cómo "frente a los 25,5 millones de euros que percibe la tauromaquia del conjunto de administraciones, ésta aporta al Estado, sólo en IVA, 45 millones de euros", tras lo que concluyó en que, por todo ello "La Tauromaquia es la disciplina cultural más rentable para el Estado". La directora de los Museos Municipales, Mercedes Valverde, puso de relieve los antecedentes históricos del toreo en Córdoba desde su origen en los juegos de cañas hasta nuestros días. En este recorrido habló del origen del Museo Taurino y sus remodelaciones, así como del proyecto en marcha para su enriquecimiento. Jesús Orcaray, del GDR Medio Guadalquivir, explicó la apuesta por la Ruta Taurina "De Manolete a El Cordobés", un proyecto para generar economía a través de “unos recursos que tenemos, que están ahí, y que tenemos la obligación de aprovechar”.
En la tercera mesa se habló de los nexos entre el toro y la gastronomía cordobesa. En ella Rafael Jordano, Director Cátedra de Gastronomía Andalucía UCO, explicó los beneficios de la carne de toro de lidia y asoció a cada uno de los cinco Califas un plató típico cordobés: a Lagartijo con el rabo de toro cordobés, a Guerrita con el salmorejo, a Machaquito con el flamenquín, a Manolete con el pastel cordobés y a El Cordobés con el arroz cordobés, conocido comúnmente como perol. El cocinero Juanjo Ruiz habló de las semajanzas entre gastronomía y tauromaquia. “Ambas son  disciplinas efímeras en su ejecución y en su concepción que se ven influenciadas por otras expresiones artísticas y culturales” explicó Ruiz. El cocinero puso el acento en que debemos “transmitir la importancia que supone cocinar bien la carne de toro de lidia para ayudar a preservar todo lo que en torno a ella se mueve, dehesa,  economía, turismo, etc... ya que la gastronomía tira de los productos agroalimentarios de nuestra provincia” lo que a su vez “despierta el interés de los visitantes que vienen a Córdoba y que se decantan por aquellas elaboraciones tradicionales que llevan rato de toro  frente a otras que no, es como si de alguna forma le añadieran un valor añadido al plato”. Estas palabras fueron subrayadas por el presidente de la Cofradía del Rabo de Toro Córdobés quien cerró la mesa explicando el origen de esta cofradía, su importancia para atraer el turismo gastronómico a Córdoba, así como los futuros eventos que realizarán con este fin.
La cuarta mesa de la tarde giró sobre la ética y la estética de la corrida de toros. Para el filosofo y escritor Santiago Navajas “la corrida de toros suscita reflexiones sobre la verdad y la belleza” y señaló el papel del crítico taurino quién remarcó “no debe permitir que este arte se convierta en fraude”. A este respecto Víctor J. Vázquez, productor y guionista del Brau Blau, destacó que “la tauromaquia es pura modernidad artística” pues es ejemplo del paradigma de la verdad en el arte. En él “el artista se define a través de su creación”, “necesita crear para vivir” y “el riesgo es el eje de este arte sublime”.
En la quinta mesa se abordó el derecho de ser taurino. Víctor Vázquez, en calidad de profesor de Derecho Constitucional de la US, declaró al respecto que “La prohibición del acto y del arte de torear es una censura. La censura casa mal con la modernidad y no tiene cabida en la Constitución” y admitió que “hemos llegado tarde a construir un discurso jurídico, ahora solo cabe la defensa”. Sobre el recurso al Tribunal Constitucional de la prohibición de las corridas de toros en el Parlamento catalán explicó que éste no se resolverá en un clima político convulso como el actual y cabe por tanto esperar. Igualmente señaló que el mismo está basado en las competencias autonómicas y no “desde la perspectiva de las personas” esto es, hacer ver que lo que se reivindica es “la libertad de los toreros de marcar su destino y el derecho del taurino al libre desarrollo de su personalidad”. Vázquez destacó que esto hubiera servido para argumentar con mayor solidez ya que “la mayoría de un Parlamento no puede cercenar derechos fundamentales”. El catedrático de derecho administrativo Juan Antonio Carrillo Donaire expuso la necesidad de unirnos frente a los distintos ataques que estamos recibiendo y no cesan “no cabe la lucha penal, pero hay que denunciar porque somos un minoría perseguida contra la que ese está empleando un lenguaje del odio”. Por esto instó al aficionado a encabezar esta defensa ya que “es el único que no tiene intereses creados sobre ello”.
En la sexta y última mesa de la jornada Saúl Jiménez Fortes y Carlos Núñez reflexionaron sobre la situación de los toros hoy. El diestro explicó que “me dedico a esto porque es el idioma en el que me expreso y porque quiero hacer sentir lo que a mí me han transmitido cuando he visto torear y reconoció que hasta hace poco “los toreros no éramos plenamente conscientes de la situación que atravesamos” pero por eso mismo “debemos explicar porque una persona que no ha ido a los toros debe ir. La comunicación es fundamental”. Esto fue subrayado por Carlos Núñez quien explicó que la comunicación, junto a la defensa jurídica, son las bases sobre las que se asienta la creación de la Fundación del Toro de Lidia, que nació de la voluntad de 33 ganaderos que aportaron la financiación necesaria para ello, tras lo cual se ha intentado darle una estructura sólida, externalizando el desempeño de ésta labor en profesionales de sector jurídico y de la comunicación.

4/17/2016

'COBRADIEZMOS': EL TORO QUE SE INDULTÓ SOLO


El astado de Victorino trasladó a los tendidos de la Real Maestranza de Sevilla, con su bravura y con su casta, una emoción que es imposible de vivir en cualquier otro espectáculo de masas.

Camina la fiesta de toros sumida en el desencanto. Al menos eso se dice tras muchas tardes de tedio. Porque es cierto que, en la mayoría de las tardes, la tauromaquia anda con encefalograma plano. Los que manejan el toreo entre bastidores, lo quieren así para su comodidad. Difícilmente se puede ver un espectáculo vivo y dinámico. Todo es tan previsible en estos tiempos en el toreo, que la capacidad para emocionar y mantener la atención del público ha quedado olvidada y casi se trata de una utopía. La causa de esta vulgaridad viene motivada, sobre todo, por la degeneración del principal protagonista de la fiesta, que no es otro que el toro.
La selección del toro de un tiempo a esta parte se está haciendo de forma equivocada. No se busca un protagonista, se ha modelado un actor secundario. Un animal que ha perdido sus valores primigenios de poder y fiereza, siendo estos sustituidos por otros que se alejan de lo que conocemos por bravura. El ganadero no selecciona pensando en el espectador, que a la postre es quien consume el producto, sino en otro participe como es el torero. Éste se ve beneficiado. El esfuerzo, diga lo que se diga, es menor. Todo queda artificioso y superficial. La fiesta ha quedado ayuna y huérfana de naturalidad, profundidad y verdad. 
El público, o mejor dicho el nuevo público, asiente y traga. Se conforma con muy poco, tan poco que a veces es nada. Se valoran faenas deslavazadas, sin cohesión entre sí, donde abunda el toreo superficial y accesorio. Falta educación y formación. Las nuevas generaciones que se acercan a la fiesta están presenciando una fiesta deforme y alejada de lo que un día fue y, sobre todo, de sus valores fundamentales. Tanta mediocridad está creando un espectador amable y que valora más esto que se ha dado en denominar el toreo moderno, donde la capacidad de emocionarse en un tendido es algo difícil y casi imposible, que en la más pura esencia de la tauromaquia.
Pero en ocasiones todo vuelve a ser como debiera. Cuando el toro, pilar sobre el que se sustenta la tauromaquia, salta al ruedo lleno de esplendor, todo cambia. El tedio y el aburrimiento se disipan. La emoción hace crujir los tendidos, porque la desigual batalla entre la fiereza y la razón del hombre, verdadero sentido de esta fiesta milenaria, es algo capaz de sacudir la sensibilidad y los sentimientos del público en un espectáculo único en esta sociedad tan mediatizada y globalizada.

El toro debe de recuperar sus valores. Debe de vender su vida con fiereza y bravura, por eso Cobradiezmos, herrado con el pial de Victorino Martin, puso a todo el mundo de acuerdo en Sevilla. Un animal que trasladó a los asistentes, con su bravura y casta, una emoción imposible de vivir en cualquier otro espectáculo de masas. Desde el aficionado más cabal, hasta el que acudió a la plaza por vez primera, todos, apreciaron la grandeza de esta fiesta, tachada de vetusta y anacrónica por aquellos a los que se les llenan las bocas de libertades, pero que censuran lo que ellos, y sus cortas mentes, consideran va en contra de su pensamiento y en eso que han dado en llamar la libertad animal. 

Y que mayor libertad para un toro de lidia el poder mostrar su bravura, aquella para la que fue criado, en el albero de una plaza de toros. Cobradiezmos la demostró con creces, tanta que se indultó solo. Sus virtudes le hicieron merecedor del perdón de su vida. No fue precisa la muleta de un abogado defensor, como ocurre en otros indultos insustanciales y sin fundamento, para la obtención de la mayor gracia y premio del toro bravo, su propia vida. Cobradiezmos la consiguió por sí solo. 
En el momento que el toro vuelva a saltar a los ruedos con las virtudes que Cobradiezmos tuvo en Sevilla, le regeneración que precisa la fiesta estará más cercana. Solo hace falta voluntad y abandonar esa comodidad que nos lleva a la mediocridad tarde tras tarde. Gloria pues a un toro de nombre Cobradiezmos, un toro que se indultó pos sí solo.