5/20/2015

EL CIRCULO TAURINO DE CORDOBA ORGANIZARÁ LA BECERRADA DE CONVITE


El Circulo Taurino de Córdoba organizará, como ya hiciera el pasado año, la tradicional becerrada homenaje a la mujer cordobesa. Instituida por el II Califa del toreo, Rafael Guerra 'Guerrita', hace 117 años, es un clásico dentro de la temporada cordobesa. En él las mujeres tienen acceso gratuito al coso, siendo una tradición de mucha solera en la ciudad.
En el acto de presentación estuvieron presentes, Francisco Gordón, presidente del Circulo Taurino, quien agradeció "a todos los que han colaborado para que el festejo sea una realidad", así como la "puesta en valor del mismo por su marcado carácter tradicional".
También tomaron la palabra en el mismo sentido, Rafael González 'Chiquilin' y Rafael Gago, director y profesor de la Escuela Taurina.
En esta edición se lidiaran cuatro becerros de la ganaderia de Manuel Blazquez, procedencia Núñez del Cuvillo, para los aspirantes Mercedes San Román, Carlos J. Blazquez, Sánchez Gil y Curro Nuñez.

5/18/2015

ABIERTAS LAS TAQUILLAS DE LOS CALIFAS


Las taquillas de la Plaza de toros de Córdoba se abren para la Feria Taurina Nuestra Señora de la Salud. 

La feria, compuesta por una novillada picada, dos corridas de toros y un festejo de rejones, se llevará a cabo del 28 al 31 de mayo en el Coso de Los Califas. 

A partir de hoy lunes 18 se abren para el plazo de renovación de abonos hasta el miércoles 20, ambos días inclusive. Los abonados tendrán un descuento del 10% al renovar su abono. 

El jueves 21 y viernes 22 de mayo se abrirá el plazo para los nuevos abonos.

Y a partir del sábado 23 las taquillas de la Plaza de Toros de Córdoba abrirán para la venta de entradas sueltas. 

El horario de taquillas será de 11 a 14 y de 17.30 hasta 21.00 horas. Los días de festejo desde las 10 de la mañana en horario ininterrumpido hasta después del festejo del día. 

Teléfono de información y reservas en el 957231364 y 658088873 
Venta por internet; www.fitauromaquia.com 

5/17/2015

EL NUEVO LAGARTIJO ILUSIONA, ¿REVULSIVO PARA CORDOBA?


No pasa la fiesta de los toros en Córdoba por su mejor momento. Una serie de circunstancias adversas hacen que la tauromaquia en la ciudad de los Califas, este en horas bajas. Una plaza que ha visto reducida de forma alarmante sus espectáculos, que a su vez busca un tipo propio de toro a lidiar, que también es incapaz de ver completado su aforo y lo que es más doloroso, que no tiene repercusión alguna - lo de la coincidencia con San Isidro suena a excusa barata- en el panorama taurino, no sirviendo para nada lo alcanzado en su redondel.  La afición, por docta y sabia se entiende, escasea. Es el mal común en nuestro tiempo. Pocos conocen en profundidad la liturgia y valores de esta fiesta única y ancestral. La desidia y el aburrimiento se ha instalado en peñas, tertulias y asociaciones de aficionados. Se está a verlas venir, incluso premios con solera quedan desiertos año tras año, por lo que en esta edición muchos han decidido no convocarlos.

La afición, la clásica y ortodoxa, ha sido sustituida por un público entusiasta. Fácil, voluble, que en la mayoría de las ocasiones solo busca la rentabilidad del dinero pagado por una entrada. Luego si las cosas no salen a su gusto y modo, se pierden para siempre. No existe por tanto continuidad alguna. Sólo suelen acudir a aquellos festejos en que los nombres de los espadas anunciados le resultan conocidos, desconociendo por tanto, a otros toreros emergentes que son los llamados a renovar un escalafón viciado. Tampoco les importa el toro que salta al ruedo, en la mayoría de las ocasiones desconocen incluso a que ganadería pertenecen. Es lo que se suele decir: Pan para hoy y hambre para mañana.

También Córdoba se halla en la actualidad huérfana de toreros. Con un Finito maduro que deja destellos de lo que pudo ser y no fue, con un José Luis Moreno al que el sistema, y la mala fortuna, mandaron prematuramente a casa, así como una cantidad de espadas que tomaron la alternativa y poco más se supo, no hay nombres que hayan sido capaces de ilusionar a una ciudad, como cada periodo de tiempo ocurre. Es algo cíclico que siempre se repite. Córdoba da una figura del toreo cada cierto tiempo, luego viene una larga, muy larga tal vez, travesía por el desierto para que aparezca alguien capaz de ilusionar a una ciudad con una idiosincrasia muy particular. Puede que ya toque. Al menos eso es lo que deseamos. Hace falta un nuevo revulsivo capaz que la Córdoba taurina vuelva a despertar, a vivir y a reivindicar lo que fue.

La crisis económica ha supuesto un varapalo para los festejos menores. Su alto gravamen fiscal ha supuesto que las novilladas con picadores, unido a la falta de nombres con proyección, sean espectáculos de poca rentabilidad para empresas y de poco atractivo para el público. Muchas han desaparecido de las ferias. Los espectáculos de recortadores y las novilladas sin picadores, muchas en formato de clase práctica, han sido sus sustitutivos forzados. Sin novilladas picadas el escalafón de matadores es difícil de renovar, lo que trasladado al ambiente local cordobés, ha hecho que no haya habido nada de interés para la afición cordobesa.

Precisamente en esos festejos sin picadores celebrados en Los Califas, un joven apuntaba algo distinto. Se le veían cosas propias, no asumidas en clases, ni tampoco sacadas de vídeos hoy tan al uso. Sus actuaciones sin ser redondas dejaban sabor, aunque un pésimo uso de la espada la privase de mayor rotundidad. El pasado año, mucho más maduro y con las ideas más claras, cuajó una tarde redonda y fue el único torero vestido de oro capaz de cruzar el umbral de la Puerta de los Califas. Un nombre nuevo, de dinastía torera, y con un apodo con historia, Javier Moreno Sanz, Lagartijo.

La falta de festejos le ha impedido desarrollar con más velocidad, pero su paso adelante con los utreros, unido a su madurez personal y también profesional, hace que este nuevo Lagartijo sea capaz de ilusionar de nuevo a Córdoba. Podrá o no podrá llegar a ser figura del toreo, empresa difícil por no decir que imposible, pero este nuevo Lagartijo está mostrando unas condiciones innatas para ser gente en el mundo del toro. En Osuna, la tarde del viernes, hizo su segundo paseíllo con los montados. Segunda actuación y segunda puerta grande. Tendrá que pulir aún muchos fundamentos técnicos del toreo, que los tiene, pero hay algo en él que lo hace distinto, y que no es otra cosa que la personalidad que atesora. Los toreros de hoy están prácticamente cortados por el mismo patrón. Todos se parecen entre sí. Este nuevo Lagartijo es distinto a todos. Sus formas son propias e innatas. Maneja el capote con gusto. Cualidad que igualmente repite con la tela roja. También se muestra valiente y tesonero cuando los animales no le permiten desarrollar lo que lleva dentro. Su cruz, hasta ahora, venía siendo la espada. Con trabajo, tesón y entrenamiento parece problema solventado. Ilusionante por tanto este joven torero que puede, Dios quiera que si, hacer que el nombre de Córdoba vuelva a sonar con fuerza en el planeta de los toros, porque esta tierra tarda tiempo en darlos, pero cuando los da, están llamados marcar una etapa en la historia de la tauromaquia.

El Día de Córdoba
Domingo, 17 de Mayo de 2015




EL CERVATILLO TAURINO NO PONDRÁ EN JUEGO SUS TROFEOS


En la tarde de hoy hemos recibido la siguiente nota de prensa. Ya van dos que desisten de poner en liza sus premios. Al Colegio de Veterinarios de Córdoba se une ahora el Cervatillo Taurino del grupo empresarial Cabezas Romero. ¿Es una medida acertada, o una actitud de tirar la toalla?

La nota de prensa es la siguiente: 

"El jurado y el Grupo de Empresas Cabezas Romero, han decidido no poner en juego la VIII edición de los trofeos EL CERVATILLO TAURINO, correspondiente a esta temporada de 2015. Por un lado, se ha considerado la cortedad del ciclo taurino programado para la feria cordobesa de Nuestra Señora de la Salud y, por otro lado, la progresiva disminución de festejos que se está produciendo en la provincia, reduciéndose drásticamente, en ambos casos, la competitividad entre los profesionales, facilitando que se vaya perdiendo el objeto de estos trofeos que se conceden por partida doble, premiando el hecho más destacado que se produzca durante la celebración de la feria de mayo cordobesa y, de igual manera, el hecho más destacado producido en el ámbito de nuestra provincia durante toda la temporada."

5/16/2015

UN SUSTITUTO, LAGARTIJO Y UN NOVILLO DE VACAS (Crónica de la novillada de Osuna)


La fiesta de los toros suele deparar sorpresas. Así fue y así será mientras exista. Es uno de sus valores. Lo imprevisible, lo inesperado, lo que surge sin esperarlo. Pocos pensaban por la mañana, cuando se anunció la incomparecencia de una de las figuras del escalafón novilleril como es Ginés Marín, que por la tarde el festejo resultaría entretenido, vivo, dinámico, y que a pesar de su larga duración, a muchos se les hizo corto. Todo ello motivado por el juego, interesantísimo, de los novillos de una ganadería que goza de un dulce momento, por un sustituto, Joaquín Galdós, que atesora mucho toreo en sus muñecas y por la personalidad innata y torería, eso que no se compra, del joven torero cordobés 'Lagartijo'. Tampoco quedó atrás Curro Durán, con maneras y formas interesantes, al que el más uso del acero en el cuarto, le privó de un éxito mayor.

Abría cartel Curro Durán que se las vio con un ejemplar de una bonanza y clase infinita. Ante él, el joven torero de Utrera, mostro un toreo variado y con ganas de agradar al respetable. Lo lanceo de modo solvente, para posteriormente cuajar un trasteo donde destacó en algunas tandas con la mano diestra que tuvieron como virtud principal el temple. Bajó intensidad al torear al natural. Mato de forma certera y cortó la primera oreja de la tarde. Igual disposición mostró con su segundo, un novillo que tuvo chispa y por lo tanto mayor complicación. Vibrante con el capote y muy valeroso con la pañosa. El mal uso del descabello, motivado posiblemente con un problema en la rodilla, hizo que todo quedara en una vuelta al ruedo.

Joaquín Galdós sorprendió y mucho. Entró sustituyendo al anunciado Ginés Marín, pero el torero peruano, afincado en Málaga, destacó por su solvencia y oficio ante dos novillos que aunque bravos, exigían firmeza ante ellos. Cierto es que sorteó el lote de la tarde, pero Galdós estuvo a la altura. A su primero, un animal con mucha clase y con el que había que estar a su altura, le cuajó un trasteo sobre ambas manos, con temple y calidad, evidenciando tener el oficio completamente asumido. Mató de estocada y cortó dos orejas. Lo más destacable vino en el bravo quinto. Un animal de nombre 'Marito' que fue un dechado de virtudes. Tomo un puyazo empujando con clase, para luego cuando el picador se retiraba tras el cambio de tercio, arrancarse con alegría al caballo tomando otro puyazo de propina. El bravo descubre a los toreros con limitaciones, y ante este animal de tan buen juego, Delgado, volvió a mostrar sus virtudes. El trasteo fue largo y variado. Muletazos de todas las marcas, rematados de forma grácil llevando a su oponente largo. De nuevo el conocimiento del oficio, unido a su sentido del toreo, hicieron ver a un torero con gran proyección y que a seguro que la fortuna le sonría, puede cuajar en lo que se atisbó, que no es nada más que en un torero importante. Media estocada basto, tras una petición de indulto no concedido por un palco excesivamente celoso, para cortar dos orejas de nuevo. Triunfal vuelta al ruedo en la que tuvo el noble gesto de sacar a saludar a los ganaderos, porque es de bien nacido el ser agradecido.

Lagartijo suma y sigue. Segunda actuación con los montados y segunda puerta grande. Tendrá que pulir aún muchos fundamentos técnicos del toreo, que los tiene, pero hay algo en él que lo hace distinto, y que no es otra cosa que la personalidad que atesora. Los toreros de hoy están prácticamente cortados por el mismo patrón. Todos se parecen entre sí. Este nuevo Lagartijo es distinto a todos. Sus formas son propias e innatas. Maneja el capote con gusto, como mostró en su primero, encajado, con temple y con personalidad. Cualidades que igualmente repite con la tela roja. Sabrosos los doblones con los que suele iniciar sus faenas y rotundo en el toreo fundamental, su mano izquierda posee muchos quilates, con un trazo largo y mandando mucho las embestidas de sus oponentes. También se mostró valiente y tesonero cuando los animales no le permiten desarrollar lo que lleva dentro, como ocurrió en su segundo, al que le arrancó una oreja a base de ganas y mucha porfía. Su cruz, hasta ahora, venía siendo la espada. Con trabajo, tesón y entrenamiento parece problema solventado. Ilusionante por tanto este joven torero que puede, Dios quiera que si, hacer que el nombre de Córdoba vuelva a sonar con fuerza en el planeta de los toros, porque esta tierra tarda tiempo en darlos, pero cuando los da, están llamados marcar una étapa en la historia.



FICHA DEL FESTEJO:

GANADERIA: Seis utreros de Julio de la Puerta, bien presentados y de buen juego en líneas generales. Enclasado el primero, bravo el segundo, noble de más menos el tercero, con picante el cuarto, bravísimo el quinto -Marito, 66/2- premiado con la vuelta al ruedo tras petición de indulto y brusco aunque repetidor el sexto.
TOREROS: CURRO DURAN (azul rey y oro) oreja y vuelta al ruedo tras aviso. JOAQUIN GALDÓS (Siena natural y oro) dos orejas y dos orejas tras aviso. LAGARTIJO (blanco y oro) oreja y oreja.
INCIDENCIAS: Plaza de toros de Osuna. Novillada con picadores. Primer festejo de la feria local. Un cuarto largo de entrada en tarde primaveral. Joaquín Galdós sustituyó al anunciado Ginés Marín que justifico su ausencia mediante parte médico que verificaba una lesión de muñeca. Curro Durán fue asistido en la enfermería, tras la muerte del cuarto novillo, de un esguince de rodilla pendiente de evolución. Al finalizar el festejo Joaquín Galdós y Lagartijo abandonaron el coso a hombros por la puerta grande.



5/10/2015

LA LIDIA IMPERFECTA. (Apostillas de crónicas al uso)


Moñas y divisas.
La nueva empresa tiene capacidad para conseguir poner a Córdoba donde merece. Ayer sin ir más lejos consiguió una entrada de público nada desdeñable. El trabajo bien hecho tiene siempre su premio. Irreprochable la labor de su gabinete de prensa teniendo a los profesionales informados de todo en cualquier momento. Ahora solo queda seguir trabajando en la misma línea, para cuando sea posible abrir festejos para todos los gustos del público.

Los vuelos del percal.
El público de Córdoba anda perdido. Ya lo decía el simpático espada de Ubrique: los aficionados cogen en un autobús. Córdoba es plaza de público, no de afición. No se censura nada, por ejemplo la presentación de los toros, se aplaude cualquier cosa, como muestra la ovación al picador Barroso, de la cuadrilla de Manzanares, por no coger al toro por arriba cuando se arrancó de largo al caballo, y se premia lo normal como algo extraordinario, ¡vaya orejas las de ayer! Y para colmo el feo detalle de no romper en una ovación y obligar a saludar a la terna inaugural. Senequismo dirán.

Peto de guata.
Una plaza de primera se diferencia de un gache por muchos motivos. El primero la seriedad. Ayer Córdoba pareció por momentos una plaza de talanqueras. El motivo no fue otro que la incapacidad de los mansos -una vez más- para reintegrar un toro devuelto  al corral. La presidencia autorizó que el animal fuera apuntillado y vino el mitin. En lugar de tomar el cachete, el tercero de la cuadrilla de Finito, tomó un descabello y desde un burladero apuñaló al animal hasta conseguir su objetivo. Lamentable espectáculo que hizo recordar a maestros de la puntilla como Rafael Yáñez 'Gallo' o el reciente Paco Encinas.

Banderillas de lujo.
Hablando de la categoría de la plaza decir que los morrillos de los toros lidiados volvieron a lucir divisas de primera. Atrás quedaron los dos lazos, en ocasiones con los colores cambiados, de temporadas pasadas. Divisas conformadas por varias cintas que daban prestancia a un detalle otrora importante para los criadores de bravo.

Tercio de muerte.
Ya que hablamos de primera categoría, la banda de música dejó mucho que desear. Repertorio repetitivo a más no poder, sin que se renueve cada año y que evidencia las continuas salidas y entradas de personal que la hacen irregular en su cometido. Una banda está en los toros está para amenizar con pasodobles toreros, no con temas romeros como "Cordobesita" o "Caminito de Santo Domingo". Ya el "Soy cordobés" antes del paseíllo y con los aguaciles despejando el ruedo resultó de astracanada. Vamos a cuidar los detalles y si la banda no tiene el nivel, ni calidad requerida, se sustituye y punto. Hay tres bandas más en la capital cualificadas para ello.

Mulillas de arrastre.
Justifican la pobre presencia de los toros alegando con que el ruedo es muy grande. Excusas. Ya se vio cuando saltó el sexto. El toro proporcionado, con trapío y bien armado se ve en ruedo grande o en ruedo chico. Córdoba tiene que buscar su tipo de toro. Algunos de los jugados ayer fueron chicos, muy chicos, que en otra etapa de los cincuenta años de la plaza no hubieran pasado la criba del reconocimiento. Se ha bajado el listón que habrá que volver a subir si queremos de verdad devolver importancia a la plaza y a lo que se hace en el ruedo.


ALEJANDRO TALAVANTE TRIUNFA EN LA CORRIDA DEL ANIVERSARIO


Ganaderías: Garcigrande (1º y 3º), justos de presentación y de pobre juego; Juan Pedro Domecq (2º), regular de presentación y de más a menos; El Pilar (4º), basto y de juego desigual; Núñez del Cuvillo (5º), justo de presencia y de buen juego para el torero y La Palmosilla (6º), bien presentado, bravo en el caballo y con transmisión en el último tercio.

TOREROS: Finito de Córdoba, silencio; Morante de la Puebla,  oreja, El Juli, oreja, José María Manzanares, oreja, Alejandro Talavante, dos orejas y Julio Benítez ‘El Cordobés, palmas

INCIDENCIAS: Plaza de toros de Los Califas. Corrida de toros con motivo del 50 aniversario de la inauguración de la plaza. Más de tres cuartos en tarde calurosa. Los actuantes en el festejo inaugural, José María Montilla, Manuel Benítez ‘El Cordobés’ y Gabriel de la Haza ‘Zurito’, precedieron a los actuantes de hoy en el paseillo. Al terminar el festejo Alejandro Talavante abandonó el coso a hombros por la Puerta de los Califas.

Cincuenta años ya. Medio siglo desde que abriera sus puertas una plaza renovada y que supuso que Córdoba tuviese una nueva plaza acorde a su historia y a los tiempos. El viejo –hoy añorado– coso de Los Tejares fue reemplazado por el monumental coso de Los Califas, que ayer celebró sus primeros cincuenta años de vida. 

Se quisieron rememorar muchas cosas de aquella fecha. La más importante es que el festejo, al igual que el inaugural, ha tenido el mismo carácter solidario y el mismo fin, a beneficio de la Asociación Española Contra el Cáncer. También, al igual que hace medio siglo hubo prólogo con bellos coches de caballos. También la cruz de Santiago, emblema de la AECC, estaba presente en el dorado albero califal.

A las seis y media de la tarde las cuadrillas, precedidas de la terna inaugural, partieron plaza y desde el palco presidencial el albo pañuelo dio orden para que saltase a la arena Ingertador, del hierro de Fuente Ymbro y castaño de capa. Finito lo trata de recibir a pies juntos. El toro claudica al tercer lance evidenciando poca fuerza. El Fino trata de llevarlo al caballo. El toro vuelve a caer. Se levanta lastimado de la pata trasera izquierda. El pañuelo verde ordena su retirada, teniendo que ser apuntillado por la incapacidad de la parada de cabestros. 

Salta a la arena el sobrero, Calafate, que llegó desde el campo charro y lleva el pial de Garcigrande. Lo recibe Finito con lances airosos a la verónica. El toro evidencia poca fuerza, mal que se agrava tras dar el animal una voltereta. El tercio de varas es un mero trámite. Los miembros de la cuadrilla no lucen en banderillas. Finito, de grana y oro, toma la muleta e inicia el trasteo por bajo. Plantea una primera tanda por la diestra con poco ajuste. No remonta el vuelo tampoco con la izquierda. Irregular en el toreo fundamental. Algún muletazo sublime y poco más. Todo quedó difuso. Mal uso de los aceros, sonando incluso un aviso, dos pinchazos, media estocada trasera y dos golpes de cruceta. El torero cordobés quedó inédito en la tarde de su regreso al Coso de su tierra tras su ausencia en la pasada campaña. Silencio. 

Morante de la Puebla recibió al segundo, Embajador, con unos bellos lances a pies juntos rematados con una media primorosa en los mismos medios. Lleva al toro al caballo gallardamente galleando por chicuelinas. El de Domecq cumple con el caballo el trámite marcado por el reglamento. Lili y Sánchez Araujo se gustan con los rehiletes. Brinda al público el cigarrero que vestía un original terno corinto y oro. Predisposición ante todo. Bello inici o de faena. El toreo se arrebata con la mano derecha. Suena el pasodoble. Logra otra tanda donde la naturalidad, la elegancia y el sentido de la estética son eje del toreo. El toro se apaga ante la torería de Morante. Es el principal pecado del toro moderno. Su falta de casta. Pinceladas finales. Cobra una estocada que basta y que a la postre es suficiente para que una oreja acabase en el esportón.

Beato lleva por nombre el tercero. Herrado con la marca de Garcigrande. El Juli lo recibe despacioso con el percal. El toro se arranca alegre a la cabalgadura en las dos varas que tomo. El de Velilla de San Antonio, vestido de azul marino y oro, brinda al respetable. Comienza con unos ceñidos pases de costadillo que son aplaudidos por el tendido. Muletazos con la mano derecha, de trazo largo y con mando, fueron el inicio del llamado toreo fundamental. El Juli es un torero poderoso, tan poderoso que le sirven muchos toros. Lástima que lo ponga en valor con el medio toro de hoy, con el toro cómodo y ayuno de casta, que tiende siempre a irse apagando a medida que transcurre la lidia. No obstante El Juli siempre satisface al tendido. En su debe, el poco ajuste y las muchas ventajas. Terminó con unas manoletinas que calentaron a un público que, tras media estocada muy trasera, le premió con una oreja.

Cierto aire de tristeza pesa sobre José María Manzanares. El de Alicante no pasa por buen momento. La perdida repentina de su padre y espejo, pesa en su ánimo. Recibió a Alamvito, de la ganadería de El Pilar, con lances que no tuvieron peso alguno. El animal tomó una primera vara al relance y se arrancó alegre en la segunda. La cuadrilla, tan solvente y eficaz otras tardes, naufragó en el segundo tercio. Manzanares vestido de luto riguroso comenzó su trasteo con la derecha en una tanda bella, pero poco ceñida. No logra nada al intentar el toreo al natural. Vuelve a la mano derecha y consigue una tanda de mucha estética y plasticidad que es aplaudida. Continua en la misma tónica tras volver intentarlo al natural y volver a la mano diestra. Mucha belleza, pero poco toreo fundamental. Eficaz con la espada. Oreja a la voluntad. 

Alejandro Talavante es un torero de improvisación. Recibió a Currante, de Núñez del Cuvillo, a la verónica siendo ovacionado. El toro empuja en la primera vara e incluso derriba a la cabalgadura. Quite aplaudido por gaoneras. Eficaz Lujan con los palos. Talavante, de tábaco rubio y oro, brinda al público. Pase cambiado con la izquierda. La faena resultó anárquica, pero arrebatada, templada y bella. El toro fue un gran colaborador para el torero. Un torero especial que ayer cuajó lo más compacto del festejo. El toreo fundamental era combinado con afarolados, arrucinas, trincherillaas y demás adornos. Certero con la espada. Dos orejas y la puerta Califal abierta de par en par para el torero extremeño.

Pedante, de La Palmosilla, cerraba el festejo. El Cordobés hijo lo recibió con una larga cambiada de rodillas. Buen tercio de varas. Otro Cordobés, cincuenta años después y vestido de rosa y oro, inició el trasteo de hinojos en un principio con mucha emoción. Julio acusó la falta de actuaciones y no dio con distancias ni terrenos para exprimir a un toro que tenía mucho más de lo que mostró. Voluntad y predisposición fueron sus principales virtudes, que el público le reconoció con una ovación.

Foto: FIT

Les dejo enlace al video del festejo facilitado por FIT

Video resumen del festejo


5/03/2015

EL TORO ES EL PILAR DE LA FIESTA


Aún se recuerda en Córdoba la feria de 1989. Un toro de Torrestrella, de nombre Bengala, hizo historia en Los Califas; animal bravo y ante el que Emilio Oliva no estuvo como debiera.
EL toro es el animal sobre el que debe girar la fiesta que lleva su nombre. Al menos eso dice la teoría. De hecho sin toro no hay fiesta. Por ello, la continua unificación de su comportamiento, la homogeneización de su sangre y la búsqueda de unas características favorables para el llamado último tercio, son perjudiciales para el espectáculo. Un espectáculo en el que debe de primar el dinamismo, la improvisación y la emoción, para así, tener a su consumidor pendiente de lo que sucede en cada momento. Hoy la perdida de la variedad de antaño, hace que la fiesta vaya perdiendo muchos de sus valores. 

La reciente feria de Sevilla ha sido muestra clara. Una feria que tarde tras tarde ha seguido unas mismas pautas. Toros adocenados para toreros acomodados, salvo honrosas excepciones que también las hubo. El toro de hoy es tan previsible que hace que la lidia sea como la sesión continua de los antiguos cines. Animales bonitos, proporcionados, en el tipo de su encaste, al menos eso dicen, que salen por toriles con ímpetu, aunque luego salgan sueltos de las telas y tras un simulacro de tercio de varas, galopan en banderillas para luego, cuando son sometidos se evaporan en un abrir y cerrar de ojos. Eso si se les obliga, si no se les molesta, se aprovecha su viaje en línea recta y no son sometidos, regalan unas pocas embestidas más. Es entonces cuando surge el toreo moderno, el de la estética y la superficialidad. Paradójicamente estas faena vulgares y ramplonas son cantadas como autenticas obras de arte. Todo queda difuso, es el flash del momento que pronto es olvidado y borrado de la memoria. 

Si por toriles sale un toro más exigente se rompe el guión. Todo está abocado al fracaso. Los espadas quedan en evidencia, pues solo la estética no es válida. Es cuando tiene que aflorar el mando. Así en evidencia quedó José María Manzanares ante un bravo toro de Núñez del Cuvillo, el mono encaste también da animales bravos, muestra de un quiero y no puedo envuelto, eso sí, con una hojarasca tan espesa que impidió a muchos ver el bosque. El consentido, porque lo es, de la afición sevillana naufragó ante la bravura de un toro que le exigió algo más que la plasticidad habitual.

Los toros bravos siempre descubren las carencias de los toreros. Por muy bueno que se sea, en algún momento, un toro bravo te puede desbordar. La historia está llena de casos. Barrenero y Gaona. Tapabocas y Domingo Ortega. Hoy, Manzanares y Encumbrado. Toros que por bravura y exigencia estuvieron muy por encima de sus matadores. Toreros poderosos, figuras, espadas de relumbrón que pasan un mal rato cuando se enfrentan al toro que crea espectáculo y llena la fiesta de emociones.

También están las medias tintas. El sí pero no. El poner todo tu conocimiento y sapiencia en la lidia, no estar mal delante del bravo, pero no estar al ciento por ciento. Aún se recuerda en Córdoba la feria de 1989. Un toro de Torrestrella, de nombre Bengala, hizo historia en el Coso de Los Califas. Animal bravo donde los hubiera y ante el que Emilio Oliva sin naufragar, ni tampoco estar mal, no estuvo como debiera haber estado. Tanto es así, que aquel manantial de bravura indómita, no tuvo el premio que mereció, que no era otro que una postrera vuelta al ruedo.

El otro polo opuesto es cuando el torero si está a la altura del toro. Entonces la magia surge. Brota lo excepcional, lo verdadero y lo inolvidable. Cuando toro y torero conjugan, uno su bravura y otro su saber, es cuando de verdad resplandece la verdad del torero eterno. Fresca aún está en la memoria de quienes lo pudieron presenciar, bien desde el tendido o desde la televisión, la faena de Antonio Ferrera al toro de Victorino Martín, de nombre Mecanizado, en la reciente feria de Sevilla. Faena redonda, mal rematada con la espada, que será recordada por su unidad, su rotundidad, por su emoción y sobre todo por mostrar toda la verdad que encierra, o debe encerrar, la lidia de un toro bravo. Faena en la memoria y que desgraciadamente han olvidado las empresas, que continúan con este sistema injusto e interesado, cerrando carteles sin contar con quien de verdad debe de ocupar puestos de privilegio en ellos. 

El toro, ese animal enigmático. Ese animal que debe de recuperar el protagonismo perdido para bien de la fiesta. El aficionado debe de huir de la calificación entre torista o torerista, artificiosa y rebuscada donde las haya. El público debe de pedir, para eso paga, un toro íntegro y variado. Debe de demandar la diversidad de encastes de pastan en el campo bravo, imponer su criterio ante el actual implantado por los trust empresariales.

Como muestra cercana tenemos Córdoba. De treinta reses a lidiar, veinticuatro pertenecen al mismo tronco Parladé-Tamarón-Domecq. Solo los seis de la corrida de rejones pertenecen a un encaste distinto como es el de Murube. Es comprensible que un ciclo tan corto sea inviable anunciar otro tipo de toro, pero no se puede ahogar a ganaderías que no gozan, por uno u otro motivo, de las simpatías del toreo actual. Por lo pronto el Colegio Oficial de Veterinarios de Córdoba ha puesto de manifiesto, que ante esta falta de variedad, no pondrá en liza el premio al mejor encierro. Ojalá sea la primera piedra para una demanda de justicia.



Foto:Mecanizado (Victorino Martín)