7/06/2015

JULIO, MES 'MANOLETISTA'


Manolete es sin discusión alguna el torero que no solo marca una época, sino que trae unas formas definitivas a la fiesta Fue único dentro y fuera de la plaza y se convirtió en un mito.

No me gusta escribir de Manolete en agosto. No es más que recordar el epílogo de una trayectoria intachable. Es ir y venir a la tragedia, al morbo, al nacimiento de un mito popular. Aunque la fiesta de los toros debe conservar el halo de la tragedia, no me gusta la exaltación de la misma. Por eso mismo no me gusta hablar del último gran Califa en agosto. Linares, Islero, el doctor Garrido, el plasma no deben nunca eclipsar la figura de don Manuel Rodríguez Sánchez,Manolete en los carteles. Un nombre, una figura que trajo al toreo -aunque muchos no lo reconozcan- las formas y modos que aún están vigentes.

Hasta el advenimiento de Manolete el toreo era en continuo movimiento. Gallito y Belmonte sentaron los cimientos del toreo moderno. La técnica y conocimiento de Joselito llevaron a parar los tiempos, por otro lado Belmonte descubrió que andándole y buscando a sus oponentes el pitón contrario, se podía colocar en unos terrenos hasta entonces prohibidos. Las formas comenzaban a cambiar. La prematura muerte en Talavera de Gallito y las idas y venidas de Belmonte frenaron la evolución generada en la llamada Edad de Oro. 


Lo aportado tanto por uno y por otro fue asimilado por otros espadas coetáneos. Por un lado tenemos el caso de Chicuelo, curiosamente padrino de alternativa de Manolete, que aúna a la estética y formas gallistas la quietud y maneras de Belmonte. Por otro lado el toreo sobre las piernas y en constante movimiento aún continuaba vigente. No hay nada más que ver vídeos del maestro de Borox, Domingo Ortega y, en ocasiones, al viejo maestro de Madrid, Marcial Lalanda. 

La aportación de los dos colosos tenía que ser culminada por alguien. La tauromaquia necesitaba una figura que fuese capaz de llevar hasta el final lo apuntado en la Edad de Oro. Los contemporáneos de José y Juan quisieron, pero no pudieron. Unos lo consiguieron a medias, en contadas ocasiones. A otros le costó sangre e incluso la vida. Tenía que venir, y vino, quien pusiera punto final a la obra.

Y fue en julio. Un mes de calor y en pleno verano. El día 4 de julio de 1917 hijo de un modesto torero de igual apodo y de la viuda de Lagartijo Chico nació la persona que cimentaría los fundamentos del toreo moderno. Manuel Rodríguez Sánchez no podía ser otra cosa más que torero. El ambiente familiar pesó en la decisión de aquel joven desgarbado y de quijotesca estampa. Manolete estaba tocado con el don de los elegidos y estaba llamado a marcar una época en el toreo, como también a poner en práctica una forma de torear que, a pesar de los años, no ha perdido ni un ápice de vigencia. 

Aquel muchacho de Córdoba ya apuntó en su etapa como novillero unas formas distintas y distantes de cómo se había toreado hasta entonces. Los críticos de la época, pobres de ellos, no supieron ver lo que traía aquel novillero. La quietud, la colocación y la ligazón no eran más que defectos. Solo supieron ver en Manolete un estoqueador de época. Vivían en la nostalgia de tiempos pasados y de un toreo que, a pesar de Joselito y Belmonte, comenzaba a ser arcaico y aburrido.

Manolete tenía su fin trazado. Así llego a la alternativa aquel día de julio, mes marcadamentemanoletista, en Sevilla. Chicuelo, quien en contadas ocasiones había culminado lo que los colosos Joselito y Belmonte apuntaban, le cedió los trastos de matar a quien el destino había marcado para culminar la obra. Ahí, en el dorado albero maestrante se inició el camino. Allí se comenzó el toreo actual, el llamado toreo moderno. 

Muchos le han culpado de los males del toreo. Manolete es responsable del afeitado, del descastamiento del toro y hasta del estoque simulado. Como dice el escritor Delgado de la Cámara es lo más fácil, el muerto no puede defenderse. En sus obras desmonta a los envidiosos. Manolete es sin discusión alguna el torero que no solo marca una época, sino que nos trae unas formas definitivas a la fiesta. Los que le sucedieron bebieron en sus fuentes. Manolete fue capaz de todo. En el periodo de nueve temporadas fue el estandarte del toreo, también el de la sociedad destrozada por la contienda recién terminada. Manolete fue único, dentro y fuera de la plaza.
Nueve temporadas le bastaron para completar una obra que ha resultado vital para el toreo. Nueve años para convertirse en un mito. Hoy hay toreros que con veinte años de alternativa aún aspiran a algo grande y aún mantienen el crédito de aficionados o palmeros que esperan lo imposible. Manolete es mucho más que la tragedia de Linares aquel mes de agosto. Aquel final trágico vino a acrecentar su divinidad, pero lo humano ya estaba hecho. El toreo actual había iniciado su camino. Curiosamente todo comenzó en un mes de julio, mes manoletista por excelencia.

6/29/2015

CUALQUIER TIEMPO PASADO FUE MEJOR

Cacharrero, último toro lidiado por Gallito en Madrid

Entre los aficionados convive en exceso la nostalgia y se tiende a mirar poco hacia lo que nos depara el futuro: hubo un tiempo en el que no había fiesta en la que los toros no tuvieran cabida.

En mi época de estudiante de EGB me llamó poderosamente la atención la figura de Jorge Manrique. No sé a ciencia cierta el motivo. Quizás fuese la verdad cruda que sobre lo efímero de la vida hace en la obra escrita a la muerte de su padre o, tal vez, la audición de esos mismos poemas en la voz de Paco Ibáñez, que una profesora de prácticas nos puso una tarde de clase. Lo cierto es que aún me sé de memoria alguno de esos poemas. Todavía me dan que pensar que estamos aquí de prestado y que esto se pasa en un abrir y cerrar de ojos, lema que en latín dio título a un cuadro de un pintor que retrató la verdad de la muerte, Valdés Leal. 

Cito a Manrique poeta, no al torero vallisoletano que estoqueaba formidablemente con la izquierda, recordando la última estrofa de su primer verso "cualquiere tiempo pasado fue mejor", porque entre los aficionados a los toros convive en exceso la nostalgia y se tiende a mirar poco hacía lo que nos depara el futuro.

Hubo un tiempo, no hace tanto, en que los toros eran el único espectáculo de masas de este país. No había fiesta en que la tauromaquia no tuviera cabida. La fiesta iba siempre aparejada a la celebración de festejos taurinos, lo que hacía que el toreo estuviera estrechamente ligado a cualquier celebración festiva. Cualquier feria, por muy modesta que fuera, contaba con el ritual ancestral del toreo. 

Durante el verano, desde la capital hasta la población más humilde, los festejos taurinos se celebraban como algo normal, convocando a mucho público ávido de diversión y que tenía en los toros un espectáculo cercano y propio. Los Tejares, primero, y los Califas, después, abrían sus puertas, no de forma esporádica como ahora, sino de forma frecuente durante el periodo estival. Los festejos taurinos no se ceñían solo a la semana festiva de mayo. En Córdoba había toros por San José, el Domingo de Ramos o Resurrección, en el Corpus, la Ascensión, por San Juan, en incluso por Santiago Apóstol, teniendo la temporada su broche final a finales de septiembre. Plaza de temporada, como debe de ser una plaza de su categoría.

También había lugar para los festejos de promoción de noveles. Las añoradas nocturnas. Aún se recuerdan con sus rifas para atraer aún más público. Jóvenes, y no tan jóvenes, que buscaban su oportunidad para cambiar su destino. Gentes que sin apenas oficio, hoy llamado técnica, y sin haber toreado apenas, se jugaban el pellejo ante reses destartaladas, en ocasiones de media casta, o con vacas decanas del campo bravo. Algunos, los menos, paladearon las mieles del éxito, otros se dieron cuenta de que no estaban llamados para el arte de Cúchares.

Mientras tanto, por la provincia se daban festejos en las ferias más importantes. Siempre fue así. En la época de bonanza que trajo esta crisis que tanto se ha llevado, los festejos taurinos se multiplicaron. Localidades de poca tradición llegaron a ofrecer espectáculos de toros durante sus días festivos. Las plazas de más solera, caso de Cabra o Priego de Córdoba, en varias fechas del calendario. Otras como Montilla, en una portátil que pudo dar lugar a otra de construcción, llegó a albergar un importante ciclo de novilladas por el que pasaron todas las figuras del escalafón inferior, de los que algunos posteriormente llegaron a alcanzar la vitola de figura. 

Hoy los espectáculos de ocio se han visto notablemente diversificados. El estado del bienestar ha traído actividades que en otro tiempo serían impensables. Los toros han cedido mucho terreno. Aún así es el segundo espectáculo de masas del país, generando a través de los impuestos unos pingües beneficios al Estado, aunque los indocumentados detractores de los toros afirmen que somos subvencionados con partidas de dinero público. 

Ya que hablamos que dinero público, hay que aclarar que no se debe de subvencionar desde ayuntamientos a empresas privadas que buscan un beneficio económico. El empresario de toros debe acudir con ideas frescas e innovadoras para meter gente en la plaza y dejarse de mendigar un dinero prometiendo carteles y combinaciones que restan más que aportan. Eso ha sido la causa de que muchas plazas hayan tenido que echar el candado, o bien, rebajar sus pretensiones en cuanto a carteles y categoría de los festejos. En cuanto los ediles sensatos y coherentes han decidido dejar de prestar apoyo económico a los toros, los profesionales han desistido de jugarse su cartera, bonito ejemplo, y han huido como alma que lleva el diablo.


Ese es el romanticismo que impera en la fiesta. Es el maldito sistema que pretende ganar arriesgando lo mínimo y sin importarle un bledo su futuro. El sistema que pone a sus toreros feria tras feria sin méritos para ello, taponando la regeneración de un escalafón podrido y plegado igualmente a sus míseros intereses de rentabilizar su poder sin exponer siquiera un alamar. La fiesta necesita una evolución que pasa por la regeneración de este injusto sistema que la copa y daña cada día más. Es la hora, con la que está cayendo, de dar un golpe en la mesa; sino sólo nos quedará la nostalgia y decir que cualquier tiempo pasado fue mejor.

6/24/2015

DOS FESTEJOS MAYORES TENDRAN LUGAR EN LA FERIA REAL DE PRIEGO DE CORDOBA


La empresa taurina 'Campo Bravo' organizará dos corridas de toros en la plaza de toros de Priego de Córdoba. Los festejos tendrán lugar los días 3 y 5 de septiembre con motivo de su feria real. 

El gerente de la empresa organizadora, Antonio Sanz, manifestó que 'la empresa ha realizado un gran esfuerzo para comenzar a poner las raíces de lo que se pretende que sea una feria con repercusión a todos los niveles y que tenga continuidad en un futuro'. Para el festejo del día 3, se cuenta con la participación del rejoneador navarro Pablo Hermoso de Mendoza, considerado como una de las máximas figuras del toreo a caballo en la actualidad, quien estará acompañado por el matador de toros de Granada, David Fandila 'El Fandi', quien tiene una estrecha vinculación con la localidad, y el espada galo, Sebastian Castella, reciente triunfador de la feria de San Isidro de Madrid. Para este festejo aún está pendiente la confirmación del ganado a lidiar, si bien, se están viendo varios encierros en el campo para terminar de configurar el cartel.

En la corrida del día 5, se lidiaran toros de Adolfo Martín, quien hará su debut en la provincia de Córdoba, en un cartel que estará conformado por los matadores de toros Antonio Ferrera, perfecto conocedor del encaste 'albaserrada' recordándose aún la faena realizada a un toro de Victorino Martin durante la feria de abril sevillana, el leones afincado en Salamanca, Javier Castaño, especialista en este tipo de corridas por su sentido de la lidia, y el sevillano Manuel Escribano, triunfador en ferias tan importantes como Sevilla, donde brilló con la de Miura, y Madrid.

En la presentación de los festejos estuvieron presentes, la alcaldesa de la localidad, María Luisa Ceballos y el concejal de cultura, Miguel Forcada. La primera intervino para mostrar su agradecimiento tanto a la empresa, como a la comisión taurina encargada del seguimiento de los espectáculos taurinos, por su trabajo y dedicación para hacer realidad que una localidad de Priego de Córdoba, pueda albergar dos festejos mayores durante la temporada. También tuvo palabras de agradecimiento para la empresa 'Mueloliva' por su colaboración para la celebración de los espectáculos.

Por su parte Forcada indicó que, 'para darle respaldo a esta feria, vamos a estimular el asunto de la cultura taurina, para ello  además de las dos corridas de toros, la empresa, conjuntamente con el ayuntamiento, vamos a celebrar unas jornadas de cultura taurina, como va a ser la conferencia taurina bajo el título de “Los Califas Cordobeses del Toreo en las Artes Plásticas” a cargo de Mercedes Valverde Candil, directora del Museo Taurino de Córdoba, que será el día 24 de julio; también una exposición de pintura o fotografía taurina y otra posible de escultura taurina y la proyección y posterior comentarios en la plaza de toros, de la película que se denominó, “La Corrida del Siglo”, celebrada en el año 1982, con toros de Victorino Martín para los espadas Francisco Ruiz Miguel; Luis Francisco Esplá y José Luis Palomar. A todo ello, se le unirán diversas actividades para los más jóvenes, como puede ser un encierro infantil y un mercadillo taurino en el mismo Coso de las Canteras el día 4 de Septiembre”.

Para la feria, la asociación cultural taurina "Coso de las Canteras", pondrá el liza tres premios. Uno será para el máximo triunfador de las corridas; otro para el subalterno que desarrolle mejor brega y otro más al mejor puyazo.

La presentación oficial de la feria al público tendrá lugar el próximo día 10 de julio en la Fuente del Rey en la que probablente asistirán algunos de los protagonistas de la feria.




6/22/2015

¿TORISMO O TORERISMO?



Tal bipolaridad es perjudicial para la fiesta, pues si bien es cierto que el toro es el pilar básico y fundamental, hay que reconocer que el hombre es igualmente vital en el desarrollo de la liturgia.

La fiesta de los toros siempre fue de bandos. Hoy no podía ser menos. Por un lado existe un aficionado, o más bien consumidor, de cualquier tipo de festejo. Su fin y objetivo principal es pasar un rato agradable, sin importarle lo más mínimo la esencia de la fiesta, y rentabilizar al máximo el coste de la entrada por la que se ha rascado la cartera. Por otro lado y entre el sector más purista y ortodoxo, existe otra clara división. En un bando están los que defienden el lucimiento del torero sin importarles para nada el animal que tiene enfrente, y el polo opuesto, aquellos que propugnan una exaltación desaforada por el toro. Una división encontrada y por el momento irreconciliable. 

Esta bipolaridad existente no deja de ser artificiosa y rebuscada. Una división que es perjudicial para la fiesta, pues si bien es cierto que el toro es el pilar básico y fundamental, hay que reconocer que el hombre, con su inteligencia y conocimiento, es igualmente vital en el desarrollo de la liturgia del toreo. Únicamente con el toro la fiesta sería inviable; al igual, como está ocurriendo en el día de hoy, un torero sin enemigo hace que la fiesta este ayuna de verdad alguna. 

La integridad del toro hay que buscarla mediante la selección y la escrupulosidad de cada criador. También en evitar que personajes ajenos a los ganaderos, se inmiscuyan en su labor, llámese doctores en veterinaria o veedores de empresas y toreros. El ganadero debe de ser el máximo responsable del toro que se lidia, así como de su integridad. El público como consumidor final del producto debe de ser el que juzgue y dicte sentencia. Si el toro criado favorece el espectáculo, su criador tendrá derecho a seguir lidiando sus productos sin problemas. Si el toro adolece de sus virtudes mínimas, integridad, casta y movilidad, su criador debe de verse fuera del circuito hasta que no corrija los defectos que puedan tener los otros por ellos criados. 

Al día de hoy son muchos los ganaderos que se dejan seducir por el sistema trilero y descarado imperante. Ceden a las presiones de los trust empresariales y toreros. Al objeto de vender sus camadas, en ocasiones estiradas y con pobres criterios de selección, venden su alma y dejan hacer y deshacer a personajes y personajillos inmundos, que a la larga hacen un daño, en ocasiones irreparable, a sus explotaciones ganaderas. Es el triunfo del sistema corrupto sobre una fiesta debilitada por las artimañas del mismo. 

No existen ganaderías toristas o ganaderías toreristas. Existen ganaderos. El ganadero debe de ser consecuente con su papel. Conocer lo que tiene en su casa y procurar ser fiel partícipe de la fiesta en el siglo XXI. Resulta paradójico que la ganadería abanderada del sector torerista, o lo que es lo mismo la de Juan Pedro Domecq, haya copado premios en la recién acabada feria de San Isidro. Mientras tanto, las favoritas del otro bando, han pasado prácticamente desapercibidas contándose con los dedos de una mano los ejemplares que han favorecido el espectáculo. 

No han tardado en surgir declaraciones sobre lo acontecido. Algún torero ha manifestado que está claro que existen dos fiestas, afirmación a nuestro juicio peregrina, y que una funciona y la otra no. La verdad es que no sabremos nunca si la fiesta que no funciona lo haría con toreros con oficio y técnica, sobrevalorada en ocasiones por los adláteres del sistema, con la que destacan ante toretes desmochados y de nula casta. Si tienen condición de figuras del toreo deberían anunciarse con cualquier tipo de toro y ganadería, no solo con aquellas que dominan fuera de la plaza.

Juan Pedro Domecq ha esgrimido que la base de su triunfo en Madrid ha venido por la férrea selección, así como la informatización de la base de datos de su ganadería. Extremo éste que le facilita la elección de los ejemplares para cada corrida. En Madrid funcionó la informática y se ha visto el trabajo recompensado. Trabajo que falló estrepitosamente el mismo día y a la misma hora en Córdoba. Mientras en Madrid todo funcionaba a la perfección con los juampedros en Los Califas el petardo era mayúsculo. Algún exploit invadió el sistema operativo.

6/14/2015

¿Y AHORA QUÉ?



Tras el despropósito de la Feria de la Salud, hay que pensar en la regeneración de una fiesta que siempre fue viva en la ciudad.
Los festejos de promoción son una alternativa para el verano

EL cascabeleo de las mulas suena lejano, a pesar de no haber transcurrido más de quince días, perdiéndose por la puerta de arrastre de Los Califas. Atrás quedó la feria, con sus triunfos, sus fracasos, sus polémicas y sus escándalos. Una feria racional a lo que siempre tuvo Córdoba, un ciclo sensato que ha dejado, dicen, un agujero económico considerable, eso sí, amortiguado por ser la mayoría de los contratados representados por los contratantes.

Una feria en la que el toro, digan lo que digan, fracasó en toda su extensión de la palabra. Animales pobres de presentación, ayunos de casta y bravura. Toros huecos y podridos con los que el drama ancestral de la tauromaquia eterna es imposible, aunque nos quieran hacer ver que la nobleza bobalicona de ir y venir es paradigma de la bravura moderna, esa que Juan Pedro Domecq Solís bautizara como 'artista'.

La feria donde el sistema establecido, representado por un torero mediocre, desafió a la autoridad, imponiendo su criterio de forma desvergonzada y chulesca, bajo la amenaza de la retirada de sus representados si no se cedía a sus presiones. Todo un alarde de falta de respeto al toreo, a la ciudad y a la afición, que es a la postre quien sostiene a estos tipos de medio pelo que restan y dañan más que aportan a la exaltación y regeneración de una fiesta íntegra y pura. 

Atrás quedó la ilusión de los que empiezan, sobre todo la de un joven torero de la tierra. Un torero entroncado con los Molina, de ahí el apodo que lleva en los carteles, emparentado con dinastías toreras como la de los Zurito, con los Parrita e incluso con Manolete. Un torero que puede dar mucho que hablar y a su vez volver a ilusionar a esta tierra que necesita un revulsivo para salir del ostracismo por el que pasa. Javier Moreno Sanz, el nuevo Lagartijo, ha mostrado que Córdoba puede soñar con él. Sólo hace falta que el toro sea condescendiente y la fortuna propicia para el sueño. 

Pasó la feria. Las puertas se cerraron tras la tradicional becerrada continuadora de la que el Guerra inventara. Becerrada que ha sido posible gracias al esfuerzo de un renovado y pujante Círculo Taurino de Córdoba, quien ha tomado el testigo para mantener una tradición para muchos trasnochada y machista, pero que no es más que algo que forma parte de la historia y vida de Córdoba. 

¿Y ahora qué? La empresa ha plegado velas asumiendo que los números no han salido como esperaban. Volverán el año que viene a finales de abril. Presentarán la temporada, corta como la de este año, su campaña de abonos, darán la feria y hasta el año próximo, eso sí, sino abandonan en el propósito que les llevó a regir la plaza, y que no es otro que la recuperación y vuelta al lugar que le corresponde, eso se dice, en la historia del toreo. Los Califas dejará de ser un recinto sagrado de la última liturgia viva de la cultura mediterránea, para pasar a ser un centro multiusos donde la música, el cine y otros espectáculos, poco relacionados con el toro, tendrán cabida en el tiempo de ocio de los cordobeses. 

El sistema imperante no cuida del futuro. Sólo mira el presente, su presente. Manipulado y manejado a su criterio. No es generoso con el rito que le mantiene su situación de privilegio. Una plaza de toros cerrada, es algo muerto. Hay que pensar en el futuro y en la regeneración de una fiesta que siempre fue viva. El periodo estival siempre fue, en algunos lugares lo es y con mucho éxito, tiempo de festejos de promoción para los que empiezan. Es la oportunidad para ver la continuidad y el futuro. 



Un futuro que se presenta seriamente amenazado. El toreo ha sido utilizado políticamente para cerrar cambalaches de sillones y cargos. ¡Qué cortedad de luces! El toreo no tiene color ni signo político. Forma parte de la historia y del carácter de cada español. Es triste que no sea reconocido como algo integrante de nuestra cultura, y sea demonizado por intereses obscuros, manipulados por capital extranjero. Por eso es hora de pensar en el mañana y en apostar por él, sino será fagocitado, tanto por los intereses de los de fuera, como por la desidia de los de dentro, quienes se preguntarán entonces: ¿Y ahora qué?

Salvador Giménez

6/12/2015

ENTREVISTA A JOSE JOAQUIN MORENO DE SILVA


Nos está tocando vivir una situación atípica en la ganadería brava española. Por unos motivos, y otros, siempre interesados, se está procediendo a una limpieza étnica de la misma. La otrora biodiversidad y variabilidad de sangres o encastes, se está viendo homogeneizada de forma alarmante. De los cinco encastes, tenidos por los tratadistas,  como fundacionales solo pervive uno. El de Vistahermosa. Los otros cuatro, a saber Vazqueño, Navarro, Cabrera o Jijón, se encuentran arrinconados y fuera, salvo contadas ocasiones, de los carteles y ferias de postín.

Por si este mal fuera poco, dentro del encaste hoy dominante, es decir el de Vistahermosa, una de sus derivaciones se está imponiendo sobre todos los demás, siendo mayoritario en el campo bravo. Hoy por hoy casí todas las ganaderías tienen su origen en la que creará allá por los años treinta del siglo pasado, Juan Pedro Domecq Núñez de Villavicencio, y que sus hijos acabaron por definir y dotar de personalidad propia. Sus bondades se han impuesto sobre las demás. La línea Ibarra-Parladé-Domecq se ha extendido como una mancha de aceite sobre el campo bravo, marginando a otras que antaño escribieran páginas de oro en la historia del toreo y que aún hoy tienen mucho que decir en la renovación de la fiesta en pleno siglo XXI.

Una de estas ganaderías, poseedora de una sangre histórica y que la hace única en el campo bravo, pasta en los términos de la provincia de Córdoba. Pasada la localidad de Palma del Río y antes de llegar a Peñaflor se encuentra la finca La Vega, solar de la histórica sangre de Saltillo, donde llegaron en 1918 tras adquirir Felix Moreno Ardanuy la torada que perteneciese a los marqueses de Saltillo, así como su hierro y derechos.

Félix Moreno fue un ganadero integro. Alcanzó notables triunfos con sus toros cárdenos. Sus hijos fueron igualmente ganaderos, convirtiéndose en vacada matriz la del añejo y aristocratico hierro de la rueda de Saltillo. Con el tiempo el círculo que se abriera para abarcar la descendencia de Moreno Ardanuy se ha vuelto a cerrar. Ha sido uno de sus nietos, José Joaquín Moreno de Silva, quien ha vuelto a unificar los restos de la ganadería matriz bajo el hierro de la rueda. Nuevos tiempos se viven en La Vega. El objetivo de Joaquín es la recuperación de una sangre histórica y brava, de la que descienden encastes tan singulares como el de Santacoloma, los variopintos Vega-villares y en México fuese el origen de la práctica totalidad de las ganaderías de lidia aztecas.

Joaquín Moreno de Silva es un hombre afable, enamorado del campo y del toro que cría. Recuperar el hierro familiar que comprara su abuelo a Saltillo le ha insuflado nuevas ilusiones. Nos recibe una tarde de verano. Un semental nuevo, procedente de lo adquirido a su primos Enrique y Felix, y una cita en la villa y corte son motivos suficientes para que la ilusión por ver la ganadería en el lugar de privilegio, que ya tuvo, sean su modus vivendi día a día. La charla no se hace de esperar.



 ¿Qué le lleva después de tantos años como ganadero, con dos hierros y encastes importantes, a adquirir el legendario hierro de los marqueses de Saltillo?
Yo compro el hierro de Saltillo porque al tener el que fuera de Enriqueta de la Cova y que se lidia a nombre mío,  podía haciendo un esfuerzo, eso sí,  unir Saltillo después de cuarenta años de haberse separado las ramas.

El sistema que rige la fiesta en la actualidad, marcando claramente el mercado, le llevo a deshacerse de los “urcolas” que tanta fama alcanzaron en manos de su padre ¿no teme que este sistema margine a los saltillos?
Quite lo procedente de Urcola con mucho dolor. Ni artísticamente, ni económicamente podía tener dos hierros. Ese hierro correspondía a mi hermano Luis. Lo compre cuando el desgraciadamente murió y con el objetivo de que la ganadería no saliese de la familia. No obstante el hierro y sus derechos siguen siendo de mi propiedad.

Saltillo es una rama desgajada del tronco de Vistahermosa ¿por qué cree que el toreo en la actualidad prefiera otra rama de Vistahermosa como la de “parlade”, obviando a todas las demás?
Siendo Vistahermosa el ochenta por ciento de la cabaña de bravo, actualmente es Parlade en contra de Santa Coloma-Saltillo. Creo que con trabajo y selección vamos poco a poco a empezar a recortar la rama Parladé. Las figuras en cada momento cogen lo que mejor les va,  en este momento tienen algunas veces problemas por no abrirse a otros encastes. Es cuestión de tiempo.

 ¿Cómo es el toro de encaste Saltillo?
Saltillo es diferente. Tú ves un toro de esta casta y su morfología es típica. Pelo cárdeno, fino de cabos, poca papada, sienes estrechas, cornamenta, nunca mejor dicho, asaltillada.  Tu acabas de tomar fotografías de la corrida reseñada para Madrid. Una imagen que vale más que mil palabras.

¿Cuántas vacas reproductoras y sementales cuenta en la actualidad la ganadería una vez unificada?
En la actualidad doscientas vacas y diez sementales. Tengo lo que puedo llevar dignamente dominándolo sin problemas.

 En manos de los marqueses de Saltillo, así como posteriormente ya siendo propiedad de su abuelo, el toro de Saltillo fue un toro al que los figuras no hacían ascos ¿Por qué cree usted que hoy las figuras no los quieran ver ni en pintura?
Las figuras no quieren hoy la rama procedente de Saltillo,  pero cuando quieren hacer un esfuerzo siempre lo hacen está sangre por algo será.

¿Qué diferencias cree usted puede haber entre el toro que mataba “Guerrita” con el que cría usted en la actualidad?
El toro desde Guerrita hasta hoy evoluciona mucho. Actualmente es mas toreable y noble. Dura mucho mas, la selección es más rigurosa. El toro de Saltillo, como todos, ha evolucionado a la vez que el toreo.

Con la compra del hierro original también entraron todas las vacas que poseían sus primos, después de tantos años separadas ambas derivaciones, la suya y la adquirida,  ¿existían diferencias notables entre ambas?
La compra la realizo en un momento económico malo para todos, fue un esfuerzo y desde luego después de mi familia, es la satisfacción mas grande de mi vida y que se la brindo a mi abuelo Félix Moreno Ardanuy.  Después de cuarenta años separados se ha vuelto a unificar toda la ganadería que el disfrutó. Todavia no tengo mucho criterio de sus vacas, dos camadas de eralas que tanto me sorprendió. Vacas impresionantes y de nota superior.

 Uno de los problemas contra los que lucha es la consanguineidad ¿cómo se trabaja ante la imposibilidad de encontrar con que refrescar fuera de la propia ganadería?
Chafik fue un enamorado de Saltillo que conocía el encaste como nadie. Yo le vendí cuatro sementales para Mejico,  luego a Joaquín Buendia le compre vacas hijas de esos toros que me están dando unas pautas sensacionales

Se está produciendo en el campo bravo una autentica purga de encastes antes señeros ¿Cómo es el día a día de un ganadero poseedor de una joya genética?
El día a día es pensar en la ganadería como pensamos en nuestra familia, procurando tener siempre equilibrio en las decisiones. Es la única manera, el equilibrio, de poder conservar algo único.

 ¿Cómo es el toro ideal que pretende criar José Joaquín Moreno de Silva?
El toro que pretendo criar es aquel que tenga todas las características de Saltillo, con todo lo bueno que tiene y si lo puedo mejorar, mejor. El reto que me he impuesto es buscar un toro con humillación, transmisión,  recorrido y nobleza brava.

¿Qué opina usted de la clasificación que se hace en la actualidad entre las ganaderías, denominándolas toristas o toreristas?
No hay para mi diferencia alguna, ni toreristas, ni toristas. Tiene que haber un compendio de arte entre torero y toro. Solo procuro sacar lo mejor de este encaste para beneficio de la fiesta.

¿Cómo enfoca la selección de los reproductores en los tentaderos?
La selección va enfocada en lo que he apuntado antes. Luego, en dos palabras, que lo que haga me deje la conciencia tranquila y luego Dios y las circunstancias que dispongan.

La ganadería siempre ha tenido una estrella relación con Córdoba, de hecho siempre ha estado muy vinculada con Palma del Río ¿Cree usted que la afición cordobesa es consciente del rico patrimonio genético, y a la vez histórico, que pasta muy cerca de Los Califas?
La ganadería siempre ha estado estrechamente vinculada a Córdoba. A pesar de residir fuera quiero seguir con estos lazos y vincular la ganadería cada vez más con Córdoba. Son muchos los amigos y aficionados que nos entendemos en la afición a la ganadería, por los puntos en común que tenemos.

¿Cómo ve el futuro de su ganadería?
El futuro de la ganadería brava en general y tengo que ser claro, no lo veo mal, lo veo peor. Que me perdonen pero los males actuales de la fiesta están en un gran tanto por ciento de taurinos,  para nada de los antitaurinos, esos no pintan nada.

 ¿Y la de la cabaña de bravo en general?
Desgraciadamente el número de ganaderías bajara y disminuirá, quedaran pocas. Puede que algún día nos acordemos de lo que no se pueda recuperar. Los tiempos vienen muy difíciles en lo económico, en lo social y en los gustos. Los ganaderos que puedan quedar, entre los que me incluyo,  no cabe más que ilusión, fuerza, afición, suerte y procurar ilusionar a la gente del toro. Sin eso, difícil veo el camino.

La ilusión del ganadero tuvo su premio. La corrida de Madrid apuntó cosas interesantes y puso en evidencia que el trabajo va cumpliendo objetivos marcados. Días después en Villanueva de la Sagra un utrero criado en La Vega, se hizo acreedor del premio al novillo más bravo en un desafío de encastes minoritarios. El camino, cuarenta años después, vuelve ser ilusionante para una ganadería cordobesa como la de Saltillo.

*Está entrevista fue realizada en el verano de 2014 pero no ha perdido ningún ápice de actualidad.

6/11/2015

COMUNICADO DE LA UNION DE CRIADORES DE TOROS DE LIDIA


COMUNICADO DE PRENSA
La Unión de Criadores de Toros de Lidia, como entidad que representa las ganaderías más emblemáticas del campo bravo, ante la postura mostrada por el candidato del Partido Socialista a la alcaldía de Huesca, y en el marco de las negociaciones de este partido en otras ciudades y localidades de España, considera deplorable la posición que mantiene el PSOE utilizando a la Tauromaquia como “moneda de cambio”.

 El Real Decreto 1151/2011 publicado en el Boletín Oficial del Estado y firmado por D. Manuel María Chaves González, Vicepresidente del Gobierno socialista, define a la Tauromaquia como “actividad artística y cultural”y en ese mismo texto se añade que será “la Administración del Estado la que pueda adoptar medidas destinadas a fomentar y proteger las actividades a las que se refiere dicha ley”.

En ese sentido y atendiendo a la demanda de los ciudadanos mediante una Iniciativa Legislativa Popular, laTauromaquia y la crianza del toro de lidia fueron declaradas Patrimonio Cultural hace más de un año.

 El pasado mes de noviembre, directivos y ganaderos de la UCTL mantuvieron una reunión con el Secretario General del PSOE, D. Pedro Sánchez, en donde éste expresó la postura de su grupo respecto a la Tauromaquia. El señor Sanchez trasmitió un mensaje de respeto absoluto por la Tauromaquia, al tiempo que reconoció la libertad de cada ciudadano para decidir su opinión respecto a la misma. Estos dos conceptos nada tienen que ver con la postura que está mostrando este partido cuando realmente debe posicionarse.

Por tanto, nos encontramos en un momento en el que el mismo partido político que legisló para declarar la Tauromaquia como “producto cultural” y para su inclusión en el Ministerio de Cultura hace cuatro años, ahorapuede ser cómplice y partícipe de un atentado contra un derecho constitucional como es el acceso a la cultura, entendiendo como tal a la Tauromaquia, según el RD que el PSOE aprobó.

Desde la UCTL no nos cansaremos de afirmar que la Tauromaquia no tiene color político, es cultura y por tanto, sólo entiende de libertad. Los derechos de los ciudadanos y la cultura que da identidad a los pueblos no pueden, ni deben, ser mercancía política.

No podemos concebir cómo en los discursos y en las negociaciones de los futuros alcaldes de nuestras localidades o ciudades tenga más presencia el debate taurino, que los problemas económicos-sociales de los ciudadanos, precisamente en un momento de dificultad económica en España y donde el índice de paro supera el 20% de la población.
Aprovechamos este comunicado para transmitir que:
- Tauromaquia es el acontecimiento cultural español que más ingresos proporciona al Estado en concepto de IVA.

- Las ferias taurinas generan 970 millones de euros anuales (ingresos directos, indirectos e inducidos).

- En funcionamiento de una feria como San Isidro se traduce en 10.500 jornadas laborales a lo largo de un mes de toros. 

- La ganadería de lidia conserva cientos de miles de hectáreas valoradas en 1.862 millones €.

- La Tauromaquia tiene arraigo en nuestro país, es una clara seña de identidad, pero además existen países con menor tradición taurina como es Francia en donde un gobierno socialista la ha blindado y protegido mediante cauces legales.
- Según encuesta Gallup, 17.400.000 españoles muestran interés por la Tauromaquia.

- El toro de lidia es la joya del patrimonio genético español que cuenta con más de tres siglos de historia y además es la raza bovina más antigua del mundo.

- El toro de lidia es el perfecto guardián de la dehesa ibérica.

- La cría del toro de lidia contribuye a fijar la población rural y dinamiza la economía del medio rural.

 Los ganaderos de la UCTL y todos aquellos que desean que en España se pueda ejercer el derecho a la libertad de creación, de profesión, de empresa, de acceso a la cultura… exigimos a los partidos políticos un ejercicio de respeto y de coherencia hacia sus votantes entre los que se encuentran aficionados y profesionales del mundo del toro.