7/14/2019

MANOLETE, MONSTRUO



El escritor e informador taurino Ricardo García K-hito fue el que bautizó al torero de Santa Marina con el sobrenombre por el que luego fue conocido en todo el mundo y que aún pervive

A poco de aquel día 2 de julio de 1939 la figura de Manolete va creciendo. En sus principios, el torero de Córdoba empieza a cautivar a los públicos por el toreo que practica. Hasta entonces, salvo contadas ocasiones, el toreo era de poca quietud, movido, alterado, sacudido. Los pases tienen como único objetivo expulsar la embestida del toro del lugar de reunión con el hombre. La unidad nunca destaca.
Puede haber algún muletazo de gran belleza, pero que no guarda continuidad con los siguientes. Años antes, en la llamada Edad de Oro, el gran Joselito trata de torear ligando los pases en cadena, mientras Juan Belmonte, su antagónico, trae una quietud no vista hasta entonces. El toreo de quietud y ligado es solo una quimera, que otros continúan intentando como fue el caso de Chicuelo, que tomando lo visto a los dos colosos, lo consiguió cuando sus oponentes le fueron propicios, pero sin una continuidad cotidiana.
Manolete lo trae innato. Pronto cautiva a los públicos y a la prensa. El torero de Córdoba va a marcar una época en la historia de la tauromaquia. Su personal toreo pasa en un primer momento desapercibido, de hecho, solo se destaca por sus grandes dotes como estoqueador. Ahí están sus primeras crónicas. Los críticos de entonces aún continúan sugestionados por el toreo, llamémosle de expulsión, que se practicó en la Edad de Plata, tras la muerte de Joselito y primera retirada de Belmonte, hasta la Guerra Civil.
Manuel Rodríguez puso punto final a aquello y aportó a la fiesta un toreo de reunión, donde su brazo en lugar de mandar al toro fuera de su jurisdicción, lo aguantaba y llevaba en redondo hasta detrás de su cadera para, con un valor espartano, repetir los pases uno tras otro y conseguir una faena de muleta compacta y de unidad.
Manolete impacta. Primero por su toreo, y segundo por el misticismo que rodea a su figura. Pronto todos hablan de él. Quieren verle en la plaza hacer lo que nadie había conseguido hasta entonces. Son sus primeros años de matador de toros cuando Manolete muestra su descarnado toreo, sin trampa ni cartón. Públicos y crítica especializada caen rendidos a sus pies. Manolete comienza a marcar una época, su época, el manoletismo. Esto trae que lo que hace el diestro trascienda más allá del ruedo.
El Califa de Córdoba se convierte en un fenómeno social en una España que precisa evadirse de los problemas de la no muy lejana guerra y duros años de carestía. El verano, como ahora, está en todo lo alto. Manolete se anuncia en Alicante el día 28 de junio, feria de San Juan. Alternan junto al coloso Antonio, entonces Antoñito, y Manolo Escudero. Los toros pertenecen al hierro extremeño del Conde de la Corte.
El escritor, también informador taurino, Ricardo García, quien popularizó el seudónimo de K-Hito, está presente en la corrida. Manolete está sublime durante toda la tarde. Su toreo emociona y conmueve a todos los congregados en los tendidos. Tanto que premian sus faenas con cuatro orejas, dos rabos y dos patas. K-hito escribe emocionado por lo que ha visto: “El Monstruo ha surgido con todo su esplendor, con maravillosa potencia, en esta plaza recoleta e íntima de Alicante. Ha sido hoy, 28 de junio de 1943. Vaya la fecha con versales de oro al libro de las grandes efemérides. ¡El Monstruo, el Monstruo!”.
Sin saberlo, el sagaz Ricardo García K-hito bautizó a Manolete con un sobrenombre que todavía se recuerda: el Monstruo. Los aficionados de solera y de más edad conocerán la historia, pero las nuevas generaciones, que sí saben que Manolete es el Monstruo por antonomasia, seguramente desconocerán que este apodo resulta de la genialidad de un personaje como Ricardo García K-Hito, que además de escribir de toros fue uno de los pioneros del cine de animación en España.

7/07/2019

MANOLETE VERDADERO



Pocos pueden comprender la verdadera aportación del diestro al toreo. Es preferible, como en viejos romances de ciego, cantar la tragedia o sus amores con Lupe Sino

La sombra alargada de Manolete planea sobre Córdoba siempre. Nunca pierde vigencia. La figura mayestática, solemne y hierática del cuarto califa del toreo está presente en la ciudad. En esta donde vio la luz primera. Los años parecen no pasar sobre su imagen.
Manolete es de esos personajes, no hay que obviar que es un mito, que nunca pierde actualidad. Pasear por las angostas calles de la urbe, sobre todo por San Miguel, Santa Marina o la Lagunilla, retrotraen a la memoria aquellos años, donde Manolete desde lo alto de su pedestal, ayudó a restañar heridas, que algunos hoy se empeñan en reabrir, y a olvidar las miserias de un país roto tras la contienda, nunca deseada, que lo había desmembrado en múltiples pedazos. Su trágica muerte acrecentó su leyenda, pero a su vez lo convirtió en un mito inmortal que aún parece pasearse por la Córdoba de nuestros días.
Julio, al menos para el que esto escribe, es el mes manoletista por excelencia. Es ahora, cuando los rigores del verano recién despuntado se hacen presentes, justo cuando la estampa de Manuel Rodríguez vuelve a resurgir de nuevo. Este séptimo mes está unido a su imagen, a su carrera, a su propia vida. Manolete nació en julio, ahora ha hecho 102 años.
También se presentó vestido de luces en su tierra natal en este mismo mes. Corría el año de 1935 y, junto al mallorquín Jaime Pericás y el azteca Edmundo Zepeda, Manolete partió plaza en Los Tejares debutando ante sus paisanos, estoqueando un novillo de sangre Saltillo, con el hierro de Enrique de la Cova y otro de Leopoldo Abente, donde también predominaba la sangre saltilla.
MANOLETE PARTIÓ PLAZA EN LOS TEJARES DEBUTANDO ANTE SUS PAISANOS

José Luis de Córdoba, quien con el paso de los años se convirtió en uno de sus más acérrimos partidarios, escribió bajo el seudónimo de Don P.P. en la prensa local: “A lo largo de su actuación observamos en él un notable y muy natural desentrenamiento con capote y muleta. Esto suplido por una dosis nada despreciable de valor. Y por un estilo de matador cumbre. Nada más podemos decir hoy por hoy de Manolete”.
Al igual que en Tetuán de las Victorias dos meses antes, el toreo que traía el torero cordobés no fue captado por la crítica de la época, tal vez seducida por el dramático toreo de los figurones de la llamada Edad de Plata, que veló notablemente lo que Manolete traía en sus trebejos de torear y en su solemne figura.
Con poco menos de cincuenta novilladas picadas, también en un mes de julio, la Real Maestranza de Caballería de Sevilla fue marco para su doctorado como matador de toros. Chicuelo le cedió muleta y estoque y también el relevo del llamado toreo moderno, pues no hay que olvidar que el espada sevillano, fue precursor de las faenas en redondo y ligadas que trajo Manolete al toreo.
La única diferencia es que Chicuelo solo las consiguió en contadas ocasiones, y Manuel Rodríguez las impuso como algo común en la tauromaquia. Manolete demostró que vino no a marcar una etapa en una época del toreo, sino que sus formas venían a ser las definitivas en su liturgia ancestral, tanto que aún continúan vigentes a pesar del tiempo transcurrido desde su advenimiento. Tal vez la tarde clave para demostrarlo fuese también en julio.
SUS FORMAS VENÍAN A SER LAS DEFINITIVAS EN SU LITURGIA ANCESTRAL

Madrid. 6 de julio de 1944. Corrida de la Prensa. Toros de Alipio Pérez-Tabernero. En el cartel Luis Gómez El Estudiante, Juanito Belmonte y Manolete. Salto el sexto, un toro terciado y feo. El público montó en cólera. El presidente lo devuelve y, en su lugar sale un toro con el hierro portugués de Pinto Barreiro. Ratón es su nombre, aunque en la dehesa lusa fuese bautizado como Centella, aunque se le cambió de nombre en Las Ventas por su listeza a la hora del pienso. Ante él Manolete culmina su obra. Esto es lo que hay que hacer a partir de ahora. Es el toreo moderno. Faena cumbre en la historia y en la que se asientan todas las formas del toreo de actual.
Pocos pueden comprender la verdadera aportación de Manolete al toreo. Es preferible, como en viejos romances de ciego, cantar la tragedia, sus amores con Lupe Sino, o sus presuntos ideales políticos. Es lo fácil. Lo superficial siempre predominó sobre lo auténtico. Si la figura de Manolete no pierde su halo mágico, es por lo que hizo como torero continuador de la evolución final de la lucha entre la razón y la fuerza bruta. Córdoba a pesar de todo, hoy por hoy, también lo está olvidando.
El Manolete actual no es más que una caricatura superficial y mundana que nos están vendiendo hasta la saciedad. El verdadero Manolete es mucho más profundo y mucho más importante, tanto, que es vital en la historia del toreo, su Córdoba lo desconoce hoy por completo.



7/01/2019

CÓRDOBA, AHORA O NUNCA



Los ataques del movimiento antitaurino a la becerrada homenaje a la mujer cordobesa han sido el detonante para que el taurinismo cordobés haya dicho basta y haya pedido respeto



La concentración promovida por el Círculo Taurino de Córdoba el pasado jueves puede suponer un punto de partida para buscar soluciones a los problemas que rodean a la tauromaquia en la ciudad de los califas.
Los feroces ataques, bien orquestados y mejor difundidos, del movimiento antitaurino contra la becerrada homenaje a la mujer cordobesa, festejo secular, han sido el detonante para que el taurinismo cordobés (parte de la afición, no toda) haya dicho basta y haya pedido respeto para una tradición ancestral y que, además, está considerada patrimonio cultural de España por ley.
El Círculo Taurino de Córdoba promovió el acto en defensa a su labor, a sus fines, a su escuela taurina y al toreo en general, pero tal vez sin saberlo, su acto pueda servir de arranque a un movimiento que defienda, promueva y vele por la tauromaquia en nuestra ciudad.
Al acto del pasado jueves acudió un buen número de cordobeses, entre los que se encontraban profesionales, tanto en activo como retirados, peñistas, miembros de otras asociaciones y público en general.
LA TAUROMAQUIA ES UN CEREMONIAL ATÁVICO DE LA CULTURA MEDITERRÁNEA QUE AÚN PERVIVE

También se notó la ausencia de otras; solo haría falta saber si fueron convocados directamente o no, y así conocer su implicación en la dura y difícil tarea de intentar devolver a la Córdoba taurina al lugar que por historia y tradición le corresponde.
Cierto es que los taurinos tienen que sacudirse muchos complejos. Ha llegado la hora de mostrar sin tapujos su afición, revelar que no es algo arcaico y cruel, sino un ceremonial atávico de la cultura mediterránea y que aún pervive, a pesar de todas las trabas impuestas en el transcurso de la historia.
La fiesta taurina es grande por ello, por haberse sobrepuesto siempre a la adversidad. Son los que forman parte de ella los que en ocasiones no están a su altura. Existe demasiada hipocresía y falsedad entre los que forman el planeta de los toros.
Muchas envidias, rencillas, bipolaridad y mala leche que hacen que quien te da un abrazo o una palmada en la espalda te pueda traicionar cuando menos te lo esperas. Este es el gran pecado capital con el que pena el toreo en nuestras fechas. Son los intereses obscuros de los propios taurinos, y Córdoba no podía ser menos.
Se dice que la unión hace la fuerza, y ahora, si de verdad pretendemos una revitalización de la fiesta de toros en Córdoba, el mundo del toreo tiene que estar más unido que nunca.
El Círculo Taurino ha puesto la primera piedra; ahora solo hace falta seguir el camino y trazar las bases de cara a un futuro. Todos los estamentos del toreo de la ciudad tienen que unirse para el objetivo propuesto. Hay que dejar de mirarse el ombligo y levantar la cabeza. Ahora o nunca. Está en nuestras manos. Es el momento de que el toreo cordobés se olvide de lo que fue y piense en lo que quiere ser.
El Círculo Taurino de Córdoba ha sido pionero. Ahora solo hace falta que las demás instituciones taurinas le sigan. Empezando por la sociedad propietaria de la plaza de toros, posiblemente la más interesada en que la fiesta no muera en Córdoba; las peñas taurinas a través de la Federación Provincial Taurina; la Casa del Toreo de Córdoba; la Fundación Manolete, que a través de sus patronos tanto hizo por los aspirantes; las tres asociaciones de aficionados prácticos; ganaderos; prensa y todos los seguidores de la fiesta en general. También las instituciones y clase política.
Entre todos hay que poner puntos en común y trabajar de cara al futuro junto a profesionales y, sobre todo, con los empresarios que regenten en cada momento el coso califal, porque la recuperación no pasa por reunirse y convocar actos.
La clave es que las puertas de la plaza se abran de forma asidua para la celebración de espectáculos taurinos. Córdoba no se puede permitir que su plaza de toros solo albergue festejos cuatro jornadas al año.
La recuperación de festivales o festejos enfocados a la promoción de noveles sería el primer paso. Las noches de verano en los Califas se añoran y además podrían ser un aliciente para el ocio de nuestra juventud taurina.
Como muestra, un botón. El lugar que deberían ocupar carteles con nombres de jóvenes que sueñan con la gloria es ocupado por los éxitos más recientes del celuloide. No hay nada más que pasarse por las taquillas del Coso de los Califas para comprobarlo.


6/29/2019

LA ESCUELA TAURINA DE CÓRDOBA SE CONCENTRA PARA EXIGIR RESPETO A LA FIESTA



Finito y Chiquilín, entre otros, han estado presentes

El Coso de Los Califas ha albergado la clausura del curso de la Escuela Taurina del Circulo Taurino de Córdoba correspondiente al ejercicio 2018-2019. En el acto se han congregado, convocados por la cintada entidad, numerosas personas vinculadas a la tauromaquia en la ciudad para mostrar su apoyo tanto a la Escuela Taurina de Córdoba, así como a su mentora, tras los ataques sufridos por parte del movimiento antitaurino, tras la celebración de la becerrada que sirvió como cierre a la feria taurina en honor de Nuestra Señora de la Salud.
El presidente del Circulo Taurino de Córdoba, Alfonso Téllez, ha dado lectura a la conclusión del acto de un comunicado, en el que ha expresado la labor de la entidad que preside, tanto en la formación de muchos jóvenes, no solo en el aspecto taurino, así como en sentirse heredera de seculares tradiciones como puede ser la becerrada homenaje a la mujer cordobesa.
Sobre esta última dijo “que se ha adaptado a los tiempos” y que cuenta con “la conformidad de la Delegación del Gobierno tras haber presentado toda la documentación oportuna”, exigiendo por ello “respeto a nuestra afición, respeto a una profesión, respeto a una tradición, y sobre todo respeto a una forma de entender y sentir la vida”.
Téllez ha añadido que "ojala el acto fuera el comienzo de una Córdoba taurina unida, un punto de inflexión, un golpe en la mesa en la que digamos que la Córdoba taurina está viva, que Córdoba es la cuna del toreo y que amamos la Fiesta de los toros con toda nuestra alma".
En esta concentración se ha podido ver, entre otros, al presidente de la Gerencia de Urbanismo, Salvador Fuentes, el concejal de Vox Rafael Saco, el diputado en el Congreso Andrés Lorite y a los toreros Finito de Córdoba o Chiquilín, entre otros.-
Foto: Juan Ayala


6/23/2019

LA ESCUELA TAURINA DEL CÍRCULO



Solo con las cuotas de sus socios y con el apoyo puntual de algunas empresas colaboradoras ha tomado el relevo iniciado por el Club Guerrita para la tradicional becerrada de la Feria



Quedó atrás la feria taurina de Córdoba. El monumental coso de Los Califas permanece imperturbable en Gran Vía Parque. Pasó mayo y, desgraciadamente sus puertas para el planeta toro estarán cerradas. Su recinto albergará a nuevos ídolos en los meses de verano. Las gentes se congregarán en la plaza al reclamo de famosos cantantes y también de las rutilantes estrellas del celuloide. Las novilladas sin picar, también becerradas, para aspirantes son solo un recuerdo del pasado no tan lejano.
Córdoba, al igual que otras muchas plazas, ha cerrado la válvula que permite a los jóvenes soñar. Se añoran aquellas noches de toros, donde jóvenes ayunos de oficio pero plenos de valor, tenían la oportunidad a medirse con reses bravas. También aquel bombo que, al finalizar el festejo se hacía dueño del redondel y servía, gracias a lavadoras, vespinos y sobres sorpresa, para el regocijo de los espectadores.
También queda el recuerdo de aquellos jueves de los festejos organizados por el Centro de Promoción Taurina Manolete, que naciera en el 50 aniversario de la mortal cogida del monstruo de Córdoba y auspiciado por la entidad bancaria Cajasur y la sociedad propietaria de la plaza de toros, e hizo una ardua labor para la búsqueda de nuevos valores del toreo.
Todo es un recuerdo. Hoy apenas queda nada. Todo es recuerdo en la memoria de los más mayores. Para las nuevas generaciones todo es desconocimiento. Quién sabe si al conjuro del nombre de algún amigo, compañero de clase o vecino, acudirán a la plaza a ver su actuación y quedarán seducidos por lo que se ha dado en llamar el arte de Cúchares.
Hay que tener claro que los festejos menores, además de ser escaparate para aquellos que quieren ser gente en mundo del toro, también sirven para la captación y formación de nuevos aficionados. Es, por ello, por lo que hay que apostar por este tipo de festejos. Córdoba, como cuna del toreo que es, no puede permanecer callada ante la falta de ellos en su plaza de toros.
LOS FESTEJOS MENORES TAMBIÉN SIRVEN PARA LA CAPTACIÓN Y FORMACIÓN DE NUEVOS AFICIONADOS



Si alguien continua velando por la formación de aquellos que pretenden, o sueñan, con ser toreros, está el Círculo Taurino de Córdoba. La institución, fundada en 1963, tutela desde 1975 –año de su institución– la escuela taurina de la ciudad, tras la triste desaparición de la Escuela Taurina Marcial Lalanda, de Madrid, la más antigua de España.
La labor docente de la escuela ha dado como fruto unos pocos matadores de toros, así como magníficos profesionales del toreo. También de ella han salido grandes aficionados y, posiblemente, inmejorables personas. Atrás en los tiempos queda la presentación en público de su primera hornada de aspirantes. El suceso tuvo lugar el lejano 8 de octubre de 1978, donde ante becerros de Torrestrella actuaron Fermín Vioque, Antonio Tejero y Antonio Romero, repitiéndose el cartel fechas más tarde debido a su aceptación y buenas actuaciones de los alumnos.
A fecha de hoy, es el Círculo Taurino de Córdoba la única entidad que, sin ánimo de lucro, vela por los sueños de muchos niños y jóvenes de la ciudad y provincia, que sueñan con ser toreros. Sin subvenciones externas. Solo con las cuotas de sus socios y con el apoyo puntual de algunas empresas colaboradoras ha tomado el relevo iniciado por el Club Guerrita para la tradicional becerrada que se incrusta en la Feria y que sirve para que los nuevos valores actúen por vez primera en público.
VIVIMOS TIEMPOS DONDE LA TAUROMAQUIA NO ESTÁ BIEN VISTA



Vivimos tiempos donde la tauromaquia no está bien vista. Un impostado y falso animalismo ha hecho causa en su contra, haciendo el desconocimiento hacia ella, un caldo de cultivo para su acoso en contra de las libertades de una sociedad democrática como la nuestra. La última becerrada organizada por el Círculo Taurino de Córdoba ha sido motivo para abanderar la causa animalista en contra de la fiesta. Varios medios de comunicación se hicieron eco de las protestas, pasando por alto muchos de los valores que tiene la fiesta de toros, entre ellos el respeto hacía nuestros semejantes y la imagen pública de una institución como es el Círculo Taurino ha sido manchada con excusas espurias y torticeras.
El próximo jueves 27, con la clausura del curso de la Escuela Taurina de Córdoba, la Córdoba taurina ha sido convocada para apoyar la labor docente de una institución sin mácula como es el Círculo, así como la defensa del toreo en nuestra ciudad. Con ello también a la libertad de una sociedad democrática. Esta convocatoria puede ser el punto de partida para devolver a la ciudad al lugar que le corresponde en el llamado planeta de los toros y, sacudirse de una vez de todos los complejos que pesan sobre el toreo en nuestros tiempos.

6/16/2019

CIEN AÑOS DE UN HIERRO LEGENDARIO



La ganadería de Tomás Prieto de la Cal ostenta hoy en día este pial, uno de los más reconocidos de la cabaña brava, aunque en su génesis fue propiedad del cordobés Florentino Sotomayor.

El pasado día 25 de mayo, y no el 23 como se afirma por error, se cumplieron cien años de la presentación en Madrid de un hierro que, con el paso de los años, ha hecho que sea uno de los más reconocidos de la cabaña brava.

Pial cuya titularidad hoy ostenta la ganadería de Tomás Prieto de la Cal, aunque en realidad en su génesis fue propiedad de un reputado ganadero cordobés como fue Florentino Sotomayor.
De este hierro se asegura a día de hoy –debido sobre todo a que con él se marca en nuestros tiempos a los últimos Veraguas– que es el que usaron los duques de Veragua y Osuna cuando compraron la real vacada de Fernando VII. Craso error, ya que con él ya marcaron sus caballos el abuelo y el padre de nuestro protagonista, Florentino Sotomayor.
Florentino Sotomayor, doctor en Derecho y político, fue un gran aficionado a los toros. Es por ello por lo que se hace a principios del pasado siglo con un hato de vacas pertenecientes a la ganadería de Fernando Parladé, si bien poco después agrega a este lote inicial 150 vacas, algunas paridas, 15 utreros y 15 erales de la afamada vacada de Eduardo Miura.
Sotomayor estableció el grueso de su piara en la finca Córdoba la Vieja y contrató como conocedor o mayoral a José Baena El Rubio, quien antes había desempeñado tal función en la ganadería del marqués de los Castellones, siendo por tanto uno de los mayorales de más prestigio no solo de Córdoba, sino de todo el campo andaluz.
EL GANADERO CORDOBÉS, CON VISIÓN DE FUTURO, DECIDE ATEMPERAR EL NERVIO DE SUS TOROS

El nuevo ganadero somete al ganado a duras pruebas de selección. De las vacas de origen Parladé se aprueban diez y 60 de las de Miura. En las labores selectivas son habituales Guerrita, ya retirado pero con su saber y conocimiento; Mazzantinito y Sevillanito, Antonio Cañero, Machaquito y Cantimplas. Los productos de Sotomayor son del gusto de la afición.
En algunas ocasiones se anuncian como procedentes de Miura, pues las vacas aprobadas son inicialmente padreadas por los raceadores miureños LagartoGuineo e Inspector.
Las reses son duras, pero dan buen juego, principalmente en el tercio de varas. Pero el toreo evoluciona hacia una lidia más vistosa y con mayor importancia en el tercio de muleta. Florentino Sotomayor, con visión de futuro, resuelve atemperar el nerviode sus toros.
Para ello vuelve a adquirir un toro puro de Ibarra, con el hierro de Fernando Parladé, de nombre Superior, que comienza a cambiar el comportamiento de la vacada. Los resultados son los apetecidos por lo que en 1917 y 1918 padrean sucesivamente los toros Medialuna y Macarrón, del hierro de la marquesa de Tamarón de igual sangre Ibarra, a través de Parladé.
La casta de Vistahermosa va absorbiendo el temperamento típico de los miuras. Se cuenta, no sin fundamento, que José Gómez Gallito, promotor del toro de hoy, seguía muy al corriente las evoluciones del cruce practicado en la vacada cordobesa.
Es ahora cuando se han cumplido cien años de la presentación de la ganadería en la capital de España. El debut no fue afortunado ya que el ganado salió duro y correoso, tal vez por ser aún imperante la sangre miureña.
En el diario ABC del día siguiente se escribió de los toros de Sotomayor: “El ganado de Sotomayor, desigual de presentación; fueron fogueados los lidiados en primero, tercero, cuarto y quinto lugar. En el tercero se precipito un poco la presidencia; el final quizá hubiera sido el mismo, pero hay que tener más calma, pues no hubo tiempo de ver al toro; en el fogueo del quinto tuvieron los toreros una gran participación. ¡Qué lidia! Ni una vez le colocaron en suerte con los caballos; fue un toro hermoso. El sexto, pequeño, pero bravo. Estos dos últimos tuvieron otro estilo que los anteriores, quizá fueran de la cruza con Parladé. Difíciles para el torero los dos primeros.”
EL CRUCE CON LOS TOROS DE IBARRA A TRAVÉS DE PARLADÉ Y TAMARÓN RESULTA FUNDAMENTAL

Un año después, Florentino Sotomayor se saca la espina pues en novillada jugada el día 25 de julio, el tercero, de nombre Escandaloso, resulta bravísimo siendo muy ovacionado en el arrastre, tanto que el público abroncó a los mulilleros por no darle la vuelta al ruedo. También resultaron bravos los jugados en quinto y sexto lugar.
La novillada fue estoqueada por José Zarco, Sánchez Torres y Domingo Uriarte. La vacada toma por fin el rumbo pretendido por su dueño. El cruce con los toros de Ibarra a través de Parladé y Tamarón resulta fundamental.
El día 13 de junio de 1926, en la madrileña plaza de Vistalegre, el toro Gallego hiere mortalmente a Mariano Montes. Una vez más el ganadero, señalado por cierto sector de la afición, se convierte en responsable de la tragedia.
Es entonces cuando decide deshacerse de su torada y la enajena a los hermanos Martín Alonso en 1931, quienes la venden después a Marcial Lalanda, llegando los derechos del hierro en la década de los 50 del pasado siglo a la familia Prieto de la Cal, que lo conserva en la actualidad marcando con él los Veraguas que crían en tierras onubenses.

6/09/2019

EL FUTURO DEL COSO DE CÓRDOBA



La afición toma la palabra y voces autorizadas de la ciudad señalan que es necesario un giro en la gestión, de manera que el público regrese y las jóvenes promesas puedan ser un estímulo



Hace una semana que terminó la feria taurina. Un ciclo de pobre resultado en cuanto a asistencia de público y venida a menos. Pocos espectáculos los programados, incluso si comparamos Córdoba con otras plazas de menor categoría. La travesía por el desierto comienza a ser demasiado larga. Visto lo visto, urge encontrar los motivos que han llevado a la tauromaquia en Córdoba a este punto tan pobre. También, saber si el posible su recuperación de cara al futuro, pues Córdoba, hoy por hoy, no ocupa el lugar que por historia le corresponde.
La coincidencia con la Feria de San Isidro de Madrid, los precios, la lejanía del coso de Los Califas respecto al recinto ferial, la labor empresarial, así como la propiedad de la plaza, son los argumentos que siempre salen a relucir cuando se trata de recabar la opinión de la afición sobre la problemática actual.
Cada vez son más las voces que se muestran favorables a una apertura de los festejos, más allá de la semana de feria, como Manuel Vázquez, aficionado y ex gerente del Centro de Promoción Taurina Manolete, que opina que hay que “intentar que la programación sea aprovechar el mayo cordobés, no solamente en feria, que es una fecha muy mala”.
De igual opinión es José María Portillo, presidente de la Tertulia Taurina El Castoreño del Real Círculo de la Amistad, para quien “lo más obvio sería trasladar los toros haciéndolos coincidir con otros acontecimientos que atraen mucho público forastero”. También Alfonso Téllez, presidente del Círculo Taurino de Córdoba, se muestra partidario por la celebración de festejos fuera de la feria, argumentando que antes los pobres resultados de público es necesaria la “innovación, si el sistema actual no funciona, y a los hechos me remito, habrá que innovar, aprovechar el turismo de Cruces y Patios”.
También apuntan a la promoción de festejos menores para la búsqueda de toreros que sean capaces de ilusionar a la afición. Manuel Vázquez manifiesta que “la escuela hay que potenciarla de tal forma que pueda salir algún chaval de aquí que ilusione al público y la gente vuelva a ir a los toros”.
Para Juan Carlos Ávalos, novillero retirado y aficionado, también es “vital la escuela taurina. Tenemos los mejores profesionales, matadores de renombre vivos y debemos fomentar a través de ellos la tauromaquia.
La Escuela de Córdoba no puede tener solo cuatro o cinco novilleros y, para eso la escuela debe promocionarse más que nunca. Si hay escuela, habrá afición, pues son los chavales los que llevaran a sus amigos a la plaza y si hay, como en mi tiempo, 15 o 20 novilleros se pueden plantear hacer nocturnas en el mes de junio”. José Luis Arranz, aficionado y copropietario de la recordada Taberna El Coto, dice que es importante la promoción”, pues “en El Coto teníamos un trofeo al mejor novillero que se ha dejado porque no las hay”.
LA ESCUELA DE CÓRDOBA NO PUEDE TENER SOLO CUATRO O CINCO NOVILLEROS
Trabajo es otra de las palabras que saltan a la palestra. Todos los consultados consideran que es fundamental para la organización del abono cordobés. Ávalos precisa que hay que “trabajar con ilusión y tiempo, no se pueden presentar unos carteles 15 días antes. Hay que echarle imaginación al asunto y despertar a la afición desde mucho antes de la feria, charlas, actos y, sobre todo, tener la feria medio amarrada dos meses antes; que la gente sepa a quién va a ver y con qué ganaderías”.
En similares términos se expresa Manuel Vázquez, para quien Córdoba precisa “un empresario que trabaje la plaza todo el año, nunca que anuncie los carteles un mes antes”.
Luis Miguel Parrado, crítico y tratadista taurino, añade: “El futuro de la plaza de Córdoba, si es que la propiedad está verdaderamente interesada en que haya futuro, pasa por un cambio radical de gestión. Es fundamental que la plaza sea regida por alguien que conozca Córdoba y su afición, que la entienda y la motive. Es inasumible, por ejemplo, que los carteles se presenten a tan pocos días vista del comienzo del ciclo, que apenas se haya publicitado y no se haya generado ilusión en los posibles espectadores”.
Como colofón, Alfonso Téllez propone “una reunión urgente de todos los estamentos taurinos (propiedad, peñas, Escuela Taurina, profesionales, periodistas...) para afrontar el problema y buscar posibles soluciones. Sería una irresponsabilidad dejarlo en el olvido hasta el año que viene”.
Es lo que piensa la afición de la ciudad. Ahora solo hace falta ver si caminando en esa dirección será posible la deseada recuperación para el Coso de los Califas y la Córdoba taurina.