3/05/2017

ENTREVISTA AL NOVILLERO "LAGARTIJO"


Javier Moreno tiene pinta de estudiante universitario. Una vez que se viste de luces, o de corto, deja de lado esa apariencia de juventud y desenfado, y se transforma en un torero. No podía ser otra cosa. Directamente entroncado con Juan Molina, hermano del primer Califa del toreo, de ahí su apodo. Además por sus venas corre además la sangre de otras dinastías señeras como la de los Zurito, e incluso la de doña Angustias Sánchez, madre de Manolete. Javier, Lagartijo en los carteles, con esos antecedentes no podía querer ser otra cosa que torero. En estos días ultima su preparación para la temporada, en la que apoderado por José Luis Segura, hijo, puede ser la de confirmación de que Córdoba puede tener un nuevo torero que ilusione a su afición. Tras una lúcida actuación, a puerta cerrada, en la que estoqueó dos toros de Gavira en los Jardines Taurinos El Pilar, tuvimos ocasión de cambiar impresiones con esta nueva promesa del toreo cordobés.

P.- Dos temporadas ilusionantes tras el debut con picadores. La primera, con varias actuaciones que sirvieron para presentar credenciales, y la segunda, en la que costo arrancar para acabar sumando actuaciones importantes ¿cómo se llevo tan injusto parón?

R.- Cosas que pasan en el toreo y que uno las tiene que asimilar para que le nutran positivamente. En el toreo hay tantas injusticias, por las que han pasado figuras, que yo, no me voy a quejar. Estoy dispuesto para que cuando me llamen para torear, si mi apoderado lo vea oportuno, hacerlo. Y sobre todo entrenar para cuando me llamen.

P.- Este año se cumple el centenario del nacimiento de Manolete, con el que guarda vinculo familiar ¿puede ser esto un aliciente y motivación más para la temporada y para su carrera?

R.- Si digo que no, es mentira. Desde que inicie mi carrera profesionalmente, este año era importante. Era una meta para tomar la alternativa en mi tierra, pero las circunstancias han ido rodando por un camino que este año voy a tener que continuar como novillero. Es más siendo de Córdoba, la figura de Manolete siempre te hace tener gran responsabilidad, pero tener vinculo familiar también te motiva aún más.

P.- Pero hay que tener en cuenta, que esa relación familiar, también puede ser para que la afición exija aún más. ¿Puede ser esto un arma de doble filo?

R.- El cordobés sabemos todos como es. Exige mucho. Pero yo creo que mi forma de torear puede encajar perfectamente con la afición y las gentes de Córdoba, para convertirme en el torero que Córdoba quiere.

P.- Para esta temporada se estrena también apoderado. José Luis Segura, hijo, será la persona encargada de gestionar todo lo relacionado con los despachos ¿Qué espera Lagartijo de este apoderamiento?

R.- Yo soy una persona que necesito que estén pendiente de mi y que luche de verdad por tus intereses. El apellido Segura ha significado mucho en el toro, pero yo no estoy con José Luis por eso. A mi (José Luis) me ha prometido tres fechas. Tengo una hecha y dos muy avanzadas. Ahora me toca a mí con hechos devolver .

P.- Sevilla, cerrada el 28 de mayo con novillos de Villamarta -curioso que Manolete se consagrara en la Maestranza como figura con la misma ganadería-, Madrid, prácticamente hecho y Córdoba, muy avanzado. Tres plazas muy importantes que baremaran las posibilidades de Lagartijo en la temporada. La primera es Sevilla ¿qué ilusiones se van guardando?


R.- Tengo todavía en mente el debut sin picadores. El ambiente entonces me impresionó. Me enamoro. Ante esta actuación estoy muy ilusionado. Sé que voy a arrastrar a mucha gente de Córdoba, eso me motiva muchísimo. Mi pretensión es solo cortar las orejas, Ya veremos a ver el día 28 por la noche lo que hago. Señal de como hayan salido las cosas. Pero sobre todo muy ilusionado.