1/01/2016

AÑO NUEVO, VIDA NUEVA ¡FELIZ 2016!


Me he pegado unos últimos meses de 2015 de órdago. Un tiempo sabático. No he pensado en nada relacionado con los toros. Empecé la temporada el día 28 de febrero en Ecija, una fecha que por motivos personales no olvidare, y concluí la misma una tarde de octubre, bajo la lluvia en Montoro. Fue una temporada complicada en lo personal, por motivos insubsanables e inolvidables, pero que a la postre ha servido para poder estar, un año más, dando mi particular visión de lo acontecido por esas plazas de toros.

Tras la última feria de la temporada cordobesa y la participación de un coloquio en Priego de Córdoba, decidí darme un respiro. Las ideas no eran lúcidas, y cuando la creatividad se oscurece, lo mejor es parar. De ahí que en este tiempo las entradas a esta bitácora taurina hayan sido nulas. Podría haber cubierto el expediente cortando y pegando noticias de las que diariamente entran a la cuenta de correo electrónico del blog, o a la mía propia, pero eso ya lo hacen muy bien otros, y para andar a medias tintas, mejor estarse quieto. Podía haber seguido narrando cosas de las que me cuenta Rafael, el vaquero, pero tampoco hubiera sido leal con los lectores, puesto que siempre se buscan en este blog muchas más cosas que simples relatos cortos de corte costumbrista.

No obstante, y a pesar de la inactividad de cara al exterior, en la intimidad no he dejado de seguir bebiendo de la inagotable fuente del toreo. Me he empapado de la figura de José Gómez Ortega, "Gallito" o "Joselito" como prefieran. He continuado en mi labor investigadora sobre el encaste vazqueño, justo cuando se volvió a desatar un nuevo rifirrafe al anunciar la ADAC una corrida de Aurelio Hernando en Ceret como encaste veragüeño, con el enfado de los que abanderan la exclusividad de una ganadería como único estandarte. También sigo las retransmisiones de los festejos mayores en la temporada grande mexicana, donde se atraviesa una profunda crisis, sin lugar a dudas originada por las exigencias de las figuras que demandan un toro cada vez más disminuido y carente de las virtudes propias de la sangre brava del país azteca.

Y así hasta el día de ayer, donde dimos la puntilla a un año en lo personal malo de solemnidad. Espero que este 2016 nos brinde la oportunidad de borrar los malos recuerdos vividos en este año recién entregado al tiro de mulas. Córdoba Taurina vuelve con otra concepción. Un modelo distinto y arriesgado a la vez. Córdoba Taurina no se hará eco de las noticias cotidianas que vayan surgiendo en el panorama taurino cordobés, eso lo hacen muy bien otras webs.
Las entradas que se produzcan serán opiniones muy personales, de quien esto les escribe, de lo que vaya aconteciendo en el panorama taurino, especialmente en el de Córdoba y su provincia. También tendrán cabida artículos de firmas invitadas, quienes mostraran su visión de los valores de esta fiesta tan nuestra. Igualmente cobraran vital importancia los reportajes ganaderos, así como datos que vayamos descubriendo en hemerotecas, bibliotecas y archivos, sobre todo aquellos que aporten cosas hasta ahora desconocidas, y como no, la fotografía tendrá vital importancia. Ni decir tiene, que también podrán leer nuestra visión de todos aquellos festejos a los que tengamos ocasión de asistir.


Iniciamos una nueva época. Año nuevo, vida nueva. Por lo pronto, Rafael Guerra viendo desplantándose tras una estocada a un Saltillo se convierte en el nuevo fondo de la bitácora. Nuevos cambios se producirán en breve, todo por ustedes, los que de verdad mantienen viva este blog taurino con sus visitas y lectura.

No hay comentarios: