5/24/2007

FINITO RECITA EL NATURAL Y CASTELLA Y TALAVANTE CUMPLEN A MEDIAS

FINITO RECITA EL NATURAL Y CASTELLA Y TALAVANTE CUMPLEN A MEDIAS.

Ganadería. Seis toros de de Núñez del Cuvillo, desiguales de presentación, algunos chicos para una plaza de primera categoría. Fueron en líneas generales “noblotes”, faltos de fuerzas y bajos de casta. Únicamente destacó el cuarto, que fue ovacionado en el arrastre. El sexto fue devuelto y sustituido por un sobrero del hierro titular.

Toreros.

FINITO DE CORDOBA (blanco y plata). Estocada corta y tendida (palmas); y pinchazo hondo y dos descabellos (ovación con saludos).

SEBASTIAN CASTELLA (azul pavo y oro). Pinchazo y estocada baja con derrame (oreja protestada); y estocada (oreja).

ALEJANDRO TALAVANTE (verde botella y oro). Media estocada atravesada y descabello (palmas); y estocada contraria (ovación con saludos).

Incidencias. Quinto festejo de la Feria de la Salud. Más de tres cuartos de plaza con gran ambiente en los tendidos. La corrida comenzó con media hora de retraso debido a la tormenta que descargó sobre Córdoba en los momentos previos del festejo.

Una brújula. Una brújula hace falta en el coso de los Califas para que la afición cordobesa coja el rumbo. Una falta de criterio sacude el taurinismo cordobés desde hace tiempo y para ser que de seguir la cosa así, será difícil de encontrar. Resulta extraño que tras pedir luna oreja que la presidencia, con poco criterio, otorgó, el público protestase a la postre la concesión de un trofeo tan barato, que Castella no llegó ni a pasear en la vuelta al ruedo.

Igualmente, mucho se habla hoy en día de los toreros mediáticos, por su poder de convocatoria, pero en Córdoba para ser que lo que suena siempre es válido. El comportamiento del público con Castella y Talavante, actualmente en la cresta de la ola, fue muy distinto al que el respetable tuvo con Finito, que a la postre fue el único de recitó el toreo.

Las tormentas y los aguaceros parecen que van a marcar la Feria. La corrida estuvo en un tris de irse al garete, pera ya se sabe, cuando hay papel vendido si existe interés en que todo vaya para adelante.

Siempre que llegan las figurar, comienzan los bailes de corrales. La corrida que desde Vejer envió Cuvillo pasó el reconocimiento en su totalidad, pero la verdad es que ayer al albero de los Califas, una vez más, saltó el medio toro y con este tipo de animales difícilmente la emoción sube a los tendidos. Los toreros gustan de este tipo de reses, pero la verdad no es otra que sin toro no hay fiesta. Todo es un espejismo. Estos toreros tan capaces, de seguro que lucirían mucho más con animales más pletóricos de raza y casta.

A Finito de Córdoba le pesa mucho la púrpura que tiene en su tierra. En su primero estuvo frío y distante. Trasteo correcto que no acabó de coger vuelo, aunque tampoco el toro que tenía en frente daba para más. Lo mejor vino en el cuarto, al que recibió con unos majestuosos lances a la verónica rematados con una monumental media. Cuidó al toro en el caballo, para plantear una faena basada en la mano izquierda que hizo crujir la plaza. Naturales largos, templados y rematados atrás que enardecieron al público. Ya se sabe, cuando Finito da el paso hacía delante es muy difícil de ver torear mejor. Lástima que no matara al noble Cuvillo a la primera, pues el triunfo estaba en su mano.

El público ayer estaba muy predispuesto a aplaudir a Castella. Sus últimos triunfos hacen que sea esperado con ansia, pero Castella en Córdoba anduvo a medio gas. Cortó una incomprensible oreja a su primero, por una labor muy desigual, puesto que muchos muletazos resultaron tropezados y carentes de profundidad. Más entonado en su segundo, donde buscó ese terreno de cercanía donde está tan a gusto, para volver a enardecer a los tendidos, esta vez con más consistencia.

Talavante reaparecía en Córdoba, pero su toreo luce más con toros de más transmisión. Sus trasteos, si no hay toro, apenas tienen emoción, pero al igual que Castella tiene al público muy a su favor. Sólo en su segundo, cuando se colocó perfilero y con la muleta retrasada, se pareció al torero que volvió loca a Sevilla. Pero sin toro todo se diluye.

Publicada en el diario "El Día de Córdoba", el 24 de mayo de 2007

3 comentarios:

TOREO ETERNO dijo...

Para nada quiero discrepar, pero la corrida que yo vi desde el tendido 4 fue un tanto diferente,
Por supuesto que Finito bordo el toreo al natural, hubo algun pase que me emociono y me hizo saltar de mi localidad.
Pero no es menos cierto que la del cuarto fué una faena descafeinada donde al aficionado se nos robó la suerte de varas con 2 picotazos que ni siquiera hicieron sangrar al jabonero.
Y lo del "pinchazo hondo" lo viste na mas que tu padre mio. Lo que yo vi fue una falta de respeto al publico cuando después de un pinchazo leve en hueso el del Arrecife se fue con descaro a por el descabello, con el que para mas INRI no estuvo certero y enfrió el eco de la faena.
Todos conocemos Córdoba, si tras el pinchazo le da una buena estocada las 2 orejas hubieran caido, pero el pinchacito y descabello fue una tomadura de pelo.
En cuanto al toreo de Castella, por supuesto que no estuvo a la altura de Finito, pero en su caso se premio creo que excesivamente (Sobre todo en su 1º)la disposición, la verguenza,y el valor seco,con el medio toro si, pero ese salió ayer para los 3 espadas.
Abundando en lo de Finito te daré dos datos objetivos:
1º Su vestido blanco impoluto se lo puede volver a poner el viernes para la alternativa de Julio Benitez, porque inmaculado estaba al final del festejo,
Técnica y oficio "pa escribir un libro" pero apreturas y bragueta cortito.

2º Con un Castella ya triunfador de la tarde en el 6º, Finito ni siquiera se digno a entrar en turno de quites como le correspondía, señores un torero enrazao no deja que venga nadie de fuera a mojarle la oreja a su casa delante de su parroquia.

A pesar de todo esta noche he soñado con los naturales de D.Juan Serrano, pero un poquito menos de chauvinismo nos vendría bien a todos.

Salvador Giménez dijo...

Vamos por partes. ¿Desde cuando no vemos realizar la suerte de varas tal y como es? La respuesta es nunca, por lo que a los aficionados se nos priva de un tercio de la lidia, aquí y en todos sitios.
El toro de hoy no se cría nada más que para el tercio final y todo lo demás son milongas. Que más quisiera yo, que en el campo hubiese toros capaces de aguantar el tercio de varas y que la empresa los compre y nos los traiga.
¿Cuando ha visto usted un animal que se echa después de un pinchazo en hueso? Pues aunque Finito cogió el descabello y dió un golpe, el toro se echo solo.
Hoy en día los quites están perdidos, si no hay tercio de varas en condiciones, es imposible que exista un tercio de quites y además Finito después de haber toreado como toreó, no tenía necesidad alguna de hacer ningún "quite de perdón", puesto que no había nada que perdonar. Eso sí, el aficionado al toreo eterno, tendría que haberle dado las gracias por dar una clase practica de lo que es el toreo al natural.

TOREO ETERNO dijo...

Tal y como yo veo la fiesta, para el triunfo total que eleva a los matadores a la categoría de heroes, deben conjugarse la plástica y la estética con la inteligencia que domina el miedo natural a la bestia.
Si la inteligencia le sirve al toreo para hacer como "que parezca", a mi me falta una pata fundamental del toreo.
El torero que elabora toda una intelequia técnica, para hacer como que torea mientras jamas ve comprometida su integridad, merece todos mis respetos por supuesto pero al menos para mi siempre estará en una division inferior.
La fiesta de toros debe ser plástica y épica a partes iguales, eso es lo que la diferencia de cualquier otro espectáculo en el mundo, y lo que sin duda la hace grande y única.
Para lo demás pues como decia en mi primer post, yo vi un pinchazo, no media estocada como usted vió, y en la capa jabonera despues de la "suertecita de varitas", no había ni sangre, decía mi abuela "Pepita, la carcelera" que los toros se cambiaban al segundo tercio cuando había sangrado hasta la pezuña, ahora si lo que usted propone es que demos pábulo a los taurinos por habernos robado el primer tercio, por que ya hace tiempo que eso ocurrió, pues lo dicho lo mio se arregla en federopticos y con vaselina la imperial.
A por cierto, lo del "quite del perdón" no lo había oido nunca, los quites siempre sirvierón para fomentar la competencia sana entre los lidiadores, y para beneficio y gusto de los públicos, así que si no le importa ilustreme usted, los quites ¿a quien perdonan?, al público en general....
Es para dar las gracias a Talavante que si me perdonó cuando en el mismo festejo del que hablamos, entro en turno de quites con el primer toro de Castella.
Saludos.