10/29/2009

REFLEXIONES EN TORNO AL INDULTO ANDALUZ


En ocasiones me gusta escribir en frío. En caliente me puede llevar la indignación y no dejar títere con cabeza. Luego si no llevo razón, la conciencia me remuerde en exceso. Mi mal genio tiene eso. Por eso antes de hablar, o de escribir en este caso, siempre procuro contar hasta diez. Han pasado unos días desde que el pasado domingo presencie el indulto de un toro. Gratificante sobre el papel, pero la realidad fue bien distinta. El indulto vivido en la plaza de Ubrique, vino a ratificar que este premio se está convirtiendo en una gran farsa. Farsa que puede dañar más que beneficiar a la fiesta que todos queremos. Hoy el indulto se ha convertido en algo demasiado fácil y ordinario. El perdón de la vida al toro, tendría que ser cuanto menos, importante y extraordinario. Se está viendo, sobre todo en plaza de inferior categoría, como a la más mínima ocasión voces interesadas encienden la mecha e incitan al público a solicitar lo que en la mayoría de los casos no tiene razón ni defensa. Se está indultando toros por indultar. El reglamento de 1992 abrió la puerta y los profesionales, léase ganaderos poco escrupulosos, toreros ávidos de triunfos fáciles y un sector de la prensa palmera y empesebrada, han visto en el indultó una nueva forma de marketing y publicidad gratuita para todos. Unos presumen de criar toros bravos, otros de ser maestros ‘cum laude’ y los últimos aprovechan para sacar beneficio propio cantando los méritos de los primeros y los segundos.
El indulto del pasado domingo fue otro de los de al uso y abuso en nuestra región. Saltó a la arena un toro de nombre ‘Majoleto’, número 158, de pelo negro, propiedad de Jesús Janeiro Bazán y encastado en ‘cuvillo’. Muy en tipo de lo que es un toro para una plaza como Ubrique. El animal desde un principio mostró una gran fijeza, transmisión y buen son. Tomo un único puyazo, norma habitual en estos tiempos, para luego galopar en banderillas. El en tercio final tuvo calidad, tomó los muletazos con la cara abajo, humillando, con gran calidad y rebosándose en todos los muletazos. En las postrimerías de la faena hizo amago de buscar las tablas, pero su frustrado matador supo sujetarlo en el tercio, también mostró estar justo de fuerza rodando por el suelo en alguna ocasión. Animal bravito y colaborador sin más. De pronto y siempre desde el callejón, voces ‘sabias’ comenzaron a pedir el perdón de la vida para el toro. El público no sabía realmente lo que ocurría. Algunos desde el tendido, por inercia, secundaron lo solicitado desde el callejón. La presidencia, móvil en mano, tardó lo justo en sacar el pañuelo naranja. Curiosamente este pañuelo estaba muy a mano, la premura con que asomó al antepalco así lo hizo ver. Indulto concedido. La milonga se había consumado. Feliz el ganadero, radiante el torero, gozosos los comentaristas de la televisión regional y pocos más. Los sensatos protestaban. No había sido para tanto. No voy a entrar si fue de justicia o no fue. Lo que si voy a demostrar es que el indulto de Ubrique del pasado domingo no fue reglamentario.
El Reglamento Taurino de Andalucía, otra estupidez más de hoy, pues donde se ha visto que para la celebración de festejos haya una reglamentación distinta en cada región, en su artículo 60 dice textualmente lo siguiente:

1.- En las plazas de toros permanentes, exclusivamente en corridas de toros o novilladas con picadores y al objeto de preservar la raza y casta de las reses, cuando una res por sus características zootécnicas y excelente comportamiento en todas las fases de la lidia sin excepción y, especialmente en la suerte de varas, sea merecedora del indulto, podrá concederlo la Presidencia del espectáculo, de manera excepcional, cuando concurran todas las circunstancias siguientes:
a) Que sea solicitado mayoritariamente por el público.
b) Que lo solicite el diestro a quien haya correspondido la lidia de la res.
c) Que muestre su conformidad el ganadero o mayoral de la ganadería a la que pertenezca.


Hasta aquí decir que efectivamente Ubrique es plaza de toros permanente, y el espectáculo en cuestión era una corrida de toros. En cuanto a las características zootécnicas, decir que ‘Majoleto’ es un toro bien hecho y bien construido, pero ojo, para una plaza de segunda o tercera categoría. En Sevilla, Córdoba o Málaga no hubiese pasado el reconocimiento seguramente. El comportamiento fue excelente en el segundo y tercer tercio, por lo tanto no fue un toro completo ni excepcional. En la suerte de varas hizo una pelea pobre, por no decir que ni siquiera hizo pelea. El indulto no fue solicitado mayoritariamente por el público. Su matador tampoco lo hizo, solo cuando el callejón gritaba al montar el estoque, miraba con cara de tonto al palco. El asesor llamó telefónicamente vía móvil a alguien, o lo llamaron, si Jesús Janeiro fue el interlocutor se cumplió este punto. Pero aquí hay que hacerse otra pregunta. Si al ganadero le gustaba tanto el toro ¿porqué no lo tentó en su casa?
Prosigamos pues con lo reglamentado:

2. Ordenado por el Presidente o Presidenta del espectáculo el indulto mediante la exhibición del pañuelo naranja, se procederá, sin más, a la devolución de la res a los corrales para proceder a su cura y regreso a la ganadería.

El presidente sacó rápidamente el pañuelo naranja que como ha quedado dicho, estaba muy a mano. El espada siguió toreando y simuló la suerte de matar. Se incumplió en esta ocasión nuevamente el reglamento.

3. Concedido el indulto a la res, si el diestro fuera premiado con la concesión de una o de las dos orejas o, excepcionalmente, del rabo, se simulará la entrega de dichos trofeos. Automáticamente, la concesión del indulto supondrá la vuelta al ruedo del ganadero o su mayoral.

Nueva pasada por el forro de aquello del reglamento vigente. Sorpresivamente al girarme para mirar la presidencia, vi con sorpresa tres pañuelos blancos otorgando los máximos trofeos. Si fue escaso el público que solicitó el indulto, menos aún fueron los que solicitaron trofeos algunos para el lidiador. Pero éste paseó las dos orejas y el rabo como si hubiesen sido concedidos por aclamación popular. A pesar de lo que dice este punto, ni el ganadero ni su mayoral dieron la vuelta al ruedo. El ganadero lo hizo a la muerte del quinto a invitación del espada de turno.

4. Cuando se hubiera indultado una res, el ganadero deberá reintegrar al empresario la cantidad estipulada contractualmente.

En este punto no vamos a entrar. No habría problema de seguro entre ganadero y empresa, debida a la relación profesional existente entre ambas partes.

5. Queda prohibido conceder el indulto en plazas no permanentes o portátiles, así como en festivales taurinos u otros espectáculos distintos a los previstos en el apartado primero. Los Presidentes o Presidentas del espectáculo que incumplan estas prohibiciones o las condiciones reglamentarias para otorgar el indulto, podrán ser declarados no aptos para tal función por la Dirección General competente en materia de espectáculos taurinos, previa audiencia del interesado.

Sobre este punto y visto lo ocurrido solo queda solicitar a la directora general de Juegos y Espectáculos de la Junta de Andalucía, Doña Macarena Bazán, el declarar no apto al presidente de la corrida de Ubrique por incumplimiento del reglamento en los puntos que anteriormente hemos visto. Si se actuase de esta manera, otro gallo nos cantaría. Ya los presidentes con afán de notoriedad y protagonismo, se lo pensarían más a la hora de atropellar lo reglamentado.
Comentario aparte merecen todos los palmeros y provocadores que incitan todo esto. Están engañando al que sustenta la fiesta, o sea, al público. De paso están tirando piedras sobre sí mismos. Sea como sea, decir que el indulto tal y como está legislado es positivo, ahora solo hace falta que todo se cumpla tal y como está escrito. Si así fuese, ganaríamos todos. La fiesta integra y sin manipulaciones sobre todo.

FOTO: "Majoleto" de Jesús Janeiro, indultado en Ubrique el 25 de octubre de 2009.

12 comentarios:

Pilar Fuentes dijo...

Enhorabuena por esta reflexión Salvador, a la que me uno. Así lo vivió una servidora junto a más de media plaza alocada por la desfachatez que se estaba presenciando.

Un saludo.

Salvador Giménez dijo...

No he hecho nada más que narrar lo que allí aconteció y lo que dice el Reglamento Taurino Andaluz.

Pepe Pastor dijo...

Suscribo tan acertada reflexión. Saludos cordiales

VANESSA FUENTES dijo...

Muy buen articulo, pero que Muy bueno...Acabo de aprender un monton de cosas gracias a tu reflexión y explicación que yo desconocía, y cierto y verdad es Salvador que hay algo que yo también pude ver: Fué la EUFORIA con la que el señor reportero Enrique Romero y su comentarista de turno en este caso el Maestro Ruiz Miguel,pedian el indulto,fueron los promotores de dicha petición.Con respecto al numero de apendices concedidos, me quedé igual de sorprendida que todos los que estivimos alli, de golpe y porrazo se le conceden los máximos trofeos sin ser pedidos por el publico. yo me pregunto que hay que hacer frente a un caso de estos? la verdad es que confunden a los que no tenemos tanta sabiduria taurina, porque a mi corto entender el público pide la primera oreja y la segunda la otorga el presidente/a, ¿tan mal vieron a Moreno que la plaza en pie le pedia la segunda oreja con bastante fuerza y no fue concedia,( teniendo en cuenta que estamos en plaza de tercera y que no fue una estocada bonita), pero estuvo todo el rato en su sitio y en cambio a Victor Janeiro no le hizo falta que la pidiera nadie tan solo el Maestro Ruiz Miguel y el reportero Enrique Romero.Esto es verdad que confunden mucho al personal, pero que le vamos a hacer desgraciadamente en este mundo quien tiene padrino se bautiza y quien no lo tiene que le den por culo...PERO JOSE LUIS TUS PADRINOS SOMOS NOSOTROS, FRENTE MORENO...CORDOBA CON SU TORERO. SIEMPRE CONTIGO MAESTRO

Salvador Giménez dijo...

Muchas gracias Vanessa por leerme y si con mi post has aprendido cosas que desconocías mejor que mejor. Sobre el clan Romero y adlateres, que pena me da Ruiz Miguel, poco que decir. Ellos solos se están retratando y están mostrando una fiesta falseada y de pandereta que no es la que queremos. En fin tienen un medio de comunicación poderoso como es Canal Sur TV, no como nosotros que modestamente colaboramos en algún otro medio y mantenemos este humilde blog con toda nuestra ilusión.

El boss dijo...

Buen articulo Salvador, muy buena la decisión de dar "sitio" y escribirlo dejando correr el tiempo. A mi todavía me dura el mosqueo...

Con solo citar al reglamento ya se ve la trama de Ubrique, aunque me hubiera gustado leer tu opinión más personal desde el punto de vista del buen aficionado.

Este tipo de gente son los peores antitaurinos.

Por cierto puede que este sea un "humilde blog" como tú lo denominas, en comparación al gran "canal fur", pero a verguenza torera, dignidad y calidad no le gana nadie.

En horabuena por tu blog.

VANESSA FUENTES dijo...

Amigo Salva, voy a tener la osadia de corregirte. En esta vida no es más rico y más poderoso quien más tiene, sino el que menos necesita.Afortunadamente nosotros nos tenemos el uno al otro, tenenos nuestro pequeño medio de comunicación, afortunadamente cuando estos grandiosos reporteros hacen sus criticas intentando tirar por tierra al torero para alzar a otro, gracias a Dios que no lo oimos porque como fieles seguidores de nuestro torero estamos con él en la plaza. ya quisieran muchos contar con la cantidad de buena gente que estamos en el frente, llenos de ilusión, humildad,honestidad, fidelidad Y POR SUPUESTO SABIDURIA TAURINA, QUE PARA ESTAIS LOS QUE MAS SABEIS, PARA EXPLICARNOS COSITAS A LOS QUE TENEMOS MENOS CONOCIMIENTOS. GRACIAS SALVA POR ENSEÑARNOS AUNQUE SEA DESDE NUESTRO HUMILDE RINCONCITO CON TODA LA ILUSIÓN DEL MUNDO.

pedrito dijo...

Otras reflexiones sobre los indultos escandalosos:
http://puraficion.blogspot.com
Un saludo aficionado del pais galo.

Pedrito

JOSÉ A. SORIANO CABRERA dijo...

Querido Salvador: comparto casi al 100% tu artículo sobre el indulto de Ubrique y pienso, como tu, que el indulto es positivo siempre que sea auténtico y merecido, además de cumplir el Reglamento. Estarás conmigo en que indultos "de mentira" los ha habido y habrá en plazas de 1ª, de 2ª y de 3ª (única incorporación ésta, creo que justa, al Reglamento andaluz). Lo único que no puedo compartir es que el Reglamento de Andalucía (como ningún otro) sea una "estupidez", aunque a mi también me hubiera gustado (y por ello luché infructuosamente) que existiera sólo uno en España. Pero nuestra Constitución así lo quiso, y por cierto, en otras materias más trascendentes (con perdón) que los festejos taurinos tales como derechos de las personas, pensiones, cuestiones fiscales, ayudas públicas, etc, existen diferentes reglamentaciones autonómicas y no pasa nada. Lo importante es como bien dices una fiesta auténtica e íntegra y exenta de falsificadores y aprovechaos que se la van a cargar. Enhorabuena por tu blog que sigo regularmente, aunque es la primera vez que hago un comentario. Un abrazo. JOSÉ A. SORIANO

Salvador Giménez dijo...

Enorme alegría me da, el poder ver José Antonio que sigues con asiduidad las torpes letras que dan vida a este blog. También me alegra, y te animo, que entres y lo enriquezcas con tus sabios comentarios. Estoy de acuerdo contigo al igual que tu lo estas conmigo. Indultos de mentira los hay en todas las plazas. Los nuevos Reglamentos conservan la esencia, pero sus connotaciones propias, suelen despistar a propios y extraños. También que tenemos de devolver a la fiesta su integridad y con ello la recuperación del primer tercio y sobre todo, José Antonio, hacer que se aplique con rotundidad todo lo legislado y que se sancione lo que esta previsto que se sancione. En resumidas cuentas me alegra verte por aquí y que compartas lo que humildemente hago por engrandecer esta fiesta que tanto amamos.
Un fuerte abrazo

Lorenzo Ruiz dijo...

Deseo dejar constancia que el Reglamento de 1992, no considera legal el indulto en plazas de tercera. Es el Reglamento de Andalucía aprobado en el año 2006, el que viene a incluir la posibilidad de indulto en dichas plazas, ello, con el fin de atender y de satisfacer la tendencia proclamada de que se indultara en referidas plazas, hechas por parte de quienes desde los medios, pusieron el grito en el cielo, ante la no concesión del indulto al toro "Langosto" en la Plaza de Montoro, el cual, entre otras cosas, no fue indultado dando cumplimiento al reglamento vigente en aquel tiempo, año 2004.
Ahora parece ser, que muchos de aquellos que se manifestaron a favor, hoy están en contra. Y es que muchas veces, no pensamos bien lo que defendemos y llevados por una faena inconmensurable, por muy buenos aficionados que seamos, empujados e impulsados por la presión partidista y partidaria de quienes inician la petición, sacamos el pañuelo y nos obcecamos, incluso en frío, en amparar actos insostenibles, que no son razonadamente actos razonables.
Si antes de la aprobación del Reglamento Andaluz, hubo intentos y de hecho fueron indultados en plazas de tercera, toros de forma antirreglamentaria, mucho me temía, que la entrada en vigor en Andalucía de su reglamento particular, iba a convertir en una pantomima e iba a devaluar, un concepto tan importante en el mundo taurino, como debe ser el indulto del toro bravo.
No sé hasta que punto, el indulto de un animal en una plaza de tercera donde todos sabemos como se están haciendo las cosas, puede beneficiar a una ganadería, de lo que sí estoy seguro, de que a quien no beneficia es al ganadero, puesto que un indulto en plaza de tercera, mas que un premio o reconocimiento a una buena labor ganadera, representa la evidencia más palpable de la incompetencia de ganaderos y conocedores, puesto que se deja al descubierto el importante fallo de selección cometido, al haber desechado un animal enviándolo para ser lidiado en una plaza de tercera, que posteriormente un público influenciado y lego en la materia, descubre como excelente semental y la panacea de esa ganadería.
Por eso siempre he dicho y lo mantengo, que el día que los aficionados quedemos totalmente convencidos, como algunos pretenden convencernos, que el futuro de la ganadería brava, pasa sólo y exclusivamente por el desenlace de una extraordinaria faena de muleta, ofrecida a ser posible en una plaza de tercera categoría, por un excelente matador de toros especialista en indultos, que se relajen quienes pretenden acabar con la fiesta, porque seremos nosotros mismos quienes les estemos dando la puntilla.

Salvador Giménez dijo...

Lorenzo gracias por seguirme. Luego te aclaro algunas cosas en relación al ejemplo que me pones de Montoro y esta milonga de Ubrique.