11/25/2009

DE RAFAEL ROSA A FINITO DE CORDOBA


Recibo vía mail una carta de agradecimiento. Se dice que en esta vida, es de bien nacido el ser agradecido, y Rafael Rosa ha demostrado que lo es. Tras tres temporadas a las ordenes de Juan Serrano "Finito de Córdoba", el buen subalterno cordobés estará enrolado en la próxima en la cuadrilla de Rivera Ordoñez. Aunque ya se ha difundido en otros medios, la transcribimos a continuación en su integridad.

GRACIAS MAESTRO

No es lo mío el ponerme a lidiar con un folio en blanco tratando de exponer palabras que expresen mis ideas o definan mis sentimientos. Es más, me es difícil recordar la última vez que lo hice. Pero hoy, en este momento, creo que merece la pena el intento.

Como ya conoce la afición taurina en general, y la cordobesa en particular, ya que ha sido publicado en varios medios nacionales y provinciales, la próxima temporada dejo de estar vinculado a la cuadrilla de Juan Serrano “Finito de Córdoba” para formar parte de la de Francisco Rivera Ordóñez, en una decisión de esas que un profesional debe tomar a lo largo de su trayectoria, y que sin duda alguna afronto con la ilusión de seguir creciendo y amando esta profesión a la que dedico por entero mi vida desde hace muchos años. No obstante, no es esta decisión ni sus motivos la razón por la que me he decidido a escribir, aunque quizá sobren las explicaciones si quien esté leyendo este escrito llega al final del mismo.

Hoy, mis sentimientos me llevan a expresar un profundo agradecimiento, tanto personal como profesional, al maestro Finito de Córdoba, después de tres años a su lado en los que no he podido dejar de sumar y sumar aspectos positivos y argumentos de peso para seguir admirándolo más aún como torero, algo que ya hacía antes de estar a sus órdenes, y también como persona, al haber podido disfrutar de su cercanía.

En lo profesional, estar al lado del maestro Fino ha sido lo mejor que me ha pasado hasta el momento en mi trayectoria. Tres años de aprendizaje, de continuo y enriquecedor aprendizaje, tres años de incesante crecimiento, tres años de privilegio absoluto al poder contemplar tan de cerca a un torero tan grande como El Fino, desde la intimidad de innumerables tentaderos, en los que faltan palabras para describir la dimensión del maestro en el campo, hasta esas grandes tardes en las que verle cuajar un toro hacía que por momentos te olvidases de la presión de estar en plena faena y de que tu maestro se jugaba la vida en el ruedo. Pasando también, como no, por infinidad de detalles, casi siempre desapercibidos para la mayoría de la gente, pero muy enriquecedores profesional y artísticamente para los que teníamos el privilegio de vivirlo de cerca. Sin olvidar, como no, el enorme placer y la gran satisfacción que ha sido el compartir experiencias y vida con Juan Montiel y Jaime Padilla, así como con el resto de mis compañeros de cuadrilla en estos tres años, picadores, mozo de espadas, ayuda, y chofer, a los que no puedo más que mostrarle mi gratitud y mi amistad.

Pero más allá de lo profesional, como decía antes, está el plano personal, tan desconocido para muchos, y a veces dotado de tan poca importancia. Aquí, en lo personal, sólo me sale una palabra: “GRACIAS”. Gracias por un trato más que amable y considerado, por un interés y una cercanía que jamás pensé que podría tener por parte de una gran figura del toreo. Gracias por una confianza máxima en mis posibilidades, también en mis puntos de vista y en mis opiniones, cuando hacían falta. Gracias por ser así, amante de tu tierra cordobesa, que también es la mía. Grandioso en la plaza, y espléndido fuera de ella.

Quizá sea, y es una bonita casualidad, la tarde del 11 de octubre en Montoro, la que resuma este sentir que he querido expresar. Una tarde en la que el maestro Finito de Córdoba demostró esa gran dimensión artística y torera que muy pocos atesoran, y en la que tuve el honor de que desorejara al hasta el momento último toro lidiado por mí a su órdenes, dando una lección de torería. Una tarde en la que volvió a mostrar su grandeza personal, brindándonos a mi compañero Jaime Padilla y a mí, ese último toro de la temporada, a modo de despedida y agradecimiento. Y una tarde en la que me quedará el recuerdo imborrable de haberlo llevado en hombros, triunfante, por que así era el colofón perfecto que yo deseaba, el broche de oro a tres años inolvidables.

Y me quedará, sin lugar a dudas, un pensamiento claro y conciso, de absoluto convencimiento. La satisfacción de haber estado al lado de quien es uno de los mejores toreros que ha dado mi tierra, su futuro VI Califa, y una persona cabal, sincera y honesta, de tanta clase como la que ha demostrado y seguirá demostrando en los ruedos.

Gracias maestro, de todo corazón.

Rafael Rosa.

Foto: Rafael Rosa lleva en hombros a Finito de Córdoba la última tarde que actuó a sus ordenes. Junto a ellos Jaime Padilla

REFLEXIONES DESDE LA CAMA


Menuda voltereta me ha dado el cambio de clima. En Córdoba, como es norma habitual, pasamos del calor al frío, o viceversa, en menos que se persigna un cura loco. Lo normal es caer con un catarro de esos que una foca polar no lo sufre ni en sueños. Hoy ya estoy un poco mejor y el cuerpo, que no la mente, se recupera del 'encontronazo'. Desgraciadamente el mal estado físico me impidió el lunes acompañar a la empresaria Celia Jurado en el funeral de su padre. Mi pesar desde estas líneas a ella y a toda la familia Jurado Olid. Tampoco he podido salir al campo. Un reportaje en una ganadería de esas que me gustan, ha quedado en momentáneo suspenso. Menos mal que los toros seguirán en la dehesa y con las lluvias que se avecinan, el campo saldrá mas bonito en las fotos. Tema y reportaje seguro para la semana próxima. También habrá historieta a cargo del vaquero Rafael. Me lo encontré en el ambulatorio, como dice él, y me contó una cosa que les va a gustar. La historia de un toro indultado que jamás padreó en su casa. Por cierto, Rafael se cura los catarros con brandy y miel, eso del 'petacetamol' con él no va. La cama ha dado que pensar que todo va a seguir igual. Nada se mueve. La empresa de Madrid ha defenestrado a Florito. No entiendo la figura del 'veedor'. Ni de empresa, ni de toreros. A la plaza debe de ir el toro que el ganadero quiera. Sin intermediarios, ni comisionistas. Si se equivoca, solo de él sera la culpa y podrá pagar su penitencia. Desgraciadamente hoy los ganaderos están dominados por este nuevo gremio, que sin exponer los alamares, aunque algunos los expusieron, están ganando un buen dinero. Nuevo gremio que es, presuntamente, el más humanizador de todos. Los ganaderos con tal de quitar bocas de la pesebrera, tragan y tragan. Si ellos mandaran otro gallo nos cantaría. Menos mal que nos quedan cuatro locos románticos que se resisten al 'sistema'. Son la esperanza, eso si no se cansan porque como se aburran se acabo. Leo en el blog de Sánchez López que en el campo charro, alguien se ha cansado. Lo de Clairac, se vende. ¿Tanto trabajo costaría dar protagonismo al toro y al que lo cría?

XI CERTAMEN NACIONAL DE FOTOGRAFIA TAURINA MEMORIAL LADISLAO RODRIGUEZ BENITEZ "LADIS"

11/20/2009

JOSE LUIS MORENO GANADOR DEL II CERVATILLO TAURINO


El matador de toros cordobés José Luis Moreno recogió en el día de ayer en el transcurso de una cena a la que asistieron miembros de la prensa taurina cordobesa, el II Cervatillo Taurino. Este trofeo instituido por los restaurantes “Casa Rubio” y “Casa Pepe El de la Juderia”, premia al hecho más destacado de la temporada cordobesa. En esta segunda edición, como ha quedado dicho, el premio ha ido a parar a las manos de José Luis Moreno, quien ha realizado una corta y a la vez intensísima temporada. Los meritos que más han pesado en tal concesión, han sido su rotundo triunfo en la corrida de toros celebrada el día 26 de mayo, en el ciclo ferial de la Feria de la Salud de Córdoba. Esa tarde compartió cartel con Juan Serrano “Finito de Córdoba” y José Tomás, estoqueando toros de “Las Ramblas”, cortando un total de tres orejas y mostrando solvencia, torería, buen gusto, valor y ganas, reclamando así un sitio que se le ha venido negando en temporadas anteriores. También peso en el fallo del jurado, la gesta de anunciarse el día 26 de septiembre en la plaza de toros de Pozoblanco para matar en solitario una corrida de Victorino Martín. Gesto que a la postre resultó triunfal para el buen torero cordobés.
El jurado presidido por el restaurador Miguel Cabezas, ha estado integrado por Chila López (ABC Córdoba), Francisco Javier Domínguez (El Día de Córdoba), Angel Mendieta (aficionado y articulista taurino), Celso Ortíz (cirujano jefe de la Plaza de Toros de Lucena) y Alejandro Rodríguez Galán (Revista La Montera).

11/18/2009

HIDALGO BARQUERO, CASTA MESTIZA


HIDALGO BARQUERO. Casta mestiza.

Introducción.

En la historia de la tauromaquia han sido varios los ministros de la Iglesia que ejercieron como ganaderos de reses bravas. No olvide-mos que la Iglesia, a través del diezmo, se hacía con las cabezas con las que los ganaderos contribuían al sostenimiento de la misma. De esa manera, varias ordenes religiosas, se hicieron con un gran número de reses. Pronto comenzaron a ser requeridas para provisionar de ganado los festejos taurinos de la época. De esa forma las vacadas formadas por los Cartujos de Jerez y Sevilla, los Jesuitas de la capital hispalense, los Trinitarios de Carmona, los Dominicos de Jerez y de otras muchas casas conventuales, alcanzaron gran renombre por el espectáculo que ofrecían los toros por ellos criados.
Al igual que estas casas monásticas fueron varios los sacerdotes que criaron, con mas o menos fortuna, toros de lidia. Desde Don Juan Escudero Valero, Capellán del Marqués de Santacara y Comisario de la Santa Inquisición, quien ya en 1701, existe constancia de su actividad ganadera, pasando por Don Antero López Cotillo, cuyo hierro curiosamente tenía forma de bonete, Don Pedro de la Morena o mas recientemente Don Cesáreo Sánchez “El Cura de Valverde”. De este último pertenecía el toro de nombre “COLEGIAL”, al que el último Califa, Manuel Rodríguez Sánchez “MANOLETE”, cortó los máxi-mos trofeos el día 26 de Agosto de 1944, en la Plaza de toros de Cieza (Murcia), cuando alterno por vez primera con ese “Ciclón” del toreo que se llamó Carlos Arruza, en compañía de Pepe Bienvenida.
Como vemos fueron varios los ganaderos que en vez de lucir traje corto, marsellés y sombrero de ala ancha, se vestían con sotana y se tocaban con sombrero de teja o bonete.
Pero sin lugar a dudas, si hay un sacerdote cuya labor ganadera continua vigente en nuestros días, éste es el canónigo de la Catedral de Sevilla, Don Diego Hidalgo Barquero, que a través de una acertada selección, con reses de origen diverso, creó un tipo de toro con una personalidad propia, que aún subsiste en algunas vacadas de la cabaña brava española de este siglo XXI.

La génesis.

Siempre se ha afirmado por los diversos historiadores taurinos, que el canónigo Hidalgo Barquero formó su ganadería con vacas proce-dentes de Vistahermosa. En concreto del lote adquirido a Giraldez a las que padreó con dos erales, que el ganadero utrerano Vicente José Vázquez, tenia previstos para sementales en el momento de su muerte, los cuales le fueron cedidos por el general Vicente Genaro de Quesada, albacea testamentario de la herencia del nombrado Vicente José Vázquez.
Pero a la hora de redactar estas líneas, he podido comprobar que algunas fechas no encajan, lo que me ha llevado a pensar que Hidalgo Barquero, utilizó para la formación de su ganadería otras reses de distinta procedencia a las nombradas, como vamos a ver a continuación.
El último conde de Vistahermosa fallece en 1823. La ganadería es dividida en cinco lotes. Uno de ellos es adquirido por el presbítero Francisco Giraldez, (otro cura metido a ganadero) quien murió el día de Nochebuena de 1838, heredando la ganadería su sobrino Joaquín, quien a su vez la cedió al padre Bueno, también ministro de Cristo, en pago de pastos. Parte de estas reses procedentes directamente de Vistahermosa fueron traspasadas al protagonista de nuestra historia, el canónigo Diego Hidalgo Barquero.
Como vemos las vacas procedentes de Vistahermosa, no llegan a manos de Hidalgo Barquero al menos hasta 1838 ¿entonces a que hembras pone los dos sementales de Vázquez adquiridos en 1830?
Lo más que probable es que tratándose Hidalgo Barquero de un canónigo de la Catedral de Sevilla, poseyera antes de 1830 reses de otro origen, seguramente de procedencia “frailera” y otras adquiridas a los ganaderos del arrabal sevillano de Triana, hermanos Antonio y Anselmo Gutiérrez.
Por lo expuesto anteriormente está comprobado, que a no ser que Hidalgo Barquero adquiriese directamente a los condes de Vistahermosa o al propio Francisco Giraldez, éste no tuvo ganado “condeso” al menos hasta 1838, padreando los dos toros “vazqueños”, vacas de otra procedencia distinta a Vistahermosa.
Las reses procedentes de este cruce, fueron seguramente eliminadas en la venta que hizo el canónigo a Don Joaquín Jaime Barrero, en 1841, aumentando su ya celebre vacada, con otras cabezas adquiridas un año mas tarde, al parecer de origen “vazqueño” y que pasta-ban en el coto de Doñana. Es entonces cuando Hidalgo Barquero termina por configurar su ganadería con las vacas adquiridas a Bueno (Vistahermosa), los dos toros cedidos por el albacea testamentario de Vázquez y las hembras, también vazqueñas, adquiridas en ese mismo año de 1842.
Con estas cabezas de tan variado origen, con una acertada selección y con la ayuda de su mayoral “el tío Pepe el mellizo”, de quien se dice fue el que escogió los dos erales berrendos en negro cedidos por la Testamentaría de Vázquez, Diego Hidalgo Barquero configuró una ganadería que pronto comenzó a ser de las predilectas de los aficionados de su época. Lidió por vez primera en Madrid el día 29 de Junio de 1843, con divisa blanca y negra, jugándose dos toros, junto con otros dos del Marqués de Casa Gaviria y dos más de Don Juan José Fuentes, siendo estoqueados por Juan León, “El Lavi” e Isidro Santiago.
Así y desde su cerrado “Caño Navarro”, Hidalgo Barquero, cría un toro en que se aúnan caracteres morfológicos de su diverso origen. Por poner un ejemplo el pelo berrendo, heredado de los dos toros vazqueños, es aún hoy en día la capa característica de este singular encaste. Estos toros llevaron a su criador ser junto con Vázquez, Ca-brera y Vistahermosa, uno de los pilares en que se sustentan las castas fundacionales de la cabaña brava española.
De entre los toros criados por el canónigo, se puede destacar entre otros al nombrado VELETO, lidiado en Madrid en el año 1850, resultando ganador de la corrida concurso donde fue jugado; o el célebre ALGAREÑO, que fue lidiado en Jerez de la Frontera, en fecha desconocida, donde despenó diecinueve caballos, siendo indultado por el público por su extraordinaria bravura, corneando mortalmente a uno de los cabestros que salieron a la arena para retirarlo al corral.
Tras más de una década de éxitos como ganadero, el canónigo Hidalgo Barquero, traspasó la totalidad de su ganadería en 1850, a Don Ramón Romero Balmaseda, dedicándose con seguridad al pastoreo de los fieles de la Catedral de Sevilla.

Las ramas del tronco de Hidalgo Barquero.

1ª Rama.

Como hemos visto anteriormente, Don Diego Hidalgo Barquero vende su ganadería, con hierro y divisa, al también sevillano Don Ramón Romero Balmaseda en el año 1850. Dicho señor se presenta en Madrid, el día 15 de Septiembre de 1851, luciendo sus toros cintas de color verde, blanca y encarnada. Figuraban en el cartel Cúchares, Cayetano Sanz y Manuel Arjona. Hay que hacer constar que por aquellas fechas, Romero Balmaseda, también adquirió ganado procedente de Cabrera, que compró directamente a Núñez de Prado y que fue el que no adquirió Juan Miura. Dichas sangres fueron siempre llevadas por separado haciendo constar en los carteles la procedencia de cada burel. No obstante hay que señalar que la divisa tricolor utilizada por Romero Balmaseda, era la que usaba el señor Cabrera, de ahí que en su debut en Madrid, no usase la blanca y negra del canónigo Hidalgo Barquero.
Gran renombre alcanzaron los pupilos criados por el Sr. Romero Balmaseda, entre los que destacaron del encaste Hidalgo Barquero, que es el que nos ocupa, los siguientes:
VINATERO, de capa negra, estoqueado por “El Chiclanero” en Madrid, el día 12 de Abril de 1.852, recibiendo la cantidad de veintiséis puyazos.
AZULEJO, indultado a petición popular en la plaza de toros del Puerto de Santa María, el día 24 de Junio de 1857, tras tomar veintitrés varas dejando nueve caballos muertos sobre la arena.
COCHINITO, indultado en la misma plaza de El Puerto de Santa María el día 25 de Julio de 1862, tras tomar once varas por once caídas y diez caballos para el arrastre.
BARATERO, lidiado en Madrid el día 21 de Octubre de 1860, siendo tan hermosa su lamina que fue disecado y enviado a la Exposición Universal de París.
El Sr. Romero Balmaseda, transfiere la totalidad de su vacada, con las dos procedencias Cabrera e Hidalgo Barquero a Don Rafael Lafitte y Lafitte en el año 1862, presentándose dicho señor en Madrid el día 25 de Septiembre de 1870, recuperando la divisa blanca y negra del canónigo sevillano. Rafael Lafitte, muere el día 19 de Agosto de 1883 pasando la ganadería a Don Julio Lafitte, quien lidia a su nombre en Madrid el día 22 de Junio de 1884. La familia Lafitte conservó el prestigio alcanzado por su predecesores, alcanzando sus toros éxitos estimables en distintas plazas continuando siendo de los predilectos por los espadas y públicos de su época. Podemos destacar entre otros los toros nombrados:
TROMPETERO, lidiado en Jerez de la Frontera, el 29 de Abril de 1872, recibiendo veintiséis varas, siéndole perdonada la vida a petición de los tendidos.
VISTAHERMOSA, de capa berrendo en retinto, lidiado igualmente en Jerez de la Frontera, el día 29 de Abril de 1883, que por su bravura y buen juego, fue igualmente indultado.
Julio Lafitte se desprende de la ganadería en 1885 año en que es vendida al aficionado sevillano Don José María de la Cámara, quien se presenta en Madrid, el día 13 de Junio de 1886. Esta tarde el cartel está conformado por Frascuelo, Cara Ancha y Ángel Pastor.
José María de la Cámara acrecienta de forma notable la fama del ganado por él criado. Por ello llega a ser una de las vacadas favoritas del II Califa, Rafael Guerra “Guerrita”, lo que le granjea al Sr. de la Cámara la crítica de cierto sector del público intransigente con el maestro cordobés, que le acusaban de escoger toros “a modo” para mayor lucimiento de éste.
Tristemente es conocido por ocasionar la muerte a Julio Aparici “Fabrilo” el toro de nombre “LENGUETO”, lidiado en Valencia el día 27 de Mayo de 1897, no emborronando por ello el historial de la vacada en manos del Sr. de la Cámara. Don José María de la Cámara, vende la ganadería en 1906 al Marqués de Guadalest que la traslada al Cortijo de la Compañía, presentándose en Madrid con la divisa del canónigo, el día 27 de Octubre de ese mismo año de 1906, en tarde en que estaban acartelados, Antonio Fuentes, Ricardo Bombita y Rafael “El Gallo”. Es en manos del marqués de Guadalest cuando alcanza la vacada mayor esplendor lidiándose en todas la plazas. El Marquesado de Guadalest es el que más tiempo ostenta la titularidad de la ganadería.
Varios toros de Guadalest pasaron a la historia por unos u otros motivos. Vamos a recordar a algunos de ellos:
CELESTE, negro mulato, lidiado en Valencia el 18 de Octubre de 1925, que por su bravura, mereció los honores de la vuelta al ruedo su cadáver.
RONDEÑO que obtuvo el mismo premio en la corrida celebrada en Toledo, el día 16 de Junio de 1927.
Otros tienen más trágico recuerdo como el nombrado BOMBITO que corneó mortalmente en Sevilla, el día 21 de Abril de 1922, al espada “Varelito” y el también nombrado EXTREMEÑO, de pelo berrendo en negro que hirió a Manuel Baez “Litri”, en la plaza de toros de Málaga, el día 1 de Febrero de 1926, ocasionándole la muerte.
En 1931 el marquesado de Guadalest deja de ser titular de la vacada, ya que la misma es adquirida por el matador de toros Antonio Márquez. Desde entonces hasta nuestros días, varios han sido los dueños del hierro de Hidalgo Barquero, pero la casta por el creada, no se conserva en esta rama, ya que en la actualidad, la ganadería que se anuncia como “GUADALEST” y que ha sido recientemente comprada por el industrial madrileño Fernando Sánchez, esta encastada en “Torrestrella”.

2ª Rama.

¿Pero que ocurrió con la primera venta efectuada por el canónigo Hidalgo Barquero?
Como vimos en 1841 Hidalgo Barquero vende un número importante de cabezas de ganado, concretamente 308, al aficionado de Jerez de la Frontera, Don Joaquín Jaime Barrero, por la suma de 50.000 pesetas. Componían este lote de ganado lo siguiente: 18 toros de saca; 6 cabestros; 3 cabestros de trailla; 105 vacas de vientre; 38 eralas; 24 añojas; 12 añojos y 2 erales.
Suerte tuvo el Sr. Barrero pues uno de aquellos dieciocho toros, de nombre GAZPACHERO, fue destinado a padrear. Este todo dio tan buen resultado que la vacada adquirida por el jerezano, acrecentó la bravura alcanzada en manos de Hidalgo Barquero. No llegó Joaquín Jaime Barrero, a presentarse en Madrid, extremo que si hicieron sus herederos el día 19 de Septiembre de 1853, luciendo sus toros divisa encarnada y blanca.
De este periodo, destacaron los toros de nombre GUAREÑO, negro listón de pelo, que murió desangrado en la plaza de toros de Jerez de la Frontera, el día 15 de Agosto de 1857, tras tomar veintisiete puyazos, dejando sobre el dorado albero, doce caballos muertos; o el llamado LUNARES, berrendo en cárdeno, lidiado igualmente en el coso jerezano, el día 26 de Julio de 1859, siendo estoqueado por José Ponce, tras recibir veintitrés varas.
Los herederos de Barrero transmiten la ganadería a Don Juan López Cordero en 1866, quien a su vez en 1872 la vende a Don José Antonio Adalid, debutando éste en la Capital de España el día 10 de Mayo de 1874, luciendo los toros sobre su morrillo las cintas color encarnada, blanca y amarilla.
La línea de indultos seguida en la época por las reses originarias de este encaste, también aparece en la vacada de Adalid. El toro nombrado CARTERO consiguió el perdón de su vida en la plaza de toros de Cádiz el día 30 de Junio de 1867, tras recibir veinte “caricias” de los montados. Igualmente por su buen juego también eran requeridos los pupilos de Adalid para ceremonias de alternativa. Con el llamado COSTURERO el día 13 de Abril de 1884, se invistió matador de toros el bilbaíno Luis Mazzantini en la plaza de Sevilla.
Adalid se desprende de la vacada en 1884, ya que la vendió a Don José Orozco, quien lidió en Madrid por vez primera a su nombre el día 12 de Octubre de 1884, con divisa encarnada, blanca y caña.
Don José Orozco vende el ganado al bodeguero sanluqueño Don Carlos Otaolaurruchi. Este señor acrecentó notablemente la popularidad del hierro criando unos toros nobles y boyantes. Debutó en la capital de España el 23 de Mayo de 1897, con la misma divisa que su precedesor. Los “otaolas” como eran conocidos en su época, fuerón igualmente de los predilectos de Rafael Guerra “Guerrita”. Por este motivo Otaolaurruchi tiene que soportar al igual de Don José María de la Cámara, las criticas de cierto sector de la afición. Esas críticas hacen que a la retirada del II Califa, la totalidad de la ganadería es vendida a Don Adolfo Gutiérrez Agüera quien la mantiene en su poder solo dos años. En 1910 llega a manos de Don José Domecq Nuñez de Villavicencio y dos años mas tarde el resto, a Médina Gar-vey.
Del lote vendido a Médina Garvey, no ha llegado ningún rescoldo hasta nuestros días, pues tras pasar sucesivamente a Flores Tassara, hoy encastada en “murube”, y posteriormente a Marcial Lalanda, fue esquilmada en la Guerra Civil española.
Pero lo desgajado en manos de José Domecq, tras un último retoque dado por este señor, es el que ha dado lugar a las vacadas que en la actualidad ostentan el encaste creado por el clérigo sevillano.
Este último toque, más bien una recreación de lo que ya había hecho Hidalgo Barquero, consistió en la adición de vacas de Surga (origen vazqueño a través de Antonio Mera cruzadas con toros de Murube) y sementales de Tamarón, presentándose Don José Domecq en Madrid, el día 10 de Septiembre de 1916.
El Sr. Domecq, se desprende de la vacada en 1924 cuando la transfiere a Don Antonio Peñalver, siendo su viuda quien se la vende a los catalanes afincados en Cabra (Córdoba) Don Luis y Don José Pallarés Delsors, iniciándose la relación del encaste Hidalgo Barquero con la ciudad de Córdoba.
Los hermanos Pallarés Delsors no solo mantuvieron el nivel alcanzado por sus predecesores, sino que lo elevaron notablemente. Dichos señores se presentaron en Madrid, con divisa azul y blanca, el día 12 de Julio de 1.931, en cartel formado por Pepe Ortíz, Rayito y Palmeño. Los Sres. Pallarés fueron unos excelentes ganaderos llegando a poseer en la finca “La Nava”, sita en tierras gaditanas de Villamartin, más de 800 cabezas de ganado consiguiendo triunfos resonantes en la época en que fueron criadores de bravo. El día 15 de Agosto de 1935 venden la totalidad de la ganadería a su “paisano” el egabrense Don José Benitez Cubero.
Es aquí donde hay que hacer un punto y seguido, pues la ganadería de Benitez Cubero, es la matriz de las vacadas de Hidalgo Barquero de nuestros días.

11/11/2009

CUANDO EL RIO SUENA, AGUA LLEVA

Suben Guadalquivir arriba rumores del cartel inaugural de la temporada en la Real Maestranza sevillana. Desvelado recientemente el acercamiento del mesias JT y la empresa hispalense, el de Galapagar se presupone fijo en el cartel del Domingo de Resurrección. El tema es conocer sus acompañantes rumoreandose que los mismos serán Morante de la Puebla y un tercero que saldrá de la dupla José María Manzanares y Daniel Luque. Sobre los toros a lidiar, estando 'Pepe Tommi' acartelado, lo más normal es que pertenezcan a la ganadería de Núñez del Cuvillo. Esto es lo que se habla, ahora solo hace falta que el tiempo, que todo lo consolida, nos diga si este rumor es de verdad la antesala de la noticia.

11/10/2009

PREMIOS PARA JOSE MARIA TEJERO Y GALLO CHICO



Sabido es por todos, que nuestra amada fiesta, es una fiesta de contrastes. Esto la hace única e irrepetible, por ello todo lo que en ella ocurre está revestido de grandeza y verdad. De la gloria se puede pasar a la tragedia, y de ésta última se puede pasar a la primera. Por ello nos alegra sobremanera que el torero cordobés José María Tejero, a las ordenes de Enrique Ponce, quien sufrió durante la pasada feria de Albacete un lamentable percance, sea ahora noticia por haber sido reconocido “Andaluz del Año” por la Casa de Andalucía de Teruel, por su intachable trayectoria profesional. El gran subalterno cordobés recogió el premio de manos del alcalde de la capital turolense, el pasado día 7 del corriente mes, en una cena de gala, celebrada en el salón de actos que tal entidad posee en la bella capital aragonesa. Igualmente en el transcurso de citada cena, José María, recogió otro premio destinado a su hermano Fernando, actor de gran éxito en nuestras pantallas. Antonio, José María y Fernando Tejero, tres hermanos que pasean con orgullo el nombre de Córdoba y hacen gala de su cordobesismo allá por donde van.
En otro orden de cosas, el poderdante de José María Tejero, el novillero cordobés Andrés Jiménez “Gallo Chico”, recogió en el día de ayer, 9 de noviembre, del premio que anualmente otorga la Tertulia Taurina “Tercio de Quites”. Este galardón instituido para premiar al novillero sin picadores triunfador en la feria de mayo cordobesa, consiste en un capote de brega. José María Tejero se encuentra planificando la próxima campaña del novillero cordobés, teniendo ya cerradas algunas fechas en plazas del norte de España. Igualmente “Gallo Chico” viajará en fechas próximas a tierras aztecas donde está previsto que actúe en plazas mexicanas, donde José María le está cerrando algunas fechas. Suerte al joven novillero cordobés, quien con su personalidad ha ilusionado a la afición cordobesa.

11/03/2009

LOS RELATOS DE RAFAEL EL VAQUERO. El toro del Conde.


Este año el otoño se está haciendo de rogar. A las alturas que estamos y todavía andamos con mangas de camisa. Luego ocurrirá lo de siempre, que el invierno nos sorprenderá de repente. Mientras llega o no llega, la vida para nuestro amigo Rafael, viene siendo igual. Me lo encuentro cuando voy camino de casa y él se dispone a tomarse su copita de mediodía. Sin perder jamás su apostura, Rafael camina despacio, con mucha parsimonia. Un pantalón de mil rayas, precisamente planchado por su sobrina Lola, su camisa blanca y una chaqueta finca de color azul marino, le da cierto aire aristocrático. Luego sus botines de piel y su gorrilla campera le delatan, pero no le restan un ápice a su señorío.
- Rafael buenas tardes, a tomar una copita, ¿no?
- Hombre amigo, justamente voy a la taberna. Si no tiene usted mucha prisa le convido.
- Pues Rafael, hoy va a ser el día. Le acompaño y charlamos un ratito que hoy se me han antojado unos boquerones fritos, así que el ‘tapeo’ corre de mi cuenta.
Entramos y nos sentamos en una mesa apartados del bullicio que suelen tener las tabernas a mediodía. Pedimos un par de vasos de fino. Yo lo pido frío. Rafael, como siempre del tiempo, o sea a temperatura ambiente. Se queja Rafael del tiempo, de lo que está tardando este año en llegar las lluvias y el fresco.
- Este calor este año se está ya poniendo ‘pesao’. Otros años ha pasao igual, pero éste, la cosa se pasa ya de castaño oscuro.
- Es verdad Rafael, aún recuerdo el día de los Santos de 1984 que aunque llovió un poco por la mañana, por la tarde apretó el calor de lo lindo.
- Ese día hubo una novillá por la mañana. Si no recuerdo mal se presentó con picadores Rafael Gago y cortó cuatro orejas si la memoria no me falla.
- Efectivamente con ganado de Buendía que salió buenísimo.
- Eso de ‘santacoloma’ no fallaba, al igual que lo del Conde.
Aunque se a que Conde se refiere Rafael, no dudo en hacerme el tonto para ver si me cuenta alguna historia de las suyas.
- ¿A que conde se refiere usted Rafael?
- A que conde va a ser, al de la Corte. Uno de los mejores ganaderos de España, por no decir el mejor.
- Es verdad Rafael, no había caído.
- Pues no caer en eso y en un aficionao de su calidá es pecao mortal.
- Rafael, se me había ido el santo al cielo. Seguro que recuerda alguna anécdota de algún toro relacionado con el Conde de la Corte.
- Claro, no me voy yo a acordar del toro “Treintaydos”. Vaya día de difuntos que nos hizo pasar, por un momento nos hizo temer lo peor.
- Cuente, Rafael, cuente.
Le digo al camarero que nos rellene los catavinos y que nos traiga medía ración de boquerones en adobo. Rafael bebe un sorbo de forma suave y comienza su historia.
- Hubo una época que la ganadería del Conde de la Corte estaba en tan buen momento, que raro era el ganadero que no le compraba un semental con el objeto de mejorar lo que ya tenia en su casa. En la mayoría de las cosas el toro ligaba, solo hubo en la historia un toro del Conde que dio mal. El toro que Arranz le compró a buen precio. Ese fue el único que no hizo nada bueno en la ganadería.
- Es cierto Rafael, la ganadería de Arranz la hizo el famoso “Filibustero” de Graciliano Pérez Tabernero, el del Conde fue un fiasco.
- Bueno, al lío. Trabajaba yo de vaquero en una ganadería que por discreción me voy a callar. El ganadero estaba deseoso de padrear sus vacas con un toro del Conde de la Corte, pero ni tenia dineros ni influencia alguna para conseguirlo.
- Es verdad Rafael, si había demanda el conde tenía que pedir muy buenos dineros, y eso obviamente eso no estaba al alcance de todos.
- Efectivamente. Mi jefe se las ingenio y a base de insistir mucho a su intimo amigo el Gobernador Civil, logró que otro ganadero amigo común de ambos, y que años antes le había comprado al Conde un toro, se lo emprestase para una cubrición.
- Tráfico de influencias Rafael.
- Claro, para eso se tenían conocimientos muy importantes. El caso es que aquello tenía que llevarse mu en secreto. A nadie le interesaba que el negocio saliera a la luz. Ni a mi jefe, ni al ganadero que prestaba el toro, ni al mismísimo Conde. Total que el día que estaba previsto que el toro llegara a la finca, todos estábamos advertidos que todas las labores tenían que llevarse de una forma discreta, por lo que preparamos un cerrado que no se utilizaba y que estaba a la espalda del cortijo. Tan escondio estaba ese cerrado que únicamente se podía entrar atravesando el cortijo, por eso no se utilizaba.
- En fin Rafael que todo fue como una película de espías.
- Efectivamente. El toro cuando llego era un dije. Fino de cabos, mu bien hecho, rematado y con el aparato que tienen por delante los del Conde. Aquello no era cuna, era una cama de matrimonio. Pues cuando el animal entro a su nueva casa le esperaban en el cerrado tres bueyes que dispusimos para que no se encontrase solo.
- ¿Qué bueyes se utilizaban Rafael?
- En esa casa había una parada de bueyes berrendos en colorao que era la envidia de la comarca. Es más incluso de fuera de la provincia. Bueno, pues tres de ellos se pusieron en el cerrao para no tener a la joya sola.
Rafael para de hablar, cogé un boquerón se lo echa a la boca y lo saborea, rematando con un sorbo de fino de montilla moriles.
- Todo no va a se hablar Salvador.
Reímos los dos con ganas. Rafael es un buen interlocutor y sus charlas son siempre amenas y distraídas.
- Se me ha olvidao decirte, que el toro llego a casa el día de los Santos que ese año cayo en sábado, y eso significaba que los seis hijos de mi señor jefe estaban por el cortijo haciendo lo que suelen hacer los chicos, jugar, enredar y hacer de cuando en cuando alguna travesura.
- Cuando hay mucho niño, ya se sabe, y más seis ¿no Rafael?
- Estos eran los seis de rabo lagartija, los varones que eran cuatro no paraban de pensar con esas cabezas, las niñas eran más nobles, pero como los hermanos les hicieran algo, con el llanto sacaban de quicio al más pintao. Precisamente uno de los niños fue el que al día siguiente nos dio el susto del siglo, bueno el niño y el toro. Vaya mal rato.
- ¿Qué fue lo que paso Rafael? Vamos que me tiene impaciente.
- Pues el toro dio la noche, no hacia na más de reburdear y quejarse. Seguramente olería a las hembras y muchos toros ya por estas fechas se ponen con el celo mu pesaos. Bueno, por la mañana preparamos los caballos, el ganadero, el mayoral, los cuatro niños varones y yo, nos dispusimos a ver las vacas para tratar de preparar un lote para el nuevo inquilino. En el cerrado de las hembras, Fernandito le dio a su hermano Pepe un garrochazo sin querer queriendo y se lío el conflicto. Al final el agresor que podría tener siete años huyo ante la riña del padre y se nos perdió de vista. Una vez más o menos visto el lote que se podría preparar el toro, nos dispusimos a volver para almorzar.
Rafael calla y vuelve a tomar un sorbo de vino. Sonríe y masculla: ‘mardito niño’. Intuyo entonces que fue Fernandito, el hijo del ganadero, el protagonista junto al toro del Conde de la Corte de la historia.
- Bueno pues al llegar a la casa, vimos que el niño no había llegado. Conociéndolo pensamos que se habría entretenido por el campo con el caballo y que estaría haciendo de las suyas. Quizás hasta preparando la venganza a su hermano por el palo que le dio con la garrocha. El caso es que llego la hora de la comida y el joio niño no aparecía por ningún lao. Desde media mañana hasta las tres y cuarto que eran, había transcurrido mucho tiempo sin que el niño diese señales de vida. Los críos se solían perder de cuando en cuando, pero cuatro horas era mucho tiempo para que un niño de su edad estuviese solo en el campo.
- ¿Qué paso Rafael? ¿Dónde estaba el chaval?
- Salimos de nuevo a caballo y estuvimos viendo por donde solían jugar los críos, pero no dábamos con él. En mitad de la búsqueda y al mirar desde un cerrete, me di cuenta que los tres bueyes que estaban con el toro del Conde, se encontraban fuera del cerrao. Alguien les había abierto el portil, pero era imposible pues tenían que haberse visto atravesar el cortijo. Nos encaminamos hacia donde estaban y el mayoral vio como parte del cercao estaba echao abajo y que el toro tampoco estaba dentro. Imagínese el mal rato. Se había perdido un niño y un toro que en teoría no debería de estar allí nunca también. Al estar intentando reparar el desaguisado oímos en la lejanía la voz de Fernandito gritar: auxilio, socorro. Dimos un salto a los caballos y cual fue nuestra sorpresa ver a aquel maldito demonio en lo alto una encina y el toro del Conde abajo haciéndole guardia. Rápidamente le echamos los bueyes y lo apartamos de allí, cogiendo el ganadero a su hijo que lloraba como una magdalena.
- Rafael, alguna trastada del chiquillo
- Como lo sabe usted. Al volver a la casa tras la riña que le dio su padre, quiso entrar a la casa por la parte de atrás, que lindaba con el cerrao donde estaba el toro. Como él no sabia lo que había allí se extraño y se bajo del caballo. Vio al toro y el mardito crio no tuvo nada más que hacer ejercicio de tiro con el tirachinas tomando como blanco al del Conde. Al recibir el chinazo el toro arvirtió donde estaba su agresor arrancándose y llevándose los ‘alambres’ por delante. La suerte de Fernandito fue que tenía la encina cerca y gateo en ella como una centella, gracias a Dios no hubo que lamentar tragedia alguna.
- Cosas de chiquillos Rafael.
- Efectivamente Salvador, los niños son niños, Fernandito no sabía de la casta del nuevo huésped y pasó un buen susto. Bueno, nos lo hizo pasar a todos.
- ¿Y que pasó con el toro Rafael?
- Pues nada que en enero se le pusieron en ese mismo cerrado sesenta vacas viejas y contrastadas, ligando con ellas de forma inmejorable. Es más de esas crías se sacaron dos sementales. En junio cuando fue quitado de las hembras “Treintaydos” volvió a casa de su dueño como si nada hubiera pasado. Lo que si está claro es que los toros de aquel cruce cuando los veían los apoderados y toreros en los corrales, al ver lo aparatoso de las cornamentas, siempre preguntaban al mayoral o a alguno de nosotros ¿seguro que en tu casa no se ha puesto un toro del Conde? Nosotros lógicamente decíamos que no, pero por dentro nos remordía la concencia pero aquello se tenía que mantener en secreto por órdenes del jefe.
Terminamos de apurar nuestras copas. Salimos y Rafael vuelve a quejarse del clima. Los calores este año no se van. Pienso que así es mejor, mientras el tiempo sea benevolente Rafael andará de arriba para abajo, y así será más fácil que me cuente las vivencias que tuvo en sus años de vaquero de reses bravas.

11/01/2009

GAVIRA RECOGE EL PREMIO TOROCORDOBA AL TORO MAS BRAVO



En la noche de ayer se hizo entrega al ganadero gaditano Salvador Gavira, del primer premio al toro más bravo de la feria de mayo de Córdoba. Este galardón instituido por el blog taurino TOROCORDOBA (http://torocordoba.blogspot.com), que regentan nuestros queridos compañeros en la labores informativas Juan Plata y Alicia Rosado, pretende premiar cada año al toro más bravo que se lidie en la feria de mayo cordobesa. En esta primera edición y tras el fallo del jurado, este novel galardón ha recaído en el toro de nombre “NOTARIO” número 40, nacido en febrero de 2005, de capa negra y 505 kilos de peso. Dicho animal fue lidiado y estoqueado por el matador de toros Miguel Ángel Delgado, la tarde de su alternativa el pasado día 29 de mayo.
El acto que tuvo lugar en el Restaurante Maestre de La Carlota (Aldea Quintana), contó con la presencia de Rafaela Crespín, alcaldesa de La Carlota, el secretario de organización de PSOE-A, Rafael Velasco; de los matadores de toros Curro Jiménez y Miguel Ángel Delgado, del novillero Iván de Aguilera; del prestigioso cirujano Eliseo Morán; de los compañeros de la prensa taurina como Juan Antonio Jiménez (Canal Sur Radio), Alejandro Rodríguez (Revista La Montera), Rafael Cobo (Diario Córdoba) y Ladislao Rodríguez (Director de la Revista La Montera) y los empresarios taurinos Celia Jurado y Andrés Mora. Igualmente asistieron numerosos aficionados de la capital de los Califas, entre los que podemos destacar entre otros a José Luis Sánchez Cuevas, María Teresa Rodríguez y su marido Paco y del entrañable amigo Pepe Diéguez.
El ganadero premiado agradeció a los presentes el galardón y dedico unas emotivas palabras a su padre, de quien dijo, se encuentra presente en todo el trabajo que se realiza en la ganadería. También manifestó que toros así son los que dan vida y pujanza a la fiesta nacional, así como la falta de sensibilidad que tuvo el palco a la hora de premiar al toro con una postrera vuelta al ruedo.
También se tuvo una atención con el fino espada astigitano Miguel Ángel Delgado, quien recibió un recuerdo de manos de la alcaldesa de La Carlota, Rafi Crespin, agradeciendo igualmente a todos tal reconocimiento.
Posteriormente y en un ambiente distendido y cordial, se sirvió una copa de vino y unos suculentos productos de la tierra, continuando la animada tertulia hasta altas horas de la madrugada.

FOTOS: LADIS

10/29/2009

REFLEXIONES EN TORNO AL INDULTO ANDALUZ


En ocasiones me gusta escribir en frío. En caliente me puede llevar la indignación y no dejar títere con cabeza. Luego si no llevo razón, la conciencia me remuerde en exceso. Mi mal genio tiene eso. Por eso antes de hablar, o de escribir en este caso, siempre procuro contar hasta diez. Han pasado unos días desde que el pasado domingo presencie el indulto de un toro. Gratificante sobre el papel, pero la realidad fue bien distinta. El indulto vivido en la plaza de Ubrique, vino a ratificar que este premio se está convirtiendo en una gran farsa. Farsa que puede dañar más que beneficiar a la fiesta que todos queremos. Hoy el indulto se ha convertido en algo demasiado fácil y ordinario. El perdón de la vida al toro, tendría que ser cuanto menos, importante y extraordinario. Se está viendo, sobre todo en plaza de inferior categoría, como a la más mínima ocasión voces interesadas encienden la mecha e incitan al público a solicitar lo que en la mayoría de los casos no tiene razón ni defensa. Se está indultando toros por indultar. El reglamento de 1992 abrió la puerta y los profesionales, léase ganaderos poco escrupulosos, toreros ávidos de triunfos fáciles y un sector de la prensa palmera y empesebrada, han visto en el indultó una nueva forma de marketing y publicidad gratuita para todos. Unos presumen de criar toros bravos, otros de ser maestros ‘cum laude’ y los últimos aprovechan para sacar beneficio propio cantando los méritos de los primeros y los segundos.
El indulto del pasado domingo fue otro de los de al uso y abuso en nuestra región. Saltó a la arena un toro de nombre ‘Majoleto’, número 158, de pelo negro, propiedad de Jesús Janeiro Bazán y encastado en ‘cuvillo’. Muy en tipo de lo que es un toro para una plaza como Ubrique. El animal desde un principio mostró una gran fijeza, transmisión y buen son. Tomo un único puyazo, norma habitual en estos tiempos, para luego galopar en banderillas. El en tercio final tuvo calidad, tomó los muletazos con la cara abajo, humillando, con gran calidad y rebosándose en todos los muletazos. En las postrimerías de la faena hizo amago de buscar las tablas, pero su frustrado matador supo sujetarlo en el tercio, también mostró estar justo de fuerza rodando por el suelo en alguna ocasión. Animal bravito y colaborador sin más. De pronto y siempre desde el callejón, voces ‘sabias’ comenzaron a pedir el perdón de la vida para el toro. El público no sabía realmente lo que ocurría. Algunos desde el tendido, por inercia, secundaron lo solicitado desde el callejón. La presidencia, móvil en mano, tardó lo justo en sacar el pañuelo naranja. Curiosamente este pañuelo estaba muy a mano, la premura con que asomó al antepalco así lo hizo ver. Indulto concedido. La milonga se había consumado. Feliz el ganadero, radiante el torero, gozosos los comentaristas de la televisión regional y pocos más. Los sensatos protestaban. No había sido para tanto. No voy a entrar si fue de justicia o no fue. Lo que si voy a demostrar es que el indulto de Ubrique del pasado domingo no fue reglamentario.
El Reglamento Taurino de Andalucía, otra estupidez más de hoy, pues donde se ha visto que para la celebración de festejos haya una reglamentación distinta en cada región, en su artículo 60 dice textualmente lo siguiente:

1.- En las plazas de toros permanentes, exclusivamente en corridas de toros o novilladas con picadores y al objeto de preservar la raza y casta de las reses, cuando una res por sus características zootécnicas y excelente comportamiento en todas las fases de la lidia sin excepción y, especialmente en la suerte de varas, sea merecedora del indulto, podrá concederlo la Presidencia del espectáculo, de manera excepcional, cuando concurran todas las circunstancias siguientes:
a) Que sea solicitado mayoritariamente por el público.
b) Que lo solicite el diestro a quien haya correspondido la lidia de la res.
c) Que muestre su conformidad el ganadero o mayoral de la ganadería a la que pertenezca.


Hasta aquí decir que efectivamente Ubrique es plaza de toros permanente, y el espectáculo en cuestión era una corrida de toros. En cuanto a las características zootécnicas, decir que ‘Majoleto’ es un toro bien hecho y bien construido, pero ojo, para una plaza de segunda o tercera categoría. En Sevilla, Córdoba o Málaga no hubiese pasado el reconocimiento seguramente. El comportamiento fue excelente en el segundo y tercer tercio, por lo tanto no fue un toro completo ni excepcional. En la suerte de varas hizo una pelea pobre, por no decir que ni siquiera hizo pelea. El indulto no fue solicitado mayoritariamente por el público. Su matador tampoco lo hizo, solo cuando el callejón gritaba al montar el estoque, miraba con cara de tonto al palco. El asesor llamó telefónicamente vía móvil a alguien, o lo llamaron, si Jesús Janeiro fue el interlocutor se cumplió este punto. Pero aquí hay que hacerse otra pregunta. Si al ganadero le gustaba tanto el toro ¿porqué no lo tentó en su casa?
Prosigamos pues con lo reglamentado:

2. Ordenado por el Presidente o Presidenta del espectáculo el indulto mediante la exhibición del pañuelo naranja, se procederá, sin más, a la devolución de la res a los corrales para proceder a su cura y regreso a la ganadería.

El presidente sacó rápidamente el pañuelo naranja que como ha quedado dicho, estaba muy a mano. El espada siguió toreando y simuló la suerte de matar. Se incumplió en esta ocasión nuevamente el reglamento.

3. Concedido el indulto a la res, si el diestro fuera premiado con la concesión de una o de las dos orejas o, excepcionalmente, del rabo, se simulará la entrega de dichos trofeos. Automáticamente, la concesión del indulto supondrá la vuelta al ruedo del ganadero o su mayoral.

Nueva pasada por el forro de aquello del reglamento vigente. Sorpresivamente al girarme para mirar la presidencia, vi con sorpresa tres pañuelos blancos otorgando los máximos trofeos. Si fue escaso el público que solicitó el indulto, menos aún fueron los que solicitaron trofeos algunos para el lidiador. Pero éste paseó las dos orejas y el rabo como si hubiesen sido concedidos por aclamación popular. A pesar de lo que dice este punto, ni el ganadero ni su mayoral dieron la vuelta al ruedo. El ganadero lo hizo a la muerte del quinto a invitación del espada de turno.

4. Cuando se hubiera indultado una res, el ganadero deberá reintegrar al empresario la cantidad estipulada contractualmente.

En este punto no vamos a entrar. No habría problema de seguro entre ganadero y empresa, debida a la relación profesional existente entre ambas partes.

5. Queda prohibido conceder el indulto en plazas no permanentes o portátiles, así como en festivales taurinos u otros espectáculos distintos a los previstos en el apartado primero. Los Presidentes o Presidentas del espectáculo que incumplan estas prohibiciones o las condiciones reglamentarias para otorgar el indulto, podrán ser declarados no aptos para tal función por la Dirección General competente en materia de espectáculos taurinos, previa audiencia del interesado.

Sobre este punto y visto lo ocurrido solo queda solicitar a la directora general de Juegos y Espectáculos de la Junta de Andalucía, Doña Macarena Bazán, el declarar no apto al presidente de la corrida de Ubrique por incumplimiento del reglamento en los puntos que anteriormente hemos visto. Si se actuase de esta manera, otro gallo nos cantaría. Ya los presidentes con afán de notoriedad y protagonismo, se lo pensarían más a la hora de atropellar lo reglamentado.
Comentario aparte merecen todos los palmeros y provocadores que incitan todo esto. Están engañando al que sustenta la fiesta, o sea, al público. De paso están tirando piedras sobre sí mismos. Sea como sea, decir que el indulto tal y como está legislado es positivo, ahora solo hace falta que todo se cumpla tal y como está escrito. Si así fuese, ganaríamos todos. La fiesta integra y sin manipulaciones sobre todo.

FOTO: "Majoleto" de Jesús Janeiro, indultado en Ubrique el 25 de octubre de 2009.

10/21/2009

ALVENTUS, SANTUARIO DEL TORO DE LIDIA







Sin recurrir al tópico, podemos afirmar que la península ibérica es una enorme piel de toro. En ella, paradójicamente, se cría uno de los anímales más misteriosos y enigmáticos de la creación. El toro bravo. En el territorio peninsular el toro bravo es un tótem sagrado al que se rinde culto desde su nacimiento, hasta su muerte en el ruedo. Animal que ha perdurado únicamente en la vieja Iberia gracias al rito ancestral de la tauromaquia. Por esto, podemos afirmar sin equivocarnos, que el toro bravo es patrimonio de todos nosotros, ya seamos o no, amantes o detractores del atávico ceremonial tauromáquico. Y no es solo el toro. También la tierra donde habita. Repartidos por toda la geografía se encuentran lugares donde se cría el toro desde más allá de los tiempos. Lugares al igual que el toro, rodeados de enigma y misterio. La baja Andalucía es tierra de toros. Mitológicamente se sitúan en ella, los pastos donde pacía el rebaño de bueyes y vacas rojas de Gerión. En uno de sus doce trabajos, Hércules atraviesa el punto donde el Mediterráneo se une al Atlántico para llegar a la isla de Eretia. Una vez allí y tras vencer a Gerión, Hércules se lleva la piara de ganado hasta que Hera los disperso con una plaga de tábanos. La mitología griega ya sitúa el solar del toro en muy cerca de nosotros.
Justo donde el río Guadalquivir muere y entrega su alma al dios océano, el Atlántico, existen unas tierras que bien pudieron ser a las que menciona la épica vida de Hércules. Tierras que un Guadalquivir que se resiste a morir riega con sus aguas y llena de vida. Un pasto marismeño ha servido desde tiempo inmemorial al dios toro como alimento. Por ello estas tierras siempre ha sido un solar del campo bravo. Más que un solar, un santuario. Nos estamos refiriendo a la mítica finca de “Alventus” en el término municipal de Trebujena. Desde muy antiguo sus tierras acogieron al toro. Se tiene constancia que a final del siglo XIX, los toros del sanluqueño Carlos Otaolaurruchi pastaron sus salitrosas e energéticas hierbas. Otaolaurruchi, industrial bodeguero, se hizo ganadero tras adquirir la vacada de José Orozco. Esta estaba formada por reses procedentes de la que creara el canónigo sevillano Diego Hidalgo Barquero. Como todo buen aficionado sabe, el sacerdote hispalense formó su vacada con hembras de diversas procedencias que cruzó con dos novillos berrendos adquiridos a la testamentaria del ganadero utrerano Vicente José Vázquez. Con el paso del tiempo esos toros pastueños pero bravos llegaron a “Alventus”. Carlos Otaolaurruchi elevó la ganadería al máximo, tanto que Rafael Guerra Bejarano, “Guerrita” en los carteles, se convirtió en un asiduo matador de toros de esta ganadería. Época dorada como atestigua una losa de frio mármol que indica como en aquella época, el rey Alfonso XIII se inició en las labores de acoso y derribo en las tierras marismeñas de “Alventus”. Con el fin de la hegemonía de “Guerrita” la ganadería de Otaolaurruchi inicia su declive. Los públicos querían acabar con todo lo que tuviera aroma al segundo Califa de Córdoba. Otaolaurruchi vende sus vacas y toros, pero “Alventus” siguió siendo bastión del toro de lidia, volviendo a vivir una nueva etapa dorada cuando su propietario, Álvaro Dávila y Agreda, IX marqués de Villamarta, se hace criador de reses bravas. El marqués de Villamarta formó su torada con vacas de Murube, Urcola, Medina Garvey y sementales de Parladé. Posteriormente se añadieron reses del Conde de Santa Coloma. Con esta amalgama de sangres el marqués creó un toro bravo que le dio notoriedad y fama. Tanta fama que José Gómez “Gallito” y Juan Belmonte, viajaban por barco desde Sevilla, Guadalquivir abajo para tentar en “Alventus”.
“Alventus” con su gran extensión permitió que otros ganaderos entrasen en él como arrendatarios de pastos. Unos de estos ganaderos fueron la familia Núñez. La aventura ganadera comienza cuando los hermanos Miguel y José Núñez Camacho a vacas adquiridas directamente a Villamarta, agregan parte de la ganadería que adquirieron a Apolinar Arenillas Bueno y Rafael Corona Tresgallo, de Huelva y que procedía de la parte que correspondió a Dolores Gallardo Santos de la de su padre Ramón Gallardo González. Curiosamente estas reses de Gallardo estaban emparentadas con las que tuviera Otaolaurruchi, pues ambas compartían el mismo origen de Hidalgo Barquero, si bien Ramón Gallardo refrescó con reses de Marceliano Rodríguez. Los Núñez Camacho terminaron de configurar su ganadería con otras cabezas procedentes de José Belmonte de igual origen que las anteriores de Gallardo y otras de Juan José Cruz Sepulveda que a su vez había adquirido a Benítez Cubero. Uno de los nietos de José Núñez Guerra, José Núñez Núñez gran garrochista y rejoneador que llegó a compartir noblemente en labores de acoso y derribo con el mismo Álvaro Domecq y Díez, nos relata minuciosamente como a las vacas “villamartas”, se le agregaron las del hierro de Lolita Gallardo y como él mismo traslado desde el “Cortijo de San Andrés”, donde pastaba parte de la vacada de Curro Chica, cuarenta y nueve vacas y un toro de nombre “Guindaleto” de pura estirpe “veragua-braganza” que terminaron de configurar la ganadería de los Núñez de Alventus, quienes anunciaron en los carteles a nombre de Herederos de José Núñez Guerra. Pronto los ganados de “Alventus” alcanzan notoriedad y renombre. Los berrendos de Gallardo, los calceteros y coleteros de Villamarta y los jaboneros de Curro Chica, han sido buenos mimbres para hacer un buen cesto. El hierro del círculo y la divisa blanca, morada y verde, son lidiados con éxito estimable en todas las plazas del país. Es la época dorada de la nueva ganadería. Mas de mil vacas de vientre pastan en la finca.
Llegado este punto quiero hacer un paréntesis. En mi visita a “Alventus” conocí a José Núñez Núñez. Un hombre que ha vivido por y para el campo. A sus muchos años conserva una cabeza despierta y privilegiada. Con la ilusión de un chiquillo me fue contando toda la génesis de la ganadería familiar. Como trasladó por las cañadas reales el ganado adquirido hasta “Alventus”. Sus faenas de acoso y derribo compartiendo collera con Alvaro Domecq y Diez, quien no consentía acosar en “Alventus” si José no abría el tentadero. De su aventura como rejoneador, breve pero intensa y donde llego a conseguir un año la oreja de plata de Málaga. José o Joselito, como le gusta que le llamen, es una institución en el campo bravo. Para sentir el toro no hace falta vestir de corto, ni tocarse un sombrero de ala ancha, ni tener tampoco un apellido ilustre. Para sentir el toro, hace falta vivir con pasión, despertarse al alborear y acostarse cuando la noche le gana la guerra al sol. No tener días de fiesta y amar al toro sobre todas las cosas. Así vive todavía José. Por y para el campo bravo. Apasionado del toreo serio y asolerado de Rafael Ortega de quien guarda un simpático recuerdo. Rafael Ortega le llevó un chiquillo a “Alventus” que con el tiempo llegaría a reinar en España con el nombre de Juan Carlos I.
Proseguimos con el relato. La familia Núñez adquiere al marqués de Villamarta la finca “Alventus”. Son numerosas las vicisitudes que pasan para mantenerla. Son años malos. Las expropiaciones de tierras para el control del rio amenazan una y otra vez. La familia invierte una fortuna en diques y esclusas. Al final “Alventus” con mucho sacrificio continua siendo propiedad de los Núñez. Las cabezas ya no son tantas, pero la pasión por el ganado de lidia no mengua. También “Alventus” ha sido inmortalizado en las pantallas, el célebre cineasta estadounidense Steven Spielberg rodó en 1987 la película “El Imperio del Sol” en las marismas de la legendaria finca.
Hoy las nuevas generaciones velan porque “Alventus” sean solar del toro bravo. Hasta cinco piales distintos lucen hoy los toros que se crían en “Alventus”.
Núñez Alventus, propiedad de José Núñez Núñez y representado por su hijo Miguel Núñez. José Núñez es también padre de José y de Salvador Núñez, este último enrolado en la cuadrilla de Julián López “El Juli”. Está ganadería ha sido refrescada con reses de El Torero y de Torrealta.
La parte que corresponde a Antonio Núñez es representada por su hijo Antonio Núñez Requejo, picador hoy a las órdenes de Juan José Padilla y ha sido refrescada con sangre de Maribel Ibarra.
Juana Núñez Caro y hermanas, representada por María Dolores Núñez Caro y encastada en el ganado tradicional en la casa.
Herederos de José Núñez Guerra, propiedad de José y Miguel Núñez Cabral. Esta posee la mayor parte en pureza de lo antiguo procedente de “veragua-braganza” de Curro Chica. Tanto que el mexicano José Chafik en su aventura ganadera española y en un intento de recrear el cruce que dio lugar al encaste “vega-villar” o “patasblancas” se llevó de “Alventus” un buen número de vacas que cruzo con sementales saltillos-santacoloma de su hierro de San Martín. José Núñez Cabral nos manifestó que tanto él como su hermano Miguel, se van a centrar en trabajar para la recuperación del encaste “veragua-braganza”, hoy prácticamente extinguido y del que queda algún rescoldo en “Alventus” y en la ganadería sevillana de Julio de la Puerta. Ojala los hermanos Núñez Cabral sean capaces de poner este encaste donde en su día lo pusiera el jerezano Francisco Chica Navarro. En un cerrado junto al cortijo esta una de las joyas de la casa. Un viejo semental de esta sangre. De pelo jabonero y por el que Chafik llego a ofrecer un buen dinero. Los Núñez lo conservaron a pesar de tan suculenta oferta y hoy el animal vive sus últimos días en la placidez de la marisma.
Y la de Miguel y Francisco Núñez Núñez que es representada por José Manuel Nuñez Caballero y su hermano Francisco. La sangre imperante es la antigua de la casa, predominando mucho el encaste “villamarta”.
“Alventus” paraíso natural. Tierra rica pero indómita. Santuario del toro de lidía. Pasado, presente y futuro de la ganadería brava.

Fotos: De izquierda a derecha: 1.- El autor con José Núñez Cabral. 2.- Portada del cortijo. 3.- Placa conmemorativa visita de Alfonso XIII. 4.- José Núñez y un servidor.- 5.- Vaca "veragua-braganza" en la marisma. 6.- Semental "veragua-braganza".

10/18/2009

SEÑOR, HAGA UNA REVERENCIA QUE HA LLEGADO UN TORERO. Firma invitada: Ana Isabel Gallardo Infante. "Ana Infante"



SEÑOR, HAGA UNA REVERENCIA QUE HA LLEGADO UN TORERO.
Les voy a contar una historia, los genios se merecen que se les dedique palabras y letras entrelazadas, de literatura y de pasión…
Lo qué es la vida, un día cualquiera , en los que el destino y Dios juegan su magnífica partida…Un cuerpo, y digo mi cuerpo, porque mi mente no estaba, se presentó con la timidez clásica de la infancia, en la finca perteneciente a una de las cunas con más solera taurinas, sin duda mi mejor paseíllo…
Afortunado el que posee alas de corcel, en una casa con historia, con joyas llenas de vida, con una gran señora como ama y Tellus, diosa romana de la tierra, una gran belleza de ninfa única, acompañada de un hombre que pertenece a la historia del pueblo taurino español, él tuvo la suerte de nacer y criarse en los senos de tal Venus… y en las rodillas de tal fémina y envejecida dorada armadura torera.
Como les decía, vi a ese joven, por su forma de andar y ataviarse el pelo, me recordó a los toreros de época, a aquellos que dan su vida a cambio del reconocimiento, del placer amoroso de torear, de templar, de sentir el danzar vivo de un toro rodeando su atípico tutú de seda bordado, del hacer sonar un pasodoble silencioso sólo con mirar al cielo, de escuchar al unísono la admiración del respetable.
Mis ojos no se cansaban de observarlo, auténtica admiración por esa mirada de fragilidad, de triunfo, de ambición, sólo esa fuerza la tiene un genio…
He tenido la suerte de disfrutar de su toreo en ocasiones, y ahí es cuando se produjo el eclipse, es bonito que un torero enamore a otro con su muleta, con su andar, con su mirada en un callejón, con su sensibilidad, con su cadencia, con su romance de valentía…
Gran maestro, rodeado de pequeños astros, sin luz, que intentan anularle con sus sombras, pero no saben que él es un Apolo, el Dios de las artes y de la luz, que en su damajuana lleva la pócima de las figuras del toreo.
Quizás en su alrededor, no apuesten por Palomo Danko, un hombre con ese corazón es propenso a que le nazcan envidias y no pase desapercibido, yo creo en él señores, y crean ustedes, no lo comparen, cada uno tenemos nuestra personalidad, simplemente mírenle con las perspectivas de un torero futuro de época, de un torero que les enamorará con su artística sombra, con su mirada traviesa, con su empaque, con su peculiar compás y con su don conquistador de gentes. Les hará olvidar por un momento donde están, haciéndoles creer que se encuentran entre bosques de almiares, ululando el viento entre las hojas de los árboles, simulando un paraíso de escultura viva entre toro y torero.
La vida nos cambia cuando se produce ese primer encuentro, ese enlazamiento de miradas en un patio de cuadrillas, esa propería curtida de cuero de su esportón llena de hechizo…
Cuando da libertad a sus sueños, hace que nos invada la gloria infinita de los grandes del toreo, de una estrella…cuando a nuestros días de rutina y monotonía, les regala un arco iris de un solo color cada día… de un vestido encerrado en cristal cosido con bellos recuerdos.
Cuando los breves minutos antónimamente los metamorfea en eternos y te concede dosis de alegría como antídoto a tu tristeza…y te das cuenta que vivir sólo por eso, merece la pena existir.
Desde mi corazón torero, reflexionando sobre el camino que uno recorre, te das cuenta que el amor o amar es una fuerza paranormal, sobrenatural quizás, como hace él desde el albero que parezca.
Por un momento, sitúense en el interior de su corazón, en su latido, y díganme si en algún momento de sus vidas no han sentido lo qué es amar, como ama él a su franela, a su locura cuerda, a su templada capa, a la muerte de su espada…
Amar es extrañar en cada momento, igual que él extraña su boceto de colores toreros, igual que él añora el tacto de su colorada tela, arracimada de temple, es no querer despedirse, es pensar en los momentos compartidos en la distancia, y que una lágrima roce su mejilla…
Amar es no irse enojado en dulces sueños, es sólo sentir la cercanía de su piel zaína con solo el silencio sonoro de su voz, amar es compartir y querer volver a empezar cuando pasa el tiempo…como él hizo después de su corta retirada.
Amar es querer que la vida sea eterna como lo que sentimos adentro, es querer que aún después de la muerte, aún después de los tiempos, nuestras manos y nuestras almas sigan estando juntas… y sigamos siendo como él, a su lado toreros.
Comenzarán los historiadores escribiendo su leyenda como el nacimiento de un Poseidón, dios del mar, pero terminarán, nombrándole Heracles, como héroe divinizado del toreo de nuestra época, con derecho a ser una gran novela.

Ana Isabel Gallardo Infante forma parte de la redacción del periodico digital "El Imparcial" y también matadora de novillos-toros bajo el nombre artístico de Ana Infante.

TOROS PARA EL CIERRE DE CAMPAÑA DE JOSE LUIS MORENO


Gracias al blog de Manolo Herrera, http://enelalbero.blogspot.com/, podemos ver los toros que se lidiaran en la corrida del próximo domingo en Ubrique. En la misma el matador de toros cordobés José Luis Moreno, pondrá fin a una corta pero importante campaña.

Las fotos de los toros están realizadas por Carmelo García.

10/10/2009

MONTORO, BROCHE DE ORO


Aunque Pozoblanco sea, por el trágico suceso acaecido ahora veinticinco años, la plaza más mediática de la provincia de Córdoba, es Montoro donde se pone el broche a la temporada taurina cordobesa.
Este fin de semana y con motivo de la feria en honor a Nuestra Señora del Rosario, Montoro celebra un año más su feria taurina. Como siempre con unos carteles con gran atractivo. La empresa que comanda Andrés Mora, uno de los últimos románticos, tiene por norma cerrar unas combinaciones interesantes, tanto para el aficionado como para el espectador ocasional. Por este motivo se debe de acudir a la plaza. A disfrutar de nuestra fiesta más nuestra y a vivir con pasión lo que ocurra en el ruedo. Es triste que una empresa modesta, no vea reflejado en los tendidos su esfuerzo y dedicación. Eso es otro motivo de acudir a la plaza.
En esta edición se han cerrado dos combinaciones con muchos alicientes. Hoy una novillada con ganado de los hermanos Tornay, para el fino novillero cordobés Israel de Córdoba, que esta tarde cuenta con una nueva oportunidad para mostrar de verdad su capacidad. Solo hace falta que no le venzan los complejos y dé el paso adelante que todos le esperamos. Por otro lado debuta con picadores la nueva promesa del toreo cordobés ‘Gallo Chico’. Tras una espectacular campaña su mentor, José María Tejero, ha decidido que le vea la cara al utrero ante las perspectivas que le presenta una más que posible campaña mexicana. Cierra cartel otra joven promesa, El Zorro. Otro que viene arreando. Estoqueara dos erales que permitirán ver sus evoluciones y sus credenciales de cara a la temporada que viene.
Mañana el gran día. Corrida de toros que ya en el papel era de postín. La caída del cartel de El Cid, era un contratiempo, pero todo se ha resuelto favorablemente para que sea José Luis Moreno el sustituto. Con ello el cartel ha quedado superiormente rematado para los gustos de Córdoba y los cordobeses. Se habla de rivalidad, pero más que rivalidad, será un duelo de colosos en el albero. Finito y Moreno, o Moreno y Finito. Poder, gusto, torería, mando, arte. Que más se puede pedir. El Fandi no será convidado de piedra. Seguro que si los criados en el campo charro por los hermanos García Jiménez no fallan, la tarde puede ser de las que hacen época.
Por todo esto, todos a Montoro. La ocasión lo merece con creces.

10/08/2009

JOSE LUIS MORENO TOREARA EL DOMINGO EN MONTORO

El próximo domingo el matador de toros cordobés José Luis Moreno, actuará en la corrida de toros que se celebrará con motivo de la Feria de Nuestra Señora del Rosario en Montoro. Moreno, que tras una brillante temporada, sustituirá a El Cid que hace unas fechas decidió dar por concluida su temporada. Por tanto el cartel queda de la siguiente manera:

Seis toros de Hermanos García Jiménez, para

Juan Serrano "FINITO DE CORDOBA"
JOSE LUIS MORENO
David Fandila "EL FANDI".

La corrida dará comienzo a las 17'45.

LOS RELATOS DE RAFAEL EL VAQUERO. El jabonero


Durante el verano he echado en falta al viejo Rafael. Ni rastro de él. Ni paseando por las calles de Córdoba, ni en su habitual taberna a mediodía, ni en la céntrica heladería donde gusta degustar su tradicional helado de ‘mantecao’. Entre unas cosas y otras tampoco me dio por preguntar por él a la gente con la que trata. Lo cierto es que la ausencia de Rafael se extraña bastante. Sus dichos, sus salidas, sus entradas y como no sus habituales vivencias en el campo bravo.
Una tarde de final de septiembre cuando regresaba a toda prisa a casa y al pasar por el corazón de la plaza de las Tendillas cordobesa, me encuentro a Rafael. Sin prisa, despacio y con su habitual garbo torero.

- Rafael, buenas tardes. ¿Dónde camina usted? ¿Ha estado muy perdido todo el verano.
- Pues la verdá es que sí. Los sobrinos me han tenido retirado de Córdoba. El Manué me ha llevado a su chalé de la sierra y luego con mi sobrina Lola me he pegao un mesesito en la playa. No me puedo quejar, se portan bien conmigo.
- Bueno Rafael, a ver cuando echamos un rato en la taberna que tengo ganas de hablar de toros con usted.
- Más ganas tengo yo. Todo el verano sin departir de toros es mucho tiempo. A ver si me lleva al campo, que falta me hace.
- Pues precisamente mañana voy a la ganadería de unos amigos a ver embarcar una corrida. Déjeme que llame a su sobrina Lola y si ella está conforme mañana le recojo en su casa temprano y se viene usted conmigo.

Rafael me dice el teléfono de su sobrina y tras una breve conversación con ella, quedo en recoger a Rafael a las siete y media de la mañana del día siguiente. Me despido de un hombre al que le brillan los ojos al saber que su sobrina me ha autorizado a llevarlo al campo. Rafael va a retornar a su hábitat más natural.
A la mañana siguiente, Rafael está preparado con una puntualidad británica. Se acomoda en el asiento del copiloto y tras santiguarse me dice que si vamos a tardar mucho. Le aclaro que como unos tres cuartos de hora. Me causa sorpresa que un hombre tan parlanchín como Rafael, a penas hable nada durante el viaje. Solo escuetos sí o no a mis preguntas. El coche le intimida bastante. Así me lo dice cuando paramos a tomar café. Los coches le espantan. Menos mal que no conduce, pues tras el cortado se toma una copa de anís seco ‘Machaquito’.
Llegamos a la ganadería. Allí saludamos a los ganaderos, a sus empleados y a los taurinos que van a embarcar la corrida. En un amplio corral los ocho toros. Bonitos y en tipo de la casa. Rafael conocedor de la complejidad de la faena, se queda quieto en el sitio donde me han dicho que se coloque. Uno a uno van pasando los toros a través de puertas y pasillos hasta terminar dentro de los cajones del camión. Los toros obedecen y causan pocos problemas. Todos menos un toro jabonero que da más trabajo de la cuenta. Muy agresivo de cabeza, bajo, musculado, ancho de pecho, corto de manos y bien rematado de los cuartos traseros. Nos despedimos de todos y retornamos viaje a Córdoba. Tengo la esperanza que Rafael con el olor a campo este más conversador durante el viaje de vuelta.

- ¿Rafael que le ha parecido la corrida?
- Mú bonita y mú bien hecha. Se nota que esta ganadería viene del Conde. La corrida es un dije. Lo que me ha gustao poco es la sosería a la hora de embarcar. Antiguamente los toros daban más guerra.
- Bueno Rafael el jabonero si ha dado mucho más trabajo.
- A ese pelo le tengo yo un poco de manía. Mire usté en 1958 entre a trabajar con Don Juan Salas. Este hombre era natural de Montilla, militar y ganadero por afición. Cuando murió Curro Chica, sus herederos hicieron con la ganadería dos lotes. Uno lo pusieron a nombre de su madre, María Navarro Rodríguez, que con el tiempo acabo en manos de Manolo Camacho y de Don Álvaro Domecq. El otro se vendió a Juan Salas Vaca.
- Siga Rafael que estas cosas de la historia del toro me apasionan.
- Por eso se las cuento, porque le saca usted mucho produrto.
- Continúe Rafael. ¿Qué paso?
- Pues ná, que me coloque con él de vaquero. Me fui hasta Los Barrios, provincia de Cádiz. La finca se llamaba “El Rincón”. Lo que compro Don Juan Salas a los herederos de Curro Chica, venía de lo antiguo de Braganza. Como usté sabe eso era puro ‘veraguas’ aunque en Portugal lo cruzaron con toros de Ibarra. Tras volver los toros a España, Curro Chica lo puso de moda y hasta el gran Manolete, mató muchas corridas.
- Ya Rafael, incluso un toro de Curro Chica cogió de gravedad a Manolete en la plaza de Alicante.
- Así es. Pues al grano, que Don Juan Salas compro aquello porque estaba en buen momento, aunque luego le duro poco pues en el año 66 vendió los derechos del hierro a Marcos Nuñez y poco a poco las vacas fueron a manos de Miguel Mateo “Miguelin”.
- Siga Rafael y que le paso que le tiene manía al pelo jabonero.
- Pues nada, manías. En la piara había muchísimo jabonero, pero mucho. Berrendos también había algunos, pero un jabonero me saco de quicio el tiempo que estuve trabajando con Salas.
- ¿Y eso Rafael?
- Pues nada que tras el primer destete que se hizo estando yo allí, un becerro de pelo jabonero le dio por esconderse en un soto. Era un caso. No había forma de sacarlo de allí. Tomo cariño al sitio y aquello era su territorio. Solo salía para comer y para colmo era arisco con el resto de sus hermanos. Solo permitía a un berrendito aparejao en negro acercarse al refugio. Mientras fue chico no había problema. Lo malo es cuando fue creciendo.
- ¿Qué pasaba Rafael?
- Pues ná que el becerro dejó de serlo. Ya de eral apuntaba buen tipo y de utrero tenía un remate propio de un toro. Un mes de mayo la hermana del mayoral fue con unas amigas a bañarse al arroyo, pues no veas la que lio el “Violeto” que así se llamaba el bicho. Las chiquillas acudieron a refrescarse y justo cuando salían del baño, el torete que andaba por su escondrijo se asusto y arremetió con la excursión de bañistas. La suerte fue que entre que las muchachas volvieron al agua, una toalla que voló por los aires hasiendo un quite milagroso y que los caballistas que no andábamos lejos todo quedo en un susto.
- Vaya con el jabonero, ¿verdad Rafael?
- Pues todo no es eso. El toro se embarcó para una corrida de la feria de Málaga del año 1961 y dio trabajo para embarcarlo el que no se puede hacer una idea. Se comenzó a faenar al amanecer y hasta pasado el mediodía no entro el mardito “Violeto” en el camión. Nos hizo sudar de lo lindo. Al final salió del soto engañao con el berrendo con el que se hermanó. Ni lo que los bueyes fueron incapaces de jacé, ni nosotros tampoco, lo hizo el berrendito.
- Rafael y ¿cómo salió el toro en la plaza?
- Pues como todos los que en el campo dan trabajo. Vurgar, muy vurgar y de juego regular. Se lidió en Málaga como te he dicho, el día 6 de Agosto. En el cartel Manolo Segura, Miguelín, Limeño y Diego Quesada. Alvarito Domecq rejoneo un toro de Belmonte.
- En fin Rafael ya sé porque no le gustan los jaboneros.
- Por eso. Ese toro me dio tanto trabajo que veo uno de ese pelo, me acuerdo y me pongo de mala leche.
Bueno, sin correr, aprieta a ver si llegamos a Córdoba a la hora del medio de vino fresquito.

Ahí concluyo la excursión. Al llegar a Córdoba toda la taberna celebró su vuelta. Y es que Rafael es todo un personaje de la castiza Córdoba.

10/07/2009

EVOCACION TAURINA. Firma invitada: Manuel Moreno Valero



EVOCACION TAURINA

Queremos traer una reseña de dos acontecimientos acaecidos durante el presente año y que tienen repercusión local. Se trata de la muertes de dos celebridades en el planeta de los toros y que en su día actuaron en el Coso de Los Llanos.

Conchita Cintrón:

En la mañana del día 17 de febrero de 2009, fallecía Conchita Cintrón en su domicilio de Altabireche (Lisboa) a los 87 años de edad, víctima de un paro cardiaco. Había nacido en Chile y fue llamada, en el mundo de los toros, la diosa rubia. Actuó en nuestro coso taurino en una tarde memorable que queremos evocar en su recuerdo.
El festejo tuvo lugar el día: 25 de septiembre de 1945. Se lidiaron siete toros de la ganadería, Duque de Pinohermoso, uno de rejones para Conchita Cintrón y seis para: Pepe Luís Vázquez, Luís Miguel Dominguez “Dominguín” y Pepín Martín Vázquez
Luís Miguel Dominguín, vino en sustitución de Carlos Vera “Cañitas”, torero mejicano cogido fechas antes. Aunque ya habían salido los carteles, rápidamente se confeccionaron otros con la foto de Luís Miguel, que venía empujando con fuerza. Se conserva el telegrama enviado por su apoderado:”Conforme actúe Luís Miguel Dominguín corrida mañana mismas condiciones Pepe Luís. Saludos. Marcial Lalanda”.
La rejoneadora cobró 27.500 pesetas y el recibo de haberlas recibido lo firmó Amalio Cabezas; Pepe Luís, 27.150 pesetas y el recibo lo firmó Manuel Flores; Luís Miguel, cobró 27.150 y el recibo lo firmó Antonio Suárez.
Pepín Martín Vázquez cobró 150.000 pesetas por su actuación.
A la cuadrilla de la rejoneadora, Manzanares, Mella y Pradas se le asignaron 1300 pesetas y al sobresaliente, el novillero madrileño, José Alcántara, percibió 1050 pesetas.
Los siete toros del Duque de Pinohermoso costaron: seis novillos 55.000 pesetas y 5000 pesetas el novillo sobrero. El transporte de los cajones de los toros se hizo mediante ferrocarril.
Por el arrendamiento del piso de la plaza se pagaron 4.000 pesetas y la empresa de caballos, Ricardo Luque “Camará” cobró 7.250 pesetas.
Los jornales de los vaqueros y de los mansos ascendieron a 1.450 pesetas y está firmado el recibo por Juan Tejedor. El ganadero de Pinohermoso, Luciano Guardia, cobró 458 pesetas, incluido el viaje de tren. Y el otro ganadero de Pinohermoso, Manuel Sánchez, 1.145 pesetas.
Las banderillas costaron: 20 pares un total de 80 pesetas, 10 pares diversas un total de 40 pesetas y el alquiler de las banderillas de fuego 30 pesetas. Este recibo está firmado por Antonio Blancas, de Córdoba.
Los ingresos de taquilla fueron de 285.520 pesetas. Se vendieron veintinueve
palcos, a 480 pesetas; 1.021 localidades de sombra a sesenta pesetas y 3.049 localidades de sol a treinta pesetas.
Las carnes de los toros arrojaron 1.415 kilos que se vendieron a razón de diez pesetas el kilo


Manuel Capetillo

Manuel Capetillo Villaseñor nació el 15 de abril de 1926 en Guadalajara (Méjico) y murió el 5 de mayo de 2009.
Se le ha considerado como uno de los muleteros mejores en la historia del toreo. Tomó la alternativa el 24 de diciembre de 1948 en Querétaro de manos de Procuna y como testigo, Rafael Rodríguez, con toros de La Punta. Fue cogido en el sexto toro, de nombre,“Calle Baja”, atravesándole el muslo izquierdo. Confirmó en Méjico el 23 de enero de 1949 y posteriormente en Las Ventas, de Madrid, el 15 de enero de 1952, de manos de Paco Muñoz y Antonio Ordóñez, como testigo.
Su fama de torero le llevó al celuloide y a la pequeña pantalla, como cotizado galán de películas y novelas.
Manuel Capetillo actuó en Pozoblanco en la tarde del día 26 de septiembre de 1951 con toros de D. Ignacio Sánchez Sánchez , de Salamanca y le acompañaron en el cartel: Julio Aparicio y Antonio Ordóñez, este último en sustitución de José María Martorell.
Posteriormente, el día 25 de septiembre de 1994, su hijo, Guillermo Capetillo, hizo el paseíllo en Los Llanos, alternando con José Luís Galloso y Juan Mora.
Como nota hay que decir que los toreros de esta corrida, se plantaron durante el sorteo a no torear aquellos toros, pero hacia las tres de la tarde aceptaron y gustó sobremanera Juan Mora quien cortó tres orejas y salió en hombros por la puerta grande.

D. Manuel Moreno Valero es Canciller Secretario General de la Diocesis de Córdoba, Párroco de la iglesia de Nuestra Señora de Araceli y Cronista Oficial de la ciudad de Pozoblanco.

10/05/2009

PALITOS, IN MEMORIAM


El fin de semana me ha dejado un hecho triste. El viernes por la tarde Vanessa Fuentes me comunicaba el inesperado fallecimiento del novillero “Palitos”. Muchos recuerdos pasaron rápidamente por mi cabeza. Eran los años ochenta. Yo nací junto a los muros de la antigua mezquita y actual catedral cordobesa. Aunque me traslade, no muy lejos, al barrio de San Francisco, siempre me gustaba andar por mi antiguo lugar de residencia. Ya digo no estaba lejos. En entorno Mezquita-Catedral es uno de los ejes del turismo en Córdoba. En el existen muchos negocios dedicados a la venta de recuerdos o souvenirs. En uno de estos negocios era fácil ver a dos chavales que querían ser toreros. Cayetano y Manuel. Manuel y Cayetano. Cayetano era sobrino del matador de toros iliturgitano de igual nombre. A Manuel lo conocía poco. Pronto entable amistad con él. Me contó que era familia de Manolete. Obviamente en mi surgió cierto escepticismo y pensé que se estaba tirando un rentoy. Hablábamos de toros de forma frecuente y siempre coincidíamos en todo o en casi todo. No paso mucho tiempo. Mi tío Rafael López, primo hermano de mi padre que hizo sus pinitos con el apodo de “El Niño de la Golondrina”, me dijo que iba a ayudar al hijo de un novillero mexicano que entrenaba con él en su tiempo. Aquello me sonaba a chino y que mi tío Rafael entrenara con un novillero mexicano, llamado Orlando Gaona, a esperanto. Una mañana quede con mi tío y con su protegido para ir a resolver unos asuntos relacionados con el debut de este en Los Califas. La sorpresa fue mayúscula. El protegido no era otro que mi amigo Manuel. En ese momento se consolidó aún más nuestra amistad. Manuel solo pensaba en el toro. Tenía una afición desmedida. Mató con éxitos muchas novilladas sin caballos en provincias. Allí procuraba estar yo siempre. Los novillos de daban fuerte. Palizas tras palizas. Siempre estaba dolorido, incluso en una ocasión con los dos brazos en cabestrillo. Llegó el debut con picadores en la feria de septiembre de Córdoba. Estuvo bien, con buen concepto, pero lamentablemente falló con la espada. Al año siguiente se anunció en la feria de mayo cordobesa. Ahí toco la gloria. Acartelado con Paco Zurito y Antonio Manuel de la Rosa, formó un autentico alboroto con una novillada de Félix Hernández. Aquello corrió como la pólvora por Córdoba. Aquél chiquillo emparentado con Manolete, su abuelo era primo hermano del Monstruo, había revolucionado el ambiente taurino de la ciudad. Se organizo una novillada de postín tras la feria. “Palitos” volvió a pisar el ruedo califal, en esta ocasión con los hijos de Camino y Litri, con éxito. La casa Camará se hizo cargo de su carrera. Nuestra amistad seguía igual. A Manuel no se le subió el éxito a la cabeza. Incluso la última vez que toreó en Córdoba fui de los pocos que estuvo en el domicilio privado de un amigo que se lo cedió para vestirse. Aquella tarde las cosas no salieron como todos hubiésemos querido. Manuel siguió toreando, hasta que inesperadamente anunció que dejaba de torear. Pasó el tiempo. Dejamos de vernos de forma frecuente, pero cuando nos veíamos siempre salía su afición. Estuvo tentado incluso de reaparecer para tomar la alternativa. Inteligentemente desistió. Mejor.
Tristemente la hija de su mozo de espadas me anunció su repentina muerte. El toro del corazón acabó con su vida. Manuel ha muerto, pero el recuerdo de “Palitos” estará siempre vivo en la historia taurina de esta Córdoba Califal.

FOTO: Cortesía de LADIS