6/14/2015

¿Y AHORA QUÉ?



Tras el despropósito de la Feria de la Salud, hay que pensar en la regeneración de una fiesta que siempre fue viva en la ciudad.
Los festejos de promoción son una alternativa para el verano

EL cascabeleo de las mulas suena lejano, a pesar de no haber transcurrido más de quince días, perdiéndose por la puerta de arrastre de Los Califas. Atrás quedó la feria, con sus triunfos, sus fracasos, sus polémicas y sus escándalos. Una feria racional a lo que siempre tuvo Córdoba, un ciclo sensato que ha dejado, dicen, un agujero económico considerable, eso sí, amortiguado por ser la mayoría de los contratados representados por los contratantes.

Una feria en la que el toro, digan lo que digan, fracasó en toda su extensión de la palabra. Animales pobres de presentación, ayunos de casta y bravura. Toros huecos y podridos con los que el drama ancestral de la tauromaquia eterna es imposible, aunque nos quieran hacer ver que la nobleza bobalicona de ir y venir es paradigma de la bravura moderna, esa que Juan Pedro Domecq Solís bautizara como 'artista'.

La feria donde el sistema establecido, representado por un torero mediocre, desafió a la autoridad, imponiendo su criterio de forma desvergonzada y chulesca, bajo la amenaza de la retirada de sus representados si no se cedía a sus presiones. Todo un alarde de falta de respeto al toreo, a la ciudad y a la afición, que es a la postre quien sostiene a estos tipos de medio pelo que restan y dañan más que aportan a la exaltación y regeneración de una fiesta íntegra y pura. 

Atrás quedó la ilusión de los que empiezan, sobre todo la de un joven torero de la tierra. Un torero entroncado con los Molina, de ahí el apodo que lleva en los carteles, emparentado con dinastías toreras como la de los Zurito, con los Parrita e incluso con Manolete. Un torero que puede dar mucho que hablar y a su vez volver a ilusionar a esta tierra que necesita un revulsivo para salir del ostracismo por el que pasa. Javier Moreno Sanz, el nuevo Lagartijo, ha mostrado que Córdoba puede soñar con él. Sólo hace falta que el toro sea condescendiente y la fortuna propicia para el sueño. 

Pasó la feria. Las puertas se cerraron tras la tradicional becerrada continuadora de la que el Guerra inventara. Becerrada que ha sido posible gracias al esfuerzo de un renovado y pujante Círculo Taurino de Córdoba, quien ha tomado el testigo para mantener una tradición para muchos trasnochada y machista, pero que no es más que algo que forma parte de la historia y vida de Córdoba. 

¿Y ahora qué? La empresa ha plegado velas asumiendo que los números no han salido como esperaban. Volverán el año que viene a finales de abril. Presentarán la temporada, corta como la de este año, su campaña de abonos, darán la feria y hasta el año próximo, eso sí, sino abandonan en el propósito que les llevó a regir la plaza, y que no es otro que la recuperación y vuelta al lugar que le corresponde, eso se dice, en la historia del toreo. Los Califas dejará de ser un recinto sagrado de la última liturgia viva de la cultura mediterránea, para pasar a ser un centro multiusos donde la música, el cine y otros espectáculos, poco relacionados con el toro, tendrán cabida en el tiempo de ocio de los cordobeses. 

El sistema imperante no cuida del futuro. Sólo mira el presente, su presente. Manipulado y manejado a su criterio. No es generoso con el rito que le mantiene su situación de privilegio. Una plaza de toros cerrada, es algo muerto. Hay que pensar en el futuro y en la regeneración de una fiesta que siempre fue viva. El periodo estival siempre fue, en algunos lugares lo es y con mucho éxito, tiempo de festejos de promoción para los que empiezan. Es la oportunidad para ver la continuidad y el futuro. 



Un futuro que se presenta seriamente amenazado. El toreo ha sido utilizado políticamente para cerrar cambalaches de sillones y cargos. ¡Qué cortedad de luces! El toreo no tiene color ni signo político. Forma parte de la historia y del carácter de cada español. Es triste que no sea reconocido como algo integrante de nuestra cultura, y sea demonizado por intereses obscuros, manipulados por capital extranjero. Por eso es hora de pensar en el mañana y en apostar por él, sino será fagocitado, tanto por los intereses de los de fuera, como por la desidia de los de dentro, quienes se preguntarán entonces: ¿Y ahora qué?

Salvador Giménez

6/12/2015

ENTREVISTA A JOSE JOAQUIN MORENO DE SILVA


Nos está tocando vivir una situación atípica en la ganadería brava española. Por unos motivos, y otros, siempre interesados, se está procediendo a una limpieza étnica de la misma. La otrora biodiversidad y variabilidad de sangres o encastes, se está viendo homogeneizada de forma alarmante. De los cinco encastes, tenidos por los tratadistas,  como fundacionales solo pervive uno. El de Vistahermosa. Los otros cuatro, a saber Vazqueño, Navarro, Cabrera o Jijón, se encuentran arrinconados y fuera, salvo contadas ocasiones, de los carteles y ferias de postín.

Por si este mal fuera poco, dentro del encaste hoy dominante, es decir el de Vistahermosa, una de sus derivaciones se está imponiendo sobre todos los demás, siendo mayoritario en el campo bravo. Hoy por hoy casí todas las ganaderías tienen su origen en la que creará allá por los años treinta del siglo pasado, Juan Pedro Domecq Núñez de Villavicencio, y que sus hijos acabaron por definir y dotar de personalidad propia. Sus bondades se han impuesto sobre las demás. La línea Ibarra-Parladé-Domecq se ha extendido como una mancha de aceite sobre el campo bravo, marginando a otras que antaño escribieran páginas de oro en la historia del toreo y que aún hoy tienen mucho que decir en la renovación de la fiesta en pleno siglo XXI.

Una de estas ganaderías, poseedora de una sangre histórica y que la hace única en el campo bravo, pasta en los términos de la provincia de Córdoba. Pasada la localidad de Palma del Río y antes de llegar a Peñaflor se encuentra la finca La Vega, solar de la histórica sangre de Saltillo, donde llegaron en 1918 tras adquirir Felix Moreno Ardanuy la torada que perteneciese a los marqueses de Saltillo, así como su hierro y derechos.

Félix Moreno fue un ganadero integro. Alcanzó notables triunfos con sus toros cárdenos. Sus hijos fueron igualmente ganaderos, convirtiéndose en vacada matriz la del añejo y aristocratico hierro de la rueda de Saltillo. Con el tiempo el círculo que se abriera para abarcar la descendencia de Moreno Ardanuy se ha vuelto a cerrar. Ha sido uno de sus nietos, José Joaquín Moreno de Silva, quien ha vuelto a unificar los restos de la ganadería matriz bajo el hierro de la rueda. Nuevos tiempos se viven en La Vega. El objetivo de Joaquín es la recuperación de una sangre histórica y brava, de la que descienden encastes tan singulares como el de Santacoloma, los variopintos Vega-villares y en México fuese el origen de la práctica totalidad de las ganaderías de lidia aztecas.

Joaquín Moreno de Silva es un hombre afable, enamorado del campo y del toro que cría. Recuperar el hierro familiar que comprara su abuelo a Saltillo le ha insuflado nuevas ilusiones. Nos recibe una tarde de verano. Un semental nuevo, procedente de lo adquirido a su primos Enrique y Felix, y una cita en la villa y corte son motivos suficientes para que la ilusión por ver la ganadería en el lugar de privilegio, que ya tuvo, sean su modus vivendi día a día. La charla no se hace de esperar.



 ¿Qué le lleva después de tantos años como ganadero, con dos hierros y encastes importantes, a adquirir el legendario hierro de los marqueses de Saltillo?
Yo compro el hierro de Saltillo porque al tener el que fuera de Enriqueta de la Cova y que se lidia a nombre mío,  podía haciendo un esfuerzo, eso sí,  unir Saltillo después de cuarenta años de haberse separado las ramas.

El sistema que rige la fiesta en la actualidad, marcando claramente el mercado, le llevo a deshacerse de los “urcolas” que tanta fama alcanzaron en manos de su padre ¿no teme que este sistema margine a los saltillos?
Quite lo procedente de Urcola con mucho dolor. Ni artísticamente, ni económicamente podía tener dos hierros. Ese hierro correspondía a mi hermano Luis. Lo compre cuando el desgraciadamente murió y con el objetivo de que la ganadería no saliese de la familia. No obstante el hierro y sus derechos siguen siendo de mi propiedad.

Saltillo es una rama desgajada del tronco de Vistahermosa ¿por qué cree que el toreo en la actualidad prefiera otra rama de Vistahermosa como la de “parlade”, obviando a todas las demás?
Siendo Vistahermosa el ochenta por ciento de la cabaña de bravo, actualmente es Parlade en contra de Santa Coloma-Saltillo. Creo que con trabajo y selección vamos poco a poco a empezar a recortar la rama Parladé. Las figuras en cada momento cogen lo que mejor les va,  en este momento tienen algunas veces problemas por no abrirse a otros encastes. Es cuestión de tiempo.

 ¿Cómo es el toro de encaste Saltillo?
Saltillo es diferente. Tú ves un toro de esta casta y su morfología es típica. Pelo cárdeno, fino de cabos, poca papada, sienes estrechas, cornamenta, nunca mejor dicho, asaltillada.  Tu acabas de tomar fotografías de la corrida reseñada para Madrid. Una imagen que vale más que mil palabras.

¿Cuántas vacas reproductoras y sementales cuenta en la actualidad la ganadería una vez unificada?
En la actualidad doscientas vacas y diez sementales. Tengo lo que puedo llevar dignamente dominándolo sin problemas.

 En manos de los marqueses de Saltillo, así como posteriormente ya siendo propiedad de su abuelo, el toro de Saltillo fue un toro al que los figuras no hacían ascos ¿Por qué cree usted que hoy las figuras no los quieran ver ni en pintura?
Las figuras no quieren hoy la rama procedente de Saltillo,  pero cuando quieren hacer un esfuerzo siempre lo hacen está sangre por algo será.

¿Qué diferencias cree usted puede haber entre el toro que mataba “Guerrita” con el que cría usted en la actualidad?
El toro desde Guerrita hasta hoy evoluciona mucho. Actualmente es mas toreable y noble. Dura mucho mas, la selección es más rigurosa. El toro de Saltillo, como todos, ha evolucionado a la vez que el toreo.

Con la compra del hierro original también entraron todas las vacas que poseían sus primos, después de tantos años separadas ambas derivaciones, la suya y la adquirida,  ¿existían diferencias notables entre ambas?
La compra la realizo en un momento económico malo para todos, fue un esfuerzo y desde luego después de mi familia, es la satisfacción mas grande de mi vida y que se la brindo a mi abuelo Félix Moreno Ardanuy.  Después de cuarenta años separados se ha vuelto a unificar toda la ganadería que el disfrutó. Todavia no tengo mucho criterio de sus vacas, dos camadas de eralas que tanto me sorprendió. Vacas impresionantes y de nota superior.

 Uno de los problemas contra los que lucha es la consanguineidad ¿cómo se trabaja ante la imposibilidad de encontrar con que refrescar fuera de la propia ganadería?
Chafik fue un enamorado de Saltillo que conocía el encaste como nadie. Yo le vendí cuatro sementales para Mejico,  luego a Joaquín Buendia le compre vacas hijas de esos toros que me están dando unas pautas sensacionales

Se está produciendo en el campo bravo una autentica purga de encastes antes señeros ¿Cómo es el día a día de un ganadero poseedor de una joya genética?
El día a día es pensar en la ganadería como pensamos en nuestra familia, procurando tener siempre equilibrio en las decisiones. Es la única manera, el equilibrio, de poder conservar algo único.

 ¿Cómo es el toro ideal que pretende criar José Joaquín Moreno de Silva?
El toro que pretendo criar es aquel que tenga todas las características de Saltillo, con todo lo bueno que tiene y si lo puedo mejorar, mejor. El reto que me he impuesto es buscar un toro con humillación, transmisión,  recorrido y nobleza brava.

¿Qué opina usted de la clasificación que se hace en la actualidad entre las ganaderías, denominándolas toristas o toreristas?
No hay para mi diferencia alguna, ni toreristas, ni toristas. Tiene que haber un compendio de arte entre torero y toro. Solo procuro sacar lo mejor de este encaste para beneficio de la fiesta.

¿Cómo enfoca la selección de los reproductores en los tentaderos?
La selección va enfocada en lo que he apuntado antes. Luego, en dos palabras, que lo que haga me deje la conciencia tranquila y luego Dios y las circunstancias que dispongan.

La ganadería siempre ha tenido una estrella relación con Córdoba, de hecho siempre ha estado muy vinculada con Palma del Río ¿Cree usted que la afición cordobesa es consciente del rico patrimonio genético, y a la vez histórico, que pasta muy cerca de Los Califas?
La ganadería siempre ha estado estrechamente vinculada a Córdoba. A pesar de residir fuera quiero seguir con estos lazos y vincular la ganadería cada vez más con Córdoba. Son muchos los amigos y aficionados que nos entendemos en la afición a la ganadería, por los puntos en común que tenemos.

¿Cómo ve el futuro de su ganadería?
El futuro de la ganadería brava en general y tengo que ser claro, no lo veo mal, lo veo peor. Que me perdonen pero los males actuales de la fiesta están en un gran tanto por ciento de taurinos,  para nada de los antitaurinos, esos no pintan nada.

 ¿Y la de la cabaña de bravo en general?
Desgraciadamente el número de ganaderías bajara y disminuirá, quedaran pocas. Puede que algún día nos acordemos de lo que no se pueda recuperar. Los tiempos vienen muy difíciles en lo económico, en lo social y en los gustos. Los ganaderos que puedan quedar, entre los que me incluyo,  no cabe más que ilusión, fuerza, afición, suerte y procurar ilusionar a la gente del toro. Sin eso, difícil veo el camino.

La ilusión del ganadero tuvo su premio. La corrida de Madrid apuntó cosas interesantes y puso en evidencia que el trabajo va cumpliendo objetivos marcados. Días después en Villanueva de la Sagra un utrero criado en La Vega, se hizo acreedor del premio al novillo más bravo en un desafío de encastes minoritarios. El camino, cuarenta años después, vuelve ser ilusionante para una ganadería cordobesa como la de Saltillo.

*Está entrevista fue realizada en el verano de 2014 pero no ha perdido ningún ápice de actualidad.

6/11/2015

COMUNICADO DE LA UNION DE CRIADORES DE TOROS DE LIDIA


COMUNICADO DE PRENSA
La Unión de Criadores de Toros de Lidia, como entidad que representa las ganaderías más emblemáticas del campo bravo, ante la postura mostrada por el candidato del Partido Socialista a la alcaldía de Huesca, y en el marco de las negociaciones de este partido en otras ciudades y localidades de España, considera deplorable la posición que mantiene el PSOE utilizando a la Tauromaquia como “moneda de cambio”.

 El Real Decreto 1151/2011 publicado en el Boletín Oficial del Estado y firmado por D. Manuel María Chaves González, Vicepresidente del Gobierno socialista, define a la Tauromaquia como “actividad artística y cultural”y en ese mismo texto se añade que será “la Administración del Estado la que pueda adoptar medidas destinadas a fomentar y proteger las actividades a las que se refiere dicha ley”.

En ese sentido y atendiendo a la demanda de los ciudadanos mediante una Iniciativa Legislativa Popular, laTauromaquia y la crianza del toro de lidia fueron declaradas Patrimonio Cultural hace más de un año.

 El pasado mes de noviembre, directivos y ganaderos de la UCTL mantuvieron una reunión con el Secretario General del PSOE, D. Pedro Sánchez, en donde éste expresó la postura de su grupo respecto a la Tauromaquia. El señor Sanchez trasmitió un mensaje de respeto absoluto por la Tauromaquia, al tiempo que reconoció la libertad de cada ciudadano para decidir su opinión respecto a la misma. Estos dos conceptos nada tienen que ver con la postura que está mostrando este partido cuando realmente debe posicionarse.

Por tanto, nos encontramos en un momento en el que el mismo partido político que legisló para declarar la Tauromaquia como “producto cultural” y para su inclusión en el Ministerio de Cultura hace cuatro años, ahorapuede ser cómplice y partícipe de un atentado contra un derecho constitucional como es el acceso a la cultura, entendiendo como tal a la Tauromaquia, según el RD que el PSOE aprobó.

Desde la UCTL no nos cansaremos de afirmar que la Tauromaquia no tiene color político, es cultura y por tanto, sólo entiende de libertad. Los derechos de los ciudadanos y la cultura que da identidad a los pueblos no pueden, ni deben, ser mercancía política.

No podemos concebir cómo en los discursos y en las negociaciones de los futuros alcaldes de nuestras localidades o ciudades tenga más presencia el debate taurino, que los problemas económicos-sociales de los ciudadanos, precisamente en un momento de dificultad económica en España y donde el índice de paro supera el 20% de la población.
Aprovechamos este comunicado para transmitir que:
- Tauromaquia es el acontecimiento cultural español que más ingresos proporciona al Estado en concepto de IVA.

- Las ferias taurinas generan 970 millones de euros anuales (ingresos directos, indirectos e inducidos).

- En funcionamiento de una feria como San Isidro se traduce en 10.500 jornadas laborales a lo largo de un mes de toros. 

- La ganadería de lidia conserva cientos de miles de hectáreas valoradas en 1.862 millones €.

- La Tauromaquia tiene arraigo en nuestro país, es una clara seña de identidad, pero además existen países con menor tradición taurina como es Francia en donde un gobierno socialista la ha blindado y protegido mediante cauces legales.
- Según encuesta Gallup, 17.400.000 españoles muestran interés por la Tauromaquia.

- El toro de lidia es la joya del patrimonio genético español que cuenta con más de tres siglos de historia y además es la raza bovina más antigua del mundo.

- El toro de lidia es el perfecto guardián de la dehesa ibérica.

- La cría del toro de lidia contribuye a fijar la población rural y dinamiza la economía del medio rural.

 Los ganaderos de la UCTL y todos aquellos que desean que en España se pueda ejercer el derecho a la libertad de creación, de profesión, de empresa, de acceso a la cultura… exigimos a los partidos políticos un ejercicio de respeto y de coherencia hacia sus votantes entre los que se encuentran aficionados y profesionales del mundo del toro.


6/09/2015

LA JUNTA DE ANDALUCIA ABRE EXPEDIENTE SANCIONADOR A FINITO DE CORDOBA


La Delegación del Gobierno de la Junta de Andalucía en Córdoba, ha emitido una nota en la que indica, que se abre expediente sancionador al espada cordobés, Juan Serrano 'Finito de Córdoba' por los hechos acaecidos en la corrida celebrada en Córdoba, el pasado día 30 de mayo.

La sanción puede recaer en una multa de 150,25 a 60.101,21 euros y la suspensión para lidiar hasta un máximo de seis meses.

El contenido integro de la nota es el siguiente:

""La Delegación del Gobierno de la Junta de Andalucía en Córdoba ha iniciado expediente sancionador a Juan Serrano, Finito de Córdoba, por su actitud durante la corrida de toros celebrada el pasado 30 de mayo en el Coso Los Califas.

La reiterada desobediencia del diestro a las órdenes de la Presidencia, en su afán de conseguir el indulto de la res, fue objeto de un informe  del presidente, Manuel Rodríguez Moyano, que incluye la narración de los hechos y una propuesta de expediente sancionador.

Estos hechos se han calificado como una infracción tipificada como grave en la Ley 10/1991, que podrá ser sancionada con multa de 150’25 a 60.101’21 euros y suspensión para lidiar hasta un máximo de seis meses. Para determinar la cuantía de la posible sanción, se tendrá en cuenta el grado de culpabilidad, la trascendencia de la infracción y la desobediencia del torero respecto a dos órdenes del presidente del espectáculo.

Dependiendo de la propuesta que en su momento formule el instructor del expediente, la competencia para resolver puede recaer en la Dirección General de Interior, Emergencias y Protección Civil, de la Consejería de Justicia e Interior, y el plazo para la resolución puede llegar a los diez meses."

6/08/2015

SOBRE LOS INDULTOS


""La selección del semental puede hacerse con el perdón de la vida de un toro que se lidia. Perdonar la vida del toro por comportamiento en la lidia, me ha parecido una idea con muchas facetas positivas, y entre ellas, y, quizá, la primera, lograr que el público se interese por la bravura del toro y sea él mismo el que juzgue con entusiasmo. Fríamente considerado el aspecto negativo pueda estar en que la bravura elegida, aclamada, lo sea también apasionadamente; por no importar en demasía, porque toros indultados, si no les gusta por completo al ganadero cabe que los venda o los mate.

De todas formas, a un toro en el ruedo se le suele exigir menos que en la retienta de sementales. Un toro en la plaza puede tomar cuatro puyazos extraordinarios, y en el quinto, que, a lo mejor, no recibe, acusar mansedumbre, no no demostrar idéntica clase y calidad que en los anteriores.


Tenemos que tener en cuenta que, pese a todo, la elección del semental no será nunca válida, ni buena, al pasar por el examen de una plaza de toros, si no cumplimos un mínimo de requisitos exigibles al toro para entrar y situarse en esta categoría. Y es que no tratamos, exclusivamente, de que se premie, de que se le perdone la vida a un toro bravo; tratamos de conseguir un ejemplar de excepción sin dudas de ninguna clase.""

Álvaro Domecq y Diez

6/07/2015

EL RESPETO QUE DEBEMOS A LA FIESTA


El sistema campa a sus anchas ninguneando, amenazando e imponiendo su ley, esa que le facilita caminar hacia una fiesta falsa, carente de valores y emoción

Sepan cuantos este escrito leyeren que el mismo no está redactado para molestar a nadie. Está escrito desde el respeto hacía la fiesta de los toros y también hacía todos aquellos que forman parte de ella. Ese respeto también lo es para los que tengan una opinión distante, o distinta, de lo que se expresa en el mismo. Lo escrito en estas líneas es una opinión personal, libre y meditada. Una opinión acorde a mi forma de ver esta fiesta tan nuestra como son los toros. Una opinión que en estos tiempos que vivimos pueda no tener vigencia para algunos, pero que es la que es, y que se ajusta a lo que siempre fue, y debe de ser, el toreo. 

La corrida de toros celebrada el sábado de feria está trayendo cola. Y digo la corrida porque muchos, para bien o para mal, solo hablan de la faena de Finito de Córdoba al cuarto de la tarde, cuando por la mañana hubo momentos de mucha tensión. Una faena que caminaba para la historia, pero que a la postre solo ha traído discordia y polémica entre la afición cordobesa que, por otra parte, y viendo posturas y comentarios, queda en evidencia de forma notoria. La faena fue la que fue. Una buena faena, sublime en algunos pasajes, que hubiera supuesto un triunfo sin discusión y que hubiera permitido a su artífice, un Finito asolerado por el paso de los años, un reconocimiento pleno cuando está muy próximo a celebrar sus bodas de plata como matador de toros.

Pero Finito se traicionó a sí mismo. Mediada la faena comenzó a demandar, de forma descarada, el perdón de la vida para su oponente. Sabedor de sus dotes de persuasión en estos casos -Córdoba lo había vivido ya en dos ocasiones precedentes-, provocó a un público fácil, obnubilado ante algo hermoso y exaltadamente bello, para conseguir algo que debe de ser extraordinario, y que hoy se ha convertido en algo liviano e insustancial. El público, su público, aquel que desconoce la forma y la norma, aquel que solo tiene ojos para su consentido, se dejó arrastrar por la euforia y lo excelso se convirtió en un suceso donde la irrespetuosidad se fue adueñando de todo. El indulto debe de ser algo extraordinario. Es una gracia donde se debe de premiar la bravura íntegra de un animal en los tres tercios de la lidia. 

El toro en cuestión, justo ya de presencia para una plaza de primera, no fue el toro perfecto. Fue, eso sí, un toro noble que brindó un tercio final largo de más a menos. Fue un animal que se repuchó y dolió en el segundo encuentro con el caballo, pero que luego un torero, a base de técnica y oficio, sacó todo lo que llevaba dentro y pareció ser mejor de lo que realmente fue. Un toro de hoy. Un toro normal. Un ser incompleto para la lidia plena y dinámica. 

La presidencia, con buen criterio, legislación en mano y alejada de presiones, optó por no conceder la gracia mayoritariamente, y equivocadamente, solicitada. Las indicaciones al matador eran claras. El animal tenía que cumplir el papel para lo que fue criado y que no era otro que morir en el ruedo. El tiempo se fue cumpliendo y el tercer aviso difuminaba todo. Lo que pudo ser histórico quedo nublado por la sinrazón, la soberbia y el desacato. Una vez más se faltó el respeto a la norma, y con ello a la fiesta que por ella se regula, y una estocada fuera de tiempo, pese a las advertencias de los que de verdad velan por el toreo, puso una rúbrica a algo que caminaba hacia la gloria y que finalmente quedo embarrado. Porque no cabe duda que quienes velan por la fiesta son los que menos intereses en ella tienen. Ya por la mañana fueron humillados cuando se les ninguneó de forma ultrajante. Su afición y su amor por Córdoba, a la que se le faltó el respeto por los tramoyistas del sistema actual, no les permitieron dejar la feria sin un festejo y provocar un escándalo que dañase la ya muy deteriorada imagen de esta ciudad que vive un complejo momento. 

El sistema campa a sus anchas ninguneando, amenazando e imponiendo su ley. Esa que le facilita caminar hacia una fiesta falsa, carente de valores y emoción. Personajes del lumpen, siniestros y que suponen el verdadero peligro vital para una fiesta a la que despojan de toda su verdad. Son el mal que debe de ser denunciado, extirpado y expulsado de la trastienda de la fiesta. El daño que están haciendo es muy grande y de irreparables consecuencias. 

Mientras tanto, la polémica crece. Los fallos de algunos jurados hieren las susceptibilidades de unos y de otros. Me alineo con aquellos que no están premiando un suceso al que faltó rematarlo como hubiera merecido; eso sí, en su tiempo reglamentario. Premiar algo que está fuera de la norma es contradictorio y a todas luces ilógico. Estos premios no dejan de ser nada más que un reconocimiento arbitrario y en ocasiones obediente a criterios políticos o comerciales. Nadie está conforme con los fallos de cada jurado. Estos están compuestos en muchas ocasiones por seres que creen pontificar sobre la materia sin el mínimo conocimiento de ella. También por personas que acusan una parcialidad de forma manifiesta convirtiéndose en voceros, palmeros y aduladores de quien se salta el reglamento, anteponiendo todo al cumplimiento de éste. Por eso estos premios cada vez tienen menos interés. Al final, cuando son entregados, acaban en una vitrina patinados por el polvo. El torero y el toreo eterno donde deben de alcanzar su gloria debe de ser en la arena. Eso sí, siempre que no aparezca la tentación de burlar la ley y cambiar la gloria de lo excelso por la penumbra del purgatorio del olvido.

Foto: Arjona-Aplausos

6/05/2015

LAGARTIJO SUSTITUYE A PABLO AGUADO EN BOUJAN


Una vez más Francia actúa como siempre se hizo en la fiesta. Los contratos se ganan en la arena y no en los despachos. El inicio de campaña del novillero cordobés, Javier Moreno 'Lagartijo', no está pasando desapercibido para las empresas galas.

Tanto es así que el joven torero cordobés será el sustituto de lesionado Pablo Aguado en la novillada que se celebrará el próximo domingo, 7 de junio, en la localidad francesa de Boujan-sur-Libron, próxima a Montpelier y Nimes. Javier Moreno 'Lagartijo' estará acartelado con Borja Álvarez y Vicente Soler, quienes estoquearan un encierro de Cebada Gago. Será pues su presentación en el país galo, donde ya tuvo ocasión de presentarse sin picadores causando una grata impresión.

Recordar que 'Lagartijo' debutó con los montados el pasado día 9 de mayo en Utrera, actuación que saldó con la salida por la puerta grande, gesto que está repitiendo en todas sus actuaciones, resaltando la de su presentación en Córdoba, el día 28 de mayo,  donde ha sido el único espada de a píe que ha traspasado el umbral de la Puerta de Los Califas.


Suerte pues para este nuevo 'Lagartijo' en esta nueva actuación con el deseo de que vuelva a obtener un triunfo que le vaya abriendo su entrada en carteles y ferias.

6/02/2015

MEJORÍAS, DESACATO Y COSAS POR HACER


El faenón de Finito y lo que luego vino marcan la Feria de 2015 Falló el público, pero hay indicios de que la empresa quiere dar proyección a la plaza.

Terminó la feria taurina de Córdoba. Un año más, la ya clásica corrida de rejones puso el broche final. Un ciclo ideado por los nuevos gestores de la plaza, como punto de inflexión en aras de devolver a Córdoba al lugar que, por tradición e historia, le corresponde. Una feria corta, como tradicionalmente fue cuando Córdoba era plaza de temporada. Dos corridas de toros, muy rematadas, con las figuras del escalafón. Una novillada de lujo, donde se acartelaban dos figuras del escalafón inferior junto a un emergente torero de la tierra que puede darnos muchas alegrías. Y como remate un cartel redondo en la corrida de rejones con dos figuras como Hermoso de Mendoza y Ventura compitiendo entre sí, hecho que sucederá en contadas ocasiones durante la temporada, y la despedida de un clásico como Fermín Bohórquez. 

Ante las combinaciones presentadas por la nueva empresa, el público no respondió como debiera, si bien se pudo observar mejores entradas que en la campaña anterior. La demora en la concesión de la gestión del coso y la brevedad de tiempo para la promoción de la feria pudieran haber pesado en el resultado final. El mejor aforo se produjo en la corrida del sábado y el peor en la novillada con picadores, como era previsible. Es de esperar que, con tiempo para la promoción de los espectáculos a celebrar en un futuro, la empresa sea capaz de atraer al público a la plaza.

Uno de los problemas crónicos de la plaza de Córdoba es la presentación del ganado. Como plaza de primera se debe de cuidar con rigor la presencia de los toros a lidiar. Un toro armónico, con el tipo de su encaste y sobre todo con integridad. Los encierros deben de ser parejos, como corresponde a la categoría de la plaza. La pérdida de diversidad del campo bravo hace que no se abra la posibilidad de lidiar otros encastes distintos al mayoritario, extremo que cuando sea posible y se amplíe el número de festejos debiera de tenerse muy en cuenta. Los problemas de corrales siguen existiendo en Córdoba y las presiones no faltaron. El escándalo llego en la mañana del sábado cuando los mentores de Morante exigieron la inclusión en la corrida de un toro previamente desechado. El animal fue recuperado por la autoridad como sobrero, pero se exigió que el toro entrase como titular en el encierro bajo la amenaza de que tanto Morante como Talavante no torearían la corrida. Equipo gubernativo y representantes mantuvieron un pulso, incluso se faltó el respeto al papel de Córdoba en la historia del toreo por parte de los apoderados de los toreros, y se sorteó cerca de las dos de la tarde, una vez que la autoridad, con el pretexto de no dejar a Córdoba sin toros el sábado de feria, aceptó la inclusión del animal en cuestión. La autoridad, pese a que tuvo muy buena voluntad, debió de no ceder a los chantajes y suspender.

En cuanto a resultado artístico, lo más destacable fue la faena de Finito al cuarto de la suelta en la corrida del sábado. Una faena que pudo pasar a la historia por su rotundidad, buen gusto y extraordinaria belleza. Un trasteo que rozó la perfección. La pena será que todo quedó en la nada por la sinrazón y la soberbia. Finito de Córdoba se empeñó en indultar a tan noble colaborador y la presidencia, con buen criterio, no concedió el perdón solicitado por un tendido muy mediatizado por la excelsa faena que había visto. Cierto es que la faena, ya quedo dicho, fue redonda, pero el animal, a pesar de su nobleza y bondad, no era merecedor del máximo premio por su pobre pelea en el tercio de varas, donde salió suelto en el segundo encuentro con el caballo, y por haber amagado con rajarse a tablas durante la faena cuatro o cinco veces. No quedo ahí el escándalo, pues el torero tras oír los tres recados del palco y pese a las advertencias de alguaciles y delegado gubernativo, entró a matar y despenó al toro de una certera estocada. Su sinrazón le llevo a cambiar un triunfo de época por una polémica absurda que será recordada como un capricho ante un palco que no perdió jamás el criterio. En esa misma jornada Morante y Talavante cortaron una oreja a una bonancible corrida, muy justa de presentación por no decir pobre, de Nuñez del Cuvillo. 

En el primer festejo, un hueco y descastado encierro de Juan Pedro Domecq dio al traste con todo. El hijo de Paquirri, que por cierto sorteó dentro de lo malo lo mejor, pasó de puntillas sin justificar su inclusión. Tanto Morante como Manzanares estuvieron dispuestos pero fue un querer y no poder, fundamentalmente por la falta de raza de los toros. 

La corrida de rejones fue a la postre la más exitosa de la feria, pues los tres caballeros en plaza salieron por la Puerta de los Califas. Destacó Diego Ventura, que organizó un auténtico lío a lomos de Sueño. Este caballo puede marcar una época dorada, junto a su jinete, en la historia del rejoneo. Espectacular en la preparación, ejecución y sobre todo en la salida de la suerte toreando a dos pistas. Hermoso de Mendoza no le fue a la zaga al de La Puebla y gustó con su estilo depurado, así como con su magnífica cuadra. Bohórquez se despidió de Córdoba con una labor sobria y clásica, que bien rematada con el acero le valió para cortar dos orejas.

La novillada con picadores volvió a ser incluida en el ciclo ferial tras dos años ausente. En ella se pudo ver el nuevo valor de la tierra. Javier Moreno Lagartijo se mostró antes sus paisanos como un torero que puede dar muchas alegrías a los cordobeses. Ahora sólo hace falta paciencia y seguir trabajando con humildad. Madera hay, y de la buena. Ginés Marín demostró porque es considerado figura en el escalafón inferior y Varea pasó desapercibido, naufragando con un novillo que le planteó una lidia distinta a la habitual de todas las tardes.


Esta feria ha sido también la de las despedidas. En esta edición han dicho adiós el cirujano Eugenio Arevalo y el presidente Manuel Rodríguez Moyano, tras años de dedicación y trabajo en Los Califas.

6/01/2015

TRIPLE PUERTA DE LOS CALIFAS EN LA CORRIDA DE REJONES CIERRE DE LA FERIA DE CORDOBA


Una más en su historia. El coso de Los Califas puso punto y final a la feria de su cincuentenario. Como ya es tradicional la corrida de rejones supuso el broche al ciclo. Un ciclo corto del que ya habrá ocasión de hablar con más detenimiento para analizar lo acontecido este año de conmemoración.
El rejoneo atraviesa un momento dulce. El motivo no es otro que se ha llegado a una perfección impensable. Antaño solo era burlar las acometidas, en la mayoría de las ocasiones de ganado de dudosa procedencia, preparar su muerte para matarlo de la manera más breve posible.
Hoy todo ha evolucionado. La doma ha llegado a límites insospechados, rayanos en la perfección, se cuida la lidia, evitando querencias y buscando los terrenos más propicios para el lucimiento. Tanto es así que los subalternos a pie se han convertido en convidados de piedra, pues su labor se ha visto reducida por la tauromaquia ecuestre que desarrollan los llamados antiguamente, caballeros en plaza.
Estos festejos tienen un público muy distinto al de los festejos tradicionales. El espectador de la corrida de rejones es un apasionado del caballo. En ocasiones, muchas, la forma en que caen rejones y banderillas poco les importa. Solo admiran la belleza de los équidos. Sus evoluciones, su doma y su estética son lo más valorado. Por ello que en este tipo de festejos el desarrollo de la lidia pase un tanto desapercibido.
También el toro poco importa. El animal que se juega en las corridas de rejones, más seleccionado para el toreo a caballo de hoy, pasa más desapercibido para todos. Del despuntado reglamentario se ha pasado a una mutilación vergonzosa que resta sensación de verdad a lo que ocurre en el ruedo. Solo importa la exhibición ecuestre, tanto que en demasiadas ocasiones prima más la preparación y la ejecución que la colocación de banderillas y rejones. Es el principal pecado del toreo a caballo en nuestros días, donde, se ha alcanzado un límite realmente insospechado y cercano a la perfección.

Abrió plaza el rejoneador jerezano Fermín Bohórquez que se despedía de la afición cordobesa en esta temporada de su adiós. Bohórquez siempre fue un rejoneador clásico y ortodoxo. Un caballista que a pesar de los años y la evolución del toreo a caballo ha permanecido fiel a un estilo heredado de una época pasada de la historia.
Recibió a su primero con Gallo con quien paso un momento de apuro en terrenos del tendido 3. Quiso restar empuje a su oponente colocando un doble rejón de castigo. El toro lo acusó y se paró. Con Nevado no pasó de la discreción colocando banderillas de forma desigual. Con un toro totalmente aquerenciado en terrenos de dentro buscó levantar a los tendidos con un par a dos manos. Pésimo con los aceros: cuatro pinchazos y un descabello fue su balance final. Fue silenciada su labor.
Mejor en su segundo. Un toro que tuvo más motor. Lo paró con la yegua de tres sangres Rubia para luego lucir en banderillas, aunque no siempre cayeron en lo alto, con Bohemio. Volvió a enardecer al público con un par a dos manos y en esta ocasión si viajo el acero en buena dirección despenando a su oponente. Dos orejas y puerta grande en su adiós a Córdoba.

Gran culpa del buen momento del toreo a caballo en la actualidad la tiene Pablo Hermoso de Mendoza. El rejoneador navarro pasó por Córdoba como lo que es, una auténtica figura del toreo a caballo. Perfecto en la doma y en la lidia. Escogiendo siempre los terrenos adecuados para el toreo. En su primero, al que paró de forma magistral a lomos de Napoleón, le hizo una faena que tuvo como virtud principal el temple. Destacó en banderillas, principalmente montando a Berlín. Entusiasmó con Ícaro por la expresión de un caballo que parece desafiar cara a cara a los toros. Fin de fiesta con las banderillas cortas a dos manos y como mató certeramente cortó dos aclamadas orejas. En su segundo mantuvo la misma tónica. Tras parar al toro con un caballo espectacular de raza azteca de nombre Churrumey, volvió a lucir con Berlín y Dalí en banderillas, entusiasmando con las piruetas de éste último en la cara del toro. Terminó de calentar a los tendidos con tres banderillas cortas montando a Pirata, caballo que le permite pisar unos terrenos inverosímiles, para concluir con un par de cortas a dos manos. El triunfo estaba de nuevo asegurado, pero en esta ocasión un pinchazo precedió a un defectuoso rejón trasero y todo quedó en una oreja.

El triunfo en su primero de Hermoso de Mendoza espoleo a Diego Ventura. La rivalidad entre ambos es beneficiosa para la fiesta. El rejoneador lusitano, afincado en La Puebla, salió a por todas en su primero. Lo recibió de forma campera con la garrocha, metiéndose literalmente en la puerta de toriles. Clavó un rejón y tiró de artillería pesada sacando un caballo que seguro que va a escribir páginas de oro en la historia del rejoneo: Sueño. Lástima que el toro se rajase y no diera más de sí. A pesar del esfuerzo con Nazarí y el albino Remate todo quedo muy difuminado por la falta de casta del murube con el hierro de Bohórquez. Para colmo no estuvo afortunado con los aceros, pero su tesón fue premiado con una oreja.
El lío vino en el sexto. Primero clavó un rejón en todo lo alto con Maletilla para formar un alboroto, esta vez sí, a lomos de Sueño. ¿Cómo es este caballo? Pues un caballo para soñar. Bello, de una plasticidad impresionante y con una elasticidad asombrosa. Tres banderillas bastaron para poner Los Califas boca abajo. Dejándose venir al toro desde largo, para quebrar y clavar en un palmo de terreno. El éxtasis viene cuando galopa a dos pistas dando un costado u otro al toro. ¡Sencillamente colosal! Terminó de nuevo con el albino Remate, con el que clavó tres banderillas cortas, una de ellas al violín. De nuevo falló con el acero, pero lo hecho con Sueño aún estaba presente y cortó dos orejas que le abrieron la puerta Califal.

Al finalizar el festejo, el público y personal de la plaza aplaudieron emotivamente, y al son del pasodoble Manolete, al presidente del coso cordobés, Manuel Rodríguez Moyano, quien ayer se despidió de esta labor tras una trayectoria en la que ha brillado por su integridad y dedicación.

FICHA:

Comparecencias

Plaza de Toros de los Califas. Ganadería: Seis toros de Fermín Bohórquez, reglamentariamente despuntados. Justos de presentación, desiguales entre sí y de variado juego. Los mejores los corridos en segundo, cuarto y quinto lugar. Rejoneadores: Fermín Bohórquez. Silencio y dos orejas. Pablo Bohorquez de Mendoza. Dos orejas y oreja. Diego Ventura. Oreja y dos orejas. Incidencias: Plaza de toros de Los Califas. Cuarto y último festejo de la Feria de Nuestra Señora de la Salud. Corrida de rejones. Media entrada en tarde de temperatura agradable. Al término del festejo los tres rejoneadores abandonaron la plaza por la Puerta de Los Califas. Igualmente, a los sones del pasodoble Manolete y entre una cerrada ovación puso punto final a su trayectoria como presidente de la plaza, Manuel Rodríguez Moyano.Cabecera