9/30/2007

EL PUBLICO ES UN SANTO.



Terminó la feria de Pozoblanco. Una feria que a raíz de la tragedia de 'Paquirri' se convirtió en un clásico del calendario taurino. Una feria agradable a final de temporada, donde saltaba el toro normal de este tipo de plazas. Un toro terciado y cómodo con el que los figuras, que comenzaron a acudir a esta plaza, andaban a gorrazos, divirtiendo a un público ávido de fiesta, que llenaba con frecuencia el coqueto coso. Si la feria de Pozoblanco se hubiese cuidado lo más mínimo, de seguro, que hubiera sido un perfecto broche de oro cada temporada en la provincia de Córdoba. Hoy desgraciadamente, el público ha dado la espalda a los toros en Pozoblanco. Visto lo acaecido el pasado sábado no es de extrañar. Lo allí ocurrido, fue realmente lamentable, el público se enfado con razón. La corrida lidiada era impresentable. Toros chicos, mal presentados, pobres de cabeza, sin fuerza, sin raza, sin continente ni contenido. Vamos, carne para matadero. Un saldo que costaría lo que se dice una copla, ahora el espectador que pasó por taquilla, pago un espectáculo integro y le dieron gato por toro, perdón por liebre. La pregunta es ¿quien defiende a los espectadores? Pues muy sencillo, es la autoridad la que tiene que velar por que se cumpla el reglamento. La autoridad tenía que haber desechado, en su total integridad los gatos que envió Santiago Domecq y la empresa adquirió para dar gusto a los toreros. Es preferible una suspensión y dejar a un pueblo sin toros, a que se ofrezca un remedo de corrida.
De seguro, que Pozoblanco ha dicho ¡basta ya!. La afición tiene derecho a ser escuchada, por eso se deja el dinero cuando pasa por taquilla. Quieren los toros de su pueblo, que llevan dos años sin ser adquiridos, quieren ver al torero de la zona, que es maltratado por la empresa, quieren una fiesta integra y un espectaculo acorde a lo que estan pagando por sus entradas y su impuestos, puesto que la plaza es propiedad municipal. Si no son escuchados, seguro que volverán la espalda a su feria y a su plaza. Pozoblanco merece otra cosa, por lo menos dignidad.

Fotos: Toros de la ganadería de 'Jaralta', que pasta en el término de Pozoblanco. Íntegros y con trapio más que suficiente para ser lidiados en su pueblo.
José Luis Moreno, torero que siempre que torea, cumple con creces cortando orejas y que incomprensiblemente ha quedado fuera de los carteles tras haber salido a hombros el año pasado.

9/25/2007

¿UN CAMBIO EN EL HORIZONTE?



La plaza de toros de Córdoba cierra sus puertas el próximo día seis de octubre. Un festejo que puede suponer el fin de un ciclo y el inició de otro. Taurotoro que termina contrato, ha manifestado que quiere continuar la plaza. La alternativa por ahora, está en una empresa netamente local, comandanda en lo taurino por Fermín Vioque, aunque la rumorologia apunta que otros empresarios, caso de Paco Dorado y Justo Benítez, también han mostrado a la sociedad propietaria su interés. Pronto, unos y otros mostraran sus cartas, sus proyectos, sus ideas e ilusiones para que la Córdoba taurina remonte el vuelo. Empresa que se antoja difícil, ya que la otrora e importante Córdoba, ahora no es más que una sombra, que como un alma en pena, tiene muy poca repercusión en el panorama taurino. Valga el símil futbolístico, Córdoba es de tercera regional. Pero para que esta ciudad vuelva como el ave Fénix, lo que hace falta es que se cuide lo primordial. EL TORO. Si sale el toro, la fiesta gana, con ello la empresa y sobre todo la afición también. Hay que abrir encastes, traer las ganaderías que estén en mejor momento, pero ojo, con corridas acordes a la categoría de la plaza, no con saldos, ni con limpieza de cercados. Toros íntegros, en puntas, en tipo. Si esto se consigue, la plaza ya tendrá una categoría ahora perdida. Para demostrar que Córdoba es plaza de primera, solo tiene que saltar a su ruedo un toro de primera. Y con este toro de primera, se verá en el ruedo quienes son los espadas de primera. ¡Basta ya de milongas! El toro es el sostén de la fiesta. Los toreros pasan, pero la figura del toro, tótem ibérico, siempre estará ahí. Ahí esta la categoría, en el toro, lo demás, cuentos.

9/18/2007

EL FINAL DEL VERANO



Ya se vislumbra en el horizonte el final de la temporada en los predios cordobeses. Pozoblanco dentro de una semana prácticamente y Montoro, una feria ‘in crescendo’, a principio de octubre. Punto y final para una temporada en Córdoba que ha tenido mucho de gris y poco, muy poco, para recordar. En el recuerdo poca cosa. Un magno recital al natural del Fino en la feria de Mayo, una rotunda faena del desterrado e incomprendido José Luis Moreno en Cabra y pare usted de contar. Lo demás nada de nada y una pregunta que me hago muy a menudo ¿Por qué tan pocas cosas quedan en el recuerdo? Después de muchas reflexiones y vueltas a la cabeza, la respuesta es sencilla. Por que falla el bastión principal de la fiesta. EL TORO. El toro no esta presente en el ruedo y lo que en él ocurre, carece de importancia y emoción. Es vital la vuelta de un toro integro en los ruedos. El toro disminuido y desmochado al que los taurinos y toreros llaman el medio toro no sirve. Bueno, a ellos sí, les permite matar 80 corridas de toros sin sudar la taleguilla, lo que supone dinero para todos. Y la autoridad no hace nada para hacer que se cumpla el reglamento. Si se enviasen todos los pitones sospechosos de manipulación a los laboratorios, de seguro que aumentaría la demanda de trabajo en los mismos. Los resultados serían de escándalo, pero la autoridad hace la vista gorda. El precintado de los pitones y su posterior envió al laboratorio, suponen un doble trabajo y además se pierden minutos de disfrute en la feria de turno. Ahora, el espectador tampoco protesta y eso es peor. El primero que tiene que demandar una fiesta acorde a lo que se paga, es el espectador y este lo unico que le preocupa es rentabilizar lo que ha abonado por su localidad. ¿Y como lo rentabiliza? Pegando voces, gritando olé a destiempo y pidiendo orejas a diestro y siniestro. Así nos luce el pelo, vamos de mal en peor. MIentras tanto los taurinos tienen la sarten por el mango, si autoridad ni público muestran su indiferencia, ellos seguiran campando a sus anchas.

FOTOS: Lo que debe de ser y lo que se debe de denunciar.

9/09/2007

LAS ASTAS DE LOS TOROS.



¡Vaya veranito que me estoy zampando!. Varios son los festejos presenciados por las plazas de la provincia de Córdoba, y curiosamente no he visto ni un toro con sus puntas. Bueno si, el día que visite una ganadería de la zona. Me consta que son muchos los ganaderos, que preocupados con los pitones de sus toros, se gastan una fortuna anualmente en complementos minerales y alimentarios para endurecer los pitones. Otros, colocan fundas de fibra en las puntas de los cuernos, lo que supone una doble manipulación. Dos veces tiene que entrar en toro en el mueco. Una para colocarle la consabida fundita y otra para quitársela. Ya se sabe, si un toro se estropea un pitón en el campo, la perdida económica es notoria, y vamos, dinero no se esta dispuesto a perder nunca.
Luego ocurre lo que ocurre y las pruebas fotográficas están para comprobarlo. Los toros que saltan a las plazas llevan un olor a afther shave de categoría. El público calla y nadie protesta. Lo malo es que el reglamento ¿o reglamentos? no se aplican. Pocos son los pitones que se envían a analizar, por no decir ninguno, con lo que el fraude al espectador que es el que sostiene la fiesta y es el que paga, es el principal perjudicado. Los taurinos dirán que son muchos los toreros que están cayendo en la presente temporada, a lo que yo añado que los cuchillos mal afilados también cortan.

Fotos: Toro de la ganadería de Jaralta tal y como lo parió la vaca (obviamente con su desarrollo natural)
Toro de Torrealta lidiado en Lucena. Si salen así en las plazas fijas, imaginese el lector como salen en las portátiles.

8/29/2007

CERTAMEN LITERARIO EN TORNO A MANOLETE.



La Fundación Prasa y la Tertulia Taurina "La Montera", han convocado un certamen literario en torno a la figura de Manuel Rodríguez Sánchez "Manolete".
Después de sesenta años, el último Califa, seguira inspirando a los escritores y poetas. El mito sigue vivo.

8/27/2007

MANOLETE. SESENTA ANIVERSARIO.


Veintiocho de agosto de mil novecientos cuarenta y siete. Linares celebra su tradicional feria de San Agustín. La población minera se sacude momentáneamente las penurias de la posguerra. No hay feria sin toros, en el coso linarense esta anunciado el ‘monstruo’ Manolete. La expectación es máxima, todos quieren ver al coloso de Córdoba. Como ya se dijera, Manolete era el torero para olvidar una guerra. Pedro Balañá había organizado una feria taurina corta, dos festejos, pero muy buen rematados. La corrida estrella es la que torea Manolete junto al joven Luís Miguel Dominguin que venía apretando y buscando notoriedad y fama. Junto a ellos el artista Rafael Vega ‘Gitanillo de Triana’ que ponía el toque de pinturería al cartel. Balañá quiso rematar el cartel con una ganadería importante y que ganadería con más celebridad que la de Miura. El empresario catalán telefoneó a Eduardo Miura, le solicita una corrida para Linares. El ganadero sevillano no puede complacer los deseos del empresario. La única corrida disponible está apalabrada con la empresa que regenta la plaza de Murcia. Balañá hábil y astuto empresario, consigue que la empresa murciana le ceda la corrida. Ya hay toros para la corrida y además de Miura, abonando al ganadero el mismo dinero en lo que estaban ajustados para Murcia.

En la mañana de la corrida el drama esta servido. El sorteo se lleva a cabo sin problemas. Camará cambia el primer toro que debía de estoquear Manolete por uno del lote de ‘Gitanillo’. Esta práctica era habitual cuando coincidían en algún cartel. El toro chico que tocaba al cordobés se solía permutar por el más grande de los del sevillano. A Manolete le exigían los públicos, de ahí que su mentor y apoderado, quitase de en medio el toro chico para evitar protestas del público. Una muestra más de la honradez profesional de Manuel Rodríguez. El segundo toro de Manolete lleva el nombre de Islero, negro entrepelado de capa y bragado. El hierro marcado en la palomilla indica su origen de gallardo. Su número el 21. Hijo de la vaca Islera, negra mulata, número 226, había nacido en la dehesa sevillana de Valdelinares, aunque luego se crió en los prados de Zahariche. Fue tentado a campo abierto dando un juego normal, destinándose a ser lidiado en corrida de toros. Linares marcó que su nombre entrara en la historia del toreo.

La corrida va transcurriendo por los cauces de la normalidad. ‘Gitanillo’ fue aplaudido en su lote; Dominguin corta una oreja en el tercero y Manolete trata en el quinto de tornar las lanzas cañas, pues en su primero no fue reconocido lo suficiente su trasteo.

Lo ocurrido durante la faena de Islero ha sido narrado en multitud de ocasiones. El toro tiene sordo peligro, se cierne por el pitón derecho. Camará pide a Manolete brevedad. El espada cordobés hace caso omiso. Con su poderoso estilo logra una faena breve, pero intensa y de gran merito. Se cuadra el toro. Manolete se perfila para matar, todos respiran aliviados, pero la tragedia se desata, el toro prende al torero por la ingle derecha. El rosa pálido de la taleguilla se torna rojo. Todo se ha consumado. Manolete que ya había alcanzado la gloria, no murió en Linares, allí murió Manuel Rodríguez, Manolete se hizo inmortal.

Luego vinieron muchos, y aún siguen viniendo, a verter mierda sobre el mito. En este país pocos respetan la memoria de los que ya no están. Está bien visto atizar al que no puede hablar. Se dijo que Islero estaba afeitado. El objeto era poner a Manolete en el plan de tramposo. Domingo Dominguin aseguro haberlo hecho con sus propias manos. El caso es que Domingo llego a Linares después de la cogida acompañando al doctor Tamales, por lo que jamás pudo humanizar al bruto. El de Miura estaba integro y en puntas. Hoy Manolete sigue siendo atacado. Islero sigue vivo. Su espíritu vive dentro de aquellos que buscan el morbo fácil, la prensa sensacionalista de este país la cual ataca al mundo de toro, pero que no puede vivir si la liturgia que encierra la tauromaquia.

8/26/2007

EL TORO PILAR DE LA FIESTA


Hemos escrito muchas veces, que sin toro la fiesta se derrumba. Si el toro falla, podemos afirmar sin dudar un ápice, que la liturgia de la corrida pierde todo su sentido. Por esto, se puede deducir claramente, que el toro es el bastión principal de la fiesta. Viene esta reflexión por un par de cosas que últimamente se están acentuando. La primera no es otra, que cada vez que se presenta un cartel de alguna corrida de "campanillas", lo primero que se pregona a los cuatro vientos son los nombres de los tres espadas que conforman el mismo, obviándose en demasiadas ocasiones la ganadería a lidiar. Esto es lamentable. No se pude omitir una ganadería en la presentación de ningún cartel, ni por importante, ni por modesto. El ganadero tiene tanto derecho como los espadas de turno, por lo tanto debe de tener el mismo caché o vitola. También los ganaderos, deben de cobrar en tiempo y forma. Cada día está más extendido, pagarle a todo el mundo, para luego al ganadero tratar de regatearle unos euros y abonarle el importe de los toros, tarde, mal y a veces, se están dando casos, de nunca.
En todo este embrollo, en que los ganaderos están perdiendo mucho sitio, vemos en demasía en estos tiempos, que la reseña del juego de los toros es casa vez más escasa. El "desiguales de presentación y juego" es norma habitual en crónicas y reseñas de festejos. Lo importante el cantar y exaltar los despojos que cortan los toreros, el toro cada día importa menos.
Viene esto, por que anoche tras volver de la goyesca de Antequera, mire las reseñas de los festejos celebrados en un portal "toreril" de moda y cual fue mi sorpresa que calificaban los toros de la ganadería anunciada, como flojos y desrazados.
Vamos a ser serios. Para escribir de toros e informar, hay que ser fedatario y nunca engañar a nadie. Vamos que si los toros hubiesen sido como decía el redactor de la reseña, se hubiesen cortado las orejas que se cortaron y el resultado hubiese sido lo "exitoso" que fue.
Decir la verdad es contar que los seis toros enviados por los ganaderos, estuvieron bien presentados, musculados, duros de patas y acorde a su encaste. Que saltaron tres que fueron de dulce para los toreritos de pastel que mataron la corrida. Que Rivera Ordoñez se vio desbordado por el encastado cuarto, que el quinto se lastimo en el tercio de varas al caer la puya trasera y que el sexto le ahogaron la embestida no permitiendo que el toro sacara lo que tenía dentro. En resumidas cuentas, corrida de toros interesante para el aficionado y que "sirvió", como hoy se dice, para los toreros.
La pena es que la ganadería de Julio de la Puerta, ha estado alejada del circuito y de las figuras. Si esta corrida la hubiese lidiado algunos de los hierros que el lector puede estar pensando (garcichico, tufillo, juampedro y otras) la agradecida prensa, la hubiese cantado de otra manera, y lo que en una ficha era "flojos y desrazados" hubieran sido "bravos y con clase".
Vean en la foto por donde lleva el hocico el toro en una muleta tan vulgar como la de Rivera Ordoñez. Esa fue la tónica de las embestidas de la corrida. Si eso es falta de raza que venga Dios y lo vea.

8/23/2007

JOSE TOMAS ¿EL MESIAS?


Mucho se esta escribiendo de él. Su vuelta ha causado un impacto en la fiesta. Desde su reaparición en Barcelona, donde puso el cartel de no hay billetes, allá por donde va remueve los cimientos de las plazas. Los llenos se repiten tarde tras tarde y los éxitos también. Éxitos cantados por todos los medios, y por que no decirlo, enormemente exagerados. Si, exagerados. Otros toreros, quizá haciendo mejor toreo que el de Galapagar, no son cantados ni exaltados. Caprichos de un público muy sugestionado por cierto sector de la prensa.
La liturgia de la fiesta de toros, es el duelo a muerte entre un hombre, la razón humana, y un toro, la fuerza bruta. El hombre haciendo uso de su mente, burla una y otra vez al bruto, hasta domeñarlo, para terminar con él de una certera estocada. El bruto con su poder y fuerza trata por todas las formas de hacer presa, y cuando la hace se puede afirmar que la razón ha sido la que ha fallado. José Tomás, se ve tarde tras tarde volteado, cogido, herido ¿es esto muestra de honradez? Creo que no. José Tomás o es un torero torpe o es un suicida. No hace uso de la razón, a la que atropella tarde tras tarde. El toreo no es eso. El toreo es imponerte a la fiera con tu conocimiento. Después está su toreo, que podrá gustar o no. Cierto que no son unas formas ortodoxas, ni clásicas. Espera con la muleta siempre retrasada, no embarca las embestidas ni las manda. Al no haber mando, vienen los porrazos y las cogidas. José Tomás mandará en el papel de la prensa, en el público mediatizado por lo que los demás cantan, podrá mandar en la fiesta, en su mundo, sus entresijos. Pero ojo, José Tomás no mandará nunca al toro. Sus formas lo impiden. Su concepto es artificioso, se sale de toda liturgia, de toda razón. Por eso José Tomás por mucho que quieran, no sera el mesias que venga a salvar la fiesta. Por lo menos para mí, no.

8/20/2007

EL TORO QUE SALE EN PROVINCIAS




Muy atrás quedó en el tiempo, la figura de un toro viejo, corraleado cuando no currado, y de hechuras impresionantes que saltaba tarde tras tarde en las plazas de los pueblos de España. Hoy por desgracia, no es así. Si en las plazas importantes, salvo contadisimas ocasiones, sale un toro carente de integridad y trapio, como es lo que sale en las portatiles de los pueblos. Ocasión he tenido de verlo. Cuando lo matan las figuras, con pitones de verguenza; y cuando los matan los modestos, con una hechuras que no sirven ni para carne. Ahora el que se sienta en la madera, en la chapa o en los mejores casos en la piedra, paga por un toro integro, con trapio y con seriedad. Lo malo es que el pagano, ya ni protesta.

8/10/2007

PRIETO DE LA CAL II






Quiero que los que visitáis esta bitácora, disfrutéis con los veraguas de Prieto de la Cal.
Una imagen vale mas que mil palabras.

8/08/2007

PRIETO DE LA CAL, PATRIMONIO NACIONAL



Tenia ganas de volver por "La Ruiza". El reportaje gráfico que realice hace seis años se extravió, los negativos inverosimilmente se extraviaron en no se que imprenta. Mi buen amigo y veterinario, José Luis Prieto, que prepara un libro sobre el toro en el campo, me pidió el favor de que hablara con Tomás para visitar su casa. Ya no tenía excusa. Había que preparar una excursión a "La Ruiza". Tomas como siempre, nos atendió con su habitual cortesía y amabilidad. Nos fue enseñando todo su ganado. Las madres, los añojos, los erales, la novillada de Calasparra y como plato fuerte, la corrida que lidiará en Cenicientos el próximo día 15. ¡Vaya corridón de toros!. Eso es una corrida bien presentada. Sin estridencias, en el tipo de su casa, perfectamente musculada y limpia de pitones. ¡Así quisiera ver los toros en Los Califas!
Terminamos viendo los padres de la casa, entre los que se encontraba "Flor de Jara", al que en mi otra visita, fotografié con su primer lote de vacas y hoy semental fijo de la casa.
Tras el paso por los cercados, vino la tertulia. Atendidos fenomenal mente por toda la familia, departimos sobre los dos últimos festejos, Lodosa y Cehegin, donde se ha visto el futuro de la ganadería.
Volvimos hacia Córdoba, seguros de que habíamos visto algo único, así como que Tomás Prieto de la Cal, lo cuida para todos los que amamos el toro bravo. Algo así debería ser declarado Patrimonio Nacional.

8/05/2007

LOS MIURAS ESCOBILLADOS

Disculpen la poca actividad del blog, las calores que azotan el sur de España, nos tienen flojos, desganados y sin ganas de nada. No obstante, los festejos que se celebran por estos lares, si son de cumplida visión, así como los televisados, con locutores cotorras de desagradable vena humoristica, para los que el todo vale es norma general. Parece mentira que uno de ellos, que ha escrito páginas gloriosas en el toreo, ante toros de verdad, se este prestando a desvirtuar la esencia de la fiesta brava, convirtiéndose en un mero comparsa de quien quiere cambiar la liturgia de la misma.
En una de estos festejos televisados, vi una cosa que me llamo enormemente la atención. El la plaza manchega de Valdepeñas se anunciaba una corrida de Miura. Posiblemente con el mercado francés cerrado a consecuencia de la lengua azul, la casa Miura tenga que colocar sus toros en plazas de menor entidad a las acostumbradas, pero atención, Miura es Miura en Valdepeñas y en Madrid. Y si digo esto, es por que los pitones de los lidiados en la ciudad vinicola, se escobillaban escandalosamente nada más derrotar en los burladeros. Pitones sospechosos en una ganadería con la leyenda que tienen los de Zahariche, es cosa poco usual y como no se ponga pronto pie en pared, esto lleva el camino de convertirse en "un cashondeo que no se puede aguantá".
Para que tanta reglamentación, una por cada comunidad autónoma, si lo que hay que hacer es darle leña en forma de sanciones a todos los golfos que hay dentro del mundo del toro. Si los miuras salen así en estas plazas menores ¿como saldrán los demás?. Lo siento por Miura, un apellido tan ilustre no se merece que lo pongamos en la picota, pero ojo, la falta de integridad hay que denunciarla, el pagano paga por toros integros, no por lo que sale hoy a las plazas.

7/27/2007

LOS ANTITAURINOS ESTAN DENTRO


Desde un tiempo hacia acá, son cada vez más, los colectivos que censuran la fiesta de los toros, así como a todos los que gustamos de ella. Jóvenes inconformistas, con estética 'progre' y alternativa, se congregan tarde tras tarde en las entradas de las plazas de toros, tachándonos de asesinos, sangrientos, maltratadores, retrogrados y otras lindezas por el estilo. Esto a mi personalmente no me preocupa, me jode eso sí, pero la preocupación me viene por otro lado. Estos antitaurinos, he de reconocer que tienen una infraestructura, organización y dinero, que hacen que todo lo que hagan suene mucho, pero no creo, que por mucho empeño que pongan y por mucho apoyo que tengan de algunos políticos acomplejados, tan progres como ellos, logren dañar la linea de flotación de la fiesta de los toros.
Lo que más me preocupa es que el mal esta dentro de la fiesta, y no precisamente por estos señores nombrados anteriormente, si no por los taurinos que tarde tras tarde, y temporada tras temporada, campan a sus anchas haciendo lo que le viene en gana. Afeitado, toros narcotizados, exigencia de encastes "cómodos" en detrimento de otros de mas raza e historia, montajes en el escalafón novilleril e incluso en el de matadores, lo que hacen que estos estén poblados de mediocres y toreros que deberían de estar guardando pavos, empresarios corruptos que se valen de mil y una artimañas para llenar sus bolsas a costa de gentes honradas, periodistas de estomago agradecido que miran hacia otro lado, haciendo la vista gorda y otros que sirven de palmeros a todos los demás.
El mal está dentro. Los que gritan fuera, son una anécdota. Si no desterramos a todos estos personajes la fiesta de los toros, se ira pudriendo. Cuando queramos acordar no tendrá remedio.

Nota: Como no encontraba foto para ilustrar el comentario, he tomado prestada esta de Campos y Ruedos, de una chica que se considera taurina y esta metida en no se que concurso de la cadena mas zafiamente antitaurina de todas, Telecirco, oh perdón Telecinco.

7/18/2007

SIN PUNTAS NO HAY ENEMIGO



Sin puntas no hay enemigo. Ese era el reclamo publicitario de aquel rejoneador, llamado Moreno Pidal, que en los setenta rejoneaba toros en puntas. Aún recuerdo unas fotos de este caballero con toros en puntas en El Ruedo editado con motivo del XXV Aniversario de la muerte de Manolete.
Hoy las puntas casi no se ven. Ojeando los últimos números de los dos panfletos taurinos de tirada nacional, se ve como las figurillas del escalafón, tientan las becerras en el campo horriblemente humanizadas. Ya ni en el campo hay integridad. Solo en las casas con tradición siguen saliendo las novillas con sus puntas, caso de Cuadri o en Julio de la Puerta (perdón por poner una foto mía, se que ni el tipo, ni el trazo del muletazo son los mas idoneos). Esto cada vez pinta peor.

7/17/2007

ESPLA


No se ha prodigado mucho por el Coso de los Califas. Que yo recuerde tres tardes. Una con Paquirri y Manzanares en 1980, cuando revoluciono los tendidos tras un tercio de banderillas; otra en 1983 con Manolo Arruza y El Soro, el día que este último cortó un vergonzante rabo a un novillete de Diego Puerta y la última no ha mucho, con José Luis Moreno y El Tato, estoqueando una seria corrida de Victorino. Aún se recuerda de esa tarde su torero gesto de sapiencia. Tras recetar a uno de sus oponentes media lagartijera, él y su gente se retiraron del burel, caminando hacia el tendido de capotes. Cuando el maestro llego a los medio, se volvió y vió en la distancia como el de Albaserrada se derrumbaba patas arriba. El maestro sabía que aquella media era mortal de necesidad.
Aunque parezca que no, Esplá tiene su público en Córdoba. Su tauromaquia añeja y preñada de torería gustan al cierto sector de la menguada afición cordobesa. Ahora solo esperamos una rápida recuperación y a ser posible, la empresa que regente el año que viene el Coso cordobés, dé la oportunidad al maestro de Alicante de hacer, el que puede ser su último paseillo en esta tierra de Califas, ya que el clasicismo debe de estar mucho antes que muchos mediáticos mediocres que si tienen el sitio asegurado.

CASTA Y BRAVURA EN ESTADO PURO


La vida de cuando en cuando depara sorpresas. Llevaba una temporada de tentaderos demasiado regular. Viendo uno, su esquema se repetía. Dos o tres varitas, para luego buscar una almibarada y cansina embestida, y si esta era duradera, mejor que mejor. Si en el campo no se busca la bravura, dificilmente esta brotará en la plaza. La selección esta mal encaminada en un 90% de las ganaderías. Pero como dijimos antes, la vida te dá sorpresas, y una me llego días pasados, cuando ese torero marginado injustamente de los grandes carteles y que se llama José Luis Moreno, me invitó a que le acompañase a una tienta de vacas en la ganadería de Cuadri. Y allí si disfrute, vaya que disfrute. En la clausura de un vetusto para a la vez acogedor burladero, presencia la busqueda de la casta y la bravura de verdad.
El ganadero a caballo, exigiendo cada vez mas distancia y más entrega a las becerras. Un silencio sepulcral, las ordenes a los toreros son simples y muy gráficas miradas, pocos invitados en la faena y lo que es mejor, vacas bravas de verdad a las que había que hacer las cosas muy bien. Todo por abajo, toques precisos, saber aguantar unas miradas desconcertantes y mandarlas, por que si se les hacían las cosas bien, iban donde el torero las mandaba. Y con la bravura pura, el toreo puro. Silvera, el buen torero onubense al que Miki Litri eclipso injustamente con su popularidad y Moreno, disfrutaron e hicieron disfrutar. Realmente una tarde inolvidable. La bravura y la casta, se siguen buscando en el campo bravo español.

7/08/2007

FINITO 'EL EXCELSO' O EL TOREO ETERNO

FINITO ‘EL EXCELSO’ O EL TOREO ETERNO.

Ganadería. Seis toros de ‘Torreherberos’, desiguales de presentación, con calidad en líneas generales aunque tuvieron poca fuerza. El sexto fue devuelto por derrumbarse estrepitosamente. El cuarto de nombre ‘Liderado’, número 7, fue indultado.

Toreros.

FINITO DE CORDOBA (rioja y oro). Metisaca y estocada corta caida (oreja) y dos orejas simbólicas.

SEBASTIAN CASTELLA (azul turquesa y oro). Dos pinchazos (palmas) y estocada (oreja).

ALEJANDRO TALAVANTE (grosella y oro). Estocada desprendida (dos orejas) y estocada atravesada y cuatro descabellos (silencio).

Incidencias: Plaza de toros de Lucena. Corrida conmemorativa del primer aniversario de la inauguración de la plaza. Más de media entrada en tarde de agradable temperatura. Al finalizar el festejo, Finito de Córdoba, Alejandro Talavante y el representante de la ganadería, Ignacio de la Puerta, abandonaron el coso a hombros por la puerta grande.

Con motivo del primer aniversario de la inauguración del flamante coso lucentino, la empresa anunció para la tarde de ayer un cartel perfectamente rematado con dos de los toreros que vienen causando sensación, caso de Castella y Talavante, y con la reaparición de Finito de Córdoba tras el percance sufrido en la pasada feria de Hogueras de Alicante.

Sobre la arena del coso de Los Donceles, apareció ese duende que no es otro que el del toreo eterno, el del toreo de verdad y sobre todo el del toreo que crea afición y transmite sensaciones a los tendidos. El toreo con mayúsculas se hizo presente en Lucena.
Y es que Finito, al que había expectación por ver cómo había encajado la segunda cornada de su carrera, demostró una vez más que cuando se decide a dar el paso adelante es único. Se había hablado estos días de atrás de Finito el intocable, que tras muchos años de alternativa había sido herido por primera vez. Pero el Finito que apareció ayer en Lucena no fue intocable, sino excelso, pues la faena del torero de El Arrecife a su segundo fue todo un recital de lo que es el toreo.
Recibió a su oponente con unos primorosos lances a la verónica que remató con media de gran plasticidad. El recital capotero siguió con un quite al delantal de mucho temple al que remató con una media dada con medio capote. Esos lances por sí ya valían para sacar del sopor cualquier tarde de toros. Pero lo gordo vino con la tela roja.
Difícil narrar la faena que hilvanó Finito. Tras un plástico preámbulo por bajo, inició el trasteo sobre la mano derecha, comenzando a brotar muletazos de gran calidad. Enganchando siempre al toro delante para llevarlo hacia atrás con gusto y torería. Los pases de pecho resultaron largos, de pitón a rabo. Tras una primera tanda al natural, en la que el toro protestó, volvió a la mano derecha para proseguir haciendo el toreo, para terminar toreando a placer por ambos pitones. La inspiración, con el torero desmadejado y abandonado en comunión con un toro tremendamente noble y colaborador, brotó de tal manera que el público enardecido pidió y consiguió el indulto del toro. Ahora vendrá la polémica. Indulto sí, indulto, no. La verdad es que la faena fue de las que hacen historia.
Sebastián Castella y Alejandro Talavante hicieron el paseíllo pero se encontraron con la mejor versión de Finito, y ya se sabe cuando surge el toreo de la verdad el parón y los arrimones sobran. Castella, que espoleado en su amor propio se pegó un arrimón en su segundo, y Talavante, que cortó dos benévolas orejas, se vieron a la postre ensombrecidos por Finito. Finito El excelso.

Publicada en el diario "El Día de Córdoba" el 8 de julio de 2007

6/26/2007

LOS TOROS CON PELO JABONERO VUELVEN A SALTAR A LOS RUEDOS


Decían los antiguos aficionados sobre el toro bravo que lo negro es lo más bravo. Y cierto es que no les faltaba razón. El pelo negro, característico de la sangre procedente de Vistahermosa, modelo de toro para la fiesta moderna, se fue haciendo predominante en las ganaderías de bravo, una vez que se iba imponiendo en las mismas. Los demás encastes fueron condenados al ostracismo. La casta jijona fue desapareciendo tras sucesivos cruces con toros de Ibarra. Desaparecieron los toros polícromos en los que se daban todos los pelos posibles, desde el ensabanado hasta el negro, pasando por los sardos, salineros, castaños, colorados así como los berrendos... La base de esta variedad de capas procedía de Veragua. Pero si hubo un pelo característico de la sangre vazqueña, ése era el jabonero. Este espectacular pelo, que en un principio no era predominante en la citada ganadería, comenzó a hacerse habitual cuando a mediados del siglo XIX y ha vuelto ahora tras décadas de estar en un segundo plano. Rara es la corrida en que no salta algún toro de este pelo. Tras estar marginados por asociarse a la añeja ganadería de Veragua o por manifestar toreros y empresarios que los públicos los relacionaban con el ganado de abasto, este pelo se podría decir que vuelve a estar de moda. ¿Pero por qué? Todo tiene su origen en la torada de Juan Pedro Domecq, la cual posee el hierro y divisa que ostentaran los Duques de Veragua, cuyas vacas madres de nota excepcional -muchas con esta capa- quedaron en la vacada, aunque fueron padreadas con elementos del Conde de la Corte y Mora Figueroa.
Con el tiempo, un descendiente de esas vacas ‘vaqueñas’, nombrado ‘Ilusión' número 40 , hijo de 'Humorista’ de pelo melocotón claro, fue tentado para semental por un capricho de la esposa del ganadero. El resultado de la tienta fue tan bueno que el toro fue aprobado. Ese toro comenzó a dar hijos de pelo jabonero. Este toro marcó tanto, que la capa fue haciéndose habitual, tanto en la ganadería de Juan Pedro como en otras que buscaron simiente en ‘Lo Alvaro’, caso de Núñez del Cuvillo, Santiago Domecq, Sánchez Arjona y otras muchas procedente del tronco de Domecq. Igualmente un toro de nombre ‘Violetero’ número 99 guarismo 4 de la ganadería de Julio de la Puerta, enrazado en ‘veragua’, padreó en la ganadería de Guadalets, cuando esta era propiedad de Manuel Prado y Colón de Carvajal, descendiente de los duques de Veragua, el cual quiso recuperar el pelo clásico de sus antepasados. Por último otro toro de esta capa, esta vez con el hierro de ‘Torrealta’ y de nombre ‘Rocoso’, número 106, ha pintado, no solo su ganadería, si no también las de ‘Torrestrella’ y últimamente creemos que la de Cebada Gago.

Fotografía: "Violetero" de Julio de la Puerta en un cerrado "La Valdivia"

6/25/2007

LA EXALTACION DE UN TRIUNFALISMO HUECO

Ganadería: Seis toros de “Garcigrande”, justos de presencia, anovillados y carentes de fuerza y raza, aunque en líneas generales colaboraron con los toreros..

Espadas: Cesar Rincón (grana y oro). Estocada defectuosa (oreja) y estocada y descabello (dos orejas).

Javier Conde (tabaco y oro). Dos pinchazos, media atravesada y descabello (ovación con saludos tras dos avisos) y pinchazo hondo y descabello (dos orejas tras aviso)

Manuel Jesús “El Cid”. (malva y oro). Pinchazo hondo y dos descabellos (oreja tras aviso) y estocada defectuosa que asoma y estocada caída (oreja tras aviso).

Incidencias: Cabra. Corrida con motivo de la Feria y del 150 Aniversario de la inauguración de la Plaza. Menos de media entrada en tarde calurosa. Antes del inicio del festejo, la alcaldesa, María Dolores Villatoro, así como el ex alcalde, Ramón Narváez, en presencia de la ministra de Cultura, Carmen Calvo, descubrieron un azulejo conmemorativo de la efeméride. Javier Conde, sustituía al herido Finito de Córdoba. Los tres toreros abandonaron el coso a hombros.

Si las piedras hablaran, muchas cosas podrían contar las que configuran el centenario coso egabrense. Tardes de gloria, tardes en que la sangre se vertió sobre su albero, tardes épicas y tardes que pasaron a la historia del toreo. Tardes como en la que se jugó el célebre toro ‘Morriones’ de la ganadería de Linares. Animal bravo y encastado que puso cara su vida, tanto fue así, que volvió vivo al campo. Era el toro fiero, el toro bravo, el toro que emocionaba al tendido. En resumidas cuentas, el toro de verdad y que tanta falta hace en la fiesta de hoy. Y es que a pesar del resultado de la corrida de ayer, aparentemente triunfal, todo se difumina rápidamente, precisamente por eso, por la falta de toros de verdad. Cierto es que la corrida, como se dice en el argot, se dejó. ¿Pero hubo emoción?. El toro de hoy, esta falto de ese punto de fiereza capaz de transmitir sensaciones al que se sienta en los tendidos de las plazas. Sin toro no hay fiesta y ésta lo acusa sin remedio.

Cesar Rincón, en la temporada de su adiós, se encontró con dos toros muy distintos. En su primero, al que recibió con unos templados lances a la verónica, le planteó una faena en el tercio, que tuvo la virtud de la ligazón en sus inicios, en los que el toro, a pesar de su falta de fuerza, tenía recorrido y repetía sus embestidas. Dos tandas con la derecha templadas a las que faltó mucho mas ceñimiento, calentaron rápidamente al tendido. Bajo el tono al tratar de torear al natural y cuando volvió a la mano derecha, el animal ya se encontraba totalmente desfondado. Faena correcta a la que faltó más ajuste. En su segundo, un animal mucho más exigente, no termino de dar el paso adelante. Ante un toro protestón y brusco en sus arrancadas, trató siempre de hacerla las cosas con mucho sentido, pero le falto ese punto de querer que el trasteo terminara de romper. A alguien que se va, no se le puede exigir como a alguien que empieza.

Javier Conde, gusta a unos e irrita a otros. Cierto es que cuando dice a torear bajo la mano con gusto y da muletazos de gran plasticidad, pero su puesta en escena, así como los tiempos muertos entre tanda y tanda, hace desesperar a mas de uno. Sus trasteos fueron muy similares en la forma y en el fondo. Tandas de menos a más, aunque muy desiguales en general, que satisficieron al público, pero no al aficionado cabal. De cuando en cuando, brotó el Conde de verdad, en inspiradísimos cambios de mano, pero su irregularidad en el toreo fundamental, hizo que sus faenas carecieran de entidad.

Manuel Jesús ‘El Cid’ esta en un momento dulce. Le sirven muchos toros, por no decir todos. Recibió a sus dos oponentes con lances al ralentí con mucho gusto. Sus dos faenas estuvieron basadas en el toreo al natural. A su primero, le cuajo tandas con mucho temple, enganchando las embestidas adelante, para correr la mano con gusto hacía atrás, pero la falta de toro hizo que aquello no tuviera importancia y es que sin toro, por muy bien que se hagan las cosas, estas no tienen entidad alguna. En su segundo, mas de lo mismo. Mucha disposición, muy buenas maneras y sobre todo muy buen concepto, pero tras dos tandas con la mano izquierda, el medio toro, se rajó y tuvo que tirar de otros recursos para caldear a los tendidos, tales como la quietud y los terrenos de cercanías que fueron suficientes para cortar, pese al mal manejo de los aceros, la oreja que le abría la puerta grande.

Tarde que pasará a la historia por ser la que conmemoró la efeméride, pero que por la falta de raza del toro de hoy, no será recordada.



Publicada en el diario "El Día de Córdoba", el 25 de junio de 2007

6/23/2007

LAS AGUAS TEMPLADAS

Tras la euforia, al final contenida, de la feria de mayo de 2007, Córdoba, permanece de nuevo aletargada. Si, de nuevo dormida, sin dar señales de vida, vegetando y latente. Ese no es el camino. La afición cordobesa, tan "entendida" ella, si quiere dar ese salto de calidad para recobrar la importancia que Córdoba necesita, tiene que estar activa. La actividad no es, asistir a un sin fin de actos, a comer aceitunas, patatas fritas y adobos. Esto no conduce a nada, solo a subir el colesterol y ganar unos kilitos, así como para que más de uno se dé un baño de multitudes. La actividad consiste en analizar los problemas, que año tras año, se vienen arrastrando y tratar de buscar y conseguir entre TODOS soluciones a los mismos. Reunirse con los empresarios, con la sociedad propietaria, con los medios, con los profesionales, con todos, para tratar de corregir y subsanar esas deficiencias que están dañando los cimientos del prestigio de la Córdoba taurina.
Hay que luchar por una fiesta integra y exigir un toro limpio y bravo. Los nombres visto lo visto, no bastan. Hay que demandar ganaderías sin nombre, la cuales, si se encuentran en buen momento pueden ser una garantía. Julio de la Puerta y Román Sorando pueden ser referentes. Encastes en vías de extinción por culpa de mercantilismo vigente en el panorama taurino, pueden ser válidos igualmente. Personalmente prefiero ver una corrida de Prieto de la Cal o Fernando Pereira Palha, antes que una gatada de Garcigrande, por mucho prestigio que tenga entre los coletudos esta última. Quiero emocionarme, sentir sensaciones y sobre todo divertirme. Lo que vemos cotidianamente, no sirve. Hay que tratar de andar otros caminos.
Otro problema son los toreros. La coincidencia de nuestra feria con San Isidro, ha dejado a Córdoba a la cola. A pesar de ser una plaza de categoría, su repercusión es equiparable a algunas portátiles. Suena más Valdemorillo que Córdoba, y eso es doloroso.
¿Se podría replantear la feria? ¿Sería factible una feria de tres corridas y una novillada de postín? ¿Se podrían dar festejos de categoría los fines de semana de Mayo? Es otra cuestión a tratar, dar el abono al estilo de la plaza de El Puerto de Santa María, podría ser beneficioso para todos.
Pero hasta ahora nadie ha dicho esta boca es mía. Todos callan y el silencio por respuesta no solucionara nada. Ahora a lo que ha devorar canapés, somos los números uno. Una de dos, nos gusta ser mediocres o no hay más cera que la que arde.