8/01/2012

¿CLASES PRACTICAS, NOVILLADAS SIN PICADORES O HIBRIDOS?



Vivimos en unos tiempos confusos. La pérdida de valores que vive nuestra sociedad, ha hecho que en muchas ocasiones la legislación vigente no sea cumplida, o si se cumple, se suele hacer un uso arbitrario de la misma con una interpretación propia y siempre mirando por nuestros intereses.
El mundo de toro no podía ser menos. La reglamentación se suele violentar con mucha frecuencia, demasiada diría yo, en detrimento del espectáculo y su principal consumidor, el público, y en beneficio de este sistema impuesto que está dañando sobremanera los pilares básicos de la fiesta de los toros.
Este fin de semana pasado hemos vivido un caso complejo de difícil explicación. Y es que en la organización de festejos menores se da, en numerosas ocasiones, una simbiosis de compleja compresión si a la normativa actual nos basamos. Me estoy refiriendo a las denominadas clases prácticas.
Que conste que soy consciente de la organización de festejos menores por su importancia. Son el futuro del espectáculo. Hay que buscar nuevos valores que en un momento puedan tomar el relevo e insuflar aire fresco a los escalafones superiores. Pero ojo, hagamos las cosas bien. Ya hace algún tiempo, José Daniel Rojo en su blog Malaka Taurina puso el dedo en la llaga. No obstante a su denuncia las cosas no han cambiado y se siguen haciendo de la misma manera.
El pasado sábado la gran final del XVIII ciclo de novilladas de Fomento de la Cultura Taurina de Andalucía celebrado en Belmez fue una clara muestra de lo expuesto anteriormente. El festejo organizado, según cartel, por la Escuela Taurina del Circulo Taurino de Córdoba y la Asociación Andaluza de Escuelas de Tauromaquia “Pedro Romero”, con el patrocinio de la Consejería de Gobernación y Justicia y de Canal Sur TV, fue anunciado como clase práctica.
Pues bien, el Decreto 112/2001, de 8 de mayo que aprueba el Reglamento de Escuelas Taurinas de Andalucía, nos deja muy claro que en el festejo del sábado hubo más de una anomalía.
En el artículo 16 de citado reglamento, donde se habla de las clases prácticas, su punto 1 deja claro lo siguiente: “Las escuelas taurinas podrán organizar para los alumnos de éstas, dentro de sus planes de actividades formativas, la celebración de clases prácticas con reses a fin de garantizar su adecuada preparación como futuros intervinientes en espectáculos taurinos.”
Aquí llega por tanto la primera pregunta. Los actuantes en dicho festejo son alumnos de las escuelas taurinas de Ronda, Badajoz y Sevilla. ¿Qué consideramos como alumno? Según el diccionario de la Real Academía Española es “Discípulo, respecto de su maestro, de la materia que está aprendiendo o de la escuela, colegio o universidad donde estudia.” Pues teniendo en cuenta la acepción del DRAE y el artículo anterior, es alguien que se está formando en una escuela taurina como futuro interviniente en un espectáculo taurino. Pues bien en el reglamento taurino de Andalucía aprobado mediante Decreto 68/2006, se dice que las clases de espectáculos taurinos son corridas de toros, novilladas con picadores, novilladas sin picadores, rejoneo, becerradas, espectáculos mixtos, festivales, toreo cómico y otros espectáculos singulares, históricos o conmemorativos. Está claro que los alumnos de una escuela taurina se forman para, una vez preparados, actuar como profesionales perdiendo, una vez debidamente formado, la condición de alumno de la escuela taurina.
Pues aquí es donde viene la primera sorpresa, pues previa consulta en el Registro de Profesionales Taurinos del Ministerio del Interior, los actuantes aparecen inscritos como PROFESIONALES en la categoría de novilleros sin picadores. En concreto Sergio Páez, número de inscripción 8276, figura dado de alta el día 15 de julio de 2009. José Garrido, segundo de los actuantes y con número de inscripción 8519, con fecha 2 de febrero de 2010, y Lama de Góngora, inscripción 8724, resultó inscrito el día 12 de julio de 2010. Por lo tanto estimo que si están inscritos como profesionales, bien con el visto bueno de algún profesional de superior categoría o mediante certificado de capacidad emitido por sus respectivas escuelas taurinas, han perdido su condición de alumnos para pasar al grado profesional, por lo que no pueden participar en una clase práctica como tal.
Otra de las incógnitas es lo legislado en el apartado e) del punto 2 del artículo 16 sobre clases prácticas, que dice textualmente lo siguiente: “Deberá actual como director de lidia de la clase práctica un profesional con categoría de matador de toros o novillero con picadores que haya actuado un mínimo de veinticinco novilladas picadas.” En Belmez, como en todo el ciclo, la figura del director de lidia marcada en la legislación ha brillado por su ausencia, por lo que el reglamento ha sido nuevamente infringido.
Son solo dos botones de muestra de la complejidad y simbiosis a que se está llegando en estos espectáculos menores, a los que hay que proteger y cuidar exigiendo facilidades administrativas, económicas y fiscales, puesto que son el principal modo de fomentar y buscar savia nueva para la fiesta, pero que no nos mezclen las churras con la merinas como en muchas ocasiones se viene haciendo.

4 comentarios:

Pepe Pastor dijo...

Suscribo todo lo que usted escribe, tan solo, y por dejar claras las cosas, decir aquella entrada en Malakataurina la firmé yo, ya que en aquella época era responsable de dicho blog junto a mi entrañable amigo José Daniel Rojo, que es quien actualmente es único responsable del mismo.

Un cordial saludo

Pepe Pastor

Salvador Giménez dijo...

Perdona Pepe pero pensé que había sido José Daniel. En resumidas cuentas un híbrido que se han sacado de la manga. O novilladas sin picadores, o clases prácticas, ahora híbridos así, no. Clase práctica para el despunte de pitones, pagar menos, etc.. solo mirando los intereses de unos pocos que incluso en este ciclo mueve dinero público de la Junta de Andalucía. Se que esto va a escocer, pero para eso estamos.

Pepe Pastor dijo...

Estimado Salvador, he comprobado en el registro que una inmensa mayoría de "alumnos" que participarán en el próximo Certamen de la Malagueta están registrados como profesionales "Novilleros sin picadores". Como bien dices, ya denuncié esto hace tiempo, y para nada, bueno si para ver las caras de cabreo en ciertas gentes. Voy a volver a hacerlo, sirviéndome de parte de lo que tu has escrito con tu permiso. Ya está bien de tanta tomadura de pelo, aunque no servirá para nada. Y aunque escueza a más de uno estoy en la obligación de denunciarlo, como tu bien has hecho.
Un abrazo

Salvador Giménez dijo...

Obviamente y sin problema alguno. El registro guarda muchas y muchas sorpresas.