


Pero ojo con toros de garantía....
Carlos Escolar "Frascuelo"
José Luis Moreno
Luis de Pauloba
....sera mucho pedir
Hace ya algunos años le tocó a los “saltillos” de la familia Moreno de
El problema es muy grave. Hasta ahora y con mucha suerte se van salvando los muebles. Pero ¿que ocurriría si alguna ganadería poseedora de un encaste único tuviese que se sacrificada en su totalidad? ¿Se imaginan que Miura, Prieto de
Los organismos públicos no deben de mirar para otro lado. Aunque los animales pertenezcan a una propiedad privada, estos encastes minoritarios forman parte del patrimonio ganadero del país y a su vez una especie única, autóctona e irrepetible. Se debe de subvencionar a estas ganaderías para la creación de bancos de embriones y semen, para salvaguardar lo que a todos nos pertenece, luego en caso de producirse algún incidente que acabara con algunas de estas castas, alguna considerada fundacional, quejarse sería demasiado tarde.
Los programas conservacionistas del lince o del lobo están dando su fruto, ¿acaso el toro es menos ibérico que estas dos especies?


Si hay un encaste histórico que me seduzca, este es el vazqueño. Su tipo de toro serio, marcado por la variedad, el cromatismo de sus pelos, la rotundidad de sus formas y el volumen de sus cabezas, es digno de ser admirado. En la plaza su casta y su bravura añeja llena a los amantes del toro, no así a los actuales coletudos que prefieren no enfrentarse a ellos, ante el temor de verse desbordados por su pujanza y raza.
Ya digo es un tipo de toro que enamora por fuera y a su vez por dentro conserva un notable fondo de lo que es la bravura en estado puro. Por todo esto viajar hasta las contadas vacadas que conservan esta sangre, me supone una terapia reparadora tras una semana de intenso stress en el despacho, los papeles y la burocracia.
Una de estas ganaderías es la que pasta en los prados de “
Pero no hay mal que cien años dure. Recientemente ha sido aprobado para este menester un bonito utrero de esta rama. “Ranchero”, número 116, guarismo 4. Él esta llamado a perpetuar los asolerados vazqueños. Su espectacular juego en el tentadero así como su reata, son garantes de su selección. Hijo del legendario “Violetero”, número 99 nacido en 1994, “Ranchero” ha sido el escogido, ahora solo falta que las cosas salgan como se espera y los variopintos jaboneros vuelvan a ser asiduos en los encierros de Julio de
Los viejos “trespalacios” quedaron en Salamanca. Su historia, su leyenda y su encastada a la vez que enclasada embestida, así como sus pelajes variopintos están prácticamente extinguidas. El viejo hierro fue sustituido por otro de nuevo diseño. De Trespalacios solo existe el recuerdo.
Pero la genética es en muchas ocasiones caprichosa. Hijo de una vaca de origen Sampedro nació un becerro que luce la típica capa jabonera de los viejos Trespalacios. Su origen y su inmejorable reata, va hacer que “Poquitafacha” número 10 guarismo 6, sea tentado para semental. En caso de ser aprobado pronto se verán por los prados de “Rozas Viejas”, “



Me alegra el cambio de dirección del programa Clarín. Rodríguez Montesinos hablará claro sobre el toro. Denunciara el fraude y luchara por los encastes minoritarios. De seguro que llamara las cosas por su nombre y se convertirá en paladín contra el monoencaste imperante. Ya habló de la limpieza étnica que están haciendo los taurinos en el campo bravo. Castas que desaparecen de las plazas y a la larga de la cabaña. En fín que se seguir así la variedad cada vez va a ser menor.
En mi continua pasión por la búsqueda de datos sobre la casta vazqueña, hay una duda que me asalta. ¿Debemos de considerar Braganza un encaste propio? ¿o es una rama más del fecundo tronco derivado de Vicente José Vázquez?
Haciendo un poco de historia hemos de decir que Fernando VII regaló al sobrino de su mujer, a la postre Miguel I de Portugal, una parte de la ganadería que había adquirido a Vicente José Vázquez. En el país vecino se desata la guerra civil, siendo derrotado y derrocado Miguel I. Su hermano sin afición al mundo del toro, reparte la ganadería entre los nobles que le han apoyado en la guerra.
Años más tarde vuelve a ocupar el trono de Portugal otro entusiasta del toro. Carlos I reconstruye
Al instaurarse la república en Portugal la real vacada es vendida a Antonio Flores Iñiguez en 1910, presentándose como ganadero en Madrid, el 8 de junio de 1913 siendo estoqueados los toros por Antonio Boto “Regaterin”, el mexicano Rodolfo Gaona y Paco Madrid.
En 1929 la ganadería llega a manos de Ramón Ortega Velázquez quien a su vez en 1940 la vende a Francisco Chica Navarro con quien vive un momento de gran esplendor. A la muerte de este se hacen dos lotes. Uno va a parar a manos de Alvaro Domécq y Manuel Camacho, cuya hija ostenta hoy derechos de hierro y antigüedad, y otro a manos del montillano Juan Salas. Con esta venta los braganzas comienzan a desaparecer del panorama ganadero. Camacho cruza con Núñez, al igual que Álvaro Domecq. La sangre de Parladé se impone a la aristocrática portuguesa. Solo en las ganaderías formadas por ventas que hizo Curro Chica en vida conservan algo de esta sangre. Julio de
Desde su creación en el Alentejo portugués hasta nuestros días, no se tiene constancia de que ninguna otra sangre se introdujese en tan singular cruce de vazqueños con ibarras.
Que es lo que está en peligro de extinción ¿un encaste o una rama más del tronco vazqueño?
Todo se ha cumplido. La afición de Córdoba pedía un cambio, un chorro de aire fresco. La propiedad de la plaza no, prefiere respirar un aire viciado. Un grupo de empresarios cordobeses estaba dispuesto a luchar por devolver a
Por el bien de Córdoba, esperemos que su válido no se resbale mucho. Que traigan toros de verdad, integros y en puntas. Que los toreros que contraten vengan a justificar su caché y su nombre. Que tengan en cuenta a los toreros de la tierra y no los marginen. Pero que infeliz soy. Si en cinco años no han sido capaces, dudo mucho que lo sean ahora. Consumatum est.








La plaza de toros de Córdoba cierra sus puertas el próximo día seis de octubre. Un festejo que puede suponer el fin de un ciclo y el inició de otro. Taurotoro que termina contrato, ha manifestado que quiere continuar la plaza. La alternativa por ahora, está en una empresa netamente local, comandanda en lo taurino por Fermín Vioque, aunque la rumorologia apunta que otros empresarios, caso de Paco Dorado y Justo Benítez, también han mostrado a la sociedad propietaria su interés. Pronto, unos y otros mostraran sus cartas, sus proyectos, sus ideas e ilusiones para que
Ya se vislumbra en el horizonte el final de la temporada en los predios cordobeses. Pozoblanco dentro de una semana prácticamente y Montoro, una feria ‘in crescendo’, a principio de octubre. Punto y final para una temporada en Córdoba que ha tenido mucho de gris y poco, muy poco, para recordar. En el recuerdo poca cosa. Un magno recital al natural del Fino en la feria de Mayo, una rotunda faena del desterrado e incomprendido José Luis Moreno en Cabra y pare usted de contar. Lo demás nada de nada y una pregunta que me hago muy a menudo ¿Por qué tan pocas cosas quedan en el recuerdo? Después de muchas reflexiones y vueltas a la cabeza, la respuesta es sencilla. Por que falla el bastión principal de la fiesta. EL TORO. El toro no esta presente en el ruedo y lo que en él ocurre, carece de importancia y emoción. Es vital la vuelta de un toro integro en los ruedos. El toro disminuido y desmochado al que los taurinos y toreros llaman el medio toro no sirve. Bueno, a ellos sí, les permite matar 80 corridas de toros sin sudar la taleguilla, lo que supone dinero para todos. Y la autoridad no hace nada para hacer que se cumpla el reglamento. Si se enviasen todos los pitones sospechosos de manipulación a los laboratorios, de seguro que aumentaría la demanda de trabajo en los mismos. Los resultados serían de escándalo, pero la autoridad hace la vista gorda. El precintado de los pitones y su posterior envió al laboratorio, suponen un doble trabajo y además se pierden minutos de disfrute en la feria de turno. Ahora, el espectador tampoco protesta y eso es peor. El primero que tiene que demandar una fiesta acorde a lo que se paga, es el espectador y este lo unico que le preocupa es rentabilizar lo que ha abonado por su localidad. ¿Y como lo rentabiliza? Pegando voces, gritando olé a destiempo y pidiendo orejas a diestro y siniestro. Así nos luce el pelo, vamos de mal en peor. MIentras tanto los taurinos tienen la sarten por el mango, si autoridad ni público muestran su indiferencia, ellos seguiran campando a sus anchas.
FOTOS: Lo que debe de ser y lo que se debe de denunciar.

Veintiocho de agosto de mil novecientos cuarenta y siete. Linares celebra su tradicional feria de San Agustín. La población minera se sacude momentáneamente las penurias de la posguerra. No hay feria sin toros, en el coso linarense esta anunciado el ‘monstruo’ Manolete. La expectación es máxima, todos quieren ver al coloso de Córdoba. Como ya se dijera, Manolete era el torero para olvidar una guerra. Pedro Balañá había organizado una feria taurina corta, dos festejos, pero muy buen rematados. La corrida estrella es la que torea Manolete junto al joven Luís Miguel Dominguin que venía apretando y buscando notoriedad y fama. Junto a ellos el artista Rafael Vega ‘Gitanillo de Triana’ que ponía el toque de pinturería al cartel. Balañá quiso rematar el cartel con una ganadería importante y que ganadería con más celebridad que la de Miura. El empresario catalán telefoneó a Eduardo Miura, le solicita una corrida para Linares. El ganadero sevillano no puede complacer los deseos del empresario. La única corrida disponible está apalabrada con la empresa que regenta la plaza de Murcia. Balañá hábil y astuto empresario, consigue que la empresa murciana le ceda la corrida. Ya hay toros para la corrida y además de Miura, abonando al ganadero el mismo dinero en lo que estaban ajustados para Murcia.
En la mañana de la corrida el drama esta servido. El sorteo se lleva a cabo sin problemas. Camará cambia el primer toro que debía de estoquear Manolete por uno del lote de ‘Gitanillo’. Esta práctica era habitual cuando coincidían en algún cartel. El toro chico que tocaba al cordobés se solía permutar por el más grande de los del sevillano. A Manolete le exigían los públicos, de ahí que su mentor y apoderado, quitase de en medio el toro chico para evitar protestas del público. Una muestra más de la honradez profesional de Manuel Rodríguez. El segundo toro de Manolete lleva el nombre de Islero, negro entrepelado de capa y bragado. El hierro marcado en la palomilla indica su origen de gallardo. Su número el 21. Hijo de la vaca Islera, negra mulata, número 226, había nacido en la dehesa sevillana de Valdelinares, aunque luego se crió en los prados de Zahariche. Fue tentado a campo abierto dando un juego normal, destinándose a ser lidiado en corrida de toros. Linares marcó que su nombre entrara en la historia del toreo.
La corrida va transcurriendo por los cauces de la normalidad. ‘Gitanillo’ fue aplaudido en su lote; Dominguin corta una oreja en el tercero y Manolete trata en el quinto de tornar las lanzas cañas, pues en su primero no fue reconocido lo suficiente su trasteo.
Lo ocurrido durante la faena de Islero ha sido narrado en multitud de ocasiones. El toro tiene sordo peligro, se cierne por el pitón derecho. Camará pide a Manolete brevedad. El espada cordobés hace caso omiso. Con su poderoso estilo logra una faena breve, pero intensa y de gran merito. Se cuadra el toro. Manolete se perfila para matar, todos respiran aliviados, pero la tragedia se desata, el toro prende al torero por la ingle derecha. El rosa pálido de la taleguilla se torna rojo. Todo se ha consumado. Manolete que ya había alcanzado la gloria, no murió en Linares, allí murió Manuel Rodríguez, Manolete se hizo inmortal.
Luego vinieron muchos, y aún siguen viniendo, a verter mierda sobre el mito. En este país pocos respetan la memoria de los que ya no están. Está bien visto atizar al que no puede hablar. Se dijo que Islero estaba afeitado. El objeto era poner a Manolete en el plan de tramposo. Domingo Dominguin aseguro haberlo hecho con sus propias manos. El caso es que Domingo llego a Linares después de la cogida acompañando al doctor Tamales, por lo que jamás pudo humanizar al bruto. El de Miura estaba integro y en puntas. Hoy Manolete sigue siendo atacado. Islero sigue vivo. Su espíritu vive dentro de aquellos que buscan el morbo fácil, la prensa sensacionalista de este país la cual ataca al mundo de toro, pero que no puede vivir si la liturgia que encierra la tauromaquia.




FINITO ‘EL EXCELSO’ O EL TOREO ETERNO.
Ganadería. Seis toros de ‘Torreherberos’, desiguales de presentación, con calidad en líneas generales aunque tuvieron poca fuerza. El sexto fue devuelto por derrumbarse estrepitosamente. El cuarto de nombre ‘Liderado’, número 7, fue indultado.
Toreros.
FINITO DE CORDOBA (rioja y oro). Metisaca y estocada corta caida (oreja) y dos orejas simbólicas.
SEBASTIAN CASTELLA (azul turquesa y oro). Dos pinchazos (palmas) y estocada (oreja).
ALEJANDRO TALAVANTE (grosella y oro). Estocada desprendida (dos orejas) y estocada atravesada y cuatro descabellos (silencio).
Incidencias: Plaza de toros de Lucena. Corrida conmemorativa del primer aniversario de la inauguración de la plaza. Más de media entrada en tarde de agradable temperatura. Al finalizar el festejo, Finito de Córdoba, Alejandro Talavante y el representante de la ganadería, Ignacio de
Con motivo del primer aniversario de la inauguración del flamante coso lucentino, la empresa anunció para la tarde de ayer un cartel perfectamente rematado con dos de los toreros que vienen causando sensación, caso de Castella y Talavante, y con la reaparición de Finito de Córdoba tras el percance sufrido en la pasada feria de Hogueras de Alicante.
Sobre la arena del coso de Los Donceles, apareció ese duende que no es otro que el del toreo eterno, el del toreo de verdad y sobre todo el del toreo que crea afición y transmite sensaciones a los tendidos. El toreo con mayúsculas se hizo presente en Lucena.
Y es que Finito, al que había expectación por ver cómo había encajado la segunda cornada de su carrera, demostró una vez más que cuando se decide a dar el paso adelante es único. Se había hablado estos días de atrás de Finito el intocable, que tras muchos años de alternativa había sido herido por primera vez. Pero el Finito que apareció ayer en Lucena no fue intocable, sino excelso, pues la faena del torero de El Arrecife a su segundo fue todo un recital de lo que es el toreo.
Recibió a su oponente con unos primorosos lances a la verónica que remató con media de gran plasticidad. El recital capotero siguió con un quite al delantal de mucho temple al que remató con una media dada con medio capote. Esos lances por sí ya valían para sacar del sopor cualquier tarde de toros. Pero lo gordo vino con la tela roja.
Difícil narrar la faena que hilvanó Finito. Tras un plástico preámbulo por bajo, inició el trasteo sobre la mano derecha, comenzando a brotar muletazos de gran calidad. Enganchando siempre al toro delante para llevarlo hacia atrás con gusto y torería. Los pases de pecho resultaron largos, de pitón a rabo. Tras una primera tanda al natural, en la que el toro protestó, volvió a la mano derecha para proseguir haciendo el toreo, para terminar toreando a placer por ambos pitones. La inspiración, con el torero desmadejado y abandonado en comunión con un toro tremendamente noble y colaborador, brotó de tal manera que el público enardecido pidió y consiguió el indulto del toro. Ahora vendrá la polémica. Indulto sí, indulto, no. La verdad es que la faena fue de las que hacen historia.
Sebastián Castella y Alejandro Talavante hicieron el paseíllo pero se encontraron con la mejor versión de Finito, y ya se sabe cuando surge el toreo de la verdad el parón y los arrimones sobran. Castella, que espoleado en su amor propio se pegó un arrimón en su segundo, y Talavante, que cortó dos benévolas orejas, se vieron a la postre ensombrecidos por Finito. Finito El excelso.
Publicada en el diario "El Día de Córdoba" el 8 de julio de 2007